Venezuela: 1728-1830. Guipuzcoana e Independencia. Cap 1

102 años cruciales. La fundación de la República de Venezuela.

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Una serie que va a abarcar un período histórico de 102 años. Es una serie de creación, de la compañía guipuzcoana a 1830, año de creación de la República de Venezuela en Ciudad de Valencia, una vez que Venezuela se separa del proyecto de Colombia.

¿Qué vamos a ver en este período que vamos a trabajar en esta serie que nos tomará varios programas de Venezolanos? Pues, vamos a pasar de ser una provincia sin unidad jurídico-administrativa. Me refiero a varias provincias entre las que estaban la Provincia de Venezuela, la provincia de Cumaná y la de Mérida. Que, en su mayoría, esas provincias dependían en lo administrativo del virreinato de Bogotá y en lo judicial de la Real Audiencia de Santo Domingo. Hasta que en 1777 la corona de España crea la Capitanía General de Venezuela. Es entonces cuando se acentúa la capitalidad de Caracas y cuando desde Caracas todas estas provincias van a integrar la Capitanía General de Venezuela; es un momento muy importante porque es el momento de la unidad político-territorial de lo que después va a ser la República de Venezuela.

Luego vamos a ver cómo se forma una república, cómo se crea una república desde un Congreso constituyente el 5 de julio de 1811 y cómo esa República de Venezuela, luego en 1819, va a deshacerse como tal y va a formar parte de la República de Colombia como un departamento. Los tres departamentos de la República de Colombia, como sabemos, fueron Quito, Cundinamarca y Venezuela con esas denominaciones; ese período de 11 años va de 1819 a 1830. Aclaro que nunca se llamó oficialmente Gran Colombia; esa denominación no existió, la denominación siempre fue Colombia a secas. ¿Por qué el Libertador escoge este nombre?

De alguna manera le rinde un homenaje a Miranda, quien fue el primero que pensó en esta denominación para que se llamaran así las provincias españolas que el propio Miranda soñaba con liberar y constituir en un solo Estado. Ese Estado Miranda pensó que se denominara Colombia, en homenaje a Cristóbal Colón, al descubridor. Bolívar, en 1819, cuando en Angostura, con la ley del 17 de diciembre de 1819, crea la República de Colombia, escoge el nombre entre otras cosas homenajeando a Miranda y porque, por supuesto, le pareció el nombre indicado. Luego esa ley de creación de la República de Colombia en Angostura, ahí mismo se ordena la reunión del Congreso que va a ser el Congreso de Cúcuta dos años después, en 1821, cuando entonces se redacte la Constitución de Cúcuta para la República de Colombia. Y ustedes se preguntarán, ¿y de dónde viene la denominación Gran Colombia? ¿Y cuándo? Pues nunca; en tiempos en que la llamada Gran Colombia existió, se denominó Colombia.

Es una denominación posterior que utilizaron tanto historiadores venezolanos como historiadores colombianos para distinguir este período de 11 años en el que hoy en día tres estados, Ecuador, Colombia y Venezuela, formaron la República de Colombia. Fue la fórmula que se encontró para distinguir este período de 11 años, pero es importante aclarar que la denominación Gran Colombia como tal nunca existió. De hecho incluso es interesante recordar que cuando se deshace la República de Colombia, Venezuela continúa con su nombre República de Venezuela; eso se decide en Valencia, en la Casa de las Estrellas, bajo la égida del general José Antonio Páez. Quito muy pronto pasa a llamarse Ecuador y Colombia no pasa a llamarse colombiana; en lo inmediato se denomina la República de Nueva Granada y será tiempo después, años después, alrededor de 20 años si mi memoria no falla, que Nueva Granada acoge el nombre bolivariano mirandino de Colombia y comienza a llamarse la República de Colombia hasta el sol de hoy. Y el último período al que llegaremos es el de la creación de la República de Venezuela en 1830, con la misma denominación y espíritu similar al de 1811, hasta el del 5 de julio de 1811.

De modo que estos son los pasos administrativos jurídico-políticos que vamos a examinar durante esta serie que estamos iniciando hoy, y ustedes preguntarán, bueno, ¿por qué comienza la serie en 1728?

Primero porque la serie anterior terminó en esa fecha, pero no terminó de manera arbitraria. Se escogió la fecha de 1728 porque es el año de creación de la compañía guipuzcoana y yo juzgo que ese evento es de suma importancia y nos permite organizar mejor el estudio de casi todo el siglo XVIII y los primeros 30 años del siglo XIX. Este período, que abarca como les dije 102 años, nos permitirá revisar todo este proceso de Capitanía General, a República, al Departamento y luego a República, a partir de 1830 y hasta el sol de hoy. ¿Por qué se crea la compañía guipuzcoana en 1728? ¿Y quién la crea? La crea el rey de España Felipe V, en asociación con los vizcaínos, con los vascos, y las razones las veremos luego, pero son varias, y en ello me adelanto a señalarlas: entre otras, la necesidad que tiene el rey de un patrullaje eficiente en las costas venezolanas que para entonces estaban siendo sacudidas por el contrabando y la necesidad que tiene el rey y sus cortes de tener un suministro permanente del cacao, y el cacao venezolano era entonces, y sigue siendo aún, el mejor cacao del mundo.

Era sumamente apetecido por las cortes y España busca garantizarse este suministro a través de esta asociación entre la corona y los armadores, lo que hoy en día llamaríamos los empresarios vascos. Ahí, sin embargo, hay algunos hechos anteriores a 1728 que también son significativos y dan cuenta de cómo aquella provincia de Venezuela había ido creciendo en su entidad y en la consideración por parte de la corona española. Me estoy refiriendo a la conversión del colegio seminario de Santa Rosa, que quedaba en la ciudad de Santiago de León de Caracas, en nuestra ciudad, y la conversión de este colegio en universidad real y pontificia. Esto ocurre el 11 de agosto de 1725. Antes, el 22 de diciembre de 1721, por una real cédula se erige la Universidad de Caracas y cuatro años después se le otorga, podemos decirlo así, el santa sanctorum de universidad real y pontificia.

Es decir, al señalar Real y Pontificia estaban aludiendo a que era una institución con la protección del rey de la casa real y con el visto bueno del Vaticano, de la Iglesia Católica; por eso, pontificia. Bueno, eso está ocurriendo muy pocos años antes, 1721-1725, de 1728, año en que la compañía guipuzcoana comienza a operar en Venezuela y empieza a enfrentar de inmediato el contrabando. El contrabando era muy frecuente en esta época con las islas que fueron del Imperio Español, y para entonces ya eran posesión holandesa, me refiero a Aruba, Curazao y Bonaire.

El contrabando con esas islas y la región de Puerto Cabello, del hoy estado Yaracuy, de Carabobo, de Falcón era permanente y era un motivo de preocupación permanente también de la corona española. De modo que ese fue uno de los motivos, así como lo que les dije antes, que el rey buscaba garantizarse el envío de cacao. Por otra parte, la situación política española de aquel momento no era como para que la corona invirtiera recursos, navíos y soldados en el resguardo de las costas de Venezuela que son muy grandes.

Y la fórmula que se encontró fue esta asociación entre la empresa privada vasca y la Corona Española.

Esta creación de la compañía guipuzcoana, por otra parte, va a ser importante por varias razones. Por una parte por lo que representó para la Corona Española, en lo que vengo diciendo, pero por otra parte porque para los criollos fue un motivo de molestia muy particular.

Porque la compañía venía a fijar un monopolio comercial en el que fijaba tanto los precios en los que compraba los productos venezolanos, básicamente cacao, tanto los precios con los que vendía los productos que traía de España. De modo que los criollos pasan a estar en una situación sumamente inconveniente y que los va a ir, por oposición, amalgamando, creándoles un sentimiento de pertenencia e intereses comunes.

En ese sentido la compañía Guipuzcoana va a traer un beneficio para los criollos que en el momento de su instalación ellos no pensaban ni tenían entre sus proyectos.

Estos y otros temas los vamos a seguir comentando y explicando en la segunda parte del programa. Ya regresamos.

Veníamos hablando de la Compañía Guipuzcoana y también tenemos que explicar, es decir, circunscribirle a un período de cambios importantes en España. La compañía se anota dentro de la lista de las reformas borbónicas. Recordemos que en el año 1700 hay un cambio en España de la Casa Real y pasamos desde la dinastía de los Habsburgo o las Austrias, como se dice en español, a los Borbones, que todavía son los que ejercen algún tipo de gobierno en España.

El actual rey de España y su padre son descendientes de estos borbones de lo que vengo hablando. Los Borbones requieren de una situación muy distinta a la que habían implantado los Austrias en su relación con América. Y es por eso que ocurren estas reformas. La compañía guipuzcoana forma parte de ellas, pero también va a formar parte de la creación de la intendencia tanto del ejército como de la real hacienda, que se crea en Venezuela en 1776, así como la real audiencia que se crea en Venezuela en 1786 y el Real Consulado de Caracas que se crea en 1793. Antes del comienzo de la dinastía de los Borbones esos 200 años iniciales, es decir, todo el siglo XVI y todo el siglo XVII, bajo el Imperio de los Habsburgo, la situación para Venezuela fue la siguiente.

Los cabildos fueron tomando mucho cuerpo, mucho poder a lo largo de esos doscientos años. El poder de los cabildos, los que integraban los cabildos eran básicamente los criollos, los que tenían la posesión de la tierra y los recursos económicos para comprar los cargos en el cabildo, se fueron constituyendo como un poder con muchos rasgos de autonomía. Este fue uno de los motivos de los Borbones de preocupación: es que durante estos 200 años los criollos en muchas provincias de América fueron adquiriendo un poder con rasgos de autonomía que preocupaba a la corona española.

De allí que buena parte de las reformas borbónicas se proponían tanto meter en cintura a los criollos, tanto como buscar obtener mayores recursos económicos por la vía tributaria de la producción económica que controlaban estos criollos en cada una de las provincias. De modo que, a partir del siglo XVIII y de las reformas borbónicas, la tensión entre los cabildos y el intendente, que era una figura que habían creado los Borbones para supervisar a los gobernadores y a los cabildos, esas relaciones fueron cada vez más tensas.

A diferencia de los siglos XVI y XVII, donde muchas veces el cabildo recibió el apoyo del rey y se impuso incluso por encima de los enviados del rey a las provincias americanas. De modo que la situación ahora cambiaba con los Borbones que intentaban reducir los privilegios que habían ido, más que privilegios, el campo de acción que había ido el cabildo adquiriendo e incluso tomando en cada una de las provincias.

El otro factor del poder que los Borbones advirtieron e intentaron, y de hecho redujeron su esfera de influencia, fue la Iglesia Católica, que era otro poder que los Borbones advertían como excesivamente autonomizado en el espacio de América, y los Borbones querían reducir su influencia. De modo que estas reformas van a ser muy inconvenientes para ese estamento de los criollos, porque les va a sustraer tareas políticas.

Va a crearles un monopolio comercial a través de la compañía guipuzcoana y va a reducir su rango de acción pero por otra parte, paradójicamente, fue entrenándolos en la adversidad, vamos a decirlo de una manera, porque le fue creando una situación tan adversa que fue a su vez dibujándoles un sentido de pertenencia nacional en ese último siglo y fue acentuándose tanto estos rasgos nacionales que ya para comienzos del siglo XIX, cuando Bolívar escribió la Carta de Jamaica en 1815, se está refiriendo precisamente a este estamento de los criollos que ya no puede decirse que sea una fiel representación del Imperio Español sino que tiene unos intereses propios, una geografía, unos recursos económicos, una historia política ya de trescientos años.

De modo que buena parte de esa situación de tensión que se vive entre la corona y las autoridades locales reunidas en el cabildo va a ser una suerte de gimnasio, preparación para lo que va a venir después con la independencia, de modo que no cabe la menor duda que la preponderancia de los cabildos va a verse afectada a partir de las políticas centralistas borbónicas, aplicadas con mano dura a partir de 1732 cuando llega al mando de la provincia de Venezuela Martín de Ardisabal, que es un factor de la compañía de Guipuzcoana, por supuesto un apellido vasco.

Y comienzan a tratar de meter en cintura a los mantuanos caraqueños y a los cabildos no solo de Caracas sino los cabildos desde las capitales de las provincias del interior también, donde se reproducía mutatis mutandis el mismo esquema. De modo que vamos a presenciar entonces este forcejeo entre los enviados del rey y los cabildos.

En este caso, los enviados del rey tienen doble función: la función de un monopolio comercial a través de la compañía guipuzcoana y los capitanes generales o los gobernadores, porque todavía no hay capitanías en general, los gobernadores de la provincia de Venezuela que designa el rey, por lo general, son factores de la compañía guipuzcoana, de modo que se va a concentrar el poder económico del poder político en la compañía guipuzcoana durante este período.

En cuanto a los borbones conviene recordar lo siguiente, ¿no? Quien crea la Compañía Guipuzcoana es Felipe V, que es el primero de los borbones en gobernar. Felipe V gobierna de 1701 hasta 1746; le sucede Fernando VI, que gobierna de 1746 a 1759; a Fernando VI le sucede Carlos III, que va de 1759 a 1788, y luego vendrá Carlos IV, 1788-1808. Que es el padre de Fernando VII, ¿quien les sucede?

Y entre ellos dos, Carlos IV y Fernando VII, veremos en un momento cómo protagonizan los sucesos de Bayona en 1808, que son los sucesos que abren la puerta de la independencia a las provincias españolas en América y la consecuente creación de las repúblicas. Advertimos que cuando hacemos esta lista de monarcas no se nos escapa que muchos de ellos no gobernaban ellos tal cual, sino que algunos tenían su cabeza muy bien puesta y todas sus facultades para gobernar, pero algunos otros no, como es el caso de Felipe V, que estuvo atormentado por una psicopatología que lo neutralizaba con mucha frecuencia y lo entrega en manos tanto de sus mujeres como de sus respectivos favoritos, quienes eran lo que se puede decir el poder detrás del trono. Sin embargo, los mencionábamos porque organizan el período y por supuesto Felipe V fue un caso; no todos los reyes borbones del siglo XVIII padecían de estas psicopatologías, muy por el contrario, algunos como Carlos III introdujo reformas importantes y dio muestras de tener su cabeza bien puesta, como puede decirse.

Bueno, este es el ambiente del siglo XVIII en que van a ocurrir estos episodios que nosotros vamos a referir con mayor detalle que en este programa introductorio y van a desembocar en los hechos del 19 de abril de 1810, cuando el cabildo caraqueño se niega a recibir órdenes de José Bonaparte, que ha sido el que desplaza en la corona de España a Fernando VII, quien está cautivo en Bayona. El cabildo caraqueño del 19 de abril dice no, que no obedecen al rey francés y entonces se crea la Junta Defensora de los Derechos de Fernando VII en Caracas el 19 de abril de 1810 y comienza ese período de 15 meses que concluye el 5 de julio de 1811 cuando se crea la República de Venezuela. De inmediato, muy pronto, el Imperio Español intenta recuperar los territorios, y comienza el período de la Guerra de la Independencia que podemos ubicarlo entre 1812 y el 24 de julio de 1823 cuando tiene lugar la batalla naval del Lago de Maracaibo, y la última batalla que ocurre en Venezuela por lo general se señala como la batalla principal a la Batalla de Carabobo en 1821, pero verdaderamente el último enfrentamiento bélico fue en Maracaibo el 24 de julio de 1823 con el almirante Padilla al frente de los hechos. La batalla naval del Lago de Maracaibo fue la última que ocurrió; por último, advertimos, en esta serie vamos a seguir los hechos que ocurren en el territorio de Venezuela.

No vamos a seguir la peripecia vital de Simón Bolívar salvo que lo que esté haciendo ataña directamente a lo que está ocurriendo en Venezuela. Esto lo digo porque con frecuencia se confunde la vida de nuestro país con la vida de nuestros héroes y no va a ser así, nos vamos a ceñir a lo que está ocurriendo en Venezuela. Recordemos que Bolívar va a pasar muchos años fuera de Venezuela, recordamos también que entre 1819 y 1830 la capital de la República donde vivimos era Bogotá porque formábamos parte de la República de Colombia. En la próxima parte del programa seguiremos con este resumen de lo que veremos en esta nueva serie, que estamos iniciando en Venezolanos, un programa sobre el país y su historia.

Ya regresamos. En la parte anterior del programa veníamos haciendo la relación, el resumen de lo que vamos a tratar en esta nueva serie que estamos iniciando hoy, que cubre el período venezolano de 1728 a 1830. Y así hicimos las advertencias y que en parte final del período que surge a partir de 1811 concluye en 1830 y que tiene a Bolívar como epicentro, no vamos a trabajar en la epopeya del Libertador fuera de Venezuela sino nos vamos a ceñir a lo que está ocurriendo en el territorio de nuestro país. Sí vamos a trabajar los episodios bolivarianos fuera de Venezuela cuando tenga incidencia sobre lo que está ocurriendo acá, como puede ser el caso de la Constitución de Bolivia en 1826, que Bolívar redacta de su puño y letra para Bolivia y que pretende instaurar en la República de Colombia y que encuentra una gran resistencia tanto en Colombia como Venezuela a partir de 1826. Es decir, vamos a trabajar temas bolivarianos que tengan que ver con lo que ocurre en el espacio del territorio venezolano.

Recordemos que hay un período difícil para nosotros y quizás tampoco conocido en detalle, que es el que va de 1819 a 1830 cuando Bolívar está liberando a los pueblos del sur e incluso creando repúblicas como es el caso de Bolivia y permanece mucho tiempo en Ecuador, mucho tiempo en Perú y mucho tiempo en lo que fue el Alto Perú, que pasó a denominarse la República de Bolivia. Mientras quien llevaba las riendas administrativas de la República de Colombia, de la que nosotros formábamos parte, era el vicepresidente Francisco de Paula Santander en Bogotá. Todos esos hechos sí nos atañen directamente lo que está ocurriendo en la política bogotana, porque tiene que ver con la política venezolana ya que nosotros éramos un departamento que formaba parte de esa República de Colombia.

Vamos a mencionar por supuesto los episodios bélicos, pero no será la guerra ni la heroicidad militar guerrera el epicentro de nuestro trabajo, pero tampoco lo vamos a eludir porque hay batallas sumamente importantes. Pero no es esta una historia guerrera que incluye la guerra como episodio, pero por supuesto incluye todos los hechos civiles que en el período que estamos trabajando son la mayoría porque, les recuerdo, estamos historiando de 1728 a 1830. Pues lo primero para ya entrar en materia después de esta introducción es la compañía guipuzcoana. Hay un documento previo a la compañía Guipuzcoana que le va a dar pie al rey para tomar la decisión de crearla, me refiero a un documento que se titula Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela, escrito por Pedro José de Olavariaga.

Este documento valiosísimo hace un retrato en sus aspectos políticos, económicos, ganaderos, agrícolas, marítimos, de contrabando. Es una relación, de hecho es una descripción muy valiosa como fuente documental para los historiadores, que fue escrita entre 1720 y 1721. Le encarga este informe a Olavariaga el virrey del Nuevo Reino de Granada, es decir, el virrey de Bogotá, entonces se llamaba Jorge de Villalonga, y Olavariaga se lo entrega a Villalonga el 12 de noviembre en 1721. Olavariaga pasa meses en Venezuela levantando toda la información, le entrega el trabajo a quien se lo encargó, el virrey de Bogotá, y regresa a España.

Ocurre que va a regresar a Venezuela en 1730, cuando ya la compañía guipuzcoana, que se ha creado en 1728, desembarca con sus navíos en Venezuela y empieza a ejercer sus funciones con todas las de la ley, ahí va a regresar el autor del informe. De este proceso de llegada de la Guipuzcoana tenemos un libro muy sabroso de leer de Ramón de Basterra que se titula Los Navíos de la Ilustración. Ahí él relata cómo desde el puerto de Pasajes, que así es como se llama en Guipúzcoa, parten el 15 de julio de 1730 hacia el puerto de La Guaira las naves San Ignacio, San Joaquín y La Guipuzcoana. El viaje de regreso a España de estos barcos tarda dos años, uno parte en 1732 y otro en 1733.

Y Basterra en su libro aclara por qué se tardaron tanto en regresar los barcos a España. Bueno, la razón es muy sencilla, los productores criollos se negaban a entregar el cacao a los precios fijados por la compañía guipuzcoana. Se hacían los locos, no querían, porque ese precio que fijaba la compañía guipuzcoana para su producción de cacao era menor al que le ofrecían los holandeses de Curazao, Aruba y Bonaire, de modo que el productor decía, bueno, decía para sus adentros, pero ¿por qué voy a vender más barato? Entonces allí se creó un forcejeo que tuvo la violencia, las fuerzas como instrumentos para obligarlos a venderles el cacao al precio más barato del que le daban los holandeses, pero ya anunciaba lo que vendría después, que fueron los conflictos entre este monopolio comercial y los productores locales que querían un precio mucho mejor para sus productos, como es lógico.

Ahora veamos la real cédula de creación de la Compañía. Primero recordemos que el capital era 51 por ciento del rey de España y 49 por ciento de los vascos. Y hay una argumentación en la cédula real de creación de la empresa y es aquella que le atribuye a la escasez del cacao, que se viene experimentando en el reino de España.

Y al rey le atribuyó esta escasez a la tibieza de sus vasallos para dedicarse al tráfico de ese género. Y después es la argumentación de que esa tibieza para dedicarse al tráfico del género cacao se refiere conduce a la necesidad de crear esta compañía, que garantice el suministro. Y además él se queja de que le llega cacao por otra vía distinta a la venezolana cuando el cacao venezolano, que es de su imperio, es el que él quiere, pues. Dice que durante 23 años el cacao que ha venido desde Caracas ha constituido una cantidad exigua y que han abundado los fraudes, dice textualmente, y desórdenes de comercios ilícitos todavía subsisten en aquella provincia con la frecuencia de embarcaciones extranjeras que infestan sus costas, y está refiriéndose al otro motivo de creación de la compañía, como es el contrabando. De modo, la escasez del cacao y el combate con el comercio ilícito va a argumentar el rey en el preámbulo de justificación de la creación de la compañía Guipuzcoana y le otorga funciones del corso marítimo.

¿Qué es esto? Corso marítimo, es una autoridad que otorga el rey a un civil para que ese civil efectúe tareas bélicas en su nombre. Me explico: los hombres que trabajan para la compañía guipuzcoana no son soldados, pero se les está autorizando que desempeñen tareas bélicas como es la de perseguir a los contrabandistas y abatirlos o hacerlos presos sin ser militares. De modo que es un corso, una autorización para que ellos desempeñen esas tareas de lucha contra el contrabando en las costas venezolanas.

Hay que distinguir que el corsario tiene unos matices del vocablo porque muchas veces el corsario tiene una connotación mercenaria, es cierto, pero esa no es la que le otorgan a la compañía guipuzcoana, porque la compañía guipuzcoana es una compañía del reino de España y el aspecto del vocablo corsario que sí les están otorgando a la compañía Guipuzcoana es el de las tareas bélicas de perseguir o la tarea policial, si quieren llamarla de esa manera, de perseguir el contrabando en la larga costa venezolana. De modo que este es un punto interesante y, insisto, no se trata de una naturaleza mercenaria de la compañía sino lo que se llama en propiedad poderes de corso marítimo.

En relación con la compañía guipuzcoana y sus efectos, y sus consecuencias en Venezuela, se ha escrito y se ha discutido mucho. El profesor Manuel Doniz Ríos, un profesor excelente de la maestría y el doctorado en historia de Venezuela e historia de América en la Universidad Católica Andrés Bello, que ha trabajado mucho el tema, señala una de las consecuencias favorables de la compañía guipuzcoana para Venezuela: fue que acentuó la condición capital de Caracas, porque la sede central de la Compañía Guipuzcoana estaba en Caracas y La Guaira, aunque también tenían casas en el puerto de Puerto Cabello y en Maracaibo, por supuesto. Pero acentuó esa capitalidad caraqueña e incluso por encima de lo que hacía la autoridad superior que era el virreinato de Bogotá. Supongamos que uno vivía en ese tiempo en Venezuela y quien sentía que estaba protegiendo sus costas era la compañía guipuzcoana, asentada en Caracas, y no el Virreinato de Bogotá, que estaba muy lejos y en las montañas. De modo que esa capitalidad caraqueña va a acentuar el asentamiento de la compañía guipuzcoana en nuestra capital.

En la próxima parte del programa, en la última, veremos algunas otras consecuencias que advierte el maestro Eduardo Arcila Farías en relación con la Compañía Guipuzcoana. Ya regresamos.

Señalábamos en la parte anterior del programa lo dicho por el profesor Manuel Doniz Ríos, individuo de número de la Academia Nacional de la Historia. Y ahora añadimos las opiniones de un maestro de la historia en Venezuela, Eduardo Arcila Farías. Dice Arcila en relación con la compañía Guipuzcoana.

Cito: La misión que más interesaba a España era la que se refería a la vigilancia del litoral: uno o más barcos serían mantenidos en Venezuela para patrullar las dilatadas costas y defenderlas contra los intrusos mercaderes extranjeros. Pienso que esta opinión de Arcila deja de lado uno de los argumentos del rey para la creación de la Compañía, que era proveerse de cacao, recibir regularmente remesas de cacao. Arcila no lo consideró la principal razón, pero considera la principal razón el corso marítimo al que aludíamos antes. También dice Arcila en relación con las consecuencias que tuvo la compañía Guipuzcoana para la provincia: dice fue una bonita manera de ponerle la soga al cuello de los cosecheros y atar el extremo libre del carro a la compañía. El yugo que está sobre la provincia quedó asegurado en esta forma, se inició así una dura tiranía que había de conducir a graves trastornos económicos y políticos.

Esto es muy cierto, y lo veremos pronto, pero vamos a citar de nuevo a Arcila en una explicación todavía mayor. Dice el maestro Arcila Farías: No hay duda que los embarques a España efectuados por la compañía producían pérdida a los agricultores, a quienes no quedaba otra oportunidad para resarcirse que las ventas en México que hacían por su propia cuenta. Se dirá, ¿por qué se le entrega cacao a la compañía si causa pérdida?

Con no vendérselo a ella todo estaría resuelto, pero debe considerarse el poder de una empresa monopolista que llega a tener en sus manos todos los resortes de la economía de un país. La guipuzcoana disponía de los medios para tiranizar a su antojo, a cosecheros y mercaderes, ambos muy estrechamente vinculados en aquella época y muchas veces indiferenciados por ejercer simultáneamente una y otra función. La compañía era el único importador autorizado de artículos europeos y al mismo tiempo el más poderoso capitalista establecido en la provincia.

Retrato perfecto de una situación dramática para los venezolanos, para los productores venezolanos. Estaban en el peor de los mundos: estaban obligados a venderle a precios que les producían pérdidas a la Compañía Guipuzcoana, que ejercía un monopolio comercial, pero que además tenía el monopolio de la violencia porque el rey designaba gobernador de la provincia de Venezuela a un empleado, a un factor en la compañía guipuzcoana. Bueno, ¿qué podían hacer? Se veía en la necesidad de venderle una parte de su producción del cacao a la compañía a pérdida y buscar la manera de sacar otra parte de la producción a México que sí le producía dividendos. Sigue Arcila en su argumentación, o digámoslo de nuevo.

Cito: Los grandes propietarios de tierras podían proteger mejor sus intereses ya que ellos eran dueños de naves en que conducir a México sus cosechas. Pero los pequeños agricultores que formaban legión, ¿qué podían hacer? El cacao para estos desventurados era la única moneda de que disponían para obtener a cambio alimentos y vestidos que solo la compañía podía darles. Esto explica la impopularidad de la compañía, el odio profundo que le profesaba el pueblo que desesperado acudió al motín y a la emboscada. Los pueblos cuando se les lleva a estas situaciones en salida no les dejan otra salida que la rebelión, violencia, y eso fue lo que ocurrió con la compañía guipuzcoana.

Como dice Arcila, los llamados grandes cacaos, que a su vez tenían sus barcos, podían entregar una parte de la cosecha a la compañía a pérdida y la otra parte la sacaban subrepticiamente hacia México y la vendían a precios rendidores, pero los pequeños productores qué podían hacer, ¿cómo sacaban el cacao y además cómo obtenían los productos que necesitaban? Que solo los traía la compañía guipuzcoana porque si hubiese una economía de libre comercio pues no importaba. El problema es el monopolio que se establece y que llega a ser una situación muy violenta para los criollos.

Los grandes cacaos, como les digo, estaban perjudicados, pero de alguna manera se defendían. Estamos hablando de los nobles caraqueños, estamos hablando del Conde de Tobar y el Conde San Javier, del Marqués de Mijares, del Marqués del Valle de Santiago y del Marqués de El Toro, que eran los grandes terratenientes. Pero fíjense que la rebelión contra la compañía guipuzcoana, la de Juan Francisco de León, no la van a protagonizar estos nobles caraqueños sino los pequeños productores que ven que se ve totalmente asfixiado frente esta situación de monopolio y van a ocurrir entonces los hechos de la rebelión de Juan Francisco de León, que veremos por supuesto ya con detalle en nuestro próximo programa. ¿Por qué la veremos con detalle?

Porque fue una primera rebelión contra la autoridad, ahora por supuesto esa rebelión ocurre en 1749 y 1751, la idea de república no existía entonces los rebeldes lo que más que alcanzaban a decir era muera la compañía guipuzcoana, viva el rey, que es una contradicción porque el rey también era la compañía guipuzcoana, tenía el 51% de las acciones, pero en 1749-1751 no podían decir otra cosa porque no existía, no había ocurrido la Revolución francesa. No había ocurrido la revolución norteamericana que crea los Estados Unidos de Norteamérica y en pocas palabras el liberalismo como fuerza política no había instituido las primeras repúblicas en el mundo, pero esos y otros temas los vamos a ver en nuestro próximo programa.

Ha sido un gusto hablar para ustedes, soy Rafael Arráiz Lucca, desde Unión Radio esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompaña en la producción Merizosa y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. Me consiguen en las redes sociales, en mi correo electrónico RafaelArraiz@hotmail.com. En Facebook y en Twitter, ha sido un gusto hablar para ustedes.

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