Siglo XIX Venezolano
29 de octubre de 2019

Siglo XIX Venezolano. Cap 1

Historia política de la centuria fundamental.

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Rafael Arráiz Lucca. Venezolanos, pero por supuesto haremos menciones a su historia económica, cultural, social, etcétera. Iremos revisando a lo largo de esta serie el devenir del siglo fundamental para Venezuela: es el siglo en que Venezuela pasa de ser una Capitanía General del Imperio español a una República independiente. Antes de entrar en el siglo XIX propiamente, se impone que demos un vistazo, así sea somero, al siglo XVIII y lo que está pasando en Venezuela en el siglo XVIII y lo que está pasando en el mundo también va a influir decisivamente en lo que va a pasar en Venezuela.

En Venezuela es inevitable aludir al funcionamiento de la Compañía Guipuzcoana entre 1728 y 1784, un monopolio comercial que a su vez le otorgaba el poder político a un empleado, un factor de la Compañía Guipuzcoana, y que el rey por lo general designaba como gobernador de la provincia de Venezuela o capitán general, una vez que se creó la Capitanía General en 1777. ¿Por qué la Guipuzcoana es un factor y una singularidad importante en nuestra historia? Porque creó un monopolio comercial. Esto suponía que a los productores criollos los ubicaba en el peor de los mundos: la compañía fijaba los precios de los productos importados y la Compañía Guipuzcoana fijaba los precios de los productos agrícolas que surgían del cultivo de la tierra por parte de los criollos.

De allí se crea una situación de incomodidad muy particular con la Compañía Guipuzcoana, que era en un 51% propiedad del rey de España y en un 49% propiedad de los vascos, de los vizcaínos. De modo que este malestar particular para la nación criolla se ha ido formando alrededor de 300 años. En el caso venezolano va a ser acentuado por la presencia de la Compañía Guipuzcoana. Por otra parte, la Compañía Guipuzcoana trajo algunos beneficios, sin la menor duda.

Entre otras cosas, financió cosechas, trajo gente del País Vasco, o gente trabajadora, estimuló las siembras de cacao, que era el producto principal en las provincias y van a formar la Capitanía General de Venezuela. De modo que eso está allí.

Incluso la primera rebelión contra la autoridad, que es la rebelión de Juan Francisco de León y su hijo en 1749-1751, ocurre frente a ese monopolio comercial que se ha instituido a través de la Compañía Guipuzcoana, pero esta compañía desaparece en 1784 y antes ha tenido lugar un hecho de mayor importancia. Y es que el rey de España crea la Capitanía General de Venezuela. ¿Por qué esto es importante?

¿Por qué se crea una unidad política y territorial en Venezuela? Antes de 1777, para explicarlo lo más claramente posible, había un conjunto de provincias, ninguna provincia que integraba la futura República de Venezuela. Ninguna de esas provincias tenía preeminencia sobre las otras y realmente, desde el punto de vista político, de quien recibían instrucciones, así fuesen muy lejanas, era del virrey de Bogotá. De modo que cuando el rey de España decide crear una unidad política alrededor de la ciudad de Caracas, que era la capital de la provincia de Venezuela, y que se cree una Capitanía General, está creándose la unidad política y territorial en la futura Venezuela.

De hecho, cuando Juan Germán Roscio redacta el Acta de la Independencia el 5 de julio de 1811 y cuando Juan Germán Roscio con Francisco Isnardi y Francisco Javier Ustáriz redactan la Constitución del 21 de diciembre de 1811, el territorio de esa república que se llama Venezuela, ellos afirman que corresponde a la Capitanía General de Venezuela. De modo que este es un hecho importante porque es la creación de la unidad político-territorial en 1777. Un año antes, por cierto, de la creación de los Estados Unidos en Norteamérica en 1776, un hecho muy importante para el mundo libre porque representó un derrotero, un camino, un ejemplo.

Un conjunto de 13 provincias británicas en la América del Norte se independizan de la corona británica y forman una república en Filadelfia. Eso va a ser un ejemplo importante para el mundo de habla hispana, eso también es concurrente en el tiempo porque es 1776 y, por supuesto, la Capitanía General de Venezuela es de 1777. A su vez, en 1786 se crea la Real Audiencia de Caracas, este también es un paso importante que da la corona española: hasta ese momento en Venezuela no había un tribunal de última instancia, no había una Real Audiencia. Había tribunales de primera y segunda instancia, pero quien tenía que llevar el juicio hasta sus últimas consecuencias por lo general acudía a la Audiencia de Santo Domingo.

A partir de 1786 el rey crea la Real Audiencia de Caracas y es aquí donde se van a ventilar los juicios que los súbditos españoles de la Capitanía General de Venezuela tienen entre ellos o frente al Estado, a los organismos públicos o entre los particulares. De modo que ese también es un paso importante en la consolidación de esa unidad política. Después vamos a tener, en este camino hacia la libertad, la rebelión de José Leonardo Chirino en 1795.

En Coro, donde se revela con buena parte de la población esclava frente a la autoridad, lo interesante es que él alude a la ley de los franceses. Él ya sabe que ha pasado algo en Francia, que se llama la Revolución Francesa, en 1789, y lo está inspirando a él seis años después, en 1795. En la ciudad de Coro esta rebelión es sofocada, pero es un primer indicio de libertad y el segundo, en ese siglo XVIII, es ya de más importancia porque es el proyecto Manuel Gual y José María España. Este episodio lo tiene muy bien estudiado Pedro Grases, un volumen de estudio sobre el origen de la rebelión de Gual y España.

Y hay que señalar lo siguiente: el 3 de febrero de 1796 se tiene previsto que estalle una revolución en el día de San Blas en España, la Revolución Liberal. ¡En España! Pero esa rebelión en España es develada antes y no tiene lugar. ¿Qué se proponían aquellos revolucionarios españoles? Suplantar a la monarquía española por una república, porque eran liberales.

Y entonces en España son hechos presos Juan Bautista Picornell, José Lax, Sebastián Andrés y Manuel Cortés Campomanes y en aquel momento fueron condenados a la horca en España, pero gracias a la gestión de un agente francés de apellido Periñón, la pena les es conmutada por prisión y entonces Picornell y sus compañeros son enviados a una lejana prisión de España, unas mazmorras que quedan en el puerto de La Guaira, en Venezuela. Y aquí llegan el 3 de diciembre de 1796, y estando presos es que entran en contacto con los guaireños Manuel Gual y José María España. Y a partir de esa relación que se crea allí, esos diálogos que ocurren en la prisión, sobre todo entre Juan Bautista Picornell, Gual y España, se va configurando en la mente de Gual y España iniciar una rebelión liberal republicana en Venezuela.

Por eso es que la rebelión de Gual y España tiene documentación, tiene canciones, tiene ordenanzas. Tiene una visión más completa, o la más completa que se había tenido hasta ese momento en Venezuela de lo que podía ser una revolución liberal que condujese a la creación de una República. De modo que esto no demerita en lo absoluto a Gual y España; por el contrario, ellos fueron los que pusieron la carne en el asador. Pero sí es cierto que Picornell y sus compañeros, que ya habían tenido la misma experiencia en España y que estaban muy bien formados por su condición de profesores, estudiosos, nutrieron con mucha eficiencia a Gual y España en lo relativo a su proyecto.

Bueno, como sabemos, la rebelión de Gual y España fracasa por una delación. Se inicia una feroz persecución en contra de ellos, en contra de Gual y España. Algunos logran escapar, otro fallece, uno desaparecido, hecho preso y ejecutado el 8 de mayo de 1799.

En la próxima parte del programa continuamos con la rebelión de Gual y España, siempre en los prolegómenos de lo que va a ocurrir en el siglo XIX. Estamos en 1797. Ya regresamos. En la parte anterior del programa veníamos hablando del proyecto de Gual y España. Estamos hablando de ordenanzas, un texto con 44 instrucciones donde uno advierte ya pensamiento moderno.

Uno lee, por ejemplo, lo siguiente: los cuatro fundamentos del derecho del hombre son igualdad, libertad, propiedad y seguridad. Bueno, miren, esto lo suscribiríamos hoy. Es un proyecto ya moderno, con valores clásicos, pues recogidos por la Revolución francesa, y antes ellos han detallado cómo serían las juntas gobernativas, los tributos, el comercio libre, cómo iba a ser la separación de poderes. ¿Cómo se iba a elegir un Congreso constituyente? Incluso eligen una bandera de cuatro colores, blanca, azul, amarilla y encarnada; encarnada quiere decir roja, y ellos consideran que esto representa a los blancos, los negros, los indios y los pardos.

Y por supuesto, en el proyecto de Gual y España se abole la esclavitud. Hay otro texto de su proyecto que se titula Habitantes Libres de la América Española y allí explican su rechazo feroz a la monarquía, también proponen las canciones: Canción americana y Carmañola americana. Son unos textos ideológicos, panfletarios, pero como todas las canciones y los himnos vinculados con gestas políticas, buscaban llenar de entusiasmo a la gente. Hay incluso un texto que se titula Derechos del Hombre y del Ciudadano, con varias máximas republicanas, y un discurso preliminar dirigido a los americanos.

Además de aludir allí a los derechos del hombre, por supuesto, a la Revolución francesa, hay unas máximas. Y hay una máxima que quiero leerles porque ellos se ponen incluso a imaginar cómo es el ser humano en vida republicana, cómo es un republicano. Y entonces dicen lo siguiente: "El republicano, en fin, es económico, sobrio, frugal, amigo del pobre, de la viuda y del huérfano. Es con ellos liberal y generoso, sin fausto, simple y modesto en sus vestidos, es enemigo del lujo y del orgullo. Siempre pacífico y tranquilo, mira a su semejante sin envidia. Es buen padre, buen hijo o buen marido, y buen vecino. La paz y la concordia reinan en su familia y alrededor de él. Respeta a los sabios y a los ancianos, obedece a las leyes, estima a los magistrados. Es amigo verdadero y fiel de la virtud y propiedad, justo para con sus hermanos. La felicidad de ellos hace la suya y nada de lo que le rodea es desgraciado".

Bueno, bello texto, por supuesto una utopía con seres humanos que no existen, pero es un deber ser o un proyecto, es lo que ellos se imaginan que debe ser un republicano, interesante que además lo vean como un hombre austero, un hombre pacífico, buen padre, buen hijo, un hombre bueno, el republicano. Bien, entonces, pues ya sabemos cómo terminó la conjura de Gual y España. Hay otro intento que es la conspiración de Pirela en Maracaibo en 1799. Es un episodio confuso, difícil de entender, voy a intentar explicarlo.

Los hechos se pueden resumir así: el sastre Francisco Javier Pirela y el zapatero José Francisco Suárez venían fraguando una conspiración con los tripulantes de tres embarcaciones provenientes de Santo Domingo. Estos barcos llegaron el 6 de mayo de 1799 a Maracaibo y el 19 se esperaba que estallara la revuelta, el complot de Maracaibo o la conspiración del Pirela, como se le conoce. Pero una delación, un cabo, un soldado, un cabo que había sido invitado al alzamiento, los delató y el sastre y el zapatero fueron hechos presos y condenados a 10 años de encierro.

Algunos historiadores apuntan que quien confesó fue Pirela, le dio pánico, terror, y que no fue delatado por nadie. Sostienen esos historiadores una hipótesis. En todo caso la situación de Pirela no prosperó, las posibilidades de triunfo eran muy escasas, obviamente, pero ahí está, hay que consignarla. Eso ocurrió y digamos que todavía estamos en el mundo de las hipótesis en relación a por qué fue abortada, si por una delación o por el propio Pirela.

En todo caso eso fue así. Está terminando el siglo XVIII y en Venezuela recibimos la visita de dos personas de la mayor importancia para nuestra ciencia, que fueron Alejandro de Humboldt y Aimé Bonpland. Ellos llegan a Cumaná el 16 de julio de 1799 y están en el territorio de la Capitanía General de Venezuela hasta el 24 de noviembre de 1800. Pasaron año y medio aquí, y desde aquí se van hacia Cuba.

La importancia de Humboldt para Venezuela es indudable, pero absolutamente indudable, y estamos a 220 años de su visita. ¿No es poca cosa, no? No es poca cosa, 220 años. Él recogió toda esa experiencia en El viaje a las regiones equinocciales del Nuevo Continente, que fue publicado en 13 volúmenes, entre el año 1816 y 1831.

¿Cómo fue el recorrido de Humboldt por Venezuela? Esto es interesante verlo también. Él llega a Cumaná, después va a Araya, Caripe, la cueva del Guácharo, Higuerote, La Guaira, Caracas, sube al Ávila. Luego va a los valles del río Tuy, los Valles de Aragua, Antímano, La Victoria, Maracay, Guacara, Valencia, Las Trincheras, Puerto Cabello, Calabozo, San Fernando de Atabapo.

Baja hacia el Orinoco hasta San Carlos del Río Negro, va al Pao, Barcelona y regresa a Cumaná, de donde parte hacia Cuba. Un año, cuatro meses y ocho días estuvieron Humboldt y Bonpland en Venezuela. Humboldt no regresa a América. Bonpland sí, y Bonpland va a vivir varios años en Argentina y en Paraguay.

Bueno, ese siglo XVIII también va a ser un siglo en el que pasan muchos viajeros por acá. Muchos, y dejan escrito sus impresiones, ¿no? Es el caso de Depons, François, que pasa por aquí en el año 1801 y publica un libro en 1806, en París. Hay otros, ¿verdad?, hay otros viajeros y también informes que van a ser muy importantes: el Informe de la Barriaga de 1721, el trabajo del padre José Gumilla, que se titula El Orinoco ilustrado, de 1741.

El libro de Descripción exacta de la provincia de Venezuela, de José Luis de Cisneros, este libro es de 1764. La relación del doctor Agustín Marón, de 1775, las Memorias y anécdotas del conde Louis-Philippe de Ségur, de 1783. Las Memorias de viajes de Jean-Roseb D'Ozion Lavais también es un libro importante. De modo que en relación con el siglo XVIII tenemos testimonios de viajeros muy valiosos, pero sin duda para las ciencias americanas y, en particular, las venezolanas, el paso de Alejandro de Humboldt y Aimé Bonpland fue determinante.

Y así entramos propiamente en el siglo XIX y vamos a hallar el intento de Francisco de Miranda, que las llamamos las invasiones mirandinas de 1806. Sabemos, el primer proyecto de liberación de la corona española que teje Francisco de Miranda es de 1784. En ese momento él ha desertado al Ejército español y está en los Estados Unidos de Norteamérica, y se inspira en lo hecho por la nación norteña. Miranda va a vivir allá 18 meses, en este momento tiene 34 años.

Recordemos que Miranda había ingresado al Ejército español en 1771, con 21 años, y había servido a la orden del ejército español durante 13 años. Entre 1784 y 1806, y esto se extiende hasta 1810, Miranda emplea su tiempo en múltiples y vertiginosas tareas, desplazamientos, conspiraciones, guerras, etcétera. Hasta que en 1806, como veremos en la próxima parte del programa, logra armar una expedición que parte de Nueva York y llega a La Vela de Coro, como lo veremos en la próxima parte del programa. Ya regresamos.

En la parte anterior del programa estábamos hablando de los intentos de Francisco de Miranda y llegamos al intento de 1806, el más importante. Entonces Miranda tiene 56 años, para el promedio de vida en la época no era ningún muchacho, era un hombre ya mayor, y para ese momento se ha sentado a la mesa de casi todas las autoridades de Europa, no pocos integrantes de la nobleza y muchos intelectuales y artistas del primer orden que fueron sus amigos. Ya para entonces su legendaria vida amatoria se ha abierto como un paraguas, Catalina de Rusia lo tiene entre sus favoritos, ha sido mariscal de campo de los ejércitos franceses y se ha colmado de gloria Francisco de Miranda; para aquel momento su vida, ¿quién lo duda?, hace que las novelas de aventura queden rezagadas ante su epopeya.

Miranda participó en los tres acontecimientos políticos del mundo de su tiempo: la independencia norteamericana, la Revolución francesa y la independencia de las provincias españolas en América. Por eso muchos historiadores lo llaman el más universal de los americanos, no es exagerado decirlo. Una vida signada por el movimiento que no impidió que Miranda escribiera uno de los diarios más significativos y voluminosos; ese documento único para la historia se intitula Colombia. Y también hay que señalar que ningún personaje americano de su tiempo alcanzó una preeminencia en Europa como la que él alcanzó a través de su participación en la Revolución francesa, por supuesto.

Y bien, este hombre logra que la corona británica lo respalde para invadir tierra firme y fundar una república. Se desplaza a Nueva York, donde recluta marineros para su empresa secreta, y se mueve hacia Haití. Allí está el Leander, la nave capitana de la expedición. Además, esa expedición estaba integrada por dos goletas pequeñas, la Bacus y la Bi, y a las tres naves las tenemos en Aruba el 9 de abril de 1806.

Y el 27 de abril intentan desembarcar en Ocumare, pero los espías del capitán general de entonces, Manuel Guevara y Vasconcelos, le habían informado de las peripecias de Miranda, que sus fuerzas lo esperaban para derrotarlo. Las goletas son atrapadas por dos barcos españoles, son apresados 58 tripulantes. El Leander logra escapar y recala en Bonaire ese mismo día. Este intento de Ocumare ha fracasado: 10 de los tripulantes son ahorcados en Puerto Cabello tres meses después y el resto queda prisionero.

De modo que Guevara y Vasconcelos no le tiembla el pulso. El Leander navega de buen aire a Trinidad, luego a Granada y Barbados, buscando un apoyo inglés más efectivo. Y el 23 de julio sale la segunda expedición mirandina desde Trinidad, con más gente y nuevos pertrechos. Intentan tomar Margarita pero son repelidos.

Incluso una de las embarcaciones es tomada por una nave española. Pasan la noche en Coche y al día siguiente siguen hacia Coro, lugar escogido para el desembarco. El 3 de agosto de 1806 Miranda toca tierra e iza la bandera de Venezuela por primera vez en tierra firme, amarillo, azul y rojo. Pero no hay nadie en La Vela de Coro esperándolo, tampoco en la ciudad de Coro.

Coro entonces es una ciudad fantasma, ha sido evacuada y nadie respalda el intento mirandino, qué tristeza. Se quedan allí hasta el 13 de agosto y al día siguiente recalan en Aruba, un nuevo fracaso. Esta vez no es bélico sino algo más rudo, si se quiere todavía. Es que no encuentran a nadie, la nada de la indiferencia, esto ha debido ser muy duro para el general Miranda.

Y entonces sigue de Aruba hacia Barbados, hacia Granada, Trinidad, y más cartas van y vienen de Miranda pidiendo apoyo inglés, pero ya no pasa nada. Pasa un año entero en Trinidad buscando apoyo, hasta que finalmente Miranda regresa derrotado a Londres en diciembre de 1807. No le sonó la flauta al flautista, que por cierto lo era y la tocaba muy bien. De modo que esos son los dos intentos de Miranda en 1806: uno en Ocumare, repelido por los barcos que ha dispuesto Guevara y Vasconcelos, y otro en Coro, que no ha sido repelido por nadie, pero tampoco nadie lo ha secundado.

Nadie se le suma. No puede avanzar como él tenía previsto, y iba a poder avanzar con el apoyo de los criollos, pero eso no ocurrió. Esos años estamos ya en 1807 y el capitán general de Venezuela es Juan de Casas, y Juan de Casas le va a entregar el mando a Vicente Emparan. Pero ya estamos a las puertas del suceso central, la bisagra, lo que dio pie a las independencias de las provincias y los virreinatos y las capitanías generales españolas en América, como son los sucesos de Bayona.

Vamos a relatarlos. En marzo de 1808 Fernando VII, entonces príncipe de Asturias, logra la abdicación de su padre a su favor. Para eso Fernando VII se vale del descontento que reinaba en contra del ministro Manuel Godoy, a quien la mayoría lo hacía responsable de todas las calamidades. Carlos IV, su padre, había autorizado el paso del ejército napoleónico hacia Portugal, después del tratado de Fontainebleau en 1807. Era una situación muy comprometida porque estamos en la expansión de Napoleón por Europa, ese proyecto imperial expansivo, y Napoleón se dirige a Portugal, su ejército se dirige a Portugal.

Y de acuerdo con el tratado de Fontainebleau en 1807, pues se busca el paso, pero es una situación muy difícil y Fernando VII busca el reconocimiento de Napoleón, ya que está gobernando un reino invadido por un ejército extranjero con grandes proporciones. Napoleón no responde a Fernando VII ni le queda otro camino que irse a Bayona sin abandonar sus aspiraciones. Y en una maniobra urdida por Napoleón, hasta allá llegan tanto Fernando como Carlos IV. Cada uno va buscando lo suyo, ¿no? Son aspiraciones distintas, pero ambos aspiran a que Napoleón los ratifique en el trono.

Carlos IV busca que Fernando VII le restituya la corona, que él alegaba haber entregado a su favor obligado por las circunstancias. Fernando VII busca que Napoleón le reconozca como rey. Por su parte, Napoleón busca que Carlos IV le entregue la corona a él, a Napoleón, para que ocurra lo que finalmente ocurrió: que Napoleón no se coloca la corona de España en su cabeza sino que la coloca en la cabeza de su hermano José Bonaparte. Esto fue lo que ocurrió entonces: Fernando le devuelve la corona a su padre, su padre se la entrega a Napoleón y Napoleón la coloca sobre la cabeza de José Bonaparte.

Y se crea entonces la gran crisis del mundo hispano porque Carlos IV y su hijo Fernando VII no son reyes y hay lo que podemos llamar un rey, como se llamó entonces, usurpador de la corona. Era José Bonaparte. Estos hechos fueron además el corolario de una crisis que padecía la corona de España, y sería imposible explicarles en pocos minutos, pero era una crisis venida en marcha. Esa crisis condujo a tal debilidad a la corona española que a Carlos IV no le queda otra alternativa que permitir la entrada de las tropas francesas en la península ibérica con el objeto de intervenir en Portugal.

De modo que no tenía fuerza la corona española para resistir el paso del ejército napoleónico sin enfrentarse a una guerra que querían evitar a toda costa. Y entonces, al colocarse la corona de España sobre la cabeza de José Bonaparte, pues empieza una situación muy compleja en mayo de 1808, porque esas son las noticias de lo que se llamó, se llamaron, las abdicaciones de Bayona. Primero, por supuesto, corren por toda la península ibérica, pero también van a llegar a Caracas en julio de 1808.

Llegan a Caracas esas noticias en un ejemplar del Times de Londres que recibe el gobernador de la provincia de Cumaná, Juan Manuel de Cajigal, y allí se relatan los hechos. Y Cajigal remite el periódico a Caracas, al gobernador Juan de Casas, y lo traduce el joven caraqueño Andrés Bello, quien entonces trabajaba como oficial de secretaría en la Capitanía General de Venezuela. En la próxima parte del programa seguimos con esta historia fascinante de los sucesos de Bayona de 1808. Ya regresamos.

Decíamos en la parte anterior del programa que llegan las noticias de las abdicaciones de Bayona a través del Times de Londres, que llega primero a Cumaná y después lo envían a Caracas. Y se los traduce al capitán general Juan de Casas, nada menos que un joven que hablaba, que era políglota, que era Andrés Bello. Y pocos días después va a recalar en La Guaira el bergantín Serpent con los papeles que conminaban a reconocer a José Bonaparte como rey y va a subir a Caracas el teniente Paul de La Manón. Sube a Caracas investido de autoridad y otra vez el joven Andrés Bello sirve de traductor para entender lo que le decía del francés al español Juan de Casas.

Y varios años después, cuando Andrés Bello refirió su vida a Miguel Luis de Amunátegui, esa biografía de Bello que se titula Vida de don Andrés Bello, él refiere allí, y Andrés Bello, que cuando La Manón salió del despacho de Casas, el capitán general se largó a llorar. No entendía cómo esto pudiera estar pasando y ahora iba a recibir órdenes de Napoleón, ¿dónde estaba el rey de España?, ¿dónde está su rey Fernando VII? Bueno, fue una cosa desconcertante para el capitán general y la reacción de los criollos no se hizo esperar a favor de Fernando VII. No fueron, no estuvieron a favor de los franceses, para nada, fueron fieles a su rey.

Y la reacción fue tanta que esa misma noche tuvo que salir La Manón escoltado hacia La Guaira. Si no lo escoltan, lo iban a linchar y al día siguiente tuvo que irse porque la furia de los criollos caraqueños y la fidelidad del rey de España era tal como un solo hombre, probablemente escoltado por algunos soldados que trajo, pero no era suficiente para contener aquello. Y hay otro episodio también muy curioso que es el siguiente.

El almirante Coach Rain de la Armada inglesa ya estaba al tanto de los sucesos de Bayona, le ordena al capitán Viber, a sus órdenes, por supuesto, dirigirse a Cumaná y La Guaira con dos noticias: la del suceso de Bayona como tal y las de la alianza entre la Corona inglesa y la de España. Y entonces el capitán Viber traía una oferta que era auxiliar en el trance. Y entonces también lo recibe el capitán general Juan de Casas, pero lo reciben helado.

Imagínense los años que tienen Inglaterra y España en pleito, ¿cómo es que ahora va a venir a recibir el respaldo de sus adversarios históricos? Y entonces lo recibió con una frialdad absoluta, una frialdad absoluta, y no sabía qué hacer, Casas. Si apoyarse en los ingleses, que lo rechazaba abiertamente, o en los franceses. Entonces parecía inclinarse hacia apoyarse en los franceses, pero los criollos caraqueños no querían nada de eso.

Y el capitán general Casas decide promover entonces las deliberaciones entre las autoridades y la provincia con el objeto de elaborar un proyecto de creación de una junta de gobierno en funciones mientras durara la situación de acefalia por parte de los Borbones. Y ese proyecto cuenta con la animadversión del regente Joaquín de Mosquera, y en esas labores estaba Joaquín de Mosquera oponiendo, o sea, lo propuesto por Juan de Casas, cuando llega el 5 de agosto de 1808 la noticia de la creación de la Junta de Sevilla y la orden de seguir la autoridad en la Junta de Sevilla.

Entonces, a partir de allí comienza otra discusión entre los criollos, ¿verdad? El meollo de la discusión estaba en responder una pregunta: ¿dónde reside la soberanía una vez que ha sido depuesto el rey?, ¿a quién se le entregó la soberanía? De modo que esta fue la pregunta central que va a dar cuerda, que va a narrar los hechos que vamos a relatar en el próximo programa. Que son los intentos de creación de juntas en Caracas hasta que lleguemos al 19 de abril de 1810 cuando en efecto se crea la Junta Conservadora de los derechos de Fernando Séptimo.

Pero eso será en nuestro próximo programa. Hoy llegamos hasta aquí, nos trajo el río del día de hoy y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Habla para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter, arroba Rafael Arraiz. Como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes en este primer programa de la serie que va a ser larga sobre la historia venezolana del siglo XIX.

Hoy llegamos hasta 1808, hasta nuestro próximo encuentro.

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