Historia del Deporte en Venezuela. Cap 2

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En nuestro programa anterior estuvimos viendo el atletismo en Venezuela y hoy, en esta primera etapa del programa, continuamos con el atletismo en Venezuela. Decíamos, en el programa anterior, que nuestros atletas destacaron en los Juegos Iberoamericanos de Madrid en 1962 y en los Panamericanos de São Paulo, alcanzando en ambos torneos notables posiciones. De hecho, el legendario Horacio Estévez estableció un nuevo récord mundial de 100 metros en la pista del Estadio Nacional del Paraíso, hoy Brígido Iriarte, en 1964. En ese momento, Estévez se convirtió en el tercer hombre del mundo en correr los 100 metros planos en 10 segundos exactos, una hazaña verdaderamente importante.

Por otra parte, con buenas razones se ha apuntado que en alguna medida esa promoción de atletas de la que veníamos hablando se debió al estímulo que la Shell y la Creole Petroleum Corporation hicieron en los campos petroleros del Zulia y del Oriente del país. Muchos de estos superdotados del atletismo venezolano comenzaron a entrenar y competir en aquellas canchas. Las concesionarias petroleras las organizaron.

Antes del desarrollo profesional del atletismo, también lo hubo en el ámbito escolar o universitario. Así lo refiere Eleazar Díaz-Rangel en la entrada que escribió sobre el deporte en el Diccionario de Historia de Venezuela, de la Fundación Polar. Allí afirma, y transcribe lo siguiente: "Cuando terminaba el año de 1924 y con propósito de conmemorar el centenario de la Batalla de Ayacucho, se presentaron los juegos atléticos interescolares con estudiantes de la Universidad Central de Venezuela, la Escuela Naval, el Liceo Caracas, el Colegio La Salle, el Colegio San Ignacio, el Instituto San Pablo y la Escuela de Artes y Oficios".

Pues bien, 13 años después este encuentro que señala Díaz-Rangel, es decir, en 1937, va a crearse la Federación Venezolana de Atletismo, ya hoy octogenaria, y esa federación ya tiene una medalla olímpica en su haber. Una segunda medalla olímpica: la primera fue la de Asnoldo Devonish, pero ahora tenemos la medalla de plata de Yulimar Rojas en triple salto, en las Olimpiadas de Río de Janeiro, en el año 2016. De modo que tenemos la de plata de Yulimar Rojas y la de Asnoldo Devonish en Helsinki en 1952. El atletismo hasta ahora ha contribuido con dos medallas olímpicas.

Yulimar Rojas nació en 1995 y es aclamada como un fenómeno del atletismo no solo venezolano, del atletismo latinoamericano. La participación femenina se ha incrementado notablemente en esta disciplina deportiva en el país. Esto es una consecuencia directa de la intensificación de las prácticas del atletismo en Venezuela.

Entre aquel Estadio Nacional del Paraíso de 1936 y los estadios construidos en los 80 años siguientes, pues ha sido mucho lo que se ha avanzado en el atletismo nacional. La representación femenina reciente continuó el desempeño notable que tuvo Maricela Díaz cuando ganó el Maratón de Caracas en 1980, implantando un récord nacional. A partir de entonces, Maricela Díaz fue campeona nacional absoluta en pruebas de fondo durante 20 años, según dice Alfredo López Lagonell en su libro. Además, participó en decenas de encuentros deportivos internacionales alcanzando formidables marcas.

De modo que Maricela Díaz fue una pionera del atletismo femenino venezolano. Y recientemente, además de Yulimar Rojas, Robelis Peinado destaca en salto con garrocha. En especial cuando obtuvo medalla de plata en los Juegos Olímpicos de la Juventud en China, en 2014. Luego ganó también medalla de bronce en los Juegos Centroamericanos y del Caribe de Veracruz, en 2014.

En 2016 dio un salto de 4,60 metros, lo que la ubica, escuchen bien, en tercer lugar del mundo en la categoría juvenil de la Federación Internacional de Atletismo. Es mucho, pues, lo que puede esperarse de Robelis Peinado y también, por supuesto, de la gran Yulimar Rojas. De modo que el atletismo en los años recientes ha estado tomado por la gloria de las atletas, Yulimar y Robelis.

Veamos ahora el automovilismo en Venezuela. Recuerden que esta serie la estamos haciendo alfabéticamente; estamos comenzando: ajedrez, apnea, atletismo, automovilismo. Vamos a ver primero los orígenes del automovilismo, que van a estar ubicados en Francia y en Italia. Son los países donde tuvieron lugar las primeras carreras de carros entre 1894 y 1895.

Y entonces esos carros, esos automóviles desarrollaban una velocidad promedio, esto da risa, 25 kilómetros por hora, y se dilataban hasta 48 horas en sus recorridos. Hay que recordar que no se trataba de circuitos sino de trayectos; los circuitos van a aparecer en el mundo luego. En 1899 tuvo lugar el Tour de Francia y en el año 1900 tuvo lugar el de Gran Bretaña; este último tomaba 15 días en su recorrido. Ya después damos un salto en el tiempo, porque el primer campeonato mundial de Fórmula 1 se desarrolló en 1950, y hasta entonces la mayoría de las carreras eran de trayectos, no de circuitos.

A partir de 1950 comenzaron a construirse los grandes circuitos del mundo. ¿Cuáles? El circuito de Monza en Italia en 1950, el circuito Nürburgring en Alemania en 1950 y el de Indianapolis en los Estados Unidos, en 1950. El de Brands Hatch en Inglaterra en 1964, el Charade en 1965 y el Kyalami en el año 67, el Jarama en el año 68, el Hockenheim Ring en 1970, el Nelson Piquet en 1978, entre otros muchos circuitos de carreras que hay.

En el caso venezolano gobernaba Rómulo Gallegos el 8 de noviembre de 1948, cuando entraron en Caracas los automóviles que venían en carrera desde Buenos Aires; aquello fue un acontecimiento para la prensa deportiva y social. La meta estaba fijada en la avenida San Martín y allí llegaron 44 carros de los 138 que partieron de la capital argentina. El ganador fue el argentino Domingo Toscanito Marimón. Esta carrera se denominó el Gran Prix de América del Sur y tuvo lugar una sola vez. Fue la primera que ocurrió en Venezuela.

Al año siguiente, en 1949, se dio la carrera entre Maracaibo y Caracas disputándose el premio Rafael Urdaneta. Luego se corrieron la Vuelta a Agua, la Vuelta al Lago de Valencia y la Carrera Caracas-La Guaira. La afición automovilística en Venezuela fue incrementándose y se sumó a ella un narrador deportivo muy querido, Pancho Pepe Crocker. Quien, junto a Ramón López, Atilio Cañazo, Marcelo Tarzán Hernández, Marcelo Barraes, Ali Rashid, Ángel Landino Morán, Maguín Pastor Suárez y Joao Recén de dos Santos, fueron los pioneros del automovilismo nacional.

Ya en la década de los años 50, y con el entusiasmo del dictador Marcos Pérez Jiménez, comenzaron a darse las carreras en el Paseo de los Próceres. Esto fue a partir de 1955, cuando el Touring y Automóvil Club de Venezuela convocó el Gran Premio de Venezuela y vinieron nada menos que Juan Manuel Fangio y Stirling Moss, un gran corredor británico. Vinieron a correr ese Gran Premio de Venezuela. Y por Venezuela estuvo Pancho Pepe Crocker, quien había ganado el campeonato nacional de automovilismo del año 1954.

Al año siguiente, en Barranquilla, en la carrera de la Cordialidad, lamentablemente Crocker pasó a mejor vida, pero esto lo referiremos con mayor detalle en la próxima parte del programa. Ya regresamos. Decíamos en la parte anterior del programa que, lamentablemente, una carrera en Barranquilla, Colombia, se llamaba la Carrera de la Cordialidad. Pancho Pepe Crocker perdió el control del vehículo en una recta y se salió de la pista dando tres vueltas aparatosas y falleció en el accidente. Tenía 35 años apenas, fue el más célebre narrador deportivo de su tiempo y un muy eficaz corredor de carros, piloto de automóviles.

Para entonces la afición por el automovilismo ya era consistente en Venezuela, y a las carreras en el circuito de los Próceres se sumaron las de los circuitos de Lagunillas, hasta que en 1970 se inauguró el Autódromo Internacional de San Carlos, en Cojedes, gracias a la iniciativa privada. A partir de entonces el país contó con una pista de formidables dimensiones, que no solo ha servido para las competencias sino al entrenamiento tanto del automovilismo como del motociclismo, que veremos en su momento. Además, dos años después se inauguró el Autódromo Internacional de Turagua, Pancho Pepe Crocker. Luego se inauguró el Autódromo Internacional Simón Bolívar de Ciudad Guayana y el Autódromo de La Chinita o Autódromo de Los Parisi, como también se le conoce. Todo esto se suma al incremento de la afición automovilística en Venezuela.

Aquella primera generación de pilotos de carrera debemos mencionar a Lino Falcón, a Mauricio Marcotuli, a Francisco Romero, a Armando Pelón Capriles, a Henry Hoyos, a los hermanos Baís, Mauricio y Fernando, a Roberto Bobby Dennett, a Marcel Avendaño, a Ernesto Obiso y a Winston Chebley. Esta generación comenzó corriendo en los Próceres y estaba presente en San Carlos en 1970-1972, cuando el automovilismo venezolano se puso los pantalones largos. La generación es la de los años 80 y 90, cuando el zuliano Viajo Parisi descolló particularmente.

Luego viene otra generación de pilotos que ha tenido la oportunidad de competir fuera del país; ese ha sido el caso de Rodolfo Espídei González, de Cristian Calvo, de los hermanos Gálvez, Denilson Canache, de Mauricio Baís, de los hermanos Checotto, Jonathan y Johnny Amadeus, los hijos del campeón mundial de motociclismo, el venezolano Johnny Cecotto, también Ernesto José Vizzo y por supuesto Pastor Maldonado, quien hasta la fecha ha sido el único venezolano en la historia en ganar un premio de Fórmula 1. Maldonado ganó el Gran Premio de España, en Barcelona, en el año 2012. No hay en el campo internacional ningún otro piloto venezolano que haya llegado más lejos que Maldonado, maracayero nacido en 1985. Aunque hay que recordar que no fue el primero en competir en Fórmula 1, ya que el pionero en esto fue Johnny Cecotto.

No los hijos de Johnny, sino el motociclista: Johnny Cecotto padre debutó en 1983 y llegó a correr en 23 carreras entre el año 83 y el año 84. Se tuvo que retirar por un accidente con el cual se fracturó las dos piernas, abandonó lamentablemente la Fórmula 1 de 1984 y estuvo varios años compitiendo en otras categorías europeas hasta comienzos del siglo XXI, cuando se concentró en ser el coach, el entrenador de sus hijos. También corredores de automóviles, como hemos dicho antes.

En la lista de pilotos destaca muy particularmente la caraqueña Milka Duno, la única piloto venezolana descollante en el panorama de las carreras en los Estados Unidos. A tal punto que en 2010 fue elevada al Salón de la Fama del Deporte Latinoamericano Internacional, en su edición número 35, siendo la primera venezolana en alcanzar esta distinción. Y fue la primera mujer en la historia de los Estados Unidos en ganar una carrera del orden internacional.

Este es entonces el automovilismo en Venezuela, un muy apretado resumen. Veamos ahora el baloncesto y recordemos que es un deporte de reciente creación, porque estamos hablando de finales del siglo XIX. Sus orígenes están suficientemente documentados. El baloncesto fue creado por el instructor deportivo canadiense radicado en los Estados Unidos, James Naismith, por solicitud del director de un colegio de la YMCA. YMCA quiere decir Young Men's Christian Association, en Springfield, Massachusetts; eso ocurrió en 1891.

El origen de esto es que el director del colegio, un señor llamado Luther Gulick, necesitaba que en los meses de invierno se pudiese practicar un deporte bajo techo. Buscaba que los muchachos no pasaran tres meses del invierno sin jugar ningún deporte, sin practicar algún deporte. Y así fue como Naismith se esmeró en inventar un juego bajo techo de una cancha pequeña. Esto muy pronto se va a extender por todo el mundo, fue rapidísimo el efecto expansivo del baloncesto.

En Europa va a entrar por Francia en 1903 y allá sigue hacia otros destinos; va a llegar a Brasil, Argentina y Uruguay en 1899 gracias a los colegios de la YMCA en esos países. Para las Olimpíadas de 1936 ya el baloncesto estaba aceptado como deporte. Y a Venezuela va a llegar en la década de los años 20 por tres caminos distintos. ¿Cuáles? Por el Táchira y su influencia colombiana, por el Zulia y su influencia norteamericana y por Caracas, pues algunos pocos muchachos de las élites caraqueñas que estudiaban en los Estados Unidos durante sus vacaciones lo practicaban en Caracas.

Y así es como para 1930 se funda la asociación de Basketball Amateur en Caracas; luego se va a denominar Federación Venezolana de Básquet y finalmente va a denominarse Federación Venezolana de Baloncesto, como debe llamarse en español. Y desde este año data un primer encuentro registrado en la cancha del Ávila Tennis Club, cuando se presentaron dos equipos en la contienda. Este Ávila Tennis Club no existe hoy en día. Ya para 1948 había equipos y afición como para concertar un campeonato nacional, o entonces cuando equipos de ocho entidades federales o estatales participaron, y desde entonces todos los años ocurre el Campeonato Nacional.

Para 1951 se disputa el primer Campeonato Nacional Femenino y en 1956 comienzan los campeonatos juveniles nacionales. En 1974 se funda la Liga Especial de Baloncesto, cuyo nombre cambia luego a Liga Profesional de Baloncesto. Este cambio ocurrió en 1993 y hay que decir que todo esto siempre estuvo oficiado por el presidente de la Federación Venezolana de Baloncesto, el legendario José Beracasa. Veamos ahora los jugadores de aquella primera generación.

Traemos el recuerdo de Gastón Portillo, que nació en 1919 y fue integrante de la delegación zuliana en el primer campeonato nacional de baloncesto, ocurrido en el Nuevo Circo de Caracas en 1948. Portillo estuvo activo hasta su muerte en 1994. También recordamos a Telmo Romero, nacido en 1925, cuya capacidad de encestadora todavía se recuerda como excepcional y alcanzó los máximos números en varias oportunidades. Hermán Garrido nació en 1924, un deportista múltiple que amó el baloncesto y lo jugó con gran destreza. Gustavo López nació en 1933, un jugador completo con una larga trayectoria.

Luisa Alvarado, nacida en 1935, una leyenda del baloncesto nacional, integrante de la Selección Nacional por 20 años entre 1951 y 1970. Mauricio Johnson nació en 1935, figura central de los campeonatos nacionales de la década de los 50 y los 60. Yuvirí González, nacida en 1940, para muchos la mejor jugadora del baloncesto femenino en la historia del país. Y, por supuesto, Carl Herrera, nacido en Trinidad en 1966, pero venezolano por su larga trayectoria en el mundo del baloncesto nacional y por haberse criado en la parroquia San José, en Caracas.

Carl Herrera no solo ha sido una gloria de este deporte sino que participó en la Selección Nacional que logró clasificarse para las Olimpíadas, estos y otras hazañas las veremos en la próxima parte del programa. Ya regresamos. Les decía en el anterior del programa que Carl Herrera integró esa Selección Nacional de Baloncesto que logró clasificarse para las Olimpíadas. Esto lo hace junto con Iván Olivares y Sam Shepard y el año anterior, en 1991, Herrera entró en la Liga Profesional de los Estados Unidos, la NBA, siendo el primer venezolano en lograrlo, y allí se destacó particularmente.

Ahora veamos la hazaña del baloncesto venezolano que ocurrió en 1992 cuando se presentaron el preolímpico de Portland, en Oregón, y allí alcanzan la medalla de plata. Esto les permitió pasar a jugar en las Olimpíadas de Barcelona, en 1992. Aquel Dream Team, aquel gran equipo de baloncesto venezolano estuvo integrado por Carl Herrera, Sam Shepard, Luis Jiménez, Gabriel Estava, Iván Olivares, Rosting González, Víctor David Díaz, Alexander Nélcha, Melquía de Jaramillo, Armando Palacios, Nelson Solórzano y David Díaz.

Bien, en conjunto lo cierto es que la Liga Especial de 1974 se torna, a partir de 1993, la Liga Profesional; le ha dado un impulso notable al baloncesto nacional, eso es lo cierto. Hoy en día los 10 equipos que integran esa liga profesional juegan la temporada y han ido fortaleciendo el deporte de la afición, que se ha ido incrementando notablemente. El orden de fundación de estos equipos es como sigue: Toros de Aragua, 1974; Marinos de Anzoátegui, 1976; Guaiqueríes de Margarita, 1977; Trotamundos de Carabobo, 1983; Gaiteros del Zulia, 1983; Panteras de Miranda, 1986; Cocodrilos de Caracas, 1990; Guaros de Lara, 2003; Gigantes de Guayana, 2008; y Bucaneros de La Guaira, 2009.

Y entre ellos, el equipo con mayor número de campeonatos ganados es Marinos de Anzoátegui, con 11 campeonatos. Le siguen en la lista Guaiqueríes de Margarita y Trotamundos de Carabobo, que tienen cada uno 8 campeonatos ganados, y el jugador con mayor número de palmarés, Óscar Torres, con 8, seguido por los 7 títulos de Sam Shepard y los 7 títulos de Luis Lairet. Este es el baloncesto venezolano. Pasemos ahora a una historia abundante, larga y con enormes éxitos a lo largo de nuestra historia: el béisbol.

Veamos primero los orígenes de este deporte y aclaremos que se ha tejido una leyenda que se ha demostrado su falsedad. La leyenda le atribuye a un general norteamericano, Abner Doubleday, la paternidad del deporte en 1839, pero la Corte de Revisión Histórica de San Francisco dictaminó en el año de 1985 lo siguiente, en cuanto al general, y voy a citar textualmente: "nunca inventó nada siquiera parecido al béisbol". Investigaciones históricas recientes demuestran que esta especie la divulgó Albert Spalding, sin compulsar las fuentes. Afirman además que ubicó la fábula en Cooperstown y el día de hoy no se puede seguir repitiendo la leyenda de Doubleday, ya que son muchas las fuentes que refutan a la especie con data incontestable en la mano.

Bueno, y tenemos la sentencia además. Entonces, ¿cómo es el tema del origen del béisbol? Pues lo cierto es que el béisbol fue estructurándose poco a poco sobre la base de varias fuentes iniciales con unos elementos comunes. Vamos a ver cuáles son esos elementos comunes: es un juego con palos, pelotas y carreras entre bases. De este tipo de juegos abundan alusiones en Egipto, en la Grecia antigua y en la Edad Media en Italia y en Francia, además, por supuesto, de las referencias mayas y aztecas. De modo que podemos ubicar en Inglaterra a los abuelos del béisbol; nos referimos al stoolball, el cricket y el rounders, todos con pelotas, bases y carreras.

Los juegos de pelotadas prehispánicos han sido estudiados también y no caben dudas sobre algunas similitudes con los elementos base del béisbol. También se sabe que los ingleses llevaron al noreste de los Estados Unidos muchos de estos juegos e incluso allí se inventaron variaciones sobre lo esencial. De entonces provienen otros antecedentes del béisbol; nos referimos al Massachusetts game, el northern spiel, el Boston game y el New York game. Y la lista es larga, no estoy dándoles toda la lista de variaciones sobre el mismo elemento base: palos, pelotas y bases, valga la redundancia.

Todo esto lo trabaja bastante bien Juan Bené en su libro Cinco mil años del béisbol. Y Bené no solo se dedica a eso sino a las complejidades alrededor de la creación de las reglas del béisbol moderno, que son muchas. No solo se refiere a la paternidad del béisbol, que es difícil de establecer, sino también a las fechas exactas. Por ejemplo, se afirma que Alexander Cartwright estableció las reglas semilla en 1846, siendo el primer umpire del encuentro. Primero fijó 14 reglas, luego las elevó a 21 y hoy en día las reglas de béisbol son 400.

De modo que la reglamentación se ha ido haciendo con la casuística que ocurre, por supuesto, en la práctica en el tiempo. Y ya para 1850, en los Estados Unidos, había equipos que jugaban con sentido profesional de acuerdo con las reglas establecidas. A Cartwright le sigue la importancia de Henry Chadwick, quien le dio otra vuelta de tuerca a la reglamentación y las anotaciones del juego. Y ya para 1882 se concitó la primera serie mundial. ¿Y desde entonces? La afición y la profesionalización en los Estados Unidos no han dejado de dar pasos hacia adelante, grandes, grandes pasos.

Veamos ahora los inicios del béisbol en Venezuela más allá de las anécdotas acerca de quiénes fueron los primeros en congregar unas caimaneras y cómo se enteraron de que este deporte existía. Lo cierto es que el primer equipo organizado fue constituido en 1895 y se denominaba Caracas; luego advertimos al año siguiente en Coro otro equipo que se llamaba Coro Baseball Club. Vamos a hallar lo mismo en Valencia, el Valencia Baseball Club, y lo mismo en Maracaibo, el Maracaibo Baseball Club. De modo que no cabe la menor duda del crecimiento de esta práctica deportiva en los últimos años del siglo XIX a partir de 1895, en esos cinco últimos años.

Y no es menos cierto que las guerras de fin del siglo y de comienzos del siglo XX conspiraron contra el entusiasmo béisbolero. Será la primera década del siglo 20 cuando se retome el deporte y consta que un equipo reunido por Roberto Todd bajó a La Guaira a jugar con los marineros del buque armado Marietta, que venía a hacer acto de presencia después de que las armadas europeas protagonizaron el bloqueo en nuestros puertos principales. Estamos hablando desde el año 1902. Luego otras referencias del béisbol están vinculadas con los terrenos de la urbanización El Paraíso. Recordemos que El Paraíso fue la primera urbanización caraqueña moderna en las afueras de la ciudad.

Allí la élite caraqueña construyó sus casas y sus hijos, muchos estudiantes en Estados Unidos, jugaban béisbol en las vacaciones de verano y los terrenos se los facilitaba el promotor de la urbanización, que fue Carlos Zuluaga. Y aquel entusiasmo inicial alrededor del Caracas Baseball Club tomó el espíritu de varios jóvenes de la época, no solo Roberto Todd, sino los hermanos Mosquera, Antonio y Alfredo; los hermanos Franklin, Amenodoro, Augusto y Emilio; los hermanos Becerra, Francisco y Mariano; los hermanos De Sola, Fred, Frank y Herbert; y Marco Antonio Saluz. Estos son, que sepamos, los primeros practicantes del béisbol organizado de acuerdo con las reglas y en un campo adecuado para eso. Las noticias son de 1895, como les decíamos antes, y estas de la primera década del siglo XX.

Y en la segunda década del siglo XX ya había equipos en La Guaira, Valencia, Margarita y Maracaibo. Sabemos que el gran empresario y modernizador de Venezuela, William H. Phelps, organizó un campeonato con cuatro equipos en Maracaibo en el año 1913. Para el año 1917 se organiza un campeonato en Caracas entre los Samanes y el equipo Girardot, y luego otro entre el equipo Los Samanes y El Independencia de Puerto Cabello. Este año de 1917 se funda el Magallanes, pero la gripe española es del año siguiente, en 1918, y desaparece el Magallanes y va a resurgir de sus cenizas 10 años después.

En la próxima parte del programa seguimos con estos primeros tiempos de béisbol en Venezuela. Ya regresamos. En la parte anterior del programa estuvimos viendo la década de los años 10 y ahora veremos la de los años 20 del siglo XX en relación con el béisbol en Venezuela. Tenemos que en 1926 es fundada la Asociación de Béisbol por Jesús Corado, Carlos Márquez, Juan Jones Parra, el capitán Delgado Correa y El Pollo Torrealba, y organizan un campeonato. En ese campeonato juegan cuatro equipos: Maracay, Royal Criollos, Santa Marta y 29 de Julio.

En el año 1929 se incorporó a Magallanes ya reconstruido y la denominación de la institución cambia, ahora se llama Asociación Venezolana de Béisbol. La preside Carlos Enrique Riverón y lo acompañan en la junta directiva Edgar Anzola, Carlos Márquez y Miguel Rivera. Y en las décadas de los años 30 se va a sumar un equipo de Gonzalo Gómez, hijo del general Gómez. Ese equipo se llamaba Concordia y venía a disputarle la primacía a Magallanes y al Royal Criollos, y logra vencer en 1934.

Por su parte Maracaibo avanzaba el desarrollo del béisbol. La asociación organizó el Béisbol Nacional hasta 1945, de modo que le tocó auspiciar el viaje del equipo venezolano a las series mundiales amateur de aquellos años y, naturalmente, vencer en la de 1941, que es un hecho legendario para el béisbol venezolano. Esa primera serie tuvo lugar en 1939 y en la tercera, Venezuela se alzó con el título. Este es un hecho que tuvo la mayor repercusión en la sociedad venezolana de entonces, fue una verdadera gloria, una epopeya. Para muchos periodistas deportivos no ha habido un triunfo más significativo en la historia del deporte nacional.

Y lo cierto es que impulsó decididamente el béisbol en el país. De aquel equipo formaron parte Manuel Antonio Malpica, era el mánager; los coach eran Jesús Corado y Carlos Mal. Los pitchers: Daniel Canónico, Ramón Fernández, Juan Francisco Hernández, Domingo Barbosa, Benjamín Chirino, Pedro Nelson y Felipe Gómez. Los catchers: Enrique Fonseca y Guillermo Vento. Los infielders: José Pérez Colmenares, Dalmiro Finol, José Antonio Casanova, Luis Romero Petit y Atilano Malpica. Y los outfielders: Héctor Benítez Redondo, Francisco Contreras, Chucho Ramos y Julio Bracho.

Y cuatro años después, en 1945, Venezuela volvió a ganar la serie mundial. Pero ya no tuvo el impacto nacional que produjo la primera. Estos triunfos sin duda trajeron un gran entusiasmo a la afición por las pelotas en Venezuela. El 27 de diciembre de 1945 se reunió el comité ejecutivo del béisbol profesional en una oficina en el centro de Caracas y acordaron que en 1946 tendría lugar la primera temporada del béisbol profesional en Venezuela. ¿Quiénes fueron aquellos fundadores? Juan Antonio Yanes, Martín Tobar Lange, Carlos Labó, Juan Rejeti, Alberto Escanone y Luis Rafael Pimentel; se integró una junta directiva y ninguno de los propietarios de los cuatro equipos la integró.

Los equipos, ¿cuáles fueron? Cervecería Caracas, Magallanes, Venezuela y Vargas. Y así fue como se formalizó lo que venía ocurriendo desde 1942, cuando varios de estos equipos comenzaron a rivalizar entre ellos, muy en particularmente el Estadio de San Agustín, que lo había comprado la Cervecería Caracas por iniciativa de su presidente, Martín Tovar Lánguev. A partir de entonces la historia del béisbol en Venezuela fue otra.

Veamos ahora, hasta donde podamos hacerlo, las tradiciones de los equipos de la Liga Profesional del béisbol venezolano. La denominación Leones del Caracas surge en 1952, cuando Óscar Prieto Ortiz y Pablo Morales le compran la divisa a Martín Tovar Lánguev, quien había inscrito como equipo profesional de Cervecería Caracas en el 46, cuando comenzó la liga. Luego tenemos los Tiburones de La Guaira, que primero se llamaron Santa Marta y a partir de 1956 el equipo licorero Pampero de Alejandro Hernández. Y Hernández le vende la divisa a José Antonio Casanova en el año 62 y este se asocia con Pedro Padrón Pansa, Manuel Malpica, José Antonio Díaz, Jesús Morales Valarino, Mario Gómez y Pablo Díez para desarrollar el equipo.

Hasta ahora hemos hecho la relación de la propiedad de los Leones del Caracas y de los Tiburones de La Guaira. En nuestro próximo programa trabajaremos eso mismo con todos los otros equipos de la Liga Profesional del béisbol en Venezuela. Este ha sido, pues, el segundo programa de nuestra serie El Deporte en Venezuela y habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio. Me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com o en Twitter arroba rafaelarraiz. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Fernando Camacho. Hasta nuestro próximo encuentro.

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