Siglo XIX Venezolano
29 de octubre de 2019

Siglo XIX Venezolano. Cap 14.

Historia política esencial.

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Rafael Arráiz Lucca. Ecos posteriores a la firma del Tratado de Coche, cuando se llega al fin de la Guerra Federal mediante un Tratado de Paz, producto de unas negociaciones, unas deliberaciones donde se transigen y se aceptan unos términos por parte de los factores involucrados en la guerra y se firma la paz. Y es entonces, el 25 de julio, el general Falcón forma gabinete de la siguiente manera: en el Ministerio de Relaciones Exteriores y Hacienda, por supuesto, Antonio Guzmán Blanco; Interior y Justicia, Mariano Briceño; Fomento, Guillermo Iribarren Tiguera; y Marina, el general Manuel Ezequiel Bruzual. De inmediato Falcón envía a Europa a Guzmán Blanco, con el objeto de buscar un crédito.

Tarea para la que Guzmán Blanco contaba con poderes plenipotenciarios. Se requería de urgencia un préstamo ya que las arcas del país estaban totalmente vacías, y las primeras medidas de Falcón la verdad es que señalan a un hombre magnánimo. Le prodiga un extraordinario trato al vencido: invita al general Páez a quedarse en el país, pero Páez quería irse a vivir a Nueva York; entonces Falcón le dispensó una delicada despedida. Ordenó que se le pagara su sueldo de general en jefe del ejército en cualquier lugar del mundo en que estuviese.

Al general Soublette otorgó el rango de general en jefe por su condición de prócer de la independencia. A los soldados que hubiesen servido al ejército independentista entre 1816 y 1824 les reconoció el sueldo sobre su grado militar. Al general José Tadeo Monagas lo sacó del ostracismo y le reconoció sus méritos. De modo que el prestigio histórico de magnánimo del que goza Falcón no era un invento; aquí están las pruebas.

Y el 12 de agosto expidió Falcón un decreto mediante el cual convocaba elecciones de diputados para una Asamblea Constituyente el día 10 de diciembre de 1863. El dieciocho del mismo mes firmaba otro que establecía los parámetros de acción en su gobierno provisional y tomaba una medida importante, abolir la pena de muerte, cosa que muy pocos gobiernos del mundo habían hecho. En los meses siguientes comenzó a cundir la anarquía en el país; no se sabía bien en qué consistía el federalismo y cada quien en su comarca lo interpretaba a su manera. Era evidente que durante los años de la Guerra Federal no hubo espacio ni tiempo para hacer pedagogía política efectiva, el fondo filosófico de las banderas federales se conocía muy poco y así fueron sumándose focos de descontento entre las filas de los propios federales.

En noviembre regresó al país Guzmán Blanco de Europa con las bases del nuevo préstamo y muy pronto se desató una polémica pública sobre la conveniencia de este préstamo. El 24 de diciembre de 1863 se instaló la Asamblea Nacional Constituyente con Antonio Guzmán Blanco como presidente, y él mismo propuso a la asamblea que se le confiriera al general Falcón el título de mariscal y de gran ciudadano, cosa que algunos diputados objetaron pero finalmente tuvieron mayoría. El 24 de enero de 1864 recibió la presidencia Falcón de manos de la Asamblea, mientras la Asamblea continuaba con la redacción de la nueva Constitución Nacional. Ya entonces se hacía evidente que Caracas no era del agrado del mariscal Falcón, ya que cuantas veces podía se iba a Coro.

Era su ciudad y esto va a profundizarse todavía más en los meses que siguen, al punto de muchísimas veces dejó encargado el Poder Ejecutivo de la República y se fue a la región suya en busca de sosiego. En febrero, Guzmán Blanco viajó de nuevo a Europa a firmar el préstamo. La Constitución Nacional de 1864 fue sancionada por la Asamblea Nacional Constituyente el 28 de marzo de ese año y promulgada por el mariscal Falcón el 13 de abril. Aquí se introducen cambios sustanciales en la República de Venezuela, empezando por la denominación, ya que al acogerse el esquema federal la República pasó a llamarse Estados Unidos de Venezuela, con base en que la nación estaría jurídicamente instituida sobre una red de estados con autonomías.

Ahora iban a ser estados; antes eran provincias. ¿Cuáles son esos estados? Apure, Aragua, Barcelona, Barinas, Barquisimeto, Carabobo, Caracas, Cojedes, Coro, Cumaná, Guárico, Guayana, Maracaibo, Maturín, Mérida, Margarita, Portuguesa, Táchira, Trujillo y Yaracuy. Antes de la promulgación ya la Asamblea Nacional Constituyente había decretado la creación del Distrito Federal; tomen ustedes en cuenta que estamos en 1864, no hay ningún estado que lleve el apellido de nadie, son todos toponímicos, voces en su mayoría indígenas. Apure, Aragua, Barinas, Barquisimeto, Carabobo, Caracas, Cumaná, Guárico son voces indígenas; no había comenzado en Venezuela la idea de otorgarle el apellido de los próceres a los estados.

Y esta carta magna se proponía acentuar las descentralizaciones políticas y administrativas, consagra la eliminación que ya había decretado Falcón, amplía la libertad de prensa y mantiene el sistema electoral de la Constitución de 1858. Es decir, cuatro años el período presidencial sin reelección inmediata mediante votos directos y secretos. Crea la Alta Corte Federal como órgano máximo del Poder Judicial, de modo que desde el punto de vista democrático la Constitución Nacional de 1864 fue un paso adelante enorme. Otra cosa son los hechos y cómo los venezolanos asumieron el ensayo federal.

Y en el año de 1864 el mariscal presidente enfrentó nuevos focos insurreccionales. Salió en campaña, siguió sin establecerse definitivamente en Caracas y cuando regresó Guzmán Blanco de Europa se encarga de nuevo la presidencia de los Estados Unidos de Venezuela mientras Falcón se va para Coro. Es evidente el extraño desinterés del Falcón por las funciones de gobierno, pareciera no interesarle. Guzmán Blanco estuvo gobernando como presidente encargado varios meses, hasta que el 18 de marzo de 1865 el Congreso realiza los escrutinios a las elecciones y resulta electo, obviamente, el mariscal Juan Crisóstomo Falcón.

A la vez fueron electos dos designados para suplir sus faltas, Antonio Guzmán Blanco y José de Ciderio Trías. Entonces viaja una comisión a Coro para participarle el resultado y viene Falcón a asumir la primera magistratura el 7 de junio, casi tres meses después. Es evidente que no le interesaban mayormente las riendas administrativas del Estado, y quien las llevaba era Antonio Guzmán Blanco. Al día siguiente de tomar posesión del cargo, el mariscal Falcón se va de Caracas otra vez.

Esta vez iba a Maracaibo a sofocar una rebelión del general Venancio Pulgar y, por supuesto, dejaba encargada la presidencia a Guzmán Blanco. Regresa pronto, tiene una tarea exitosa y somete a derrota a Pulgar. El 3 de octubre de 1865 vuelve a dejar encargado a Guzmán Blanco y se va a Coro. Allí estuvo Guzmán Blanco al frente de las tareas del Estado hasta el 2 de mayo de 1866.

Estamos hablando que Falcón fue ocho meses, siete-ocho meses... ¿siete meses? No cabe la menor duda, ¿verdad?, incluso no se puede hablar de un gobierno de Falcón prácticamente sino de un gobierno de Falcón y Guzmán Blanco. Por su parte, al mariscal Falcón sí le gustaba sofocar rebeliones; en cuanto se levantaba una candela bélica salía y apagaba esos fuegos, y ahí estaba en su elemento. Lo que no era de él era la trama civil administrativa jurídica del Estado venezolano, eso es evidente.

La situación económica no terminaba de mejorar y tuvo que ser enviado de nuevo como enviado extraordinario y ministro plenipotenciario a Europa, Antonio Guzmán Blanco, a buscar otro crédito. Va a regresar a comienzos de 1867, o sea que Guzmán Blanco estuvo desde finales de mayo hasta enero en Europa. Y la situación política nacional, la verdad es que tendía a complicarse cada vez más. La gente tenía la sensación de que el mariscal Falcón no gobernaba y la anarquía iba en ascenso.

Una vez las cámaras legislativas eligieron a los designados, el mariscal Falcón se fue a Coro el 25 de mayo dejando encargado la presidencia al general Miguel Hill. Cuando regresó Guzmán Blanco fue nombrado comandante de armas del Distrito Federal. Falcón se va a encargar del Poder Ejecutivo el 4 de septiembre y en esos días se reunió un grupo de liberales y conservadores en Caracas, un grupo que ya buscaba deponer a Falcón porque la situación empezaba a ser insostenible. En la próxima parte del programa seguiremos con estos temas de Falcón y Guzmán Blanco, en el año 1867.

Ya regresamos. Les decía en la parte anterior del programa que un grupo de gente, de venezolanos ya un poco escaldados con la actitud de Falcón, deciden reunirse. Allí estaban Luciano Mendoza, Pedro Ezequiel Rojas, Guillermo Tell Villegas, Martín Sanabria y Elías Rodríguez. El 17 de septiembre el general Guzmán Blanco marcha hacia Guarenas para dialogar con el general Mendoza.

Pero muy pronto Guzmán Blanco comprende que los revolucionarios están decididos a tomar las armas. Pasaron días donde se sucedieron distintos movimientos hasta que Mendoza se avino en octubre a un entendimiento y recibió del magnánimo Falcón el olvido de su alzamiento. Sin embargo, se hacía evidente que el descontento ya no era solo de conservadores sino que incluía liberales y gente de diversa procedencia. La causa del descontento era, sin duda, la flagrante ineficacia del gobierno.

Falcón cambió de gabinete porque tuvo la impresión de que regresaba la calma y otra vez se va a Coro el 7 de noviembre. En la prensa, mientras tanto, corría el rumor de que Falcón buscaría una modificación constitucional para reelegirse, emulando a José Tadeo Monagas y desatendiendo las lecciones históricas de aquel momento. La lección histórica era que las pretensiones continuistas no eran aceptadas, y de esto dialogaron el mariscal Falcón y Guzmán Blanco, que tenía tantos años trabajando con él. Guzmán Blanco se muestra totalmente opuesto a la modificación constitucional con miras a la reelección.

Guzmán Blanco sale muy mal del diálogo y decide irse de Venezuela, se separa del gobierno. Falcón lo ataja y Guzmán acepta irse en condición de enviado extraordinario ad honorem al extranjero. Se va en diciembre de 1867 y los alzamientos se activan de nuevo; en ese mismo diciembre el general Miguel Antonio Rojas se alza en Villa de Cura, el general Gonzalo Cárdenas en Carabobo, se va sumando gente. Por su parte Falcón entrega la presidencia al general Hill, se moviliza hacia Puerto Cabello, cree dominar la situación bélica allí y hay unos agentes revolucionarios que instan al anciano general José Tadeo Monagas a pronunciarse, cosa que hace mediante un manifiesto el 25 de marzo dejando al descubierto sus pretensiones de volver al poder.

La angustia de Falcón todavía mayor era evidente que tenía lugar una escalada de descontento en todas las geografías nacionales. El 7 de abril Falcón modifica el gabinete. En medio de la crisis política el mariscal Falcón pensó que si él se separaba del poder amainaban los embates, de modo que entregó la presidencia al general Manuel Ezequiel Bruzual el 30 de abril. En principio se disponía a estar al frente del ejército para enfrentar la situación, pero de pronto el mariscal Falcón decidió irse a Coro y retirarse para siempre de la escena pública.

Un personaje verdaderamente curioso y bueno... La situación era cada vez peor en el gobierno presidido por Bruzual. En Antímano tuvieron lugar unas conversaciones entre el gobierno de Bruzual y un grupo importante de los revolucionarios para que los primeros entregaran el poder con un arreglo favorable a ambos grupos, pero cuando eso iba avanzando el general Monagas lanza una proclama del 20 de mayo y emprende su marcha desde Oriente, y el 12 de junio estaba ya en Guatire. El general Bruzual, dentro del espíritu de las conversaciones de Antímano, le propone a Monagas un avenimiento y Monagas acepta conversar, cosa que ocurre en la residencia San Susi, eso queda exactamente donde está el Centro Comercial Chacaíto hoy en día. Pero en esas conversaciones los ánimos de los seguidores de Monagas querían una batalla y no un entendimiento.

Finalmente tiene lugar la batalla entre el 21 y el 25 de junio en las inmediaciones de Chacaíto, estamos hablando del año 1868, y sale triunfador el general Monagas, que va a entrar entonces a Caracas levantando el pabellón azul. La bandera azul termina el gobierno de los federales y regresa al poder el viejo Monagas. Por eso en Venezuela muertos políticos no hay; recuerden que Monagas había sido avientado al exilio en 1858 y está regresando al poder por la vía de las armas diez años después, en 1868, cuando ya es un anciano de más de ochenta años. Bien, ahora ocurría pues un nuevo cambio de mano en una Venezuela que, como vemos, venía siendo azotada por este fenómeno del caudillismo.

Esa fascinación por el poder personal y esa dificultad tan grande que hemos tenido para formar instituciones estables, esta vez regresaba al autoritarismo de Monagas, que además había demostrado ejercer el poder en forma nepotista buscando perpetuarse en el poder, eso fue lo que hizo en 1857. Y bueno, ya su hermano José Gregorio había muerto, pero estaba su hijo y su sobrino, que van a tener algo que decir. En este período de dos años llamado de la Revolución Azul, que va desde 1868 a 1870, es un brevísimo período de nuestra historia que se inicia con la llegada a Caracas del general José Tadeo Monagas, como dijimos, el 25 de junio de 1868. Ese período concluye con la entrada triunfante a Caracas del general Antonio Guzmán Blanco el 27 de abril de 1870, y ahí empieza una larga etapa de influencia de Antonio Guzmán Blanco en Venezuela que va a durar hasta 1888.

Pero recapitulemos un poco cómo fue que pasaron estos hechos. El presidente encargado por Falcón, el general Manuel Ezequiel Bruzual, parte hacia Puerto Cabello una vez que Monagas entra triunfante a Caracas. Y hasta allá se fue a perseguirlo el general José Ruperto Monagas, hijo de José Tadeo, y en la refriega fue herido de muerte, falleciendo en Curazao el general Bruzual. Él era conocido con un apodo que era el soldado sin miedo.

Le tocó una etapa difícil, que eran los estertores del final del gobierno de Falcón, un gobierno muy, muy debilitado. Conviene recordar que la llamada Revolución Azul se articula a partir de la intención que tenía Falcón de modificar la Constitución para hacerse reelegir una vez más, eso que se llamó el continuismo en la Venezuela del siglo XIX, que era una especie de síndrome. Entonces fue cuando se unieron los conservadores a un amplio sector de los liberales con el objeto de impedir la eternización en el poder de Falcón. Por su parte Monagas vio la oportunidad, se pone al frente de una revolución que otros habían iniciado y llega y entra triunfante a Caracas.

Lo primero que hace es refrendar la Constitución vigente, la de 1864, y nombra un gabinete. Allí se iba a escoger el presidente provisional, que fue Guillermo Tell Villegas. Y bueno, también obviamente el doctor Villegas estaba a las órdenes de quien lo había designado, al igual que el ministro de Guerra y Marina, que era el general Domingo Monagas, hijo de José Gregorio, sobrino de José Tadeo. De modo que volvió la dinastía de los Monagas al poder, el nepotismo.

Las primeras acciones de Monagas señalan un camino de magnanimidad y olvido del pasado; buscaba algo históricamente difícil, que era reunir a conservadores y liberales en un solo partido nacional, cosa que no fue posible. Se crearon dos bandos inmediatamente, los seguidores de José Ruperto Monagas y los seguidores de Domingo Monagas, los primos hermanos. La situación se complicó todavía más con el deterioro de la salud de José Tadeo, quien después de una campaña de pacificación en Valencia contrajo una afección pulmonar que terminó por disminuirlo. Tenía 84 años y una gran fortaleza física, pero el cuerpo no le dio para más y murió el 18 de noviembre de 1868.

Al día siguiente de la muerte de José Tadeo Monagas comenzaron las diatribas entre los seguidores de los dos Monagas en la línea de su sucesión, Domingo y José Ruperto. Finalmente Domingo declinó a favor de su primo hermano José Ruperto. Y bueno, no es posible no anotar la paradoja según la cual toma el poder José Tadeo Monagas después de Falcón y este se ve obligado a abandonar al poder por pretender lo mismo que condujo a Monagas a perderlo en 1858. ¿Por qué? La reforma constitucional con miras a hacerse reelegir indefinidamente en el poder.

Y para colmo de simetrías históricas, Monagas alcanza el poder y desarrolla la misma política magnánima de Falcón. Y bueno, pareciera a veces que la historia de Venezuela es una experiencia de repeticiones muy interesantes. En la próxima parte del programa vamos a ver ese gobierno fugaz de José Ruperto Monagas y la delegatura que hace en el doctor Guillermo Tell Villegas. Y dos días después de haber sido designado para la Presidencia de la República, el general José Ruperto Monagas sale en campaña militar y deja encargado otra vez a Guillermo Tell Villegas.

Regresa en marzo y cuando asume la presidencia tuvo conocimiento de algo obvio: las finanzas de la república estaban en el suelo. Se imponía una reducción de gastos urgentemente; por otra parte, el intento de fundir en uno solo los dos partidos nacionales, impelido por la deficiente administración de Falcón, no había cuajado. Lejos de lograrse, las diferencias entre ambos sectores eran cada vez mayores, tanto que un sector de los liberales comenzó a reunirse en torno al general Guzmán Blanco, mientras otro sector lo adversaba ferozmente. Este era el clima en que se avanzaba hacia las elecciones y unos apoyaban la candidatura de José Ruperto Monagas y otros la obstaculizaban.

En julio salió Monagas hacia Maracaibo a sofocar otra rebelión de Venancio Pulgar, y de nuevo quedó encargado Villegas. ¿Cuántas veces se alzó Venancio Pulgar? En agosto partió hacia Curazao el general Guzmán Blanco, víctima del saboteo que sus enemigos le prepararon cuando ofrecía una fiesta en su casa. A partir de entonces, el liderazgo de Guzmán Blanco se perfiló más claramente para los liberales que buscaban regresar al poder.

Finalmente le hicieron un favor. La campaña de Monagas en el Zulia toma más tiempo en sus preparativos de lo que el general hubiese deseado, y no fue sino a finales de octubre cuando apresaron al insurrecto Venancio Pulgar. El 26 de noviembre llega a Caracas con una aureola de triunfo el hijo de José Tadeo, José Ruperto Monagas. Sin embargo la revolución liberal avanzaba con las acciones del general Matías Salazar y el general Pulido, mientras Guzmán Blanco continuaba en Curazao preparando su invasión.

Como consecuencia de gestiones del gobierno venezolano ante Curazao, Guzmán Blanco y los suyos tuvieron que irse a la isla y tomaron rumbo a Martinica. El 14 de febrero de 1870 toca tierra cerca de Curamichate, en el estado Coro. Y aquí se estaba sumando un nuevo y sustanciado factor a los alzamientos que por todo el país enfrentaba ese frágil gobierno del general José Ruperto Monagas. La campaña militar de Guzmán Blanco fue recogiendo adeptos por el camino, y cuando su ejército llegó a desafiar al gobierno en Caracas contaba con un número superior al de su enemigo.

Las batallas tuvieron lugar en distintos puntos de la capital entre el 25 y 27 de abril. En este día, Guzmán Blanco controló totalmente la situación, y el general José Ruperto Monagas firma la rendición del gobierno. José Ruperto Monagas sobrevive estos hechos durante unos diez años, pero retirado totalmente de la vida pública. Aquí va a comenzar entonces este largo período de influencia de Antonio Guzmán Blanco, que deberíamos matizar la afirmación porque realmente los cinco años de gobierno del mariscal Falcón fueron también años de gobierno de Guzmán Blanco.

De modo que empezaba otra etapa de gran influencia de Guzmán, no ya como vicepresidente o segundo a bordo sino como el protagonista de la vida política venezolana al frente de su revolución de abril. Ese período de larga influencia va a comenzar este 27 de abril y va a concluir con Juan Pablo Rojas Paúl el 5 de julio de 1888. Estamos hablando de dieciocho años de influencia. Claro, Guzmán en estos dieciocho años se desempeña como presidente entre 1870 y 1877, luego entre 1879 y 1884.

Y finalmente, entre 1886 y 1888, digamos que este largo período no es de una paz absoluta, pero sí realmente hay que señalar que hubo unos cambios en el país sumamente importantes. Que quien los articula, quien los conduce y quien lo decide es Antonio Guzmán Blanco. Vamos a ver esa primera presidencia que los historiadores llamaron el septenio que se inicia, como les dije, el 27 de abril. Y...

El éxito del general Guzmán Blanco va a consistir en haber congregado en torno suyo, en torno asimismo al mosaico de los caudillos regionales que batallaban contra José Ruperto Monagas y que estuvieron dispuestos a reconocer la supremacía de Guzmán Blanco y a sumarse a su ejército, desde el momento mismo en que él desembarca en Curamichate procedente de Curazao. Los generales seguidores de la Federación habían sido José Ignacio Pulido, Matías Salazar, León Colina, Joaquín Crespo y Francisco Linares Alcántara que siguieron los pasos de Guzmán Blanco. Habían estado vinculados con él desde el tiempo de la Federación con Falcón. Recordemos que Guzmán, una vez muerto Ezequiel Zamora, fue el segundo del proyecto federal después de Falcón.

Y así sí fue como Guzmán Blanco logró reunir un ejército de cerca de 8.000 hombres y se impone sobre el ejército de Monagas, como ya habíamos referido antes. Guzmán Blanco va a reconocer la Constitución del 64 en lo inmediato y nombra un gabinete: Diego Bautista Urbaneja en Interior y Justicia; su padre Antonio Leocadio Guzmán en la Cancillería; Jacinto Gutiérrez en Hacienda; Francisco Pimentel en Crédito Público; José Ignacio Pulido en Guerra y Marina; y Martín Sanabria en Fomento. Sabemos que el poder de la administración pública no era algo extraño para Guzmán Blanco; la había controlado durante todos los años del gobierno de Falcón prácticamente, salvo los meses que pasaba en Europa pero sin desvincularse. También sabemos que Guzmán Blanco había nacido en un hogar en el que su padre no dejó un segundo de procurarse el poder, de modo que él había crecido muy cerca de todos estos mecanismos.

Este laberinto del poder en Venezuela le era totalmente familiar. En ese momento Guzmán Blanco tenía 41 años, un hombre muy joven. Había egresado como abogado de la Universidad Central de Venezuela; primero se inscribió en medicina, cursó uno o dos años de medicina, después se cambió a derecho. Se graduó de abogado, de modo que tenía una condición particular: no era un caudillo militar sin formación, era un egresado de la Universidad Central de Venezuela.

Un abogado, hablaba idiomas, había vivido en los Estados Unidos, había vivido en París y Londres, hablaba muy bien inglés. De modo que todas estas circunstancias favorecían la preeminencia de Guzmán Blanco. Y como dijimos antes, los años del gobierno del mariscal Falcón fueron años suyos también. La actividad gubernamental del nuevo presidente se hizo vertiginosa, convocó a un Congreso de Plenipotenciarios en julio de 1870.

Allí reunió a los caudillos regionales, el congreso estuvo presidido por Antonio Leocadio, su padre, y este cuerpo colegiado lo invistió como presidente provisional de la república. Se nombra en el mismo acto a Pulido y a Salazar como vicepresidentes. Esta política, el reconocimiento del jefe regional, era inteligente ya que de lo contrario le hubiera tocado enfrentarlos militarmente. O sea que tuvo que hacerlo con el occidente del país, que se le enfrentaba, y luego con Oriente y Guayana; Guzmán lo que buscaba era sumar voluntades ya que, de no hacerlo, no le quedaba otra alternativa a enfrentar bélicamente las defecciones, los desafíos.

Cosa que tuvo que hacer porque su poder no era omnímodo, pero bueno mientras tanto avanzaban entre esas rebeliones la más significativa fue la de Matías Salazar, quien lo desafió y es hecho preso. Matías Salazar es condenado a muerte por un tribunal constituido para juzgarlo. Con esta decisión Guzmán contravenía la disposición nacional contra la pena de muerte que estaba en la Constitución de 1864, pero por otra parte le enviaba un mensaje muy claro a sus adversarios. Matías Salazar es ejecutado el 17 de mayo de 1872 y los caudillos regionales a partir de allí supieron qué les esperaba si se alzaban en armas contra Guzmán, o sea el tema no era juego.

Esto recuerda a Bolívar y Piar en alguna medida esa circunstancia. Y aquí vamos a ver que contemporáneamente con estos hechos militares, pues el presidente Guzmán Blanco va a emitir varios decretos históricos, entre ellos el de instrucción primaria pública, gratuita y obligatoria. Firmado el 27 de junio de 1870, esto es apenas comenzando su gobierno, ahí se hace evidente que hay un signo modernizador que él quiere imprimirle a su gestión. Sin duda, un decreto que significó un paso importante en la democratización de la educación en Venezuela.

Lo que ocurre es que era muy difícil llevarlo a cabo, ya que los maestros escaseaban y no había locales, pero bueno ahí estaba la voluntad del Estado de hacer de la educación pública, gratuita y obligatoria. Y también Guzmán con otras acciones pretendía disminuir el poder de la Iglesia Católica, pero eso lo vamos a ver en la última parte del programa. Ya regresamos.

Les decía, en el anterior de este programa, que Guzmán Blanco va a tomar unas acciones tendientes a minimizar el poder de la Iglesia católica, delimitando las esferas de trabajo del mundo civil y del mundo eclesiástico. Por supuesto hay resistencia por parte de la Iglesia, pero logra imponer su voluntad particular al deshacer los seminarios y entregarle a la Universidad la Facultad de Ciencias Eclesiásticas. En otras oportunidades, como ocurrió con el arzobispo Guevara y Lira, al negarse algún prelado a oficiar misas laudatorias de la gesta liberal fue expulsado del país. De modo que Guzmán Blanco no solo libraba batallas contra sus adversarios regionales sino que buscaba la delimitación de los fueros de la Iglesia mientras daba pasos hacia la creación de un estado laico, moderno y, por supuesto, hubo resistencia muy significativa.

Dentro de este marco conceptual, Guzmán Blanco es el creador del matrimonio civil, del registro civil para nacimientos, matrimonios y muertes. Es él quien lleva adelante la secularización de los cementerios, es decir que dejaron de estar en manos de la curia. Suprimió los conventos de monjas y envió al destierro al obispo de Mérida, Juan Hilario Bozette, por no estar de acuerdo con el matrimonio civil. Decidió los fueros eclesiásticos y a partir de entonces el clero pasó a ser juzgado por los tribunales civiles.

El conflicto fue creciendo, la tensión de este conflicto hasta que el Vaticano intervino enviando un embajador de buenos oficios. Un vicario apostólico, y Guzmán Blanco no le permitió la entrada al país y amenaza con crear una iglesia nacional venezolana al margen de la Santa Sede, pero es una amenaza. Finalmente, hay un avenimiento entre Roma y Caracas cuando el Vaticano nombra un arzobispo del agrado de ambas partes, José Antonio Ponte, quien es ya consagrado en 1876, cuando se llevan seis años de relaciones muy tensas entre la Iglesia católica y Guzmán. Vuelvo: de modo que no son pocos hechos, por cierto, el tema con los conventos de monjas.

El argumento de Guzmán Blanco fue: bueno, ocupan muy pocas monjas conventos muy grandes y no hay escuelas suficientes en Venezuela, vamos a dedicar esos conventos a la educación. Era un punto importante, había un argumento, no era una simple arbitrariedad. Pero claro, todo hecho dentro de un clima de adversidad muy grande entre la Iglesia y Guzmán Blanco. También se dedica, dentro de ese plan de modernización del país, a la reforma urbana en la construcción de emblemáticos edificios públicos.

Así fue como dispuso la construcción del Palacio Federal Legislativo cuya primera etapa es concluida en 1873. También decide colocar la estatua ecuestre de Bolívar del escultor Tadolini en la plaza que entonces pasó a llamarse Plaza Bolívar de Caracas. Esa escultura es una réplica exacta de la escultura de Tadolini que está en Lima; Guzmán Blanco la mandó a fundir en Berlín, la trajo y la colocó allí. También ordenó que la antigua iglesia de la Trinidad fuese reformada para que Venezuela tuviese un Panteón Nacional en el estilo francés, y allí va a depositar, el propio Guzmán, los restos mortales del Libertador.

Cosa que ocurre el 28 de octubre de 1876 cuando son trasladados los restos de la catedral de Caracas al Panteón Nacional que ha creado Guzmán Blanco. De modo que tenía una clara conciencia de la necesidad de crear una iconografía patriota y una simbología nacional. Por ello contrata al pintor Martín Tovar y Tovar una galería de retratos de los próceres de la independencia para ser ubicados en el Palacio Federal Legislativo. Así como también contrata los grandes plafones de las batallas que están en el Salón Elíptico del mismo palacio, y el más importante, en el que Tovar invertirá muchos años, será el de la Batalla de Carabobo.

Fíjense que la tarea de Tovar y Tovar duró mucho tiempo a partir de 1873, fecha en la que regresa a su taller en París con el encargo de Guzmán Blanco para adelantar las obras. Él pinta las obras en París, en su taller, y cada cierto tiempo viene y las entrega. A partir de 1875, cinco años después de haber asumido el poder, aparece la megalomanía de Guzmán Blanco. Se hace erigir dos estatuas: una ecuestre que fue colocada entre la Universidad Central de Venezuela y el Palacio Federal Legislativo, y otra pedestre en el tope de la colina del Calvario.

No quedaban dudas acerca del culto a las personalidades que fomentaba Guzmán Blanco. Él insistía en que después de Bolívar ninguna otra figura histórica tenía sus dimensiones. Bueno, lo perjudicial de esto es que si eso lo creía él y se mantenía dentro de su fuero interno, bueno, es un asunto personal, pero es que se le imponía al país. También en estos años se van a construir las carreteras entre Caracas y los Valles del Tuy, se va a construir el acueducto de Caracas y el acueducto del Calvario, el teatro Guzmán Blanco, hoy Teatro Municipal, el templo masónico, el Cementerio General del Sur, son algunas de las obras en la renovación urbana de Guzmán Blanco, que sin la menor duda fue de una gran importancia.

Hasta aquí nuestro programa de hoy. En nuestro próximo programa vamos a comenzarlo con la Constitución Nacional de 1874, que fue la primera reforma que hizo Guzmán de la Constitución Nacional, y veremos, por supuesto, los otros gobiernos de Guzmán y los gobiernos intermedios. Y las otras reformas constitucionales; como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes, soy Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la Dirección Técnica, Giancarlo Caraballo.

A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com. Y en Twitter, arroba Rafael Arraiz. Hasta nuestro próximo encuentro.

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