Historia del Deporte en Venezuela. Cap 8

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio. Hoy comenzamos con el karate. Lo primero es que el karate se originó en Okinawa; hoy en día eso es territorio japonés, pero antes fue chino, en todo caso un ámbito de la cultura china y japonesa. Se estima que el karate fue decantando en el siglo XVI.

Al principio fue exclusivamente un arte marcial y luego, con el paso de los años y otras influencias como el judo, fue combinando su naturaleza marcial con la deportiva, pero siempre dentro de la esfera del combate cuerpo a cuerpo. De acuerdo con unas pautas preestablecidas, unas reglas o unas normas, el vocablo karate significa "el camino de la mano vacía", una denominación muy poética que alude al no uso de armas en la confrontación. Es una metáfora: el camino de la mano vacía, una confrontación que se va a dar sin armas.

Hay varias corrientes en la práctica del karate, cada una con denominación diferente, respondiendo a los orígenes y a la naturaleza de cada una de estas corrientes. En cuanto al debut público del karate, eso tuvo lugar en Okinawa en el año 1917. Entonces el maestro Funakoshi se presentó en el Centro de Artes Marciales de Kioto y desde entonces ha ido extendiendo la práctica del karate por todo el mundo.

Todavía no es un deporte olímpico, pero se esperaba que para el encuentro planetario olímpico del año 2020, dentro de dos años, fuese aceptado el karate como un deporte olímpico. Cuando comenzó este deporte en Venezuela no es fácil precisar sus inicios, pero sí sabemos que en el año 1975 se creó una Asociación Venezolana de Karate, que dio pie a la fundación de la Federación Venezolana de Karate en el año 1986. En cuanto a los grandes deportistas del karate venezolano, destaca particularmente Johanna Sánchez, nacida en 1977, una barquisimetana integrante de la Selección Nacional a partir de 1995.

Johanna Sánchez fue 15 veces campeona nacional y participó con éxito en campeonatos bolivarianos, suramericanos y panamericanos hasta que en el año 2010 se tituló campeona mundial de karate; eso ocurrió en Serbia. En ese mismo evento se tituló campeón mundial Antonio Díaz, otro gran karateca venezolano nacido en 1980, y repitió el triunfo en el Campeonato Mundial de Francia, en 2012. Es así como él y el italiano Luca Valdesi han sido los únicos en titularse campeones mundiales en dos oportunidades.

Esto se dice fácil, pero no lo es. A ver, la hoja de vida de Antonio Díaz: ha ganado catorce veces el Campeonato Panamericano y nueve de ellos en forma consecutiva. Es un caso único en la historia del karate en América Latina. Se puede decir que Antonio Díaz es un fenómeno, un verdadero fenómeno deportivo, y las medallas y trofeos casi no caben en su casa, afirma el periodista Héctor Becerra.

Lo siguiente: con enorme dedicación y mucho trabajo, el caraqueño se ha convertido en un competidor invencible. Un verdadero artista, comenzó a practicar el karate desde niño, guiado por su padre, que también tenía pasión por la disciplina. Se graduó de comunicador social en la Universidad Católica Andrés Bello, pero no ha tenido tiempo de ejercer la profesión. Si lo hubiera hecho no habría llegado tan alto como deportista, evidentemente; esto lo dice Becerra en un texto del año 2016.

¿Cuántas son las academias de artes marciales en Venezuela al día de hoy? Pues nosotros hemos sumado alrededor de cien, que son muchas, y lejos de amainar la práctica sigue creciendo. Se van incorporando muchos niños en edad escolar y adolescentes.

Y no deja de asombrar realmente cómo un país como Venezuela, tan lejano del Japón y China. Se trata de una cultura de la disciplina corporal que requiere gran concentración, que tiene al honor como una verdadera divisa, y el respeto a las reglas es muy severo. Sorprende que todo esto haya cundido entre nosotros con tanta veracidad, con tanto fervor, y tanto es así que por el momento nos ha dado dos campeones mundiales, Johanna Sánchez y Antonio Díaz, pero podemos esperar otros porque el crecimiento de la práctica deportiva karateca en Venezuela es incesante y ya se ha extendido en casi todo el país.

Veamos ahora la lucha olímpica. Vamos a ver que los orígenes de la lucha olímpica se remontan tan lejos como los del atletismo. De hecho, ambas disciplinas formaron parte de las Olimpiadas de 708 a. C. en Grecia.

En prácticamente todas las culturas se han dado distintas formas de lucha. Tantas podemos enumerar y registrar que sería abrumador para los oyentes; lo mejor es que nos concentremos en la lucha olímpica, ya que estuvo presente en las primeras Olimpiadas modernas en Atenas el año 1896, como hemos dicho en muchas oportunidades a lo largo de estos programas sobre el deporte en Venezuela. La llamada lucha olímpica comprende entonces tres modalidades: la grecorromana, la libre femenina y la libre masculina.

La diferencia entre la grecorromana y la libre, ya sea femenina o masculina, está en que en la grecorromana no se pueden usar libremente las piernas. Tampoco se puede atacar a las piernas del rival. En cambio, en la libre las piernas son esenciales en combate.

La reglamentación es compleja, tanto como la variedad de llaves y técnicas que se utilizan en la contienda. Realmente la grecorromana debe ser un esfuerzo muy grande desde el punto de vista de los instintos para los luchadores no utilizar las piernas, es decir, no utilizarlas como armas de combate. Por supuesto, eso debe ser muy difícil; requiere de mucha disciplina y mucho entrenamiento.

En el caso venezolano los cronistas refieren que el primer entrenador de lucha olímpica en Venezuela fue un brasileño, Hennie Agüet, que nació en 1908 y murió en el 2010. Llegó a Venezuela en 1949 y comenzó de inmediato a entrenar al cuerpo de bomberos de Caracas en la Plaza España, que allí es donde está. Y en paralelo se desarrolla mucho en Venezuela la llamada entonces lucha libre.

Cuando yo era niño recuerdo que eso también se llamaba cachascán y era un acontecimiento que se pasaba por televisión, pero tanto esa lucha libre o el cachascán está más en el orden del espectáculo que de un deporte. Algunos de los que formaban parte de estos eventos también eran luchadores olímpicos, digamos rigurosos, como era el caso de Hennie Agüet. Agüet hacía esto un poco para ayudarse en el presupuesto y ganar la vida para complementarse.

¿De dónde venía? De trabajar en Sao Paulo, en esa ciudad gigantesca, la más grande de América Latina y dicen que la más grande del mundo. Sao Paulo está entre 20 y 24 millones de habitantes y al parecer Hennie Agüet, en una gira latinoamericana, en su paso por Venezuela se enamoró de este país, como le ha pasado a muchísima gente, y se quedó entre nosotros hasta su muerte en el año 2010.

El país Venezuela, para los Juegos Bolivarianos del año 1951, ya presentó luchadores y a partir de entonces ha participado en decenas de encuentros internacionales. En la próxima parte del programa continuaremos con la lucha olímpica y entraremos en el capítulo también del montañismo. Ya regresamos.

Continuamos con la lucha olímpica, veníamos refiriendo a la participación protagonista de Hennie Agüet, ese brasileño que pasó por aquí y se quedó a vivir para siempre en Venezuela, y su participación destacada en la lucha libre y en la lucha olímpica también. Y Venezuela va a obtener su primer título mundial de lucha olímpica en Tokio, en el año 1991, cuando Olga Lugo se alce con la medalla de oro del campeonato mundial de lucha en modalidad femenina. Esta fue nuestra primera campeona mundial, Olga Lugo, en lucha olímpica.

Entre las figuras polifacéticas de la lucha se cuenta Manuel Luna Infante, nacido en 1947. Se ha desempeñado como deportista, entrenador, docente, árbitro y competidor en decenas de encuentros nacionales e internacionales. Tuvo una actuación muy destacada en algunas oportunidades, Manuel Luna Infante.

Y al día de hoy, Venezuela cuenta con una Federación Venezolana de la Lucha Olímpica y con una Federación Venezolana de la Lucha Amateur, así como con decenas de clubes en todo el territorio nacional y una práctica extendida por toda la geografía. En las Olimpiadas de Londres, el año 2012, Venezuela logró cupos para siete luchadores olímpicos, que es bastante. Y en los de Río de Janeiro en 2016 alcanzó cupos para nueve luchadoras olímpicas.

Esto demuestra que el desarrollo del deporte se ha ido incrementando en años recientes y en los Panamericanos de lucha del año 2016 Venezuela quedó de tercero, después de Estados Unidos y Cuba, en lucha masculina, y en lucha femenina quedamos en el quinto puesto. Bueno, este tercer puesto en luchas masculinas significa mucho al saber que quienes están primero son los Estados Unidos y de segundo Cuba, que Venezuela esté de tercero, caramba, es un avance importante. Y el quinto puesto en lucha femenina también es muy significativo.

De modo que son desempeños importantes en el continente americano. Como ustedes saben, del deporte, la competencia deportiva: sólo hay una manera de probar sus avances, que es a través de la competencia, primero nacional, después subregional y después mundial. Y si nuestras actuaciones en los Panamericanos nos llevan ya en los terceros y quinto puestos, pues en la lucha olímpica hemos avanzado bastante.

Veamos ahora el montañismo. Primero hay que decir que nació como práctica deportiva en los Alpes de Europa y esto va a ocurrir en el siglo XVIII. Por eso originalmente se le denominó alpinismo y mucha gente lo sigue llamando así. Pero realmente el alpinismo se refiere exclusivamente a quienes ascienden algún pico de los Alpes.

Si, por ejemplo, lo hacen en algunos picos de los Andes, pues tendría que llamarse andinismo, como de hecho así se llama. Entonces ese es el nombre genérico que incluye Alpes, Andes y todos los demás, y los Himalayas también; sería el montañismo, que es como debe llamarse con propiedad. Este es el vocablo preciso, montañismo, ya que hay muchas variantes, como vengo diciendo. Este es un deporte vinculado con otra constante de la humanidad, me refiero a la exploración del territorio, la ampliación de los horizontes.

Incluso podemos decir que al día de hoy hay varias modalidades de montañismo; algunas de ellas son las siguientes: el senderismo, excursionismo, escalada deportiva, escalada en hielo, duatlón de montaña, media maratón de montaña y maratón de montaña, y también barranquismo. Estas son algunas de las modalidades del montañismo hoy en día, hay otras, pero sería prolijo enumerarlas. ¿De cuándo datan los primeros ascensos?

En Venezuela todo indica que datan del siglo XIX, y está aquella visita legendaria que hicieron Alejandro de Humboldt y Aimé Bonpland a Venezuela. En esa visita ascendieron al pico El Ávila en Caracas. Esto ocurrió entre 1799 y 1800.

Y después estaba el desafío mayor de la Sierra Nevada de Mérida, que nosotros sepamos la primera ascensión registrada ocurre en el año 1868. Entonces llegan hasta el pico El Toro los andinistas Pedro Burguán y su hijo Enrique Burguán. También iban a ese ascenso Héctor Márquez Molina y Domingo Peña.

Después tienen lugar otros ascensos por motivos científicos en las últimas décadas del siglo XIX y en otras geografías. En 1872 un conjunto de célebres expedicionarios alcanzan la cima del Pico Naiguatá. Cuando dije otra geografía, refiriéndome a que iba a pasar de los Andes a la Cordillera Central.

¿Quiénes ascienden al pico Naiguatá? En 1872, un viajero extranjero, James Moody Spence, Ramón Bolet, Leopoldo Terrero, Anton Gehring, un alemán, y el consejero Lisboa, que era el representante diplomático de Brasil en Venezuela. Este es un ascenso importante, el del Pico Naiguatá. Luego, en 1879 ocurre otro ascenso científico; este lo protagonizan Adolfo Ernst, ese alemán que tanto hizo por Venezuela y por el positivismo y por la Universidad Central de Venezuela.

También en ese ascenso estuvo Agustín Aveledo, Agustín Valarino, entre otros. Esto está ocurriendo en 1879. Y luego vamos a tener un hecho importante, en 1884, cuando Everard im Thurn y su equipo sean los primeros al alcanzar el tope del tepuy Roraima.

Como es evidente, el montañismo del siglo XIX era un montañismo científico y expedicionario. Son antecedentes del montañismo deportivo que se practica en la actualidad.

Y ahora, más cerca en el tiempo, está el proyecto Cumbre que lideraron José Antonio Delgado, nacido en 1965 y fallecido en el año 2006. Marcos Tobía nació en 1965. Esto lo hacen ellos a partir del año 1996.

A partir de entonces se propusieron alcanzar las cimas más altas del mundo, estos venezolanos, y lo lograron. José Antonio Delgado escaló cerca de 35 montañas en Asia, Europa y América. Junto con Marcos Tobía, Martín Echevarrilla, Marco Calluso, Carlos Caldera y Carlos Castillo subieron hasta la cima del Everest, siendo estos los primeros venezolanos en la historia en lograr alcanzar la cima del Everest.

Lamentablemente José Antonio Delgado falleció escalando el monte Nanga Parbat; este monte tiene 8.125 metros de altura y queda en Pakistán, y allí falleció Delgado, víctima de una avalancha. Por otra parte, Marcos Tobía es el único venezolano y latinoamericano en toda la historia que ha ido a los dos polos de la Tierra, al Polo Norte y al Polo Sur. Es el único venezolano y el único latinoamericano que ha puesto su pie en los dos polos.

Con este proyecto Cumbre, Venezuela colocó su bandera en el Aconcagua, el McKinley en los Estados Unidos, el Kilimanjaro en África, el Elbrus en Europa, el Kosciuszko en Australia, el macizo Vinson en la Antártida y la pirámide Carstensz en Papúa Nueva Guinea. Y así cumplieron el sueño de cualquier montañista en el mundo: coronaron los picos más altos de todos los continentes del planeta. Toda una hazaña que poquísimos nacionales de un país han logrado.

Entonces, lo hicieron los venezolanos y el proyecto Cumbre fue para Venezuela una prueba más de que hasta lo más difícil puede lograrse. Además, fue un gran ejemplo para los amantes del montañismo en el país, que ciertamente se repotenció después de estos logros, después de este ejemplo, después de toda esta epopeya del proyecto Cumbre. En el que se hizo un libro, un libro bellísimo, y fue verdaderamente un ejemplo de emprendimiento desde el punto de vista empresarial, porque montar toda esta producción es un trabajo complejo, y también un ejemplo desde el punto de vista deportivo, la resistencia física.

Y todo lo que se requiere para alcanzar estas cimas de estas magnitudes. En Nanga Parbat estamos hablando de ocho mil ciento veinticinco metros, o el Everest, una altura muy grande. Bien, en la próxima parte del programa veremos el motociclismo. Ya regresamos.

En esta parte del programa vamos a ver el motociclismo, una práctica deportiva donde Venezuela ha alcanzado las más altas posiciones. Comencemos por la historia de la motocicleta y recordemos que fue Gottlieb Daimler, alemán, el primero que adaptó un motor de combustión a una bicicleta. Eso ocurrió en 1885 y en ese instante en que Daimler hizo eso el motociclismo comenzó su historia.

La primera carrera de motos de la que se tenga noticia ocurrió en 1896, cuando entre París y Nantes ocho motociclistas fueron de ida y vuelta. Luego, en la primera década del siglo XX tuvieron lugar las primeras carreras en circuitos europeos, es distinto, como ustedes saben, las carreras de tramos a las carreras de circuitos. Y en 1904 se va a fundar en París la Federación Internacional de Motociclismo. Hoy en día a esta federación están afiliadas 98 federaciones nacionales, lo que quiere decir que en 98 países del mundo se practica el motociclismo.

El mundo tiene alrededor de 160, un poco más de la mitad de los países del mundo tienen federaciones de motociclismo. Y la Primera Guerra Mundial, que suspendió muchas actividades en muchos órdenes, pues hizo lo mismo en relación a las competencias de motociclismo, que fueron suspendidas. Pero en el período entre 1918 y 1939 se recuperó el motociclismo en Europa y va entonces a suspenderse de nuevo con la Segunda Guerra Mundial, a partir del año 1939.

Se recupera el motociclismo en Europa a partir de 1945, cuando termina la Segunda Guerra Mundial. Y es entonces cuando va a tener un desarrollo vertiginoso como deporte: surgieron las grandes marcas de fabricantes. De hecho, el Campeonato Mundial de Motociclismo se instituyó en el año 1949. Les aclaro que nos estamos refiriendo a pruebas de velocidad, ya que hay otras modalidades donde se corren motos: es el caso del motocross o el enduro, el trial o la supermoto, o el rally raid.

Estas que mencioné antes se han ido incorporando a medida que han sido diseñadas las motocicletas para tales superficies, caso del motocross o el enduro y las otras. El motociclismo venezolano va a tener su edad de oro en las décadas de los años 70 y 80. En ese entonces dos venezolanos ganaron dos veces el campeonato mundial. Pero nada surge así de la nada por generación espontánea; estos triunfos se venían gestando desde la década de los años 50 en Venezuela, cuando se funda la Federación Motociclista Venezolana.

Con el entusiasmo de Ferruccio D'Alefuccine y Andrea Hipólito, dos hijos de inmigrantes italianos o ellos mismos inmigrantes italianos, no lo sé, establecidos en Venezuela, que fueron ambos factores determinantes en el desarrollo del motociclismo venezolano. A partir del año 1964, Andrea Hipólito crea la escudería Venemotos con la marca Yamaha, que él importaba al país de manera exclusiva.

Y luego, con la apertura del autódromo de San Carlos y luego con el de Turagua, del Pancho Pepe Crocker, el motociclismo nacional pudo desarrollarse a sus anchas. Y su hijo, el hijo de Andrea Hipólito que se llama Vito Hipólito, siguió la carrera gremial de su padre y se ha destacado mucho. Vito Hipólito ha sido presidente de la Federación Internacional del Motociclismo y, por supuesto, un entusiasta del motociclismo venezolano al frente de la empresa fundada por su padre, Venemotos.

¿Cómo comenzó a perfilarse ese gran fenómeno que fue Johnny Cecotto? Nacido en 1956, Cecotto comienza a perfilarse en 1973, entonces tenía 17 años y corre el campeonato nacional. Andrea Hipólito lo determina y pasa a ser su mánager e integra a partir de entonces la escudería Venemotos. Ese año, en Interlagos, en el circuito de Brasil, Cecotto llegó de tercero y esto fue una llamada de atención.

Luego se fue a correr a Daytona y lo hizo bien, estuvo entre los primeros lugares. Y en el año 1974, Cecotto gana el Campeonato Nacional de Venezuela. Estamos hablando de un muchachito de 18 años y al año siguiente, en el año 1975, se titula campeón mundial en la categoría de 350 centímetros cúbicos. Escuchen bien, fue el corredor más joven en la historia mundial en coronarse campeón, en ese momento tenía 19 años.

Por supuesto, fue el primer latinoamericano en ser campeón del mundo, y bueno, esto es un hecho extraordinario. Incluso ganó ese campeonato con menos edad que la que tenía el legendario italiano Giacomo Agostini. Agostini fue catorce veces campeón mundial, pero no ganó su primer campeonato mundial a los 19 años, sino después.

De modo que lo que significó Johnny Cecotto para el motociclismo mundial fue un verdadero acontecimiento. En 1977 se vuelve a titular campeón mundial, pero ya no en la categoría 350 cc, sino en la categoría 750 centímetros cúbicos. Y en el año 1979 sufre un aparatosísimo accidente y tiene que retirarse de las carreras de motociclismo.

Y es entonces cuando pasa Johnny Cecotto al automovilismo. No nos cabe la menor duda de que Johnny Cecotto ha sido uno de los astros del motociclismo mundial. Un caraqueño, hijo de inmigrantes italianos, naturalmente, como lo denota claramente su apellido Cecotto.

El otro campeón nacional, en paralelo con Cecotto, y era prácticamente un niño, fue Iván Palazzese. Subió al podio de un Gran Premio del Campeonato Mundial de motociclismo cuando llegó en tercer lugar en la categoría 125 en el año 1977. Palazzese alcanzó otras victorias en campeonatos mundiales hasta que lamentablemente falleció en un accidente en la pista de Hockenheim, en Alemania.

Esto ocurrió en 1989. Palazzese se perfilaba como un sucesor de Cecotto o, en paralelo, otra versión de Johnny Cecotto, pero la muerte se lo llevó en un accidente muy, muy joven. Del 62 al 89, a los 27 años apenas.

Muy lamentable. Mucha mejor suerte tuvo Carlos Lavado, que nació en 1956, y Carlos Lavado fue, al igual que Cecotto, campeón del mundo en dos oportunidades, en el año 1983 y en el año 1986. Por eso les hablaba de las dos décadas de oro del motociclismo venezolano, porque estamos hablando de la década de los años 70 y de los años 80. Y en apenas dos décadas los venezolanos alcanzaron cuatro campeonatos mundiales; esto es muy importante, muy significativo.

La carrera de Lavado, por su parte, fue mucho más larga que la de Cecotto, ya que estuvo corriendo entre el año 1978 y 1992. Caramba, ahí estamos hablando de 14 años en las pistas y Carlos Lavado subió al podio en grandes premios mundiales 42 veces, es increíble esto. Y estos tres pilotos, Cecotto, Palazzese y Lavado, se iniciaron como les decía en la edad de oro del motociclismo nacional, cuando el autódromo de San Carlos fue el escenario de tres pruebas válidas del Campeonato Mundial en los años 1977, 1978 y 1979.

Bien, en la última parte del programa continuaremos viendo el motociclismo en Venezuela. Ya regresamos.

En la parte anterior de este programa hablábamos sobre el motociclismo en Venezuela y aquí sobre la mesa, en el estudio, tenemos fotos de distintos actores. Vemos la foto de Andrea Hipólito, de su hijo, de Vito Hipólito. Veo fotos de Johnny Cecotto en los grandes circuitos mundiales, una foto hermosísima de Iván Palazzese rodeado de trofeos, o la foto de Johnny Cecotto con la copa mundial en las manos, siendo un muchachito prácticamente.

Y también vemos fotos de otros factores importantes del motociclismo como son los mecánicos y los árbitros, los jurados en las pruebas. Y también tenemos acá fotos de otros corredores ya más recientes, como Robertino Pietri y, por supuesto, de Carlos Lavado, ese gran motociclista venezolano.

En años recientes, ante las dificultades que presentan las pistas de alta velocidad en Venezuela, pues es evidente que ha crecido mucho el motocross y el enduro, que se han mantenido y expandido incluso, particularmente mientras las competencias de alta velocidad se han visto muy reducidas. Y lamentablemente para quienes nos gusta mucho el deporte del motociclismo y del automovilismo igual, incluso algunos corredores nacionales destacados se han ido a competir fuera de Venezuela.

Es el caso de Lorenzo Locurcio, que se fue a los Estados Unidos, o el caso de Anthony Rodríguez, que participa en el Campeonato Mundial de motocross. Y por su parte, Robertino Pietri, que aquí mencioné antes, está haciendo una carrera importante en las pistas de alta velocidad en los Estados Unidos; allí ha competido en Daytona y también en Europa.

Él asume su carrera profesional, Robertino Pietri, en el año 2006, o sea que ya tiene 12 años como corredor profesional. Y bueno, hay que decir, con todas las dificultades que enfrentan el motociclismo en la Venezuela de hoy, pues siguen en pie. Basta ver el calendario anual de carreras en todas las especialidades para comprobarlo.

En efecto, no estamos viviendo nuestra época de oro, eso lo vivimos en los años setenta y ochenta, pero no ha desaparecido el motociclismo en Venezuela. Y los clubes y asociaciones vinculados con la Federación Motociclista Venezolana suman 29, esto da una idea de cómo ha habido un desarrollo del motociclismo en el país.

Esos clubes están repartidos de la siguiente manera: hay dos en Anzoátegui, tres en Aragua, uno en Bolívar, dos en Carabobo. En Guárico hay seis, cosa que llama la atención. En Lara hay cuatro, en Mérida dos, en Miranda tres, en Portuguesa hay cinco, y en Trujillo hay uno.

Si nos guiamos por estas estadísticas, los estados de Venezuela donde mayor fervor por el motociclismo hay son Guárico, Lara y Portuguesa, con cinco, interesante esto. Y el número de crosódromos en Venezuela no es desdeñable, me refiero a pistas de motocross, por supuesto. ¿Cuántas hay? En la Gran Caracas se ubican cuatro, en Anzoátegui hay dos, en Bolívar hay cuatro, en Carabobo una, en Guárico una, en Monagas una, en Yaracuy una y en Margarita hay dos.

Bueno, como vemos, más allá de las vicisitudes el motociclismo deportivo está allí vibrando en dos ruedas, a pesar de todas las dificultades por las que atraviesa un deporte como este, que depende muchísimo de componentes importados y de divisas. Porque realmente en Venezuela a lo sumo se llegaron a ensamblar motos, pero no motos de competencia, siempre fueron importadas.

Y el estado del autódromo, el de Turagua y el de San Carlos, pues no es el mejor en este momento. De modo que lamentablemente Venezuela no atraviesa por su mejor momento en el motociclismo.

En nuestro próximo programa, que será el noveno, vamos a comenzar con la natación, siempre en este orden alfabético que hemos seguido desde el primer programa y que nos ha hecho revisar los siguientes deportes: el ajedrez, la apnea, atletismo, automovilismo, baloncesto, béisbol, boliche, boxeo, ciclismo, coleo, ecuestre, esgrima, esquí acuático, fútbol, gimnasia, golf, halterofilia y hípismo, judo, karate, lucha olímpica, montañismo y motociclismo, que fue el último de los que vimos hoy.

Bueno, como siempre ha sido un gusto hablar para ustedes, habló Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho. A mí me consiguen por mi correo electrónico Rafael Arráiz, arroba Hotmail, y por Twitter arroba Rafael Arráiz. Como les dije al principio, seguimos en esta serie sobre la historia del deporte en Venezuela y este ha sido nuestro octavo programa, ya nos acercamos al final, estamos por el motociclismo y en el próximo será la natación. Hasta nuestro próximo encuentro.

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