Serie Siglo XX
24 de enero de 2022

Serie Siglo XX. Cap 2.

Siglo XX. Cap 2.

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"Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia en la continuación de esta serie que hemos iniciado la semana anterior sobre el siglo XX venezolano, mi número de productor nacional independiente 30.720. En el programa anterior, ya habíamos entrado en el primer gobierno de Juan Vicente Gómez. Habíamos visto el episodio del golpe de Estado que le dio Gómez a Cipriano Castro, vimos la Constitución de 1909.

Vimos la inauguración de la Academia Militar de Venezuela en el cuartel de La Planicie y el inicio de la profesionalización de las Fuerzas Armadas desde el punto de vista académico en Venezuela. En este segundo programa vamos a ver entonces la Constitución Nacional de 1914. Recordemos que al año siguiente de inaugurada la Academia Militar en La Planicie, el gobierno de Gómez adquiere el Palacio de Miraflores en 1911.

Recordemos que el Palacio de Miraflores fue construido por Joaquín Crespo y doña Jacinta Parejo de Crespo como su residencia personal particular. No era un palacio público. Era la casa que ellos estaban construyendo para vivir allí. Bueno, sabemos que el general Crespo cae en combate en 1898, doña Jacinta a duras penas avanza la construcción del palacio, pero no tenía perspectivas.

Vivir allí comienza alquilándolo y finalmente el gobierno del general Gómez lo adquiere en 1911, como señalamos. También para esta época de 1914, ya el petróleo era un factor fundamental de la economía venezolana. Había ocurrido el estallido del pozo Zumaque 1 en 1914, descubierto por la Shell, en Venezuela y estaba por comenzar la producción petrolera de gran significación.

Hay un paréntesis porque en 1914 también estalla la Primera Guerra Mundial y la Shell cautelosamente decide ralentizar sus inversiones en Venezuela. Fueron pocas, de modo que en el pozo no se hicieron las inversiones a gran velocidad sino que se esperó al terminar la Primera Guerra en 1918, pues comenzara la producción petrolera ya a muy buen ritmo y con muy buenas inversiones por parte de la Shell.

Dos años antes, en 1912, ocurre una intervención de la Universidad Central de Venezuela por la dictadura de Juan Vicente Gómez y en paralelo están ocurriendo dos hechos en el orden de la cultura. Se crea el Círculo de Bellas Artes que viene a poner en tela de juicio la educación artística impartida en la Academia de Bellas Artes. Siempre los pintores han sido vanguardistas no solo en su arte, sino en lo que eso significa para la sociedad también.

Y bueno, de acuerdo con la Constitución Nacional, en 1913 tendrían que convocarse elecciones indirectas, pero el general Gómez pensaba distinto y ante la hipotética invasión del general Castro por las costas de Falcón, pues Gómez suspende las garantías y se declara en campaña. Fijando su cuartel general en la ciudad de Maracay. Y el doctor José Gil Fortoul, entonces presidente del Consejo de Gobierno, queda encargado por la Presidencia de la República, mientras otros acompañaban a Gómez en ese Consejo de Gobierno, pues no lo siguieron en la aventura continuista.

Ese es el momento o la coyuntura que salen del gobierno el general Leopoldo Batista y el general Ramón Ayala. Allí es donde se produce un primer sisma en las fuerzas que acompañaron a Gómez desde que asumió la Presidencia de la República por la vía de un golpe de Estado en 1908. Y entonces va a comenzar la presidencia provisional de Victorino Márquez Bustillos que se va a prolongar entre 1915 y 1922.

¿Cómo ocurrieron estos hechos? ¿Cómo pasó esto? Bueno, vamos a tener a Gómez entrando Caracas triunfante en enero de 1914 y, en abril, un Congreso Nacional de Plenipotenciarios lo designa presidente provisional de la República y a la vez comandante en jefe del Ejército. Pero la disposición constitucional vigente de ejercer la Presidencia de la República desde Caracas incomoda a Gómez y entonces designa a un presidente provisional.

Ese presidente provisional es el doctor Victorino Márquez Bustillos. Finalmente hay una Constitución nueva que se aprueba en 1914, promulgada el 13 de junio. Se establece un período presidencial de siete años, es el septenio, y el 3 de mayo de 1915 el Congreso Nacional elige al general Gómez para período 1915-1921, pero como dijimos antes, Gómez no quiere abandonar Maracay para vivir en Caracas y entonces se designa como presidente provisional al doctor Márquez Bustillos.

Y permaneció esos seis años allí mientras Gómez ostentaba un extraño cargo de presidente electo y comandante en jefe del Ejército, pero obviamente el poder lo detentaba el Jefe del Ejército, porque las armas en muchos casos son el origen del poder. Y el presidente provisional se encargaba de los asuntos rutinarios del Estado, del Gabinete Ejecutivo. Bueno, ya sí lo hizo durante seis años.

A lo largo de este período vamos a ver que ocurren también otros hechos, por ejemplo, las disidencias de Rafael Arévalo González y Román Delgado Chalbaud, o Emilio Arévalo Cedeño, que invadió en siete oportunidades el territorio por los lados del Arauca, las disidencias de Horacio Ducharme y de Ángel Lanza, Juan Pablo Peñalosa y de los hermanos Matías y Patrocinio Peñuela.

Y bueno, todos aquellos que participaban en conspiraciones, las consecuencias eran exilio o la cárcel. Román Delgado Chalbaud pasó 14 años preso en La Rotunda, cuentan que el pelo, la cabellera, le llegaba a las rodillas hasta que finalmente Gómez lo dejó salir de la cárcel y de inmediato Román Delgado se va del país y organiza la expedición del Falke, como veremos luego. Bien, así vamos avanzando hacia la Constitución Nacional de 1922 y el estallido del pozo Los Barrosos II.

Eso fue un acontecimiento de la mayor importancia en el mundo petrolero. Cuando el pozo estalla, dispara hacia arriba, hacia el cielo, una columna de petróleo 100 metros y de un diámetro de alrededor 30 o 40 centímetros, que equivalía a desperdiciar alrededor de cien mil barriles diarios, y les tomó ocho días controlar el chorro de petróleo a través de la válvula. Esto señalaba que la magnitud en Los Barrosos II era para ese momento en el mundo lo más grande que se había hallado en petróleo.

En la próxima parte del programa continuaremos viendo estos otros hechos durante la dictadura del general Gómez. Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural, recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana.

Somos Unión Radio Cultural. Escuchar la palabra de Dios nos acerca a la reflexión espiritual. Nos fortalece la fe y la esperanza. Sin embargo, la historia sigue cantando y glorificando a Dios. Su presencia es vital para la humanidad, para Venezuela, para el mundo entero y nosotros somos parte de esta historia del Reinado de Dios, ustedes y yo, los cristianos católicos y aquellos que se sientan tocados por el Espíritu de Jesús de Nazaret, por el Espíritu Santo.

Decíamos en la parte anterior del programa que veríamos ahora otros hechos. Recordemos que la reforma de la Constitución estableció los cargos del vicepresidente de la República y eran dos vicepresidentes, de modo que el Congreso elige a Juan Vicente Gómez para ejercer en el período 1922-1929 y los vicepresidentes van a ser Juan Crisóstomo Gómez, llamado Juancho, su hermano, como primer vicepresidente. Y de segundo vicepresidente su hijo, el general José Vicente Gómez, que ya estábamos en una suerte de epifanía del nepotismo y además la prefiguración de una especie de dinastía que finalmente no ocurrió, pero en este momento parecía ser la voluntad del general Gómez que así fuese y los hechos se van a decantar por otro camino.

La reforma mantiene el período presidencial en siete años y esta vez sí se permite la reelección inmediata por un período. Esta nueva etapa de la dictadura va a ser una vuelta de tuerca más en el personalismo, que ahora también se expresa nepóticamente como ya vimos entonces bien y viene la explotación petrolera incrementándose con el hallazgo de Los Barrosos II en la zona de Cabimas, del campo de Cabimas, y va a comenzar a trabajar en Venezuela la Standard Oil de John D. Rockefeller y sus hijos porque hasta este momento quienes han tenido hallazgos importantes son los británicos y los holandeses que son los propietarios de la Shell.

A partir de 1921 comienzan las exploraciones de la Standard Oil, muy pronto van a conseguir petróleo en sus exploraciones y comenzarán a producir en Venezuela también. Recordemos que la Standard Oil en Venezuela se llamó la Creole Petroleum Corporation. Vamos a tener que ya para 1926 las exportaciones de crudo superan mucho a las del café. El café era el principal producto de exportación venezolano a lo largo de todo el siglo XIX y hasta esta fecha del siglo XX.

Y a partir de aquí los ingresos en divisas en el Estado venezolano por la vía de las regalías de la industria petrolera van a crecer ostensiblemente en los años por venir. En 1923 tenemos un episodio curioso y es el asesinato de Juancho Gómez en el Palacio de Miraflores, nunca se supo quién cometió el crimen pero el gobierno se lo atribuyó a sus enemigos y arreció la represión contra de sospechosos de no simpatizantes del gobierno, y bueno eso fue una oportunidad para las fuerzas represivas del gomecismo de perseguir a sus adversarios por más que nunca se supo quién fue el autor material e intelectual del asesinato de Juancho Gómez.

Para esta época, por otra parte, la nómina de intelectuales que forman parte del gobierno de Juan Vicente Gómez es verdaderamente notable, hay que señalarlo. Forman parte de su gobierno Laureano Vallenilla Lanz, Francisco González Guinán, José Gil Fortoul, César Zumeta, Pedro Emilio Coll, Manuel Díaz Rodríguez, Pedro Manuel Arcaya, Eloy González, Caracciolo Parra Pérez. Estamos hablando de autores de obra importante en el orden de la sociología, la política, la narrativa, porque ahí está Díaz Rodríguez.

Estamos hablando de historiadores del primer orden como Caracciolo Parra Pérez o Francisco González Guinán y además en el gobierno hay hombres públicos, gerentes públicos destacados. Hay que señalar con toda justicia el trabajo de Román Cárdenas. Cárdenas primero es ministro de Obras Públicas, durante su ministerio es que se establece el Plan Carretero Nacional que después le tocó implementarlo al ministro que lo sucede, Luis Vélez, y pasa Román Cárdenas a ser ministro de Hacienda, cargo que desempeñó durante muchísimos años y se le puede atribuir con toda justicia el ordenamiento de la hacienda pública nacional, las cuentas públicas.

Y también forma parte del gobierno del general Gómez un hombre honestísimo como fue el médico Gumercindo Torres, que fue ministro de Fomento y le tocó el manejo en dos oportunidades de la política petrolera de la dictadura del general Gómez con resultados sumamente importantes en lo que la modernización legislativa se refiere. Su consultor jurídico era su paisano, su coterráneo, el doctor Pedro Manuel Arcaya, quien a su vez va a desempeñar una tarea codificadora importante a lo largo de las dictaduras del general Gómez. Esto será significativo para la futura modernidad del sistema jurídico venezolano, la codificación que adelanta el Dr. Arcaya, de modo que no todo fue oprobio en el régimen del general Gómez como señalaban sus detractores políticos y tampoco todo fue orden y progreso, también hubo violaciones de los derechos humanos, corrupción administrativa.

De modo que había flores en una mano y piedras en la otra, por lo que eso estaba bastante claro. Y en 1925 vamos a tener que el general Gómez se empeña en otra reforma constitucional que le resuelva una incomodidad. Recordemos que en la Carta vigente señalaba el presidente de la República no podía permanecer más de 25 días fuera del asiento del poder. El asiento del poder estaba en Caracas, la sede de los poderes públicos y se levanta esta prescripción, además aprovecha para eliminar las dos vicepresidencias y se crea una sola, la de su hijo, José Vicente Gómez.

Luego en estos años, en 1928, vamos a tener los episodios de la Generación Política y Literaria de 1928 que va a surgir en medio de la dictadura del general Gómez, y que es importante referir cómo fueron los acontecimientos. Recordemos que en la Federación de Estudiantes de Venezuela, la FEV, se funda el 15 de marzo de 1927 y su primer presidente fue el estudiante Jacinto Fombona Pachano, gran poeta y funcionario también, vicecanciller y embajador en los Estados Unidos en el gobierno de Rómulo Gallegos. Jacinto Fombona Pachano va a ser sucedido en noviembre ese año por otro estudiante como es lo natural.

Ese estudiante se llama Raúl Leoni y esta junta directiva presidida por Leoni es a la que le toca organizar la Semana del Estudiante en febrero de 1928. Y allí para los actos previstos el propio Leoni escogió a los oradores, no se escogió a sí mismo. ¡Interesante! Entonces escoge a Jóvito Villalba para que discurra ante los restos del libertador en el Panteón Nacional.

A Joaquín Gavaldón Márquez, que habla frente al busto de José Félix Ribas en la Plaza de La Pastora. Antonio Arráiz, Jacinto Fombona Pachano y Pío Tamayo van a declamar sus versos en la coronación de la Reina de los Estudiantes, Beatriz Primera, y Rómulo Betancourt, otro estudiante de derecho, enciende los ánimos con un discurso interpelante. El gobierno se siente desafiado por los estudiantes pero es un desafío con un lápiz y un papel en la mano. No es un desafío armado.

El gobierno no puede hacer nada contra unos estudiantes desarmados, pero tiene la fortuna de que un conjunto de cadetes se suma a las revueltas, entonces el hecho se torna militar e intervienen ya la policía y el ejército de Juan Vicente Gómez sofocando las actividades estudiantiles, pero eso lo vimos en la parte anterior del programa; veníamos viendo estos acontecimientos a partir de la Semana del Estudiante en febrero de 1928. Decíamos que hay una solidaridad con los estudiantes que se manifiestan por parte de un grupo de oficiales del ejército, de bajo rango, que se suma a la protesta e invitan a los estudiantes a un alzamiento militar.

O sea, que intentan, pero infructuosamente el movimiento es develado y el general Eleazar López Contreras los hace presos, con la circunstancia muy difícil que su hijo, el cadete Eleazar López Wolkmar, formaba parte de estos jóvenes oficiales en armas. Estos sucesos tienen lugar el 7 de abril, dígase dos meses después de los otros, y ocurren a las puertas del cuartel San Carlos, en Caracas. Y hay que recordar también que la solidaridad con el movimiento estudiantil no provino solamente de un grupo de militares sino de la gente común, en las calles, que les manifestaba su respaldo.

De modo que esta fue la primera crisis importante que experimentó el gobierno de Gómez, ya no se trataba de la expresión de un descontento o de sector armado de la sociedad sino jóvenes estudiantes que recibían el apoyo de mucha gente inconforme con la vida que se llevaba en Venezuela. Es decir, el descontento no era de caudillos con sus huestes, sus seguidores, sino gente joven que contaba con la solidaridad de sus familias. Lo que hacía la revuelta un hecho de significación sociológica más que de significación militar, que no la tenía, no era de ninguna significación militar.

Muchos de estos estudiantes logran escapar, otros se van al exilio, otros no y permanecen siete años presos en la cárcel de La Rotunda, en el Castillo del Puerto Cabello. Algunos que logran irse, como Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Miguel Otero Silva, José Tomás Jiménez Arráiz, llegan a Curazao y desde allí se mueven hacia otros destinos. El destino más importante para esta promoción, esta camada de estudiantes venezolanos, va a ser Barranquilla porque allá van a redactar el Plan de Barranquilla que se firma en 1931, después de un debate personal de los que estaban allá y epistolar a los que no estaban en Barranquilla e discutían con los que estaban en Barranquilla cuál era el proyecto.

De modo que esto va a ocurrir el 22 de marzo de 1931, cuando se firme el Plan de Barranquilla en la ciudad colombiana costeña. Como les decía, es un documento que ha sido fruto de muchísimas horas de discusiones y trabajos. Se trata del diagnóstico de las causas de la situación de Venezuela entonces y de un plan de acción. Eso se llama Plan de Barranquilla porque no solo diagnostica la situación sino que se propone un plan de actividades, ¿verdad?

Hay que señalar que la formación de los jóvenes firmantes del plan en aquel momento era, en su mayoría, marxista. Y el análisis de la realidad nacional está hecho desde esa perspectiva: lucha de clases, enfrentamiento con el capital extranjero y con sus socios en el territorio nacional y también esto lo distingue, abogaban por una vida civil que ubicara a los militares en su esfera natural y que se pasara la página en Venezuela del personalismo, era como ellos llamaban al gobierno dictatorial de Juan Vicente Gómez y a muchos otros gobiernos caudillistas del siglo XIX. Estos jóvenes también van a clamar por la libertad de prensa, por la alfabetización, por la autonomía universitaria y con convocatorias de una Asamblea Nacional Constituyente.

Si uno lee el plan con detenimiento o con la cabeza fría uno ve que hay perspectiva marxista para el análisis en las relaciones económicas y hay una perspectiva más liberal para la esfera propiamente política, ya que proponían un sistema democrático con respeto a la pluralidad del pensamiento. No estaban proponiendo un régimen de partido único como era el que había en la Unión Soviética y de tal modo que el documento desde el punto de vista de la filosofía política es híbrido, variado, es una mezcla. Además las discusiones que produjo el plan entre las personas que dialogaban en persona o epistolarmente, como dije antes, comenzó a producir diferencias de enfoque, empiezan a aparecer los matices distintivos.

Por ejemplo, a los comunistas que siguen las directrices del Partido Comunista soviético y se van a agrupar alrededor del Partido Comunista Venezolano, que fue fundado en 1931, van a tener unos enfoques diferentes para los que ya anuncian o sea, asoman un proyecto socialdemócrata que van a ser los que funden a Acción Democrática en 1941, 10 años después. Los socialdemócratas en las discusiones para el plan no seguían líneas de organizaciones extranjeras sino que estaban buscando una definición nacional de su proyecto de izquierda, la izquierda democrática como señalamos antes porque consideraban las libertades políticas. De modo que esto empezó a crear una separación de las aguas.

En 1931 van a crear la Organización ARDI, Agrupación Revolucionaria de Izquierda, y además intentan un acuerdo táctico con los integrantes del Partido Comunista Venezolano. Y esto se va a lograr, un acuerdo coyuntural, táctico y puntual cuando ambos sectores van a asociarse en una organización que se llamó el Frente Popular Venezolano. Por supuesto todo está ocurriendo en el exilio, porque él, Gómez, está vivo, en ejercicio del poder. De modo que este período de discusiones que se inicia en 1928 en el exilio, que tiene una expresión importante en el Plan de Barranquilla en 1931, va a tener expresión cuando todos estos jóvenes regresen al país en 1936.

Cuando asuma el poder el general Eleazar López Contreras y los invite expresamente a regresar al país. Entonces esas diferencias, esos matices, esos proyectos políticos ya para 1936 van a estar más delineados y va a aflorar con mayor claridad aunque en 1936 seguían ellos haciendo intento por hacer política juntos alrededor de organizaciones que van a crear cuando regresen a Venezuela en 1936. Lo interesante desde nuestro punto de vista es seguir cómo ocurrieron estos hechos, cómo se redacta el Plan de Barranquilla y qué diferencias particulares hay con la vida política porque cuando uno lee el Plan de Barranquilla advierte que allí está sobre la mesa una lectura marxista de las relaciones económicas, los sectores productivos y los inversionistas extranjeros.

La asociación del general Gómez con el capital extranjero a través de las concesionarias petroleras era leída como una asociación de Gómez con el capital extranjero y ellos tenían allí una raíz nacionalista importante. Esto sí era común tanto a los que empiezan a asomar sus ideas socialdemócratas encabezados por Betancourt, Raúl Leoni y Ricardo Montilla, que es firmante del Plan de Barranquilla también, y los que no, los que están con el Partido Comunista, Salvador de la Plaza, Carlos Peña-Uslar, etcétera. Allí se produce esa separación de las almas.

En la última parte del programa vamos a ver entonces las últimas reformas constitucionales que adelanta el general Gómez y el avance de su enfermedad y el desenlace de su vida, el fin de su vida en Maracay. De modo que eso lo veremos en la próxima y última parte del programa. Ya regresamos. Estás en sintonía de Unión Radio Cultural. Recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación anchor.fm, lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana.

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Decíamos en la parte anterior del programa que en 1928 se acomete una nueva reforma constitucional para eliminar el cargo de vicepresidente de la República ya que el hijo de Gómez, José Vicente, ha sido tocado por la desconfianza de su padre. Yo recuerdo en una oportunidad que el doctor Uslar, en una entrevista que sostuve con él y está publicada, que se llama Arturo Uslar Pietri, ajuste de cuentas, relataba la manera como el general Gómez le hizo saber a sus allegados que su hijo había dejado de tener su absoluta confianza y el general Gómez manejaba muy bien los símbolos.

¿Qué hizo? Le dijo al hijo: "Vente de civil, sin las charreteras, sin el traje militar, vente de paisano que vamos a dar un paseo en el carro", y dieron un paseo en el carro descapotable y la ciudad de Maracay vio que Vicentico, como lo llamaban, iba con su padre sin el traje de militar. Eso fue interpretado, como en efecto era, había perdido la confianza de su padre. Se va muy pronto a vivir a París y muy pronto también le va a dar un cáncer, y fallece, pero este detalle me pareció siempre importante del manejo de los símbolos por parte del general Gómez, está en ese libro mío al que ustedes pueden recurrir con toda facilidad.

Y, en esta oportunidad se introdujo en la Constitución Nacional la reforma del inciso 6 del artículo 32, ese inciso prohibía expresamente la actividad comunista o anarquista en Venezuela. Luego de 1929 tiene lugar otra reforma que introducía cambios en el período presidencial que se estaba iniciando en 1929 y que iba a concluir en 1936. La reforma establecía que el jefe del Ejército compartiría funciones de Jefe de Estado con quien fuese electo presidente de la República, eso es interesante decir ahí va a elegirse un Presidente de la República, pero ¿a quién se elija?

Va a compartir las jefaturas del Estado con el Jefe del Ejército que es el general Gómez. Entonces el Congreso elige a Juan Bautista Pérez por sugerencia del general Gómez, quien era Pérez, se venía desempeñando como presidente de la Corte Federal y de Casación y entonces es elegido Presidente de la República. Gómez se queda con el control del Ejército y tiene un presidente que se ocupa de las tareas administrativas del Estado, como ya había ocurrido con Victorino Márquez Bustillos y con José Gil Fortoul. Pérez va a detentar el cargo en las condiciones descritas hasta 1931 cuando se crea una situación interna dentro de los seguidores de Juan Vicente Gómez, un tema de diferencias en el interior del gomecismo y Juan Bautista Pérez renuncia.

Entonces tiene lugar la séptima y última reforma que Gómez hace de la Constitución Nacional. Es una reforma muy sencilla, se reunieron en un solo cargo las funciones de presidente de la República y comandante en jefe de los ejércitos. Y el designado para ambas tareas fue una sola persona que no era un misterio para nadie, Juan Vicente Gómez. Por otra parte, la afección prostática que padecía Gómez, que había comenzado a aparecer en 1921, ya tenía catorce años en esto, terminó por minarle la salud y sus últimos días fueron de severos padecimientos hasta que falleció en Maracay el 17 de diciembre de 1935.

En su cama allá, en su casa de Las Delicias de Maracay. Así fue como terminó la más larga dictadura militar que ha habido en Venezuela, y un gobierno cuyo balance es complejo y hasta contradictorio, no cabe la menor duda de que las libertades políticas no existían, fueron conculcadas durante su mandato. No había libertad de asociación, no había libertad de prensa. No había elecciones universales, directas y secretas.

Es decir, las libertades políticas brillaban por su ausencia mientras las libertades económicas se expresaban, ¡no totalmente!, porque muchas veces el general Gómez se empeñaba en comprar unas tierras y al dueño de esas tierras no le quedaba otra alternativa que vendérselas. Es cierto que no se trataba de una expropiación, pero era una violación de la voluntad de las personas porque el propietario, si no quería vender, ¿por qué iba a tener que vender? Bueno, porque si no las vendía y las consecuencias eran muy graves, entonces había libertades económicas.

De hecho el estudio de Manuel Caballero sobre Gómez se titula Gómez el tirano liberal. Había libertades económicas con estas salvedades que acabo de señalar, que tienen que ver con los caprichos del general Gómez en relación a determinados territorios. Tampoco cabe duda de que el fenómeno del caudillismo finalizó en las manos severas de Juan Vicente Gómez. Y eso es una realidad innegable.

También es cierto que puso orden en la hacienda pública gracias a las tareas precisas y eficientes de Román Cárdenas y también es cierto que con los ingresos por las regalías petroleras pudo pagar la totalidad de la deuda pública externa, aquella que se había contraído en tiempos de Antonio Guzmán Blanco. Y que habían conducido a los hechos del bloqueo en 1902 cuando gobernaba Cipriano Castro. También se esmeró en la codificación de las relaciones civiles y económicas, lo que aludimos antes, la tarea importante del Dr. Arcaya, también construyó vías de comunicación entre regiones aisladas del territorio nacional con base en ese Plan Carretero Nacional que diseñaron Román Cárdenas y Luis Vélez.

También es cierto que se fortaleció primordialmente al Ejército Nacional, al punto tal que se erige como la más sólida institución de la República con todos los problemas que esto trae y con todos los beneficios que también trae a determinados sectores. También es cierto que el Estado Nacional se consolidó durante su mandato, ya que habíamos pasado la página del caudillismo y eso contribuyó para que la unidad nacional no estuviese amenazada por los caudillos regionales en armas que amenazaron esa unidad del Estado Nacional a lo largo de todo el siglo XIX y que ya dejó de ocurrir, a partir de 1903, cuando la última batalla de Ciudad Bolívar donde el propio Gómez derrota al caudillo regional Nicolás Rolando.

De modo que no hay dudas acerca de esto, creo que es un balance complejo. También es cierto que no supo abrir el país hacia las formas democráticas, de ninguna manera. La juventud solicitaba otras formas de relación política y de convivencia pacífica, prefirió la cárcel o el exilio para esas nuevas generaciones de venezolanos que querían vivir en otras circunstancias, completamente diferentes. Fue implacable con sus adversarios y sumamente generoso con sus amigos.

Y digamos que había una Venezuela silenciosa que no se expresaba abiertamente a lo largo de muchos años del gobierno y en el momento de su muerte se expresó. Se expresó al no más morir Gómez, comenzaron los saqueos a las casas de los gomecistas, muchos tuvieron que irse al exilio y comenzó por la vía de la violencia una transición encabezada por el ministro de Guerra y Marina, el general Eleazar López Contreras, que inteligentemente interpretó con claridad lo que la nación venezolana estaba solicitando y hizo la transición de la rigidez gomecista a un gobierno más moderno, como el que desarrolló el propio Eleazar López Contreras. De modo que ese es un punto importante a señalar.

De modo que esta es la vida y obra de Juan Vicente Gómez y su gobierno, hemos revisado su gobierno, su vida lo hemos hecho en otros programas como ustedes saben perfectamente. En esta oportunidad hemos visto su gobierno dentro de esta historia del siglo XX venezolano que estamos trabajando en esta serie. Bueno, como siempre ha sido un placer hablar para ustedes, me acompaña en la producción Inmaculada Sebastiano y en la dirección técnica, Francisco Hill.

A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraizarrobahotmail.com o en Twitter arroba Rafael Arráiz, de modo que este es el segundo capítulo de la historia del siglo XX en Venezuela y en nuestro próximo capítulo comenzaremos ya con la presidencia del general Eleazar López Contreras. Hasta nuestro próximo encuentro.

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