Venezuela: 1728-1830. Guipuzcoana e Independencia. Cap 7

102 años cruciales. Se funda la República de Venezuela.

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. En nuestro programa anterior quedamos con el tema de los sucesos de Bayona, es decir los sucesos que se desarrollan en Europa con motivo de la invasión de Napoleón a España y Portugal, y la claudicación tanto de Carlos IV como de Fernando VII, y la colocación de la corona por parte de Napoleón en la cabeza de su hermano José Bonaparte. Y cómo esos sucesos son la espita, la puerta, la válvula que permiten el desarrollo de las independencias de las provincias españolas en América.

Decíamos en el programa anterior que el 12 de enero de 1809 el gobierno de la Suprema Junta Central de Gobierno de España e Indias reconoce que en la Capitanía General de Venezuela debe estar Juan de Casas como titular. Esto merece una explicación. Mientras Napoleón y su hermano van avanzando en España, hay una junta que es esta que he mencionado, Suprema Junta Central de Gobierno de España e Indias, que pretende gobernar el territorio no ocupado por Napoleón en España y las Indias, América.

Y esa junta es la que designa capitán general en Venezuela a Juan de Casas en enero, pero al poco tiempo se designa a otro capitán general que va a ser el último, me refiero a Vicente de Emparán. Entonces era gobernador de la provincia de Cumaná y se le designa capitán general en sustitución de Juan de Casas. Eso va a ocurrir en mayo, el 19 de mayo de 1809.

Emparán toma decisiones autoritarias, poco políticas, si cabe el adjetivo, brutales, y eso lo conduce a cometer muchos errores. Uno de los primeros errores es que designa al regente Mosquera como diputado en la Junta Central, en Sevilla. Es decir, no está nombrando a un criollo, muy por el contrario, está designando al personaje que ya ha tenido problemas y tensiones serias con los criollos principales en 1808, de modo que el nombramiento de Mosquera molesta a los criollos muy particularmente.

Pero las arbitrariedades de Emparán no terminan aquí y son otras que van enconando cada vez más a los criollos en contra de Emparán. Resulta un personaje antipático para ellos. Por otra parte, en España José Bonaparte toma la decisión de acorralar a esa Junta Central de Sevilla y decide avanzar hacia el sur, lo que produce la estampida y desaparición.

Y en consecuencia, desde la clandestinidad se nombra un organismo supletorio de la Junta de Sevilla que va a denominarse Consejo de Regencia. Esto está ocurriendo en enero de 1810. De modo que la situación es todavía peor para los criollos porque el Consejo de Regencia está actuando en una emergencia, acorralado por buena parte, y ni siquiera las diputaciones provinciales son eficientes, se corresponden con el número de población de las provincias españolas en América, lo que es un motivo más de molestia para los criollos.

Esas noticias van a llegar a Venezuela en los primeros días de abril de 1810. Llega a Puerto Cabello el bergantín Palomo con novedades desde España. ¿Cuáles eran las novedades que trae el bergantín? La toma de Sevilla por parte de los franceses, la desaparición de la Junta Central y la formación del Consejo de Regencia, como veníamos diciendo antes.

¿Qué hace Vicente de Emparán? El 18 de abril publica carteles con estas noticias. Ese mismo día, además, suben desde La Guaira hasta Caracas los enviados por el Consejo de Regencia. Esos enviados traían el propósito de obtener el reconocimiento tanto de Emparán como de los criollos reunidos en Cabildo.

Tanto los carteles de Emparán como la llegada de dos enviados del Consejo de Regencia precipita a los criollos a convocar el cabildo caraqueño para el día siguiente, ese día histórico del 19 de abril de 1810. En esta urgencia tiene mucho interés el vicepresidente del cabildo, que se llamaba Martín Tobar Ponte. Igualmente tiene mucho interés y urgencia otro cabildante como era Nicolás Anzola.

Los días precedentes a estos hechos son de gran agitación entre los criollos principales en las casas caraqueñas. La agitación se debía a que todos se oponían al Consejo de Regencia y sus decisiones inconsultas y desconsideradas con los criollos. El Consejo de Regencia se había formado en medio de la urgencia, desatendiendo la representación de las provincias americanas, que fue una batalla cruenta y larga por parte de los criollos para hacer valer sus derechos.

¿Para qué? De acuerdo con la importancia y la población de cada una de las provincias americanas, tuviesen una diputación o unos representantes en esa junta en España. Pero el Consejo de Regencia, que actúa en medio de la emergencia, no reconoce estas diputaciones, lo que provoca la ira y molestia de los criollos reunidos en Cabildo. Y esa molestia es la que va a llevarlos y la que va a articular los hechos del 19 de abril de 1810, que van a ocurrir, por cierto, el Jueves Santo, van a ocurrir en Semana Santa.

El cabildo se reúne ese día y el capitán general es convocado a asistir. Ese es el día en que, en la escuela primaria se nos enseña, que el sacerdote chileno con muchos años en Venezuela, José Cortés de Madariaga, detrás de Emparán hizo un gesto con la mano diciendo que no. Emparán le preguntaba al pueblo que si querían ser mandados por él, y Cortés de Madariaga por detrás dice que no, y el pueblo responde que no.

Esos son los hechos, digamos el resumen anecdótico de los hechos. ¿Y es lo qué? Por lo general los venezolanos recordamos el gesto extraordinario, o sea, Cortés de Madariaga desaprobando a espaldas de Emparán lo que Emparán está preguntándole al pueblo reunido en la Plaza Mayor, hoy Plaza Bolívar. Lo que estaba en juego era que el cabildo no quería reconocer al Consejo de Regencia y quería asumir poder político, eso es lo que va a terminar ocurriendo cuando ocurren, valga la redundancia, estos hechos.

Y Emparán se da cuenta de que no tiene el favor del pueblo caraqueño, el cabildo asume el gobierno. Pero esto hay que aclararlo muchas veces porque el cabildo lo que va es a asumir el gobierno en representación de Fernando VII y crea la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII. Todavía no se ha materializado la independencia de Venezuela. ¿De dónde viene la confusión generalizada en relación con este día? Que el cabildo, al no reconocer a Bonaparte y comprender que Fernando VII y su padre están cautivos en Bayona, el gobierno tiene que ejercerlo alguien.

Y eso sí es lo que va a ocurrir a partir del 19 de abril, que los caraqueños reunidos en Cabildo se dan a sí mismos un gobierno en razón de que son poseedores de la soberanía que reside en el pueblo. De modo que vamos a tener un gobierno, pero todavía no tenemos una república. Ese gobierno va a ejercer en representación de Fernando VII, como dije antes.

Los recién conocidos intendente, el intendente Vicente Basadre y el capitán general Vicente de Emparán, son conducidos hasta La Guaira amablemente y se retiran del territorio nacional. Vamos a leer ahora un fragmento del acta del 19 de abril que se explica por sí solo, es bastante elocuente en relación con lo que estoy diciendo. Dice el acta del 19 de abril: "Erigir en el seno mismo de estos países un sistema de gobierno supla las denunciadas faltas, ejerciendo los derechos de la soberanía que por el mismo hecho ha recaído en el pueblo, conforme a los mismos principios de la sabia Constitución Primitiva de la España y las máximas que han enseñado y publicado en innumerables papeles la Junta Suprema extinguida".

Leído este fragmento del acta, volvamos a hacer la aclaratoria de qué es lo que está ocurriendo el 19 de abril de 1810, pues que el cabildo caraqueño, solamente el caraqueño, está tomando la decisión de gobernarse. ¿Por qué? Porque el rey al que le han jurado soberanía está preso y ha sido sustituido por José Bonaparte, el hermano de Napoleón, un francés en quien ellos no han depositado su soberanía. De modo que el argumento jurídico es que la soberanía regresa al cabildo y el cabildo toma la decisión de otorgarse un gobierno.

Es una situación compleja. De hecho, ese gobierno nombra de inmediato embajadores a Andrés Bello, a Luis López Méndez y a Simón Bolívar para que vayan a Londres a explicar esta situación. También designa a Juan Vicente Bolívar para que vaya a los Estados Unidos a explicar esta situación y designa a José Cortés de Madariaga para que vaya a Bogotá a explicar esa situación en la que hay un gobierno que todavía no tiene una República y está ejerciendo supletoriamente el poder que le ha sido confiscado a Fernando VII.

De estos y otros temas seguiremos hablando en la próxima parte del programa, ya regresamos. Les decía antes que de Venezuela se fueron Emparán y Vicente Basadre, es decir, el último capitán general que hubo en Venezuela y el último intendente. Antes de irse firman el acta del 19 de abril, luego se redacta otra acta el 27 de abril que también tiene una gran importancia pero menos conocida.

El acta del 27 se encabeza de la siguiente manera: "La Suprema Junta que gobierna estas provincias de Venezuela, en el real nombre del señor Don Fernando VII". Bastante claro el sentido como un gobierno en representación de Fernando VII. En esa acta del 27 de abril, además, queda establecido que la junta la van a componer 23 personas con voz y voto; básicamente son los integrantes del cabildo caraqueño y en ella se designan a los encargados de las tareas de gobierno.

Queda presidida, entonces, la junta por José de las Llamosas como presidente, por Martín Tobar Ponte como vicepresidente y por Juan Germán Roscio, el doctor Juan Germán Roscio, como secretario del Estado. La Junta Suprema también da una alocución fechada al día siguiente del 19 de abril, el 20 de abril. En esa alocución, que no es un acta, se afirma: "Con este objeto, instruido del mal estado de la guerra en España por los últimos buques españoles llegados a nuestras costas, deliberó constituir una soberanía provisional para ella y los demás pueblos de esta provincia, que se le unan con su acostumbrada fidelidad al señor Don Fernando VII".

Como vemos, la línea argumental señalaba que se había jurado fidelidad al rey de España, Fernando VII, y que este, habiendo sido sustituido por José Bonaparte sin su consentimiento, la fidelidad del pueblo se mantenía hacia Fernando VII y en consecuencia la soberanía regresaba al cabildo, órgano de representación que a su vez le había entregado en manos el rey. En otras palabras, no se reconocía la autoridad del Consejo de Regencia, hecho muy importante. El Consejo de Regencia, por su parte, también desconoce lo que están haciendo los caraqueños reunidos en Cabildo y designa a un sustituto de Emparán, Fernando Millares, que en ese momento era el gobernador de Maracaibo.

Y Millares se traslada a Coro, que también permanecía en manos del Consejo de Regencia. Y organiza, junto con el gobernador de la provincia de Coro, José Ceballos, una campaña para recuperar los territorios que ya no están en mano del Consejo de Regencia. Entonces el cabildo caraqueño designa al Marqués del Toro, se llamaba Francisco Rodríguez del Toro, como general en jefe del ejército, y el Marqués del Toro avanza hacia Coro y Maracaibo con el objeto de vencer a Millares y lograr que las provincias de Coro y Maracaibo se sumaran al proyecto de la Junta de Caracas.

Ocurren algunas escaramuzas, algunos enfrentamientos armados menores, y Rodríguez del Toro decide regresar a Caracas porque se da cuenta de que las fuerzas de Ceballos y Millares son mayores, lo habrían derrotado si él hubiese insistido. Sin embargo, siendo esto así, Millares no avanza hacia Caracas sino que se conforma con mantener sus bastiones, es decir, el bastión de Coro y el bastión de Maracaibo.

Más adelante, cuando desembarque Domingo de Monteverde en marzo de 1812, pues la situación ya será otra, pero hasta el momento lo que tenemos es que tanto Coro como Maracaibo no se incorporan al proyecto juntista. Y por el contrario, la Junta Suprema Defensora de los Derechos de Fernando VII le encarga a Juan Germán Roscio, el personaje central de casi todos estos hechos, la redacción de un reglamento para las elecciones de diputados. Esto ocurre el 11 de junio en 1810.

¿Por qué una convocatoria de elecciones? Bueno, porque estas decisiones las ha tomado el cabildo caraqueño y no se sabe lo que piensan los otros cabildos que no están en manos del Consejo de Regencia. De allí se convocan unas elecciones y se acoge el sistema electoral común, es decir, el sistema censitario.

Es decir que previa la elección se forma un censo integrado por los calificados para votar. ¿Quiénes son los que están calificados a votar con las costumbres de época? Los hombres, las mujeres no, eso va a ser mucho tiempo después. Hombres mayores de 25 años que sepan leer y escribir, y que sean propietarios, es decir, era un universo bastante reducido.

Esas elecciones, que van a ser las primeras que tienen lugar en Venezuela, ocurren entre agosto de 1810 y enero de 1811. Una vez electos los diputados el Congreso se instala en Caracas el 2 de marzo de 1811. ¿Cómo va a estar compuesto? Bueno, ese congreso va a tener 44 diputados distribuidos de la siguiente manera: la provincia de Caracas eligió 24, Barinas 9, Cumaná 4, Barcelona 3, Mérida 2, Trujillo 1, Margarita 1.

Les recuerdo que las provincias de Coro, Maracaibo y Guayana no tuvieron representación porque estaban en manos de los españoles, en manos de las autoridades designadas por el Consejo de Regencia en España. Muy bien, se reúne ese primer congreso que tuvo Venezuela y va a estar presidido por Juan Antonio Rodríguez Domínguez, un hombre de mucho prestigio en su tiempo. El vicepresidente va a ser Mariano de la Cova y el secretario Miguel José Sanz, pero Sanz dura muy poco tiempo en el cargo y es sustituido por Francisco Isnardi prácticamente días después.

El 5 de marzo de 1811, el Congreso pasa a designar un poder ejecutivo y acoge la fórmula, vamos a decir, ultrademocrática del triunvirato. Es decir que había tres presidentes de la República que estaban enterados los tres de todos los asuntos, pero cada uno ejercía la titularidad durante cuatro meses, cuatro, cuatro y cuatro, y llegaban a los 12 meses del año. ¿Quiénes van a ser entonces los primeros presidentes? Cristóbal Mendoza, Juan Escalona y Baltazar Padrón.

El 16 de marzo, una semana después, el Congreso nombra una comisión integrada por los diputados Francisco Javier de Ustáriz, Gabriel de Ponte y Juan Germán Roscio para que esa comisión redacte un proyecto de Constitución Nacional. Los debates, revisando artículo por artículo de aquella Constitución, van a comenzar el 21 de agosto y, claro, el 21 de agosto ya ha sido declarada la independencia, recordemos que la Independencia se declara el 5 de julio. De tal modo que va a ser después de declarada la independencia cuando comience a trabajar esa comisión que va a redactar la primera Constitución Nacional que tiene la República de Venezuela, que fue sancionada y aprobada en diciembre de 1811.

Ahora, antes de llegar allí, revisemos otros hechos. Habíamos dicho antes que Bello, me refiero a Andrés Bello, a Luis López Méndez y a Simón Bolívar, se quedan en Londres en la casa de Miranda, en la Grafton Way, una calle en Grafton. Y Miranda inmediatamente entiende la oportunidad que se está desarrollando y se viene a Venezuela, y llega en diciembre de 1810.

También llega en diciembre, de regreso, Simón Bolívar. Por cierto, en el viaje de regreso de los Estados Unidos, muy cerca de las islas Bermudas, va a morir Juan Vicente Bolívar, hermano de Simón, porque el barco con el que regresaba de los Estados Unidos a Venezuela naufraga. Esto va a ser un golpe muy duro para la familia Bolívar Palacios, pero no es el momento de ventilar el tema sino de consignar el hecho simplemente.

Entonces ocurren dos instituciones en paralelo. Habíamos dicho antes que el Congreso se instala en marzo, bueno, pero es que en febrero de 1811 se ha creado la Sociedad Patriótica. ¿Quiénes la crean? La crea Miranda básicamente y los jóvenes que no han sido electos diputados y que presionan cada vez más para que Venezuela se convierta en una república y abandone el proyecto de ser una Junta Defensora de los Derechos de Fernando VII.

Esa Sociedad Patriótica va a estar integrada por los jóvenes, entonces José Félix Ribas, Carlos Soublette, Miguel Peña, Francisco Javier Llanes, José Ángel Álamo y por supuesto del verbo más encendido, Simón Bolívar. A esa junta en la calle, la gente llamaba a la Junta como los hombres de Miranda porque eran todos seguidores de Miranda. Recordemos que Miranda sí había sido electo diputado por El Pao y formaba parte del Congreso Constituyente.

De modo que Miranda tenía una pieza en los dos tableros: era diputado del Congreso Constituyente y era el líder de la Sociedad Patriótica que se reunía, para hacer una metáfora, en la casa de enfrente. Esa Sociedad Patriótica será la que encienda la pradera, la que provoque discursos muy convincentes para que la decisión que tome el Congreso sea la creación de la República de Venezuela. Pero esos puntos y otros los vamos a ver en la próxima parte del programa, cuando la estrella del joven Simón Bolívar comience a ascender en el firmamento.

Ya regresamos. Decíamos antes que concurren dos organismos paralelos: uno oficial que es el Congreso Constituyente producto de una elección, integrado por 44 diputados, y la Sociedad Patriótica que han montado una tienda paralela al general Miranda y sus seguidores, entre quienes se encuentra Simón Bolívar. De entonces será el célebre discurso de Bolívar en junio de 1811, es ensayo faltando pocos días para que el Congreso tomara la decisión de fundar la República de Venezuela.

Dice Bolívar, en fragmento de su discurso: "Se discute en el Congreso Nacional lo que debiera estar decidido, y ¿qué dicen? que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviésemos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos atender a los resultados de la política de España; ¿qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que lo conserve, si estamos resueltos a hacer libres?

"Esas dudas son tristes efectos de las antiguas cadenas, que los grandes proyectos deben prepararse en calma. 300 años de calma no bastan. La Junta Patriótica respeta como debe ser al Congreso de la Nación, pero el Congreso debe oír a la Junta Patriótica. Centro de luces y todos los intereses revolucionarios, pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana, vacilar es perdernos".

Muy bien, la tensión entre estos dos organismos va creciendo, el verbo se enciende, ya este discurso es duro y presionante para el Congreso constituido y Venezuela entonces comienza a avanzar hacia la decisión quizás más importante de su historia, que es convertirse en una república y abandonar a la Monarquía Española, que por cierto, una monarquía maltrecha porque sus reyes han sido destituidos, en sustitución está gobernando un rey francés, José Bonaparte.

Antes de continuar, hagamos un pequeño resumen de lo que ha ocurrido en tan pocos años. Recuerden ustedes que la Capitanía General de Venezuela se crea en 1777, la Intendencia un año antes, en 1776. Se crea la Real Audiencia en 1786 y el Real Consulado en 1793. De modo que estas cuatro instituciones señalan que esa nación que ha ido creándose ya tiene un cuerpo jurídico, un estatuto jurídico mayor dentro de la pirámide de la Corona Española, también con concomitancia.

Con estos hechos vamos a tener que la Compañía Guipuzcoana comenzaba a menguar y se empieza a autorizar el comercio libre entre las provincias españolas en América. Vamos a tener los sucesos de Coro, la sierra de Coro con José Leonardo Chirino a la cabeza. Vamos a tener la conspiración de Gual y España en 1797, esta es la primera de las conspiraciones con documentos republicanos muy claros, con conciencia política.

También vamos a tener los intentos mirandinos de 1806, lamentablemente fracasados, y vamos a tener la clave de todos estos sucesos que es la ocupación de Napoleón de la Península Ibérica, que va a desembocar en los sucesos de Bayona, que van a permitir los hechos del 19 de abril de 1810, cuando la soberanía entregada a Fernando VII regresa al cabildo caraqueño.

Después vamos a tener la elección de diputados, esos diputados forman un Congreso y en ese Congreso se van a tomar algunas decisiones que son muy importantes. De modo que desde el punto de vista de las ideas hay una secuencia muy clara. El primero que tiene ideas republicanas va a ser Francisco de Miranda, sin la menor duda, el precursor de este proyecto de independencia de las provincias españolas en América.

Después van las ideas de Manuel Gual y José María España, fundamentadas en las enseñanzas de un liberal, Juan Bautista Picornell. Y vamos a tener también dos hechos de capital importancia que serán ejemplares. Me refiero a la creación de los Estados Unidos de Norteamérica primero y de la Revolución Francesa después.

Es decir, de la desaparición de la corona británica en Norteamérica, la creación de una república y la desaparición de la monarquía francesa. Y en unos primeros momentos, la creación de una República en Francia. Después veremos que esa República caerá en manos de otro emperador, Napoleón.

De modo que esta es la secuencia. Y después, una vez que ocurra la fundación de la República y que España intente recuperar sus territorios, Venezuela va a pasar entre 1812 y 1823 en guerra. En 1823, como sabemos, ocurre la última batalla, que no es la de Carabobo sino la Batalla Naval del Lago de Maracaibo. El personaje central en el período guerrero ya no será Miranda sino Simón Bolívar, lamentablemente el precursor sale de escena en julio de 1812 y va a morir en la cárcel de La Carraca, en Cádiz, en 1816.

Una vez apartado Miranda, la figura central será Simón Bolívar, a quien se le confiere el título del Libertador. Y en el Departamento de Venezuela de la República de Colombia fundada el 17 de diciembre de 1819 en Angostura, el hombre fuerte y personaje central va a ser José Antonio Páez porque el Libertador va a emprender las campañas del sur y va a regresar muchos años después a Venezuela. De modo que esa es la gran secuencia que va a contar con un hito, con un momento importantísimo, el 5 de julio de 1811, cuando el Congreso Constituyente decide fundar la República de Venezuela.

Allí en ese momento crece el personaje de Juan Germán Roscio, y no es gratuito que así sea. Roscio es un abogado egresado de la Universidad de Caracas, que todavía no se llamaba la Universidad Central de Venezuela, eso va a ocurrir a partir de 1827. En esa Universidad de Caracas va a graduarse Juan Germán Roscio, que ya lo hemos visto como diputado del pueblo el 19 de abril de 1810, ya lo hemos visto como secretario de Estado en esa junta que comienza a gobernar a partir del 19 de abril de 1810, y ahora lo encontramos como diputado del Congreso Constituyente, un papel estelar por la razón de su formación jurídica.

De su brillante formación jurídica y de su autoridad en aquella Venezuela de aquel tiempo del que venimos hablando, Roscio entonces merece algunos rasgos biográficos. Estamos hablando del hijo de un milanés, Cristóbal Roscio. Cristóbal Roscio primero ha vivido en España, luego se traslada a Venezuela y se establece en el pueblo de San José de Tiznados, en el estado Guárico. Hoy es estado Guárico.

Allí se dedica a la cría de ganado vacuno y allí nace su hijo Juan Germán, el 27 de mayo de 1763. La madre de Roscio se llamaba Paula María Nieves y era india, al igual que su abuela y sus otros ascendientes. Lo que nos lleva a decir es que para la sociedad colonial en la que nace Roscio, Roscio es un mestizo. Es el hijo de un europeo y una aborigen.

De modo que en esa sociedad colonial esa es una combinatoria muy poco favorable para que Roscio pudiera estudiar en la Universidad de Caracas porque se necesitaba para estudiar demostrar la limpieza de sangre y en el caso de Roscio era imposible. Sin embargo, la ley tenía algunos resquicios y un conde o noble de la época podía responder por el joven. Y eso es lo que va a ocurrir cuando la hija del Conde de San Javier, María de Luz Pacheco, decide respaldar a Juan Germán Roscio para que estudie en la Universidad de Caracas y que se venga a vivir a Caracas para tal fin.

Esto va a ocurrir y el muchacho, que es sumamente aventajado, se gradúa con honores en 1794, cuando se doctora en Derecho Canónico. Y en 1800 se doctora en Derecho Civil. Es conocida la historia según la cual el Colegio de Abogados de entonces le impide ejercer el derecho porque no tiene limpieza de sangre, y el propio Roscio se defiende asimismo como abogado que era ya.

Inicia un juicio ante la Real Audiencia y la Real Audiencia sentencia a su favor el año 1805. ¿Por qué sentencia a su favor? Por los brillantes alegatos de Roscio, por sus destrezas jurídicas y porque había un argumento de mucho peso: si me dejaron estudiar aunque soy mestizo, ¿cómo no me van a dejar ejercer ahora que me he graduado? En ese caso no me hubieran dejado estudiar. La línea argumental funcionó y la Real Audiencia permite el ingreso de Juan Germán Roscio al Colegio de Abogados, lo que permitía que pudiese ejercer el derecho.

De modo que estamos viendo un hombre que ha tenido que vencer varias dificultades antes de poder ejercer el derecho y alzarse como un personaje importante en aquella sociedad colonial donde él tenía unas condiciones adversas. De modo que es un hombre que ha venido superando las adversidades. De Juan Germán Roscio seguiremos hablando en la próxima parte del programa y de los hechos que desembocan en el 5 de julio de 1811, ya regresamos.

En la parte anterior del programa hablábamos de Juan Germán Roscio, un venezolano pero principalísimo, muy poco conocido por la mayoría de nuestros compatriotas. Explicábamos sus orígenes sociales, las dificultades que tuvo que vencer para estudiar y graduarse abogado e hicieron desarrollar una carrera brillante, no solo como estudiante sino como abogado en ejercicio. Y vimos algunas de sus ejecutorias, también debemos recordar que fue profesor en su alma mater, en la Universidad de Caracas.

Fue asesor de la Capitanía General y de la Auditoría de Guerra. De modo que cuando ocurren los hechos el 19 de abril de 1810, Roscio está lejos de ser un desconocido, por el contrario es un hombre muy apreciado y es por eso que va a integrar el cabildo en calidad de diputado del pueblo. Sobre él hay una frase que Pérez Vila, ese gran historiador, acuña, dice: el alma de la revolución en esa época, y bien mereció el dictado de Padre, maestro y defensor de la naciente libertad que más tarde le adjudicó Andrés Bello.

Aquí hay doble signo: no solo lo refrenda Pérez Vila, sino que él lo consagra como padre, maestro y defensor de la naciente libertad, es nada menos que Andrés Bello, de modo que la valía de Roscio es algo que está fuera de toda duda. Por sus ejecutorias, ya lo vimos como secretario en Relaciones Exteriores de aquella primera junta emancipadora, de modo no exageramos si decimos que el primer canciller que tuvo Venezuela fue Roscio. Por supuesto, no fue el primer canciller de la República de Venezuela, pero sí fue el primer canciller del primer gobierno que se otorgó Venezuela a partir del 19 de abril de 1810.

Luego lo vemos como diputado al Congreso Constituyente, el que se instala el 2 de marzo de 1811, y ese Congreso Constituyente le encarga la tarea de ser el redactor junto con Francisco Isnardi del Acta de la Independencia. Esa independencia que se va a decidir el 5 de julio de 1811. Ese mismo Congreso será el que le pida que integre de manera principal la comisión redactora de la primera Constitución que tuvo la República de Venezuela, que es la Constitución Federal, la que va a ser sancionada, aprobada el 21 de diciembre de 1811.

Pero los hechos en la vida de Roscio no terminan allí. En 1812, cuando el triunfo de Monteverde y la pérdida de la república, Roscio es hecho preso y enviado a España. Forma parte de lo que Monteverde llamó los ocho monstruos, fueron ocho presos que él hizo, entre quienes estaba Roscio y Cortés de Madariaga.

Estuvo preso Roscio en Cádiz y luego en Ceuta hasta que en 1814, dos años después, él y otros compañeros de celda logran fugarse, y llegan al Peñón de Gibraltar. Con la mala suerte el gobernador inglés del Peñón de Gibraltar los entrega de nuevo en manos de sus carceleros españoles. Esto se constituye un escándalo en aquella época y llega a los oídos del príncipe regente de Inglaterra y el príncipe le va a solicitar a Fernando VII, ya de vuelta en el trono para 1814, la libertad de aquellos presos.

Y curiosamente Fernando VII acepta, dice: "Bueno, si me lo está pidiendo el príncipe regente de Inglaterra voy a darle la libertad". Y entonces Roscio sale en libertad junto con sus compañeros, inmediatamente se va a Jamaica y luego se establece en Filadelfia. Y será en Filadelfia donde publique un libro fundamental, realmente es el único libro teórico-político de gran peso e importancia escrito por un personaje de este período de la independencia, me estoy refiriendo a El triunfo de la libertad sobre el despotismo.

Sin duda la obra más importante, la única obra importante de peso que Roscio escribió. Estamos hablando de un libro, no estamos hablando de discurso, no estamos hablando de una carta. Estamos hablando de un tratado donde Roscio se esmera en encontrar razones para la libertad en las escrituras sagradas.

Dice el padre Ugalde, que ha publicado un libro sobre Roscio que se titula El pensamiento teológico-político de Juan Germán Roscio, que este libro fue escrito en las cárceles españolas. Tiene que ser así porque cuando él llega a Filadelfia lo trae y lo entrega a la imprenta en Filadelfia y se publica en 1817. Un libro de esta magnitud le ha debido tomar mucho tiempo, meses hasta años, no era posible que eso hubiese sido escrito ya en Jamaica o en Filadelfia.

De modo, el argumento del padre Ugalde tiene todo el peso del mundo. Ha debido ser escrito en las cárceles españolas. Luego vamos a encontrar a Roscio en 1818 al lado de Simón Bolívar, en Angostura, y participa de todos los hechos. Recordemos que allí va a crearse la República de Venezuela de nuevo en febrero de 1819 y ahí va a crearse la República de Colombia, que también se le conoce como La Gran Colombia, pero aclaro la denominación Gran Colombia no está en ningún documento oficial, se llamaba la República de Colombia.

Entonces Roscio se desempeña como redactor del Correo del Orinoco, también ejerce como director general de rentas y también Bolívar aboga a favor de que se le designe presidente del Congreso de Angostura. A su vez se le designa vicepresidente del Departamento de Venezuela, y a su vez se le designa vicepresidente de Colombia. Muere el 10 de marzo de 1821 cuando, ocupando este cargo, iba a reunirse en Cúcuta para presidir el Congreso que termina redactando la Constitución de la República de Colombia, allí lamentablemente muere Juan Germán Roscio.

Hemos hecho este retrato de este gran venezolano y en nuestro próximo programa nos dedicaremos al acta de independencia del 5 de julio de 1811, redactada por él, y la continuación de esta historia que venimos refiriéndoles. Soy Rafael Arráiz Lucca. Esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción meritosa, en la dirección técnica, Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho.

A mí me consiguen por mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com. En Facebook, en Twitter y en algunas otras redes sociales. Ha sido un gusto hablar para ustedes. Hasta la semana que viene. Subtítulos realizados por la comunidad de Amara.org.

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