Siglo XIX Venezolano. Cap 3
Historia política de la centuria base.
Transcripción
En el programa anterior quedamos en el acta del 5 de julio de 1811, revisamos todo ese proceso y hoy vamos a comenzar con una reacción inmediata por parte de los valencianos. Un sector de los valencianos fieles al rey de España se alza contra la república recién creada, la República de Venezuela, y hay un alzamiento militar que enfrenta el Marqués del Toro al frente del pequeño ejército que tenía la República recién creada. Al Marqués del Toro le toca reprimir esa sublevación de Valencia.
Muy pronto se va a ver en la necesidad tanto el gobierno como el propio Marqués del Toro de recurrir a quien sabe de los temas guerreros: Francisco de Miranda, un hombre que viene de ser uno de los héroes de la Revolución francesa. De modo que Miranda toma cartas en el asunto y la rebelión de Valencia es sofocada el 12 de agosto, no sin ingentes pérdidas para la República. El mismo Congreso le exige cuentas a Miranda de su conducta.
Este se ve en la necesidad de dar explicaciones, que fueron satisfactorias, y el plan que se tenía era seguir con Miranda a la cabeza ese pequeño ejército hasta Coro y Maracaibo, que entonces estaban en manos de los realistas, los fieles al rey de España. Ese proyecto se suspende ¿por qué? por razones económicas y también porque el número de fallecidos y heridos en Valencia no era concha de ajo, era un número considerable. Hay unas cifras que dan algunos historiadores que yo no las repito porque no me parecen plenamente convincentes, porque son cifras demasiado elevadas para lo que resulta probable.
En todo caso, fueron suficientes como para que se aborte el proyecto de recuperar Coro y Maracaibo por la causa republicana o patriótica. Mientras tanto va corriendo el tiempo para que Francisco Isnardi y Juan Germán Roscio trabajen en la redacción de la primera Constitución Nacional que tuvo la República de Venezuela. Y ese texto constitucional acoge el federalismo, ya que sus redactores estuvieron inspirados naturalmente en la Carta Magna de los Estados Unidos de Norteamérica y su fórmula federal.
Tenían muy pocos ejemplos a la mano; el ejemplo del constitucionalismo francés estaba allí, pero el constitucionalismo francés había derivado en el Imperio napoleónico. De modo que tenía menos crédito, digámoslo de alguna manera, que el constitucionalismo norteamericano, que se mantenía como una república plenamente autónoma al margen de las fórmulas imperiales o monárquicas. De ese modo, la Constitución norteamericana y su fórmula federal fueron las que inspiraron a Roscio e Isnardi, y se fue avanzando en la redacción de la Constitución hasta que se presenta el proyecto constitucional.
Ahí se aprueba la Constitución con un voto salvado de Francisco de Miranda, uno de los constituyentistas, porque era diputado por el pago. Voy a leerles la objeción de Miranda, que esto es muy interesante. Dice Miranda: "considerando que en la presente constitución los poderes no se hallan en justo equilibrio ni la estructura u organización general suficientemente sencilla y clara para que pueda ser permanente; que por otra parte no está ajustada con la población, usos y costumbres de estos países; que puede resultar que en lugar de reunirnos en una masa general o cuerpo social nos divida y separe en perjuicio a la seguridad común y de nuestra independencia. Pongo estos reparos en cumplimiento de mi deber".
Bueno, como vemos, Miranda objeta la faceta federal de la Constitución, pero lo aprueba con esa salvedad, por supuesto conduciéndose democráticamente. Y la verdad es que lo primero que debemos señalar de este texto constitucional federal es que, a contramano de su espíritu liberal, que sí lo tiene, esta primera Constitución de Venezuela consagra la religión católica, apostólica y romana como la religión del Estado. Claro, aquí está la mano de Roscio.
Roscio es un católico al punto que muchos lo consideran un teólogo. Y claro, esta invocación a Dios de los cristianos y desde el punto de vista católico se suprimió en la Constitución de 1830, porque lo esencial de una república liberal es su espíritu laico: no puede haber una confesionalidad en una República que se tenga por tal. Porque en ese caso de lo que estamos hablando es de una teocracia y no de una República. Entonces ya en la Constitución del 30, la que se redacta en la Casa de la Estrella, en Valencia, bajo la égida de José Antonio Páez, se elimina en esa Constitución la invocación a Dios que sí hace Juan Germán Roscio desde su credo católico.
Por otra parte, el espíritu y la estructura de esta Constitución fue naturalmente, como venimos diciendo, federal, e incluso se menciona un pacto federal de las provincias de Margarita, Mérida, Cumaná, Barinas, Barcelona, Trujillo y Caracas. Y bueno, de paso queda establecida la organización política o territorial, y claro, no puedo nombrar a Coro y Maracaibo porque para la fecha estaban en manos de los realistas. El régimen electoral que asume esta Constitución va a ser el acostumbrado en su tiempo, que es el régimen censitario: ¿qué quiere decir esto? Que van a votar los que formen parte de un censo.
¿Quiénes forman parte de ese censo? Los hombres mayores de 21 años y propietarios, y que sepan leer y escribir. El período de los diputados en la Cámara de Representantes, que fue como se llamó, se estableció de cuatro años, y el período de los senadores en la Cámara de los Senadores fue de 6. El Poder Ejecutivo se determinó que se ejercía por 4 años y se acogió al sistema que ya estaba vigente antes de la Constitución, que es el triunvirato, es decir, que había tres titulares de la presidencia de la república y que se alternaban en la titularidad a lo largo de los 12 meses del año, cuatro meses cada uno.
¿Cuándo fue sancionada? Esto quiere decir, aprobada la Primera Constitución de Venezuela el 21 de diciembre de 1811. Y con las salvedades de Francisco de Miranda, esas mismas salvedades las va a invocar más adelante el entonces coronel Simón Bolívar, y eso lo va a expresar en el Manifiesto de Cartagena, fechado el 15 de diciembre de 1812, un año después de la Constitución.
Pero en ese año va a correr mucha agua debajo de los puentes, y todo esto lo revisaremos a lo largo de estos programas. Bueno, es obvio, ¿verdad?, que la inspiración que tuvieron los redactores de la Constitución, en particular Francisco Javier Ustáriz y Juan Germán Roscio, fue la Constitución de los Estados Unidos en Norteamérica, como venimos diciendo. No era posible pensar que iban a tomar algo del derecho constitucional español, entre otras cosas porque la Constitución liberal de España es de 1812; es posterior a esta y era imposible.
Y bueno, también señalamos antes lo relativo al derecho constitucional francés, que sí toman algunos elementos del derecho constitucional francés, como bien lo ha señalado el gran constitucionalista venezolano, el profesor Allan Brewer Carías, en muchos estudios del profesor Brewer. Hay un texto, un prólogo de ese extraordinario historiador venezolano que fue Parra Pérez: es un texto del año 1960 cuando la Academia Nacional de la Historia publica el texto de la Constitución Federal de 1811 y Parra Pérez lo prologa. Y él dice que era muy difícil que la Constitución de Venezuela no fuese federal, ya que la estructura de las provincias lo era.
Esto es un punto muy importante porque es cierto que, por la autonomía con que se habían conducido las provincias con su gobernador al frente durante casi tres siglos, pues no se modificó demasiado a partir de la creación de la Capitanía General de Venezuela en 1777. De modo que lo argumenta Parra Pérez: la estructura colonial hispánica en Venezuela era muy similar a la estructura federal, porque las gobernaciones entre ellas tenían una autonomía extraordinaria y el gobernador de cada una de las provincias con quien se entendía o no se entendía era con el cabildo. De modo que esa estructura provincial encuentra continuidad, según Parra Pérez, en esta Constitución Federal.
Muy por el contrario va a pensarlo Simón Bolívar, quien más bien le atribuye la pérdida de la Primera República en 1812, como veremos luego, a la Constitución Federal de 1811. Pero esto es algo sumamente debatible, discutible, como veremos en su oportunidad. Bien, entonces en la próxima parte del programa vamos a continuar con la embestida de Domingo de Monteverde, ya regresamos.
Decíamos en la parte anterior del programa que, según Parra Pérez, la Constitución Federal de 1811 recogía y continuaba a las estructuras semifederales de las gobernaciones y las provincias que formaban parte de la Capitanía General de Venezuela. En otras palabras, el esquema jurídico-político gubernativo del período colonial encuentra continuidad en la Constitución Federal. Yo suscribo ese comentario de ese gran historiador que es Parra Pérez.
Veamos ahora qué ocurre a partir de marzo de 1812 cuando desembarca en Coro, proveniente de Cuba, el capitán Domingo de Monteverde, enviado por el Consejo de Regencia. Recordemos una vez más que Fernando VII está en cautiverio, que estamos en 1812. Que él va a regresar a colocarse la corona en la cabeza en 1814, faltan dos años, y hay unos españoles a su servicio que están actuando por órdenes del Consejo de Regencia.
Y Monteverde se encuentra con Millares, el gobernador de Maracaibo, y Millares es un hombre tremendamente prudente y le sugiere que no vaya más allá de Coro y sus límites. Por supuesto, Monteverde no les hace caso y se mete en el territorio patriota. En Ziqui-Zique se suman los indígenas del cacique Juan de los Reyes Vargas.
Esto es muy importante porque él traía 700 soldados y se le sumaron 500 soldados, que eran los indígenas que seguían a Juan de los Reyes Vargas. De modo que va a tener un ejército un poco más grande, ¿no?, Monteverde a partir de allí, ¿no?, y siguen camino hacia Carora, contraviniendo lo que le ha dicho Millares. Pero Monteverde está decidido y él sigue adelante entrando en un territorio donde ya lo manejan los patriotas.
Esto está pasando en marzo y también en marzo va a ocurrir, el 26 de marzo, el famoso terremoto. Fue uno de los terremotos más severos que ha tenido Venezuela. Los expertos en estos temas dicen que han sido de los que se tienen registrados el que causó mayores daños, porque no sólo fue un terremoto en Caracas, fue también en Barquisimeto y en Mérida, porque esa era la línea: las fallas geológicas pasaban por todas estas ciudades.
Y las consecuencias para las fuerzas patriotas del terremoto fueron dramáticas. En Caracas los estragos fueron tan grandes que 60 años después se veían las ruinas en Caracas porque no habían podido ser reconstruidas una cantidad de viviendas, y Barquisimeto, donde estaban acantonadas una cantidad de fuerzas militares que estaban allí para enfrentar a Monteverde, pues sufrieron unas bajas considerables ya que el cuartel donde estaban concentradas se vino abajo y falleció una cantidad de soldados, bueno. Y entonces la Iglesia católica, en su mayoría monárquica, desde los púlpitos le atribuyó el sismo a la herejía de los patriotas y lo comenzó a considerar como un castigo divino.
Por supuesto, no estamos hablando de todos los sacerdotes de la Iglesia católica; algunos eran patriotas, pero también otros eran monárquicos y empezaron con estos discursos, con estas homilías desde el púlpito. De modo que aquí se le unió a Monteverde un aliado que no lo tenía en el radar: son los curas o sotanas haciendo esa manipulación de los designios en la naturaleza. Y dice la leyenda, y creo que tiene mucho de verdad, que precisamente el joven Bolívar, él escuchara a un sacerdote en su prédica, fue cuando pronunció aquella frase que se ha hecho célebre en la panoplia mitológica bolivariana: al parecer Bolívar dijo "Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca".
De modo que se trata de una expresión del gran voluntarismo porque acerca de que la naturaleza obedezca es verdaderamente algo imposible, pero no entendemos la metáfora, lo que él quería señalar, ¿verdad? Y bueno, sobre este particular de las frases bolivarianas pues hay mucha tela que cortar. Por ejemplo, el juramento en el Monte Sacro ocurrió en principio el 15 de agosto de 1805, pues el historiador Augusto Mijares aclara este tema.
Dice Mijares literalmente: "las palabras del juramento en el Monte Sacro, que se dan en todas las narraciones, proceden de una publicación hecha en 1883 por el escritor colombiano Manuel Uribe, de acuerdo con la confidencia que le hizo Simón Rodríguez. Pero claro está que esta versión de segunda mano y escrita tantos años después del suceso apenas conservaría rasgos muy adulterados del original". Esto lo dice el maestro Mijares. Esto es muy importante porque en principio el juramento de Monte Sacro fue en 1805 y quien los redacta lo hace en 1883, imagínense ustedes los años que pasaron.
De modo que lo lógico es que conserve muy poco de lo que Bolívar dijo allí, si es que lo dijo de esa manera como está allí escrito. Pero ese es el caso del juramento del Monte Sacro. Estas palabras más breves en el terremoto del 26 de marzo de 1812 las repito: "Si la naturaleza se opone, lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca", pues parecieran bastante más ajustadas a lo que han podido ser, ¿no?
De tal modo, estos temas en relación con las frases de Bolívar siempre hay que tomarlos con atención, con lupa, porque en algunos casos las escribió o las dijo y en otros casos son recreaciones históricas posteriores. Por ejemplo, en relación con el terremoto hay un párrafo de la memoria al príncipe regente de Inglaterra, que esa memoria es enviada por el Marqués del Toro y por su hermano Fernando el 5 de marzo de 1813, y allí dicen ellos: "La terrible catástrofe del terremoto del 26 de marzo completó la destrucción del edificio político de Venezuela, enterrando bajo las ruinas en las ciudades de Caracas, San Felipe, Barquisimeto, Mérida y el puerto de La Guaira a más de 12.000 personas, junto con almacenes, armas, municiones y las tropas que teníamos en aquellas, mientras el resto de los habitantes que sobrevivieron solo para lamentarse del trágico destino de sus parientes y compatriotas se dispersaban por los campos".
En relación con el número de fallecidos, ellos hablan de 12 mil personas; esa cifra la siguen algunos otros autores, pero la verdad es que es muy imprecisa. Es muy difícil saber; un historiador que ha trabajado el tema con muchísima atención, que es Rogelio Altez, después de una investigación muy seria y muy minuciosa dice que no son 12 mil personas las fallecidas sino un número bastante menor. Pero bueno, esto no quiere decir que los autores estuviesen mintiendo, sino que no tenían cómo hacer las mediciones de los fallecidos, pero en todo caso no hay duda de que fue una catástrofe tanto física como política porque Monteverde va a aprovechar esa coyuntura y va a seguir avanzando.
Y el 23 de abril ya lo tenemos cerca de San Carlos y allí se enfrenta a unas fuerzas patrióticas, las derrota y entonces engrosa su fuerza con pertrechos y soldados que se pasaron de un bando al otro. Entonces la alarma entre las filas patriotas en el Congreso Nacional fue total y el 26 de abril de 1812 se nombra a Francisco de Miranda con poderes extraordinarios, con el título de generalísimo, para enfrentar la reacción de Monteverde. Y Miranda fija cuartel en Maracay y Monteverde sigue avanzando: ya el 3 de mayo está en Valencia, el 12 de junio está en Huayca y el 18 llega a Maracalli, y Miranda se tiene que replegar en La Victoria.
El 29 de junio hay un encontronazo del que sale derrotado Monteverde y queda muy maltrecho, apenas le quedan 500 hombres. Y nadie entiende por qué, no se sabe, el generalísimo Francisco de Miranda no dio la orden de perseguir a Monteverde y su tropa, sino que lo dejó ir hacia Puerto Cabello. Y bueno, esta conducta le fue muy reclamada a Miranda acremente por sus detractores y él mismo probablemente se habrá preguntado por qué no tomó la decisión de perseguirlo y acabarlo, sino que lo dejó irse.
Y Monteverde, en las inmediaciones de Puerto Cabello, se esmera en alimentar su tropa con los sediciosos de Valencia, los que se sumaron desde Valencia. ¿Y eso fue? Lo logró realmente Monteverde. En la próxima parte del programa veremos cómo y por qué se perdió Puerto Cabello.
En la parte anterior del programa dijimos que en esta veríamos por qué se pierde Puerto Cabello y el 30 de junio de 1812 los presidiarios realistas del Castillo de Puerto Cabello se apoderan del castillo y el coronel Bolívar, comandante de la plaza, le escribe una carta desesperado a Miranda. Y ahí dice Bolívar lo siguiente, les leo: "A la 1 de la tarde se han apoderado del Castillo San Felipe un oficial infidente con la tropa de su mando y todos los reos que allí se encontraban han roto fuego terrible sobre esta ciudad. En el castillo se encuentran 1.700 quintales de pólvora y casi toda la artillería y municiones de esta plaza; ella padece sumamente, sus casas son derribadas. Yo trato sin víveres ni municiones defenderla hasta el extremo; los marineros de los buques forzosamente han pasado al castillo y él se hace temible.
Espero que a la mayor brevedad me envíeis cuantos recursos estén a vuestro alcance y me socorráis antes de que sea destruido Puerto Cabello. Junio 30 de 1812. Simón Bolívar".
Bien pues ya perdió el castillo y Bolívar y su plana mayor se embarcaron en el bergantín Celoso con rumbo a La Guaira, con el objeto de salvarse. Ya una vez que la plaza se había perdido y Miranda no pudo hacer nada, ¿en manos de Monteverde cayeron los recursos a que hacía mención Bolívar en las cartas? Bueno, el desánimo cundió entre las fuerzas patriotas y a Miranda no le quedó otro camino que el armisticio con Monteverde, son las famosas capitulaciones de San Mateo.
El 16 de julio Miranda comisiona a José de Zata y Bussi y a Manuela Aldao para negociar con los enviados de Monteverde una capitulación, una rendición. Estas noticias van a contribuir a que el número de las deserciones entre los patriotas aumente y se engrosan así las filas del ejército realista, soldados pasándose de un lado al otro. Y el 24 de julio vuelve Miranda a ofrecer firmar capitulaciones; esta vez lo hace a través del Marqués de Casaleón, personaje pintoresco de la historia venezolana.
Y en ella se establece lo siguiente, voy a leerles el encabezado: "El comandante general del ejército de Su Majestad Católica, don Domingo de Monteverde, que en su final contestación a las proposiciones que le hicieron José de Zata y Bussi y Manuela Aldao, comisionados por el comandante general de las tropas caracañas, Francisco de Miranda, acreditó sus sentimientos de humanidad accediendo a los medios conciliatorios para evitar la difusión de la sangre y demás calamidades desde la guerra, concedió artículos razonables que incluyen dichas proposiciones, principalmente el tercero que habla de la inmunidad y seguridad absoluta de las personas y bienes que se hallen en el territorio reconquistado.
Creyó no ceder lugar a nuevas conferencias, ni se alterase el término de 48 horas que señaló para que se aprobase y ratificase el indicado convenio después que este llegase al cuartel general de La Victoria, más por una prudente y equitativa consideración ha tenido a bien admitir la nueva conferencia que le ha promovido el nuevo comisionado Antonio León, que le ha pasado nuevas proposiciones y en consecuencia contesta a ellas por última vez".
Esto comprueba que el Marqués de Casaleón sí intervino al final y que estas conversaciones tuvieron lugar el 24 de julio de 1812. También refrenda que Miranda no llegó a firmarlas personalmente. Y fíjense que si la falta de persecución por parte de Miranda a las fuerzas de Monteverde en Huayca se los recriminaron sistemáticamente, las capitulaciones de San Mateo también se las cobraron tremendamente a don Francisco de Miranda.
Bueno, Miranda no veía una solución a la situación planteada. Muchos patriotas alegaban que había debido batallarse con las fuerzas disponibles y no buscar un armisticio, pero Miranda, de acuerdo con su experiencia bélica europea, insistió en que desde el punto de vista jurídico la República de Venezuela se perdió el 24 de julio de 1812, aunque en términos prácticos se perdió antes, cuando el avance de Monteverde se hacía indetenible para las fuerzas patrióticas. El 29 de julio una avanzada de Monteverde entra a Antímano y la ocupación de Caracas era entonces inminente; Antímano era un pueblo muy cerca de Caracas.
Miranda baja a La Guaira con el deseo de irse. El capitán de la embarcación que lo llevaría a Curazao le sugiere que zarpen de inmediato, pero el generalísimo prefirió pasar la noche e irse al amanecer y estaba cometiendo el error más costoso de su vida. Bien, veamos estos hechos: entre las muchas versiones que uno conoce sobre los hechos ocurridos este día, a mí la de Parra Pérez en su Historia de la Primera República de Venezuela es la versión que me resulta más convincente.
Él dice, el historiador dice, que Miranda llegó a La Guaira el 30 de julio a las 7 de la noche y que se hospedó en casa del comandante militar de la zona, Manuel María de Las Casas. Apunta que se juntaron en secreto De Las Casas, Miguel Peña, Tomás Montilla, Rafael Chatillón, José Landaeta, Juan José Valdés y los coroneles Juan Paz del Castillo, José Mires, Manuel Cortés Campo Mánez y Simón Bolívar. Y todos juzgaban tan severamente a Miranda que Bolívar propuso que se le fusilara de inmediato por traidor, pero no se aceptó la proposición de Bolívar.
Por otra parte, el capitán del Saphir que llevaría a Miranda, el capitán Haines, instó al generalísimo a embarcarse y zarpar de inmediato, pero Miranda no quiso y optó por salir al amanecer, como dijimos antes. Pues muy bien, en la madrugada del 31 de julio de 1812, estando dormido Miranda, irrumpieron en su habitación quienes le hicieron preso. Bolívar, Chatillón y Montilla.
El generalísimo pidió la linterna a su asistente; su asistente era el joven Carlos Sublet. Y con esa linterna iluminó a los captores y entonces dicen que pronunció una famosa frase: "Bochinche, bochinche. Esta gente no sabe hacer sino bochinche". No sabemos si eso es exactamente así, pero esa anécdota se ha convertido en leyenda.
De Las Casas, siguiendo instrucciones de Domingo de Monteverde, lo entrega a Cerveris y este lo introduce en la celda del Castillo de San Carlos, en La Guaira. En enero de 1813, seis meses después, es trasladado al Castillo de San Felipe en Puerto Cabello; en junio es enviado al Castillo del Morro en Puerto Rico y en diciembre a la cárcel de La Carraca, en Cádiz, allí fallece el 14 de julio a la una y cinco de la madrugada de 1816. Ese extraordinario venezolano que fue Francisco de Miranda tenía 66 años.
Bueno, ríos de tinta han corrido para explicar este momento trágico de la historia de Venezuela en el que el precursor de la independencia es entregado a los realistas por el conjunto de coroneles y de militares que lo siguieron a él en la batalla, en la guerra contra Domingo de Monteverde. Bien, Monteverde le escribe el 26 de agosto al Consejo de Regencia lo siguiente, voy a citarlo, esto lo dice Domingo de Monteverde: "los que fueron contagiados pero de algún modo obraron opuestamente a la maligna intención de los facciosos. En esta clase, excelentísimo señor, se hallan don Manuel María de Las Casas, don Miguel Peña y don Simón Bolívar; yo no puedo olvidar los interesantes servicios de Las Casas, ni el de Bolívar y Peña".
¿Habría obtenido pasaporte el coronel Bolívar de parte de Monteverde sin haber prestado sus interesantes servicios? Bueno, pues no parece probable. De modo que los mirandinos consideran esto una infamia que cometieron los coroneles de Miranda y los bolivarianos consideran que esto era lo que tenía que hacer Bolívar para salvarse, además de que en ese momento consideraban que Miranda los había traicionado.
En cualquier caso, no es un momento afortunado en la vida de Miranda ni en la vida del futuro libertador de Venezuela, Simón Bolívar. Hay muchas interpretaciones sobre este episodio. Ahí, desde las más extremas como la que escribió Carlos Marx, ¿sí?
Carlos Marx cuando escribe la entrada de la New American Cyclopedia, que se le encarga a Charles Dana, Charles Dana le encargó a Marx que escriba la biografía, por eso digo "la entrada" de Bolívar. Y esta enciclopedia se publica en los Estados Unidos y Marx, que no quería a Bolívar para nada, escribe ese capítulo, ha sido muchas veces revisado. Fue tan duro que el propio editor Charles Dana le reclama a Marx el tono prejuicioso de su entrada y este, comentándole la situación a Federico Engels en una carta en 1858, se defiende, le dice Carlos Marx.
"En lo que toca el estilo prejuiciado ciertamente me ha salido algo del tono enciclopédico, pero hubiera sido pasarse de la raya querer presentar como Napoleón primero al canalla más cobarde, brutal y miserable. Bolívar es el verdadero Soulouque". Esto lo dice Carlos Marx de Bolívar. Vamos a ver en la última parte del programa algo más sobre este texto y sobre la posición de Marx, y los hechos de la entrega de Miranda. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa leímos un fragmento de una carta que le escribe Carlos Marx a Federico Engels sobre el tema de la microbiografía que él escribió de Simón Bolívar para la enciclopedia de Charles Dana en los Estados Unidos, New American Cyclopedia, y ustedes se preguntarán quién fue Soulouque. Y bueno, las respuestas todavía más alarmantes, pues, porque Soulouque fue un autodenominado emperador de Haití entre 1849 y 1859 bajo el nombre imperial de Faustín I.
Y bueno, fue un hombre muy cruel en el ejercicio del poder y Soulouque venía a acompañar a Petión en sus luchas, y primero es el elegido presidente y luego se coronó como rey. Cuando Marx compara a Bolívar con Soulouque, por supuesto está incurriendo en una exageración inexcusable, algo verdaderamente inaudito. Pero bueno, fíjense las equivocaciones de Carlos Marx; los marxistas dicen que las fuentes que utilizó fueron muy antibolivarianas y es probable que haya sido así, pero en todo caso Carlos Marx cargó la tinta porque es muy sesgado su texto sobre Bolívar.
Y se le nota entre líneas un ánimo de aversión particular y sobre todo lo aclara aquí, en esa carta que le escribe a Engels, donde comparaba a Bolívar con Soulouque. Por su parte el propio Miranda va a romper el silencio del 8 de marzo de 1813 cuando estaba preso en las bóvedas del Castillo de Puerto Cabello y dice él literalmente: "sepultado en una oscura y estrecha prisión y sepultado con grillos", y se dirige entonces a la audiencia de Caracas con un memorial.
Es una pieza histórica que está redactada con una asombrosa serenidad por parte de Miranda, y da cuenta de esto los quilates espirituales que tenía don Francisco. Y allí aboga por el cumplimiento de las capitulaciones, que fueron abiertamente violadas por Monteverde, no se retracta de sus motivos para firmarlas, le atribuye al terremoto del 26 de marzo en Caracas y el resto occidental del país buena parte de la catástrofe y al alzamiento de los afrodescendientes barloventeños encabezado por José de las Llamosas. Y el tono del avenimiento lleva a pensar que el propio Miranda no estaba convencido de alcanzar la independencia a cualquier costo, y que precisamente por ello optó por firmar las capitulaciones.
Y afirma, en un momento dado en ese memorial: "Reconcíliese a los americanos y europeos para que en lo sucesivo formasen una sociedad, una sola familia, dando a Caracas al resto del continente un ejemplo de sus miras políticas y de que prefería una honrosa reconciliación a los azarosos movimientos en la guerra civil desoladora". Bueno, estas son las palabras del político curtido en foros civilizados, más que las palabras de un guerrero. Y no es el verbo de alguien que está buscando la independencia a cualquier precio.
De modo, en ese memorial Miranda va a aludir la Constitución de Cádiz como un ejemplo de un texto constitucional moderno. Por cierto, ni atendido ni respetado por Monteverde, y ya sabemos que la Constitución de Cádiz fue promulgada el 19 de marzo de 1812 y tuvo vigencia dos años hasta que Fernando VII regresa al trono el 19 de marzo de 1814 y vuelve el espíritu absolutista, la monarquía absolutista. No la monarquía constitucional que planteaba la Constitución de Cádiz en 1812.
Esa Constitución plantea separación de poderes, sufragio masculino indirecto, libertad de prensa, libertad de industria, era una constitución liberal, pero esa no fue la que implementó Fernando VII cuando regresó en 1814. Bueno, se ha perdido la República, Monteverde es el nuevo capitán general y a Monteverde no le tiembla el pulso para perseguir, encarcelar, despojar de sus bienes y aventarlos al exilio. Y en esa tónica arrasadora va a entrar Monteverde a Caracas el 29 de julio de 1812 y el 1 de agosto hace presos a Juan Germán Roscio, Juan Pablo Ayala, José Cortés de Madariaga, Francisco Isnardi y otros notables criollos.
Por su parte Bolívar permanecía discretamente en la casa del Marqués de Casaleón, hasta que salió para Curazao el 27 de agosto. Gracias al pasaporte gestionado directamente ante Monteverde por su amigo Francisco Di Turbe después de la entrega de Miranda. Esto lo dice el propio Monteverde, como lo señalamos antes. Monteverde se arroga el título de capitán general y al Consejo de Regencia no le queda otro camino que aceptarlo.
Millares queda relegado, lo designan capitán general de Maracaibo y bueno, los seguidores de Monteverde, que en su mayoría son canarios y paisanos de él porque él también era canario, son feroces: estamos hablando de Eusebio Antoñanzas, de Pedro Asterloa, Antonio Tíscar, Pascual Martínez y Francisco Cerveris. Pero esos episodios, ¿verdad?, tremendos en la ferocidad del ejército de Monteverde en relación con los criollos, lo vamos a ver en nuestro próximo programa, o el cuarto programa de esta serie que venimos desarrollando sobre el siglo XIX y su historia política. En ese próximo programa también veremos el Manifiesto de Cartagena, de Simón Bolívar.
Bueno, hasta aquí nos trajo el río en el día de hoy. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y en la Dirección Técnica Fernando Camacho y Giancarlo Caravaggio. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com o en Twitter arroba raffaelarrayz, ha sido como siempre un gusto hablar para ustedes, hasta nuestro próximo encuentro.