Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia. En la continuación de la serie que venimos haciendo sobre el siglo XX venezolano, este es nuestro sexto capítulo. En el capítulo anterior habíamos relatado las elecciones de 1958 y ahora comenzamos propiamente con la presidencia de la República de Rómulo Betancourt, el quinquenio que va a extenderse entre 1959 y 1964.
Rómulo Betancourt Bello, así se llamaba, asume la Presidencia de la República el 13 de febrero de 1959; había sido electo en diciembre para gobernar durante el quinquenio. Antes de su asunción, el Congreso Nacional, entonces presidido por Raúl Leoni, crea el 28 de enero la Comisión Especial encargada de redactar el Proyecto de Constitución Nacional, que iba a ser sometido a consideración de las cámaras legislativas, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores. Ese gobierno se caracteriza por haber sobrevivido a varios intentos de derrocarlo, tanto por parte de la derecha como de la izquierda, como veremos luego.
La estructuración del Gabinete Ejecutivo de acuerdo con los firmantes del Pacto de Punto Fijo expresaba claramente el énfasis que AD colocaba en determinados aspectos de la vida nacional. El Ministerio de Relaciones Interiores lo desempeñaba Luis Augusto Dubuc, otro integrante de AD. Juan Pablo Pérez Alfonso encabezaba el Ministerio de Minas e Hidrocarburos, ya que el petróleo era el ámbito neurálgico central para el proyecto político de Betancourt.
La Secretaría de la Presidencia de la República la ejercía un hombre con amigos en todos los sectores, Ramón J. Velásquez; a él lo había escogido Betancourt precisamente para tender puentes entre diversos sectores de la vida nacional, algunos que lo enfrentaban y otros que lo respaldaban. Este primer año de 1959 fue de reacomodos en diversos sectores de la vida nacional. Por ejemplo, los empresarios, los obreros, los estudiantes, los militares y los partidos políticos iniciaban la aventura de una vida en común.
En particular, los partidos políticos vivían horas complejas. Por ejemplo, el PCB procesaba la exclusión del Pacto de Punto Fijo y su actuación en la vida democrática. En AD, la pugna interna por posiciones políticas enfrentadas estaba en plena ebullición para llegar a su apogeo.
La primera división de AD va a concretarse en 1960, cuando en julio un sector principal de la juventud de AD se separa del partido y funda el MIR, Movimiento de Izquierda Revolucionaria. ¿Quiénes estaban allí? Domingo Alberto Rangel, Simón Sáez Mérida, Jorge Dáger, Moisés Moleiro, Humberto Rodríguez, Héctor Pérez Marcano y Américo Martín, entre otros que estaban al frente de esta nueva agrupación.
Por otra parte, junto con este proceso de división, el general Castro León, en alianza con Moncada Vidal, intenta de nuevo alcanzar el poder por la vía de las armas. Esta vez se proponen tomar el cuartel de San Cristóbal, penetrando en Venezuela desde territorio colombiano, pero este intento fracasa. Recordemos que ya ellos habían intentado un golpe de Estado contra Larrazábal en 1958, Castro León por su parte y Moncada Vidal por su parte también, y ahora intentaban juntos alcanzar el poder por la vía de las armas.
El 24 de junio el presidente Betancourt es víctima de un atentado en el paseo Los Próceres; una bomba estalla muy cerca del vehículo que lo transportaba. En ese evento fatídico falleció el jefe de la Casa Militar, el coronel Armas Pérez. Betancourt sufrió quemaduras en las manos y pérdida parcial de la audición. El gobierno se esforzó en conseguir pruebas que apuntaban hacia el autor intelectual del atentado, el dictador dominicano Rafael Leonidas Trujillo, y lo acusó formalmente, instando a la OEA para que se pronunciara sobre este hecho.
En agosto de ese año, de grandes convulsiones, en la reunión de la OEA en San José de Costa Rica, el canciller Ignacio Luis Arcaya, integrante de URD, se niega a firmar la Declaración de San José en la que se señalaba indirectamente a Cuba por alentar una estrategia de subversión continental. Marco Falcón Briceño, ya que Arcaya no firma, firma en nombre de Venezuela y Arcaya regresó intempestivamente al país. Falcón Briceño es nombrado canciller en sustitución de Arcaya, y el 17 de noviembre de 1960 URD abandona el gobierno. Se deshace la composición tripartita del Pacto de Punto Fijo.
En sentido estricto, hasta esta fecha tuvo vigencia el pacto de tres partidos que daban gobernación Acción Democrática y COPEI. Aunque URD no pasó en su totalidad a una oposición beligerante, recordemos que URD era un partido variopinto y tenía en sus senos una ala izquierdista o la más inclinada hacia el centro. Eso marcó el tipo de oposición que ejerció en esos años.
Este año de 1960 tiene lugar un hecho importantísimo también: la política petrolera del gobierno se había expresado en abril cuando se creó la Corporación Venezolana de Petróleo. Mientras se avanzaba en las conversaciones que concluyeron con la creación de la OPEP, Organización de Países Exportadores de Petróleo. En el origen de la creación de esta organización está la necesidad de concertar políticas de los países exportadores, de manera de controlar cada vez más la industria petrolera entonces en manos de empresas extranjeras.
En los países árabes y en Venezuela se veía esa necesidad. El 14 de septiembre se crea la OPEP, en Bagdad, Irak; el presidente de la delegación venezolana y uno de los proponentes principales en la creación del organismo es el ministro de Minas e Hidrocarburos, Juan Pablo Pérez Alfonso. Así se iniciaba una trayectoria de la organización de importancia planetaria como ha sido la OPEP, y en esta organización la participación de Venezuela fue un factor principal y protagonista en la creación de este organismo.
Hasta el día de hoy, el control del precio del petróleo en un porcentaje importante de la producción mundial lo detenta esta organización. Es cierto que ha decrecido el porcentaje mundial que producen los países de la OPEP. En otros momentos de la historia tuvieron un porcentaje bastante mayor que lo actual, pero sin embargo existe.
En el momento de creación de la OPEP, los precios del crudo estaban a niveles muy bajos y el gobierno de Venezuela se vio en la necesidad de decretar un control de cambios y la reducción de los sueldos de los funcionarios públicos. Esto estaba vinculado también con la deuda que dejó la dictadura de Pérez Jiménez. Todas estas medidas reforzaban la política de industrialización por sustitución de importaciones que retomó con renovado entusiasmo el segundo gobierno de Betancourt, ya que durante el primero, entre el 45 y el 48, también se implementó esta política de industrialización sustitutiva de importaciones, de industrialización del país en pocas palabras.
Y así es como llegamos a la Constitución Nacional de 1961: el 23 de enero se promulga la nueva Constitución Nacional. Allí se recogen muchas de las disposiciones y el espíritu de la Constitución de 1947. Se proclama una democracia representativa, con períodos presidenciales quinquenales por elección directa, universal y secreta, sin reelección inmediata.
Pero este es un pero lamentable: se fijó esta posibilidad para 10 años después del abandono del cargo. La verdad es que esta disposición fue nefasta para la democracia venezolana, ya que los expresidentes no pasaban a retiro sino que empezaban su campaña de inmediato para regresar al poder 10 años después. Esto impidió el relevo generacional en Venezuela, obstaculizó la renovación de los partidos políticos y fue verdaderamente una decisión desacertada la que tomaron los constituyentistas de 1961. Pero en ese momento ellos no sabían que estaban tomando una decisión de esa naturaleza; eso lo sabemos nosotros con el paso del tiempo.
En la próxima parte del programa seguiremos viendo algunos aspectos de la Constitución del 61 y algunos otros hechos militares durante el gobierno de Betancourt. ¡Ya regresamos!
En breve continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural, un espacio donde la formación y los valores son protagonistas. El mejor aporte que puedo dar a mi país es mi ejemplo y desde luego destacar la humildad, la humanidad, la resistencia ante una cantidad de situaciones que tenemos que superar sacando lo mejor de todas esas experiencias. Educación y algo más con José Eduardo Orozco, sábado 7 de la mañana, domingos 8 de la noche.
Somos Unión Radiocultural. ¿Ustedes escuchan? ¡Venezolanos!
Somos Unión Radiocultural. En el programa anterior, hablábamos de los desafíos bélicos que va a enfrentar Betancourt en ese segundo gobierno, ya que las sublevaciones no cesan. El 20 de febrero el coronel Edicto Ramírez se levanta con los suyos en la Academia Militar e intentó tomar el Palacio de Miraflores, cosa que no alcanzó a materializar. Estamos hablando del 20 de febrero de 1961; luego, el 25 de junio, se alza un conjunto de oficiales en Barcelona, se le llamó el Barcelonazo, pero a las pocas horas las Fuerzas Militares Institucionales dominaron la situación.
Por otra parte, el Congreso del Partido Comunista de Venezuela decide enfrentar al gobierno por el camino de las armas, rechazando el rumbo electoral. Entonces comienzan a prepararse para la clandestinidad y la lucha armada.
En julio, el presidente Betancourt inaugura la nueva Ciudad Guayana, esta urbe compuesta por Puerto Ordaz y San Félix y diseñada con la asistencia del MIT, Massachusetts Institute of Technology, una de las mejores universidades del mundo, que hizo una alianza con Harvard y diseñaron una ciudad para Venezuela bajo la coordinación del entonces presidente de la Corporación Venezolana de Guayana, el general Rafael Alfonso Ravard. En otro orden de hechos, las tensiones entre Venezuela y Cuba llegan a un punto de fuego, y Venezuela rompe relaciones con la isla en noviembre de 1961. Esto se hizo en ejercicio de lo que se llamó entonces la doctrina Betancourt, según la cual Venezuela no reconocía gobiernos que no hubiesen sido producto de elecciones democráticas; con esto se buscaba aislar a los gobiernos de facto como el de Trujillo y ahora el de Fidel Castro.
Esta doctrina muy en boga y discutida en su tiempo fue modificada por Venezuela en 1969, cuando llega al gobierno Rafael Caldera. Si bien esta doctrina tenía fundamentos, porque los tenía, por otra parte el alto número de dictadores militares en el continente latinoamericano para la época, pues lo que podía pasar es que Venezuela fuese la que quedaba aislada y no al contrario como se pretendía. De modo que la doctrina de Betancourt comenzó a estar en desuso.
Y a su vez otro proceso se estaba en Acción Democrática. Se va a manifestar en diciembre cuando se divide de nuevo el partido y los disidentes crean AD Oposición con Raúl Ramos Jiménez a la cabeza. Bueno, una nueva división de Acción Democrática.
Y por otro lado, las evidencias en la participación de militantes del Partido Comunista de Venezuela y el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MIR, en la lucha armada conducen a que el gobierno prohíba las actividades de ambos partidos en el país. Dos nuevos hechos de fuerza van a tener lugar en mayo y junio. El primero es llamado Carupanazo; en ese momento la Infantería de Marina y la Guardia Nacional, que están acantonados en Carúpano, se sublevan.
Pero el gobierno sofoca la insurrección de nuevo. Y luego del 2 de junio se alza la base naval de Puerto Cabello; esta conjura tuvo mayores proporciones que las de Carúpano, el Porteñazo como también se le llamó, y en consecuencia el enfrentamiento trajo cerca de 400 muertos y 700 heridos. Aquí el enfrentamiento fueron palabras mayores, y vemos que la violencia no cesa. En 1963 se inicia la violencia con el asalto al Museo de Bellas Artes y el secuestro de las obras de la exposición francesa.
En febrero, las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional secuestran al buque Anzoátegui, que se lo llevan a Brasil. En septiembre ocurre el asalto al Tren del Encanto en las cercanías de Los Teques; este hecho produce una estremecedora impresión en la opinión pública, ya que en el acontecimiento no se respetaron vidas de civiles y el gobierno en consecuencia arreció la represión contra los diputados del MIR y del PCB. Y se entregaron las órdenes de los tribunales militares; por su parte la izquierda, entre el proceso eleccionario, las elecciones que van a tener lugar el 1 de diciembre de 1963, llama a la abstención y decide intensificar el enfrentamiento armado en contra del gobierno de Betancourt.
Por otro lado, el proceso de extradición en contra de Pérez Jiménez se va a materializar en agosto, cuando el dictador es hecho preso por orden de un tribunal norteamericano en la Florida, en los Estados Unidos. Es luego traído a Venezuela a cumplir condena por delitos de peculado. En la Penitenciaría General de Venezuela, en San Juan de los Morros, fue sentenciado en 1968 a 4 años de cárcel por los delitos que se le imputaban, pero ya para entonces había cumplido más de la condena, de modo que fue liberado y se va a mudar a España, donde vivirá Pérez Jiménez hasta su muerte en el año 2001.
Y entonces se presentan las elecciones de 1963. De cara a estas elecciones, la candidatura de Raúl Leoni se impuso fácilmente dentro de Acción Democrática, gracias a que tenía el apoyo del buró sindical del partido; la fuerza obrera del partido incluso se impuso por encima de otras candidaturas que el propio Betancourt asomó. Por su parte, Caldera concurría respaldado por su partido, COPEI, Comité Organizador de la Política Electoral Independiente. Villalba con URD, Unión Republicana Democrática, y la figura extrapartidos del escritor Arturo Uslar Pietri, que encabezaba un conjunto significativo de sectores empresariales independientes, lectores y televidentes que lo conocían muchísimo por su programa Valores Humanos, y ese conjunto electoral de 1963 se dividió en seis partes.
A ver, Leoni ganó las elecciones con el 32,80% de los votos, de tal manera que AD redujo su caudal electoral en cerca de un 16%, ya que Betancourt había alcanzado 48,80% en 1958. Caldera obtuvo el 20,19%. Creció Villalba el 17,50%, Uslar Pietri el 16,08%, Larrazábal el 9,43% se redujo y Ramos Jiménez un escaso 2,29%. Esta composición se va a reflejar en el Congreso Nacional, donde Leoni va a tener que buscar coaliciones para poder gobernar con eficacia.
Y es evidente que el gobierno de Betancourt enfrentó voluntades opuestas a la instauración del sistema democrático, de esto no hay la menor duda. Un sector de los militares intentó regresar a la situación anterior de preeminencia del estamento castrense. La izquierda optó por la guerrilla como forma de enfrentar al gobierno y los partidos políticos democráticos, gracias al Pacto de Punto Fijo, lograron sostener el sistema que se intentaba instaurar y que era atacado por dos flancos distintos, la izquierda y las derechas radicalizadas, ambas. La realidad demostró que los temores que condujeron a la firma del Pacto de Punto Fijo no eran temores infundados; ya sin la solidaridad en las fuerzas políticas actuantes y firmantes, el gobierno de Betancourt probablemente se hubiese venido abajo en medio del ruido de las balas.
Y así es como va a comenzar la presidencia del doctor Raúl Leoni para el quinquenio 1964-1969. El 11 de marzo de 1964 Raúl Leoni Otero prestó juramento como presidente de la República ante el Congreso Nacional que se había constituido para el período 64-69. Otero era integrante de la generación del 1928, redactor del Plan de Barranquilla, fundador de AD, compañero permanente de Rómulo Betancourt en estas tareas políticas.
Era además abogado laboralista y había obtenido la nominación de su partido en junio de 1963, precisamente con el respaldo mayoritario de su organización y en particular del buró sindical. Recordemos que Leoni se había graduado de abogado en Bogotá, donde había concluido sus estudios de derecho en el exilio.
Y aquí, por segunda vez un militante de AD le entregaba el poder a otro. Ya esto había pasado cuando Betancourt le entregó a Gallegos el poder en 1948. En la próxima parte del programa seguiremos viendo este gobierno de Raúl Leoni, que tuvo unas vicisitudes muy particulares y unos logros poco conocidos. En la parte anterior del programa estuvimos viendo los inicios del gobierno del doctor Raúl Leoni.
De modo que continuamos en esto. Recordemos que durante la presidencia de Betancourt su partido había sufrido dos divisiones y de manera tal que, si bien es cierto que Leoni ganó las elecciones, también lo es que había disminuido su caudal electoral. También, dos años después de firmado el Pacto de Punto Fijo, URD había salido del gobierno de Betancourt.
De modo que la administración de Leoni no se iniciaba bajo el paraguas del pacto, pero sí era necesario formar alianzas con otras fuerzas políticas para garantizar la gobernabilidad en el Parlamento. Esto no se logró de inmediato y el gobierno de Leoni comenzó integrado por militantes de AD e independientes. Luego, en noviembre de 1964, ya con unos meses de instalado el gobierno, se llegó a la formación de la llamada amplia base o ancha base, un gobierno de coalición formado por AD, URD y el nuevo partido FND, Frente Nacional Democrático. Este partido nuevo estaba integrado por las fuerzas que apoyaron a Uslar Pietri y que seguían el liderazgo del escritor.
Como vemos, Leoni no formó gobierno con COPEI sino con URD, que ponía como condición que los socialcristianos no estuvieran en el gobierno para ellos participar. Además formó gobierno con fuerzas notablemente antagónicas a su partido como eran las fuerzas del uslarismo. De tal modo, que se hacía evidente que quería desarrollar un gobierno de entendimiento nacional y llamaba a la izquierda a abandonar las armas e integrarse en la vida política democrática y pacífica. Este empeño por congregar más que por fraccionar signó todo el gobierno de Leoni, cosa que en materia económica trajo estupendos resultados.
Ya que la economía creció a un promedio del 6,5% por año durante los cinco años del gobierno Leoni y la explotación petrolera llegó al punto más alto de su historia hasta ese momento, con 3.600.000 barriles diarios en el año 1968. Esa alianza política para la gobernabilidad experimentó su primera baja en marzo del año 66, cuando Uslar Pietri y su equipo salen del gobierno alegando que hay diferencias irreconciliables, mientras URD continuó hasta abril de 1968, acompañando a Leoni en casi todo su período presidencial. De modo que Leoni no gobernó bajo el esquema inicial del Pacto de Punto Fijo, pero sí dentro del marco de un gobierno en alianza con otras fuerzas políticas porque era absolutamente necesario en aquel tiempo.
Y a pesar de que la guerrilla arreció durante su gobierno y el terrorismo en los campamentos guerrilleros se incrementó, el espíritu de su administración no fue propiamente pugnaz y hubo un esfuerzo en materia de construcción notable. Se construyeron muchos kilómetros de carreteras, centenares de escuelas y liceos públicos, urbanizaciones de grandes dimensiones, y todo ello dentro de la filosofía propia de un abogado laboralista acostumbrado a conciliar entre patrones y obreros, en este caso entre empresarios y fuerzas sindicales.
Por su parte, la izquierda a partir de 1965, cuando el PCB decide modificar su estrategia guerrillera, se va a dividir ya que el comandante Douglas Bravo no acepta el repliegue y pasa a dirigir la FALN y el FLN, Frente de Liberación Nacional, mientras Gustavo Machado, Jesús Farías y su grupo inician un cambio de estrategia para el logro del poder. Douglas Bravo es expulsado del Partido Comunista Venezolano, manifestándose así una diferencia sustancial entre el camino pacífico que escogía ahora el PCB y el armado que continuaría con el apoyo de Fidel Castro desde Cuba.
De hecho, un contingente de soldados cubanos y guerrilleros venezolanos entrenados en la isla desembarcaron en las playas de Machurucuto en mayo de 1967. El objeto que los traía era sumarse a los comandos guerrilleros establecidos en el Cerro del Bachiller; el dirigente venezolano Moisés Moleiro encabezaba al comando y él estaba el oficial cubano Arnaldo Ochoa, quien llegó a ser años después el más exitoso general del ejército cubano, jefe de las fuerzas cubanas destinadas a África, y luego fue fusilado en 1989 mediante un juicio sumario. Con eso se buscaba reforzar la insurgencia.
En materia internacional, el gobierno de Leoni firmó en 1966 el Acuerdo de Ginebra, en el que se reconocía la reclamación venezolana sobre el territorio del Esequibo. Con esto se daba un paso importante en la reclamación y se creaba una comisión mixta para iniciar los procedimientos diplomáticos. Por su parte, el gobierno continuó invocando la doctrina Betancourt en materia internacional.
Y hacia el final de su mandato, en enero de 1969, hubo una revuelta en el territorio en reclamación; esa revuelta se le conoce como la Revuelta del Rupununi. Rupununi es una región de la Guyana y en ella se produjo esa revuelta. Venezuela respaldó a los disidentes guyaneses y se crearon no pocas suspicacias en cuanto a la posible participación de los hechos por parte de Venezuela, desde el comienzo mismo.
Y el año 1967 no solo trajo la ingrata sorpresa del terremoto de Caracas el 29 de julio, sino que fue el año del cuatricentenario de la fundación de la ciudad, de tal modo que el regalo de la naturaleza no fue el más deseado. Con motivo de los 400 años fundada la ciudad por Diego de Lozada, Caracas fue objeto de celebraciones, programas editoriales y exposiciones. Por otra parte, en Acción Democrática corría un río de aguas amargas porque para las futuras elecciones de 1968 se presentaban dos precandidatos, Luis Beltrán Prieto Figueroa y Gonzalo Barrios, dos de los fundadores de Acción Democrática.
Por un desacato de Prieto a una decisión del partido en materia de elecciones internas, el líder fue suspendido de su militancia, con lo que quedaba fuera de la organización. En el fondo lo que estaba pasando es que un sector de AD no quería ir a elecciones con Prieto y prefería la división del partido a que fuese Prieto el candidato. Finalmente la división del partido ocurrió el 10 de diciembre de 1967, cuando Luis Beltrán Prieto Figueroa, margariteño, y Jesús Ángel Paz Galarraga fundan el MEP, Movimiento Electoral del Pueblo.
Era la tercera división de AD en, si se quiere, muy pocos años. Esta vez la división sí condujo a una derrota electoral, la primera derrota electoral de Acción Democrática, ya que en las elecciones de 1968 la candidatura de Rafael Caldera por parte de COPEI no presentó ninguna dificultad interna, la de Gonzalo Barrios una vez expulsado Prieto tampoco, la de Prieto al frente del MEP también fue unánime. Donde sí hubo varios nombres sobre la mesa fue en el llamado Frente de la Victoria.
Ese Frente de la Victoria estaba integrado por el uslarismo, FND, Frente Nacional Democrático, y los seguidores de Wolfgang Larrazábal, FDP, el partido de Villalba, URD, y algunas fuerzas de izquierda significativas. Entre esas fuerzas destacaba particularmente la figura del propietario del Diario Nacional, Miguel Otero Silva, y el primer nombre que se contempló para esa candidatura, el que tenía mayores perspectivas en un comienzo, fue el de Ramón J. Velásquez. Pero al parecer encontró resistencias internas y surgió otro nombre que se impuso, que no tenía resistencias internas, que era el embajador de Venezuela en Londres, el diplomático y político Miguel Ángel Ureña Rivas.
De modo que el cuadro electoral se complejizó aprovechando la división de AD. Caldera finalmente alcanzó la Presidencia de la República por estrecho margen. Obtuvo el 29,13% de los votos, Gonzalo Barrios el 28,24%, con apenas 30 mil votos de diferencia, Ureña alcanzó el 22,22% y Prieto el 19,34%. Y en el Congreso Nacional la composición fue todavía más rara y compleja, ya que los seguidores de Marcos Pérez Jiménez habían formado un partido político, la Cruzada Cívica Nacionalista, y acá alcanzaron el 10,94% de votos en el Parlamento.
En la próxima parte y última del programa continuamos con estos hechos. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las diez de la noche y los domingos a las 10 de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Julio César Pineda nos conecta al panorama internacional con noticias y sucesos que repercuten en Venezuela y el resto del mundo. La Ruta de la Seda nos hace pensar en China, en la antigua o histórica pero también en la moderna, porque el gobierno chino acaba de reunir 100 gobernantes representantes de gobiernos de Estados del mundo para abrir lo que llama la Ruta de la Seda e reinventar de nuevo lo que fue en su época ese inmenso comercio, reseñando los hechos mundiales que son parte de la memoria de la humanidad.
Rújula Internacional con Julio César Pineda, sábados 3 de la tarde, domingos 6 de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Estamos de regreso con Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural.
En la parte anterior del programa veíamos esas elecciones muy apretadas que ganó Rafael Caldera en 1968, y los días posteriores a esos comicios fueron de grandes tensiones dado el estrecho margen de diferencia. Pero el presidente Leoni señaló que, así Caldera le ganase a Barrios por un voto, él le entregaba la presidencia al ganador. Así le hacía honor al proyecto para el que había consagrado su vida, la democracia, y concluía el gobierno de Leoni. Y por primera vez en nuestra historia un presidente que había sido electo encabezando a un partido, AD, le entregaba a otro que encabezaba a uno distinto, COPEI, y dada la tradición nacional el hecho fue verdaderamente histórico.
Era un hecho democrático importante. Por otra parte, el movimiento guerrillero había sido duramente golpeado por el ejército nacional durante el quinquenio de Leoni y lo habían llevado incluso al borde de la rendición o de la negociación, cosa que va a ocurrir como veremos en el gobierno de Caldera. Ese resultado marcó el cierre del período.
Ese quinquenio 1969-1974 cuando asuma la presidencia Rafael Caldera, que entonces tenía 53 años y toda una trayectoria consagrada a la vida pública en las que ya se sumaban tres intentos por llegar a la primera magistratura por la vía electoral. Lo había intentado en el año 1947, en 1958 y en 1963, finalmente llegaba en 1968 en su cuarta oportunidad. Y el primer dato de significación del gobierno de Caldera es el haber gobernado sin alianzas políticas: adelantó un gobierno monopartidista con los integrantes de COPEI y alguno que otro independiente, simpatizante de su causa o de su persona.
Esta decisión de gobernar en soledad expresaba que la institucionalidad democrática había superado las amenazas militares tanto de la derecha como de la izquierda, lo que hacía innecesaria a continuación de las alianzas que sustituyeron el pacto inicial de Punto Fijo. Por otra parte, habiendo obtenido COPEI el 24,04% de los votos en el Congreso se hacía indispensable un acuerdo para la conformación de las directivas de la Cámara de Senadores y la de Diputados. Eso abrió nuevas negociaciones.
Y después de muchas negociaciones, COPEI logró la Presidencia del Congreso para José Antonio Pérez Díaz en alianza con el MEP y el FDP, es decir, con Prieto y Larrazábal, quedó fuera del acuerdo AD, un partido con la más alta votación para el Parlamento, pues Acción Democrática tenía el 25,57% de los sufragios y el cuadro político después de las elecciones se recompuso a la luz de los resultados. A ver... las fuerzas que en 1963 respaldaron a Uslar Pietri, Larrazábal y Villalba decrecieron notablemente en el año 1968, y estos votos los absorbió COPEI, la Cruzada Cívica Nacionalista de Marcos Pérez Jiménez. Mientras AD también bajaba su votación producto de su tercera división.
Y este resultado electoral condujo a que Rómulo Betancourt afirmara a la salida de reuniones de su partido que en Venezuela solo hay dos partidos, AD y COPEI. Con lo que el camino del bipartidismo comenzó a asfaltarse, de hecho en marzo de 1970 se materializó un acuerdo entre ambos partidos para la composición de las cámaras legislativas. Ese acuerdo suponía una colaboración entre ambos para la aprobación de determinados proyectos de leyes presentados al Congreso Nacional para su consideración. Como vemos, se estaba colocando un ladrillo más en la construcción de la casa del bipartidismo, que veremos en su momento cómo se va a expresar plenamente en los resultados electorales de 1973, cuando los candidatos de AD Carlos Andrés Pérez y COPEI Lorenzo Fernández obtengan el 85% de votos.
Hay que mencionar la política de pacificación que adelantó el gobierno de Rafael Caldera, pues la primera expresión de la política de pacificación del país que se proponía el gobierno fue la legalización del Partido Comunista de Venezuela. En ese entonces, este partido venía funcionando bajo la denominación de UPA, Unión para Avanzar, y luego ya más adelante en 1973 se legalizó el MIR. Ambas agrupaciones, recordemos, habían sido ilegalizadas en 1962 cuando la arremetida de la lucha armada guerrillera condujo a estas decisiones de la administración de Betancourt, y legalizar a estos partidos, bueno, les habían declarado la guerra en otras palabras.
Y el objetivo que perseguía Caldera era conseguir que los guerrilleros se incorporaran a la vida democrática y pacífica, abandonar las armas. A cambio el gobierno se comprometía a indultar a los imputados, concibiendo sus delitos como delitos políticos y no civiles. La mayoría de los comandantes guerrilleros se acogió a la pacificación; otros tardaron en hacerlo, pero años después también se integraron a la lucha democrática.
Y esta política fue tan exitosa que produjo discusiones profundas en el seno de la izquierda y trajo como consecuencia el nacimiento del MAS, el Movimiento al Socialismo, pues la pacificación coincidió con la aparición de dos libros de Teodoro Petkoff que avivaron la discusión dentro del PCV. Me refiero a los libros Checoslovaquia: El socialismo como problema y Socialismo para Venezuela, lo preguntaba en el título, bajo signos de interrogación. El resultado de estos dos libros fue la expulsión de Petkoff del Partido Comunista y el inicio del proceso de deslinde que va a conducir la creación del MAS en enero de 1971.
Desde entonces, este sector de la izquierda asumió la democracia como sistema político e intentó hacerlo compatible con las tesis económicas del socialismo. En el fondo, la verdad es que siempre fue difícil hacer el deslinde filosófico entre estas tesis y las de la socialdemocracia venezolana que las encarnaba en Venezuela Acción Democrática. En cualquier caso, el hecho fue sumamente importante porque incorporó a la izquierda, la modernizó y la incorporó al sistema democrático. El PCV continuó su camino, conservando sus filiaciones con la Unión Soviética.
Esas filiaciones para Petkoff y sus compañeros eran imposibles de mantener ya que rechazaban clara y contundentemente las prácticas estalinistas. Y junto a estos hechos va a ocurrir la crisis universitaria, junto con los cambios que se venían dando en diversas universidades del mundo, en París, en Berkeley y entre otras. Estaban en sintonía con las transformaciones sociales de la juventud de aquella época: la asunción del amor libre, el movimiento hippie, la música de los Beatles, el descubrimiento del mundo oriental, la guerra de Vietnam, el consumo de marihuana.
La universidad venezolana entró en un proceso de renovación interno que coincidió con la reforma a la Ley de Universidades que introdujo el gobierno de Caldera. Buena parte del sector universitario consideró que la reforma resentía, vulneraba el principio de autonomía universitaria que había sido consagrado en diciembre de 1958 cuando gobernaba de manera interina el profesor Edgar Sanabria. Ese sector no acogió el llamado del Consejo Nacional de Universidades Provisorio que establecía la ley, y en particular Jesús María Bianco, rector de la Universidad Central de Venezuela, fue destituido por el Consejo Nacional de Universidades Provisorio en razón de que se negaba a asistir al organismo recién creado. Lo hacía blandiendo la bandera de la autonomía y entonces estalló una crisis que se venía gestando y el gobierno intervino a la Universidad Central de Venezuela, nombrando unas autoridades interinas en enero de 1971.
Nombra de rector a Rafael Clemente Arráiz, de vicerrector académico a Osvaldo de Sola, de secretario a Eduardo Vázquez. En marzo, el rector Arráiz renuncia y es sustituido por De Sola. Y así pasaron meses antes de que se normalizaran las actividades de la UCV, mientras la protesta estudiantil se extendía a otras universidades y a muchos liceos del país. De modo que al gobierno de Caldera le tocó enfrentar una crisis universitaria y estudiantil.
En nuestro próximo programa continuaremos viendo el gobierno de Rafael Caldera y entraremos también en el gobierno de Carlos Andrés Pérez. Hoy llegamos hasta aquí. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompaña en la producción Inmaculada Sebastiano y en el control técnico está Giancarlo Caraballo. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter arroba RafaelArraiz. Como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes.