Historia de Caracas. Cap 14. Siglo XX.
Historia de Caracas. Cap 14. Siglo XX.
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Saludos para todos los oyentes de Venezolanos y vamos al capítulo 14 de esta historia de Caracas que venimos haciendo desde hace ya varias semanas. En el programa anterior anunciamos el plan regulador de Caracas, redactado y concebido entre el año 1951 y 1952. Especificamos lo que tenía previsto en materia de avenidas; en buena medida se hizo. De modo que ya mencionábamos entre las avenidas del plan varias, la Avenida Nueva Granada, por ejemplo, se construyó en 1951.
La Avenida Abraham Lincoln, que hoy en día es el boulevard de Sabana Grande, también se construyó en 1951 y desde este año es la urbanización Colinas de Bello Monte. Esta es una historia interesante: la hacienda Bello Monte era de la familia Casanova y comprendía los terrenos de la avenida Casanova y Sabana Grande, así como toda la urbanización de Bello Monte. Inocente Palacios y Luis Alberto Pocaterra le compraron la hacienda a los Casanova y desarrollaron el proyecto con el arquitecto planificador Antonio Lombardini. Se trata de una de las urbanizaciones más grandes de Caracas y fue la primera urbanización que tapizó los cerros para entusiasmar a los hipotéticos compradores; Palacios convocó a un concurso de arquitectura para una casa modelo que sirviera de inspiración.
Ese concurso lo ganó José Miguel Galia; el segundo premio recayó en Gino Hugo Pozani. Muy pronto se construyó la concha acústica de Bello Monte, debida a la fascinación de Palacios por la música. El diseño arquitectónico fue de Julio Volante y se inauguró en 1954 con asistencia de Pérez Jiménez; también se construyó el club Táchira, una obra arquitectónica excepcional de Fruto Vivas. La urbanización combinó edificios de apartamentos en la zona plana, a orillas del Guaire, y casas en las colinas.
Muchos años después, en 1972, los Herazo y San Román, con su empresa Bica, conectaron Colinas de Bello Monte con una nueva y pequeña urbanización llamada Chula Vista, construida en terrenos que les eran propios. De este año también es la urbanización Chuao, en terrenos de la sucesión Sosa Rodríguez. La firma constructora de Irving Perret-Gentil y Julio Sosa Rodríguez trazó la urbanización Chuao, recogiendo la denominación de un pueblo costero dedicado al cultivo del cacao, de donde proviene, según se dice, el mejor cacao del mundo. La urbanización la proyectó Julián Ferris, arquitecto de la Universidad Central de Venezuela, y conjuntamente con el arquitecto Juan Andrés Vegas contempló una zona baja entonces a orillas del Guaire.
Hoy no se había construido todavía la avenida Río de Janeiro; también del año 1951 es el velódromo Teo Capriles, inaugurado en diciembre. Fue diseñado por el ingeniero venezolano de origen suizo Hermann Blaser y venía a refrendar la afición ciclística venezolana que tenía Teo Capriles. Teo Capriles vivió entre 1907 y 1982, y allí se escenificaron los primeros Juegos Bolivarianos, donde Venezuela ganó medalla de oro. También desde este año 51, ¡qué cantidad de obras se hicieron!
Se trazó la urbanización industrial Los Cortijos del Urdes en la vieja hacienda de caña de azúcar de la familia Sárraga-Alcántara. Ahí se levantó el primero del Club Campestre, Los Cortijos, en 1944, y luego en el 51 se hizo el trazado de la urbanización industrial. Allí se instalaron, por ejemplo, la Chrysler, Coca-Cola, la Cervecería Polar, Mavesa, entre otras industrias venezolanas de la época. De modo que, y enfrente también se estableció la zona industrial de Los Ruices.
También de estos años van a ser los mercados municipales: el de Quinta Crespo es de 1951, el de Coche es de 1952 y el de Guaicaipuro de 1953. Y comienza a construirse la llamada entonces autopista del Este, en el tramo Puente Moedano-La California. Este tramo se construye entre 1951 y 1955; la autopista llegó en 1955 a la urbanización de La California, ahí terminaba y uno daba la vuelta, yo esto todavía lo recuerdo de niño. Luego, en 1961, se inauguró el distribuidor El Pulpo y en 1972 el distribuidor El Ciempiés.
El primero conectaba la autopista del Este con la autopista Valle-Coche y la ARC, Autopista Regional del Centro, y el segundo con la autopista de Prados del Este. En 1960 se inició el proyecto para extender la autopista del Este desde Puente Moedano, que es donde hoy en día queda el Parque Central, hasta La Yaguara en el oeste de la ciudad. Esto fue abonando la idea de cambiarle el nombre, porque ya no solo conectaba al este de la urbe, sino el centro con el oeste, y por eso le cambia el nombre a Autopista Francisco Fajardo, como veremos luego. También se va a construir el distribuidor La Araña y la urbanización La Floresta es de 1952; allí de nuevo Perret-Gentil y Sosa Rodríguez urbanizan terrenos que pertenecían a la familia de Julio Sosa Báez y Ana Teresa Rodríguez Aspúrua.
Se construyó la urbanización La Floresta; hoy en día queda la vieja casa colonial, sede cultural de PDVSA, PDVSA La Estancia. De modo que eso es en 1952, y en 1953 los primeros estudios de factibilidad de la autopista Caracas-La Guaira son del año 1945, pero la decisión de construirla emana de un decreto del 15 de marzo de 1949 por parte del presidente de la Junta Militar Carlos Delgado Chalbaud. Se inició un proceso de licitación pública, fracasó, y el ministro de Obras Públicas, Gerardo Sansón, se lo explicó a Juan José Martín Frechilla. Luego Clara Sansón fue contratando cada parte y cada etapa de la autopista.
Los dos túneles los hizo la compañía Morrison Knudsen de Idaho. El Boquerón 1 tiene mil novecientos dos metros de arco y el Boquerón 2 tiene cuatrocientos noventa y siete. En su momento, Boquerón 1 fue el túnel más largo construido en América Latina y uno de los más largos del mundo; estamos en 1953. Los viaductos fueron asesorados por el inventor del concreto precomprimido, Eugène Freyssinet, quien in situ aconsejó sobre la obra a la empresa francesa Campenon Bernard, que construyó los tres viaductos.
Una empresa norteamericana, otra francesa y otras venezolanas hicieron posible esta autopista, inaugurada el 2 de diciembre de 1953 por Pérez Jiménez. Se cumplía un viejo sueño de los caraqueños: ir y venir del litoral a Caracas por una autopista de 17 kilómetros que reducía a media hora de viaje; además permitía el desarrollo del aeropuerto de Maiquetía y del puerto de La Guaira. De esos años también van a ser los clubes, los balnearios y los hoteles de playa que comienzan a construirse a partir de la existencia de la autopista, como veremos en la próxima parte del programa. Todos los clubes que se construyen a partir de 1953, ya regresamos.
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En 1959 se hizo una remodelación del balneario de Macuto con diseño de Jimmy Alcock. Los clubes de playa comenzaron con uno sin playa: el Caraballeda Golf & Yacht Club, en 1953. Se restauró la casa colonial de la hacienda Joanía y se construyeron nueve hoyos de golf, una marina para yates, todo dentro de la urbanización Caribe. También se construyeron el club Laguna Beach en la laguna de Caraballeda, diseño de Juan Andrés Vegas y Julián Ferris.
Se construyó el Club Puerto Azul en 1954, promovido por el empresario Daniel Camejo Octavio y con diseño arquitectónico de Óscar Carpio y Guillermo Suárez. Es el más grande de todos los construidos en el litoral, además con paisajismo del maestro brasileño Roberto Burle Marx. El cuarto club fue Playa Azul, promovido por el empresario Carlos Antonio Ponceles y con diseño arquitectónico de Julián Ferris y paisajismo de Roberto Burle Marx. El quinto fue Playa Grande Yachting Club en 1956, con una marina importante y diseño arquitectónico de Julián Ferris.
A su lado está el club Marina Grande, construido por Luis Tani en 1968. Por último, con un terreno muy grande, el club Camurí Grande fue promovido por Alfredo Rodríguez Delfino y diseñado por varios arquitectos, entre ellos Diego Carbonell, José Miguel Galia, Leopoldo Martínez Olavarría y Eduardo Robles Piquer, arquitecto paisajista español que vivió muchos años en Venezuela. La construcción de Camurí Grande se inició en 1962.
En cuanto a los hoteles, el pionero fue el Miramar, por supuesto, diseñado por Alejandro Chataing en tiempos de Juan Vicente Gómez y abierto al público en 1928 en Macuto. El segundo fue el hotel Guayamacuto, que luego se llamó Macuto Sheraton, diseñado por Luis Malaussena y Federico Beckhoff en 1954, pero fue concluido en 1960. A su lado se construyó en 1975 el Hotel Meliá Caribe con un diseño arquitectónico de Carlos Gómez de Llarena. Ambos hoteles hoy en día están en condiciones deplorables o en desuso, lamentablemente.
Entiendo que el viejo hotel Macuto Sheraton se está restaurando; luego, en el año 2008 se inauguró el Marriott Playa Grande, actualmente en servicio. En 1953 se inaugura el 29 de noviembre la avenida Rafael Urdaneta, dos kilómetros de longitud entre las avenidas Sucre y San Bernardino; conectaba así al centro de Caracas con la avenida Vollmer, San Bernardino y la avenida Andrés Bello, que culminaba en su extremo este. En la iglesia de La Chiquinquirá, en Florida, lugar donde antes estuvo el club La Florida, veamos ahora la urbanización Santa Mónica de 1953 junto a la urbanización Los Chaguaramos. El empresario Dionisio Bolívar urbanizó Santa Mónica y tuvo un acierto: la nomenclatura en sus calles son grandes personajes venezolanos; esto hay que celebrarlo.
Está la calle Teresa de la Parra, José Gil Fortoul, Arturo Michelena, Cristóbal Rojas, Simón Planas, Lisandro Alvarado, Nicanor Bolet Peraza. Gente útil, ilustre, gente buena, y por las lomas se conecta con Los Chaguaramos, con Colinas de Bello Monte y tiempo después con Cumbres de Curumo. Del año 53 también va a ser la avenida Guzmán Blanco o Cota 905, que conecta a La Vega con la avenida Nueva Granada. También del año 53 es la avenida Rafael María Baralt; al principio se denominaba avenida Norte-Sur, enlaza a La Pastora con Quinta Crespo, pero en el año 61, cuando gobernaba Rómulo Betancourt, se tomó la decisión de darle el nombre del ilustrísimo escritor zuliano Rafael María Baralt.
Hoy en día conecta a la Cota Mil con la autopista Francisco Fajardo en el distribuidor Baralt. La avenida Francisco de Miranda, de 1954, es la avenida más larga de Caracas: tiene 6.860 metros entre Chacaíto y Petare. Sirve de avenida principal para muchas urbanizaciones del este de la ciudad; se encuentra en Dos Caminos con la avenida Rómulo Gallegos y sigue hacia la redoma de Petare, donde termina la avenida. Se construyó sobre el trazado del Camino Real de Los Españoles, que unía a la vieja Caracas con el pueblo de Petare; como les dije, se inauguró en 1954.
La avenida Morán también es de este año; esta avenida se pensó para conectar las avenidas San Martín, La Paz y O'Higgins con las urbanizaciones de Vista Alegre, La Quebradita, Casalta, Propatria, Nueva Caracas y Los Flores de Catia, también dentro de lo previsto por el plan regulador del que hablamos antes. Y la avenida San Martín de 1954 en su extremo oeste conecta con la avenida intercomunal de Antímano y en su extremo este con la plaza O'Leary en El Silencio. El trazado de la avenida se hizo sobre el Camino Real de los Españoles, entre Caracas y el pueblo de indios de Antímano. En verdad ya en 1930 se había hecho la avenida, pero con dimensiones muy reducidas; la avenida San Martín que conocemos hoy en día es la del año 1954.
Las Torres del Silencio o Centro Simón Bolívar son de 1954, del arquitecto Cipriano Domínguez, asistido por Toni Manrique de Lara y José Joaquín Álvarez. Allí las torres fueron inauguradas el 6 de diciembre de 1954 y durante muchos años fueron los edificios más altos de Caracas, ya no lo son. El viaducto Nueva República es de 1954; este es el viaducto que conecta a la avenida Sucre con la plaza O'Leary y un diseño del ingeniero italiano Ricardo Morandi, que fue el mismo que diseñó el puente sobre el lago de Maracaibo. Esa empresa era de los ingenieros venezolanos ya fallecidos Juan Otaola Paván y Óscar Benedetti Pietri, ingenieros egresados de la Universidad Central de Venezuela.
El viaducto comunicó a la avenida Sucre con la plaza O'Leary, como les dije antes. Y tenemos también el inicio de la construcción de la autopista Valle-Coche en 1955; tiene 9 kilómetros desde el distribuidor El Pulpo y la Autopista Regional del Centro, ARC. Además le da salida y entrada a las urbanizaciones ya construidas: Carlos Delgado Chalbaud, Los Rosales, Los Chaguaramos y Santa Mónica, y conecta con la avenida Nueva Granada. Años después, en el año 2015, se construyó un segundo piso para mejorar el tránsito de esta autopista muy frecuentada, ya que la conexión con la ARC es una de las entradas más transitadas de Caracas porque por ahí se une la capital con el centro y el occidente del país.
De 1955 tenemos la avenida Fuerzas Armadas, con 2.770 metros de longitud; comunica a La Roca Tarpeya, donde está El Helicoide, con las avenidas Nueva Granada y Victoria, y llega en el norte hasta la zona de Cotiza. Va en paralelo a la avenida Baralt, que también atraviesa la ciudad de norte a sur, y fue inaugurada el 2 de diciembre de 1955. La autopista Caracas-Valencia se tardó 10 años en construirse completa, entre 1955 y 1965. El tramo más desafiante fue el tramo Las Tejerías-Coche.
El tramo Las Tejerías-Valencia fue el primero en hacerse. Desde el punto de vista caraqueño, la ARC inicia en el Distribuidor Las Gaviotas, frente a la entrada de Fuerte Tiuna, empalmando con la carretera Panamericana, con 900 km de longitud, cuyo tramo Coche-Las Tejerías fue inaugurado en 1956. En este distribuidor la ARC conecta a la autopista Valle-Coche y al distribuidor El Pulpo, ya en plena ciudad. De modo que esa es la historia; ahora veamos lo siguiente.
La puesta en servicio de los 100 kilómetros entre Las Tejerías y Valencia ocurrió a finales de 1957, aunque el túnel y el viaducto de La Cabrera fueron inaugurados en 1960, permitiéndose así la conexión entre los dos extremos. Ahora, el tramo Las Tejerías-Autopista Valle-Coche fue inaugurado en 1965 cuando gobernaba Raúl Leoni, y tomó todo el gobierno de Betancourt; el ministro de Obras Públicas, Leopoldo Sucre Figuerella, tuvo mucho que ver con este logro. Bueno, en la próxima parte del programa vamos a ver la urbanización 2 de Diciembre, que hoy en día se denomina 23 de Enero, cuyos edificios fueron inaugurados entre 1955 y 1957. Explicaremos el tamaño de esta urbanización, que en su momento fue la más grande de las urbanizaciones populares de Caracas; eso lo veremos en la próxima parte del programa.
Afirma el arquitecto Manuel López Villa en el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar lo siguiente: en 1955, 56 y 57, después de construidos, el presidente de la República inauguraba sucesivamente las tres etapas del 2 de Diciembre. En menos de tres años se habían construido más de 9.000 apartamentos para alojar a más de 60 mil personas, en 26 superbloques y cuarenta y seis bloques, siete de ellos dobles y cinco triples, y 42 bloques de cuatro pisos, constituyendo una experiencia sociológica y arquitectónica sin paralelo en América Latina entonces. Recordemos que esto era fruto de la labor del TABO, el Taller de Arquitectura del Banco Obrero; como hemos dicho antes, lo coordinaba el maestro Carlos Raúl Villanueva y allí trabajaban los arquitectos Carlos Celis, Guido Bermúdez, Carlos Brando, José Manuel Mijares y José Hoffman. Bueno, para la construcción de la obra se desalojaron varios barrios que se habían ido formando en la zona.
Bien, en 1955 es la urbanización Santa Cecilia; hoy en día queda al lado de la Residencia Presidencial La Carlota, y la constructora Bica desarrolló Santa Cecilia. El trazado urbanístico fue de Diego Carbonell y la promoción el empresario fue Gustavo San Román. Del año cincuenta y seis serán Los Próceres, el Paseo Los Próceres, que fue prefigurado por primera vez por Carlos Delgado Chalbaud en 1949. El llamado sistema urbano de la nacionalidad buscaba enlazar a la ciudad universitaria, que era la cúspide del mundo civil, a través del Paseo de los Ilustres con el Paseo de los Símbolos, el Paseo de Los Precursores, el Paseo de Los Próceres y la Academia Militar.
Todo el sistema fue diseñado por el arquitecto Luis Malaussena con la asistencia de Federico Beckhoff, Karl Hofer y Karl Jebens, y fue inaugurado en 1956. El Paseo Los Próceres es un espacio ceremonial destinado a desfiles militares y fiestas de la nacionalidad. Comenzando el recorrido en la ciudad universitaria hallamos la Plaza de las Tres Gracias con la escultura de Pietro Ceccarelli. Luego hallamos la escultura del Paseo de los Símbolos de Ernesto Maragall.
En el Paseo Los Precursores está la obra de Maragall también: se trata de un indio a caballo y debajo de él se leen los nombres de los precursores de la independencia, es decir Francisco de Miranda, José Leonardo Chirino, José María España, Manuel Gual, Juan Bautista Picornell y Francisco Pirela. Y en el Paseo a los Próceres se encuentran dos monolitos verticales de 30 metros cada uno; allí están grabados los nombres de los participantes en las guerras de independencia en cuatro batallas específicas: Ayacucho, Boyacá, Carabobo y Pichincha. Además se admiran altos relieves alegóricos hechos por Maragall. En dos muros horizontales se yerguen las estatuas de Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Rafael Urdaneta, Santiago Mariño y José Antonio Páez.
Estas son obras del escultor italiano Arturo D'Azzi, mientras las esculturas de Manuel Piar, José Félix Ribas, Luis Brión, Juan Bautista Rismendi, Francisco de Miranda y José Francisco Bermúdez son de la autoría del escultor Atilio Selva. Y desde su creación el Paseo Los Próceres es lugar de los desfiles militares y otras ceremonias vinculadas con el poder. Estamos en 1956 y es necesario aclarar que la avenida Páez, que va de la Plaza Páez a la redoma de La Vega conectando con la avenida O'Higgins, tuvo otras denominaciones. Primero se llamó avenida El Paraíso cuando solo iba desde Puente Hierro al Hipódromo del Paraíso.
Luego esta avenida se denominó Carabobo, de tal modo que cuando se denominó y extendió hasta la avenida O'Higgins en 1956, fue cuando pasó a llamarse avenida Páez. Ahí está, en todo caso, la estatua del general Páez en la Plaza Páez, de Eloy Palacios. Al lado está la Plaza Madariaga en homenaje al presbítero José Cortés de Madariaga. El Hotel Humboldt, de 1956, abrió sus puertas el 1º de diciembre de ese año; diseño arquitectónico de Tomás Sanabria e ingeniería de Gustavo Larrazábal y Óscar Urreiztieta.
Sumó 19 pisos, 70 habitaciones, y fue voluntad de Pérez Jiménez que se hiciera y que se le dotara un teleférico desde Caracas y otro desde el litoral. En los últimos años se restauró; el arquitecto restaurador fue Gregorio Iriarte, con la asesoría de la Loli Sanabria, hija del arquitecto Sanabria, y el estado actual del hotel es óptimo. De modo que se convirtió el Humboldt en un tótem de la ciudad coronando el cerro El Ávila. Hay un libro extraordinario sobre este hotel de Federico Prieto que se titula El Humboldt, un milagro en el Ávila, y también ha habido un documental hecho por el mismo Federico Prieto que se consigue en YouTube.
Los invito a verlo, es muy, muy bueno. Del año cincuenta y seis es la urbanización Terrazas del Club Hípico; fíjense qué bueno la empresa Arquitectura y Urbanismo, que contaba con los arquitectos Pedro Neuberger, Jorge Romero Gutiérrez, Dirk Bohr Horst y Humberto Vera Barrios. Concibió la urbanización para 209 parcelas, casas y una avenida principal con edificios. Al año siguiente se inaugura la urbanización Cumbres de Curumo, que formaba parte de la hacienda de la familia Anglade, que incluía también la urbanización Los Campitos.
En todo caso hay registros hemerográficos que señalan que se trazó en 1957 con 5 edificios de cinco pisos, alrededor de 112 edificios pequeños y casas, alrededor de 650 casas en la urbanización. Y del año 1957 también es la urbanización y club La Lagunita. Esa hacienda, La Laguna, era propiedad del general Eleazar López Contreras hasta que en 1944 le vende la hacienda a Ricardo Emilio Beiner, quien continuó allí con labores de pastoreo vacuno. Tenían unas vacas hasta que en 1956 Luis Bagnoni y Gustavo San Román de la empresa Bica compran la hacienda, hacen un club de golf y comienzan a vender parcelas.
El gran arquitecto paisajista brasileño Roberto Burle Marx, quien diseñó el Parque del Este, lo contrataron para que hiciera el paisajismo de la urbanización. Junto con sus asistentes Fernando Tábora y John Stoddart, el club y los campos de golf se construyeron en los primeros años de la década de los años 60 y las parcelas se vendieron. Esta es una de las urbanizaciones más hermosas de Caracas y le da una gran vitalidad al pueblo de El Hatillo; este pueblo de El Hatillo fue fundado en 1784 por Baltazar del León, era un pueblo de vocación agrícola.
Bien, y cuando ya está gobernando Wolfgang Larrazábal se establece el plan de emergencia. En el año 58 hay una gran polémica sobre la necesidad del plan de emergencia, pero lo cierto es que Larrazábal lo decreta para otorgarle un salario a los desempleados para que desarrollaran un programa esencial de obras públicas en los barrios de Caracas, donde el desempleo era altísimo. Se criticó mucho porque al desarrollar este plan consolidaban los barrios y la gente tenía la idea de que esos barrios debían ser sustituidos, que no debían ser consolidados. El 12 de diciembre de 1958 tuvo lugar un acontecimiento extraordinario para la ciudad de Caracas y es la creación por decreto del Parque Nacional El Ávila.
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Este fue el cuarto parque nacional que hubo en Venezuela; el primero fue el Parque Nacional Henri Pittier en 1937, cuando gobernaba Eleazar López Contreras. El segundo va a ser el Parque Nacional Sierra Nevada en 1952, cuando gobernaba Germán Suárez Flamerich, y el tercero va a ser el Parque Nacional Guatopo en marzo de 1958 cuando gobernaba Wolfgang Larrazábal. Y ahora el cuarto, el Parque Nacional El Ávila, que preservó esa maravilla de cerro y pulmón natural que define prácticamente a la ciudad de Caracas. Imaginen por un segundo que ese cerro no existiese y que fuese tapizado de casas: sería una verdadera desgracia.
Bueno, en 1958 nace la banca hipotecaria; esto es muy importante porque empieza la banca privada a poder financiar la construcción de viviendas, edificios y casas, pero no solo financiaba al constructor, sino que financiaba al comprador de esas viviendas. Y empieza el gran crecimiento de la vivienda en Venezuela, gracias a la banca hipotecaria. El primer banco hipotecario fue el de Crédito Urbano de Óscar García Bellutini. Este abrió sus puertas el 10 de octubre de 1958 y después vinieron muchos otros bancos hipotecarios que favorecieron la construcción de viviendas.
Sin esta ley y sin la participación de la empresa privada, de la banca privada y pública, hubiese sido muy difícil que en Venezuela se construyeran las viviendas que se construyeron durante muchos años. La Caja Popular de Occidente, Horizonte, el Industrial Valencia eran entidades de ahorro y préstamo; así era como se llamaba, la gente ahorraba allí con unos buenos intereses en una economía no inflacionaria. Y ellos a su vez prestaban para la construcción de vivienda; allí todo el mundo ganaba y eso permitió que se construyera no solo la ciudad de Caracas, sino el país entero en este período que va de 1958 a bien entrados los años ochenta, cuando hubo algunos cambios del sistema bancario. En el año cincuenta y ocho también se construye la ciudad satélite, La Trinidad.
Esto tiene una historia: en 1919 el doctor Rafael González Rincones, un médico tachirense, compró la hacienda de La Trinidad; esas tierras se dedicaban al café y a la caña de azúcar. A partir del año 45 el doctor González ensayó con siembras de tabaco y a mediados de los años 50 decide urbanizarla. En todo caso, tiempo después se urbanizaron las haciendas de La Tahona y La Boyera, que también estaban dedicadas a la agricultura. Hay fotos de carreras de automóviles en el año 58 en las calles recién asfaltadas de la urbanización La Trinidad.
Recordemos que no había túnel; o sea, se llegaba por la vieja carretera de Baruta. El túnel y la autopista de Prados del Este desde el distribuidor Prados del Este a La Trinidad se inauguró y construyó en 1973, en el primer gobierno de Rafael Caldera. Entonces fue cuando se pudo conurbar completamente la ciudad satélite de La Trinidad con Caracas, pero entre 1958 y 1973 han pasado 15 años. Y del 1958 también será el Jardín Botánico de Caracas; los primeros trabajos serán del doctor Tobías Lasser en 1945.
Villanueva, el plan maestro de la Ciudad Universitaria, le adjudicó al Jardín Botánico 70 hectáreas, que es lo que compone al jardín botánico. Su apertura ocurrió en 1958 y en 1991 se creó la Fundación Instituto Botánico de Venezuela Dr. Tobías Lasser, adscrita a la UCV y respaldada por Inparques, por Fonacit y otros organismos. El jardín botánico cuenta con 2.500 especies que se corresponden con 200 familias botánicas, de las cuales el 50% son de Venezuela. De modo que ahí está, gracias a Dios, el jardín botánico.
Del año 59 es el Hipódromo de La Rinconada; este hipódromo se construyó cuando la República le compra la hacienda a Enrique Lander y le encargan a Arthur Froelich el diseño del hipódromo. La arquitectura paisajística es del maestro brasileño Roberto Burle Marx y la empresa constructora fue Eneca, de Giovanni e Francisco Mastropaolo, que construyeron mucho, entre otros el Hotel Humboldt en El Ávila también, ¿no? Los murales alegóricos del Hipódromo de La Rinconada son del escultor italiano-venezolano Giuseppe Pizzo. La inauguración del hipódromo tuvo lugar el 5 de julio en 1959, cuando gobernaba Rómulo Betancourt, que no quiso asistir a la inauguración porque no estaba a favor de los juegos de envite y azar; de modo que lo inauguró el ministro de Agricultura y Cría, el doctor Víctor Jiménez Landínez.
De 1959 va a ser el Boulevard del Cafetal. Los terrenos de todas las urbanizaciones que convergen en el Boulevard del Cafetal eran de Eugenio Mendoza Goiticoa y Armando Planchart, quienes se asociaron con Gustavo San Román, de Bica, para desarrollar el conjunto residencial. Para el año 59 ya estaban a la venta los terrenos de las urbanizaciones Cerro Verde, El Cafetal, Santa Clara y Santa Anita, y estaban en movimientos de tierra Santa Sofía, San Luis y Santa Paula. Fue bautizado como el boulevard Raúl Leoni; las urbanizaciones Santa Marta y Lomas del Mirador que desembocan en el boulevard son desde el año 59.
De hecho, la casa de Armando Planchart, El Cerrito, diseñada por Gio Ponti, uno de los grandes arquitectos de la historia de la arquitectura en Italia, está en la loma de la urbanización Lomas del Mirador. Los túneles de La Planicie, también de 1959, se inauguraron y todavía no estaba en servicio el distribuidor La Araña; se conectaba con ellos a través de la avenida San Martín. Ambos túneles tienen 800 metros de longitud. Y ahora seguimos en 1959, en la urbanización Montalván-La Vega.
En terrenos de la hacienda La Vega y la hacienda Montalván, en su mayoría dedicados al cultivo de caña de azúcar, pertenecientes a las familias Herrera Uslar y Vollmer, el ingeniero Antonio Vincenti Luca hizo el trazado de la urbanización, en un ámbito de 150 hectáreas. La venta de parcelas comenzó en 1960. Se conectaron entonces las urbanizaciones de El Paraíso, El Pinar, Los Laureles a través de las avenidas O'Higgins y Páez. Y en su extremo oeste la familia Vollmer donó los terrenos donde se construyó la sede de la Universidad Católica Andrés Bello, la UCAB.
En nuestro próximo programa, que sería el programa número 15, lo comenzaremos hablando de la Oficina Metropolitana de Planeamiento Urbano, la OMPU, creada en 1959, y seguiremos viendo el desarrollo vertiginoso, como hemos podido advertir, de la ciudad en estas décadas recientes. Bien, hasta nuestro próximo encuentro, como siempre ha sido un placer hablar para ustedes.