Historia de la Banca en Venezuela. Cap 3
Una historia esencial
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Hoy continuamos con nuestra serie de la Historia de la Banca en Venezuela, una breve historia, por supuesto, y comenzamos el programa recordando que en el programa anterior quedamos a finales del siglo XIX. Está entrando a Caracas Cipriano Castro desde la frontera con Colombia, desde Cúcuta; llega a Caracas y toma el poder.
Con él viene su compadre Juan Vicente Gómez. Viene un hombre muy joven, Eleazar López Contreras, y vienen otros tachirenses. Iba a iniciarse lo que se conoce como la hegemonía militar tachirense que va a perdurar desde 1899 hasta el golpe civil-militar del 18 de octubre de 1945. ¿Qué va a hacer Castro, qué se encuentra Cipriano Castro al llegar al poder en Caracas?
Pues que las arcas están vacías y no hay recursos; se hace indispensable buscarlos. ¿Qué hace entonces? Pues lo primero que tiene a mano, le sube los impuestos a la ciudadanía, en particular a los empresarios de la época. Esto agrava la situación que ya tenían los bancos y las casas comerciales, que era una situación muy comprometida, muy precaria. El hombre fuerte de la banca en esos finales del siglo XIX y parte del XX sigue siendo Manuel Antonio Matos.
Matos intenta persuadir a Castro de que no suba los impuestos, que busque otras maneras de paliar la emergencia económica, pero no lo consigue. Muy por el contrario, Castro no le hace el más mínimo caso a Matos y le pide a la banca una contribución forzosa, en particular al Banco de Venezuela, que era el banco de cuya propiedad Manuel Antonio Matos era el mayor accionista. Esto lleva a Matos a llevarse las manos a la cabeza: no solo la situación es compleja para el banco, sino que el nuevo gobernante le está pidiendo una contribución forzosa de 200 mil bolívares. No solo al Banco de Venezuela sino a los banqueros en general, en aquel momento.
Matos se niega a sufragar esa cantidad y Castro toma una decisión verdaderamente insólita: lo hace preso junto con la junta directiva de los bancos entonces y los envía a La Rotunda. Los hace hacer un paseo por las calles de Caracas camino a La Rotunda para que fuese un ejemplo del talante autoritario de este nuevo gobernante y para que los demás supieran lo que les podía ocurrir si no convenían con las pretensiones de Castro. Finalmente Matos y Castro negocian y los bancos pagan esa contribución forzosa, entre comillas, de 150.000 bolívares; logran una rebaja y salen de prisión.
No obstante, Matos decide enfrentar a Castro por otros caminos. Vamos entonces a presenciar al banquero Manuel Antonio Matos convertido en el general Matos porque va a desafiar con las armas el gobierno de Cipriano Castro, sin éxito por cierto. Eso ocurrirá en la batalla de La Victoria, que pierde Matos frente al ejército de Castro comandado por el vicepresidente entonces, Juan Vicente Gómez. De modo que el intento de Matos de enfrentar a Castro por las armas y hacerse del poder concluye en un fracaso.
¿De dónde venía esta situación económica tan precaria que se tiene para 1899, 1900, 1901, 1902? Bueno, del gigantesco monto de la deuda externa pública. ¿Cuál es el origen de esa deuda? Los ferrocarriles que construyó Guzmán Blanco. De aquellos polvos vinieron estos lodos, como dice el refrán.
A esta deuda, que se consolidó en tiempos de Joaquín Crespo a través del préstamo del Disconto-Gesellschaft, el Banco de Berlín, pues se van sumando todas. Se consolidan las deudas en el llamado Empréstito de 1896 y para el momento en que está terminado el siglo ya la situación de la República de Venezuela como deudora, de esa gigantesca deuda contraída por motivo de la construcción de los ferrocarriles, termina por presentarse el famosísimo episodio del bloqueo de las costas nacionales. Por parte de las potencias europeas acreedoras, Inglaterra, Francia, Alemania e Italia colocan sus barcos artillados frente a Puerto Cabello y La Guaira, y se disponen a invadir en caso de que Venezuela no pague sus deudas. Y aquí ocurre lo que también he sabido, pero lo repetimos: los Estados Unidos invocan la doctrina James Monroe, América para los americanos.
Les participa a las potencias europeas que ellos no pueden invadir el territorio de Venezuela sin enfrentarse a los Estados Unidos, que está blandiendo la doctrina Monroe. Esto disuade a las potencias europeas y el episodio termina con una negociación en los Estados Unidos entre las potencias europeas y Venezuela, y el compromiso por parte de Venezuela de pagar la deuda con 40% de lo que produzcan las aduanas nacionales durante el tiempo necesario hasta el pago completo. Así es como se supera el episodio del bloqueo. Más allá de la retórica que ha existido sobre esto, realmente la intervención de los Estados Unidos es la que impide que Venezuela fuese invadida por potencias europeas buscando el cobro de las acreencias que tenían frente al gobierno venezolano.
Para 1903, superado el episodio del bloqueo, Castro decide hacer redactar una Ley de Bancos. La Ley de Bancos de 1903 crearía un Banco Nacional de Venezuela, que dejaba a los otros bancos sin facultad de emitir billetes. El alto comercio y los dueños de los otros bancos reaccionan, se oponen a esta pretensión de Castro y deciden no aportar dinero al proyecto. Sin recursos privados era imposible en aquel entonces que el Banco Nacional de Venezuela, como iba a llamarse, tuviese viabilidad, de modo que este proyecto queda de lado y una vez derrotado el general Matos en la batalla de La Victoria él se va al exilio.
En el exilio su figura se atenúa y las relaciones del Banco de Venezuela con el gobierno de Cipriano Castro mejoran, ya que no estaba en el medio la figura polémica de Manuel Antonio Matos. Veremos luego cómo con la sustitución de Castro por parte de Gómez va a mejorar ostensiblemente, pero eso va a ocurrir en diciembre de 1908. Vamos a ver entonces que cuando eso ocurre, cuando Gómez sustituye a Castro por intermedio de un golpe de Estado, comienzan a haber movimientos en el mundo bancario. Se redacta una nueva ley de bancos en 1910.
Y pasa algo insospechado o imprevisto para mucha gente: en 1911 el general Gómez nombra a Manuel Antonio Matos como canciller de la República. A su vez, en esos años va subiendo la estrella del joven empresario para entonces desconocido, pero que ya había hecho fortuna con la Compañía Anónima de Navegación Fluvial y Costanera y el arrendamiento de algunas de las salinas nacionales; me refiero a Román Delgado Chalbaud. Delgado Chalbaud logra que se le autorice por parte del gobierno la creación del Banco Comercial Agrícola e Hipotecario, que tendría capital del gobierno, de inversionistas nacionales y de inversionistas foráneos.
¿De cuáles inversionistas foráneos estamos hablando? De un personaje famoso en Europa, lleno de leyendas, que se llamaba Paul-Marie Bolo, a quien se le conocía como Bolo Pasha. Se firma un acuerdo entre Román Delgado Chalbaud y Bolo Pasha para crear este banco. Se necesita entonces, al regreso de Delgado Chalbaud, que se reforme la ley del banco, pero inmediatamente surge la oposición de Matos, quien no veía con buenos ojos que le surgiera un competidor en su coto de caza, que era la banca nacional. Ahí hay un forcejeo entre Matos y Delgado Chalbaud, y el general Gómez, que es el que tiene la última palabra, se inclina por el Banco de Venezuela.
Pero no resaltando la figura de Manuel Antonio Matos, sino resaltando otra nueva figura de la banca que va a ser Vicente Lecuna. Entonces comienza ya a languidecer la estrella de Manuel Antonio Matos y a surgir la de Vicente Lecuna. En la próxima parte del programa, a su vez, veremos qué ocurrió con Román Delgado Chalbaud y su intento de crear el Banco Comercial Agrícola e Hipotecario. Ya regresamos.
Aquí la negociación de la que veníamos hablando en la parte anterior del programa supone que Gómez se pronuncia por el Banco de Venezuela y deja de lado el proyecto Delgado Chalbaud. Pero insiste en que el capitán del banco no sea Manuel Antonio Matos sino Vicente Lecuna, alguien nuevo en el escenario. Ahora, ¿qué ocurre con Román Delgado Chalbaud? Que era un amigo cercano del general Gómez y que su fortuna creció durante el comienzo del gobierno del general Gómez.
Bueno, que cae en desgracia con el dictador: iba a estar en la cárcel entre 1914 y 1928, catorce años preso en la cárcel de La Rotunda. Cuando salió Román Delgado de la cárcel de La Rotunda, la barba le llegaba a las rodillas. Así lo atestiguan las fotos del momento. En esos años el Banco de Venezuela se fortalece, desempeña las tareas de auxiliar de tesorería del gobierno nacional, y en la medida en que va creciendo la figura de Lecuna, la de Matos languidece hasta que finalmente fallece en París.
Fallece en París en 1929, retirado de los avatares bancarios a los que estuvo enfrascado durante décadas. La figura de Matos la venimos oyendo desde la segunda mitad del siglo XIX. Ahora entramos en otro período en la historia de la banca en Venezuela que tiene una vinculación estrecha con la aparición del petróleo. Recordemos el pozo Zumaque 1, que se comienza a explotar a partir de 1914.
Supone un desembarco paulatino de la banca extranjera en el país, y en particular después, en 1922, cuando estalla el pozo Los Barrosos 2 en Cabimas, que confirma que las reservas petroleras venezolanas para ese momento eran las más grandes del mundo. Recuerden que estamos en 1922. El Medio Oriente y Arabia Saudita todavía no estaban sobre el mapa de productores de petróleo en el mundo; por esa época eran Rusia con Bakú y los Estados Unidos. De modo que el hecho de que Venezuela se convierte en un país petrolero con grandes potencialidades trae como consecuencia que la banca extranjera se anime a desembarcar en Venezuela.
Esto trae varias consecuencias, una positiva y otras difíciles para la banca nacional. Para los bancos nacionales lo difícil era competir con una banca que tenía mejor tecnología, mayor experiencia, más años de rodaje. Y lo positivo para los venezolanos es que esta competencia de la banca extranjera suponía una apuesta al día de la banca nacional para competir con estos bancos extranjeros que iban a instalarse en Venezuela. Los bancos venezolanos que no pudieron reformarse y readaptarse para esta competencia tan acérrima desaparecieron, y los bancos extranjeros comenzaron a competir con los bancos venezolanos que sí superaron la circunstancia.
La economía venezolana por su parte ya crecía a la sombra del petróleo de manera robusta porque el petróleo cada vez significaba más en la exportación venezolana. Recordemos que en 1928 el petróleo supera al café como principal producto de exportación y desde entonces, hasta nuestros días, ningún otro producto ha superado al petróleo como principal producto de exportación. ¿De qué bancos extranjeros estamos hablando? Hablamos del Royal Bank of Canada que se establece en 1916.
Ese mismo año además se establece un banco privado pero nacional, y es el Banco Comercial de Maracaibo, un pequeño banco privado en el Zulia que lo consolidan unos zulianos para competir con el Banco de Maracaibo. De modo que este año de 1916 se crea este Banco Comercial de Maracaibo y abre sus puertas el Royal Bank of Canada el 2 de octubre con oficinas en Caracas, en Maracaibo y en Ciudad Bolívar. Este banco contaba con su casa matriz que quedaba entonces en Montreal. El otro banco extranjero que desembarca en Venezuela es el National City Bank of New York.
En 1917 abre sus puertas el 10 de noviembre de 1917 en Caracas; esta institución en los Estados Unidos había sido creada en 1812. Tenía para el momento en que abre puertas en Venezuela 105 años de haberse fundado. Se dice rápido, pero supone una experiencia muy particular. Otro banco que abre sus puertas, el American Mercantile Bank of Caracas, también en 1917.
Este banco pertenecía al Mercantile Bank of America, con sede en Connecticut. Algunos años después, en 1925, es decir ocho años después, este banco cambia de denominación y pasa a llamarse Banco Neerlando-Venezolano. Y apenas un año después, en 1926, pasa a tener otro nombre, Banco Mercantil y Agrícola, que fue el nombre que tuvo hasta hace unos pocos años, cuando el Agrícola desapareció de su nombre y quedó como el Banco Mercantil, que es el que hoy conocemos, uno de los bancos más grandes del país. Otro banco extranjero fue creado en 1920, la Banca Holandesa Unida.
Estaba ligado a la banca curazoleña y por supuesto a la banca holandesa. La banca curazoleña tenía un cordón umbilical con su metrópolis, con Ámsterdam, La Haya, con Rotterdam. De hecho, el Hollandsche Bank for West Indies tenía su casa matriz en Ámsterdam. Entonces estos son los bancos extranjeros que aparecen en esta década, entre 1916 y 1920, en esa década contemporánea al fin de la Primera Guerra Mundial.
Decíamos que la banca extranjera supuso una desmejora del mercado para los bancos nacionales: no tenían cómo competir con ellos, pero a su vez representó el acicate de la competencia, que a mediano y a largo plazo siempre trae aspectos muy positivos. Muy pronto estos bancos extranjeros en Venezuela van a pasar por una tormenta importante, y es la tormenta de 1929. Es la caída en las bolsas de Nueva York y la crisis de la economía norteamericana y de la economía del mundo entero, porque fue un efecto dominó en todo el planeta.
Venezuela no escapó a esta circunstancia. Y el crecimiento de la banca extranjera se ralentiza a partir de 1929 para retomar nuevos bríos cuando la crisis económica se supere un tiempo después. Para 1924, por ejemplo, vemos que el Banco de Venezuela lejos de haberse disminuido por la competencia de la banca extranjera más bien superó el desafío, y para 1924 tiene 30 agencias a nivel nacional, lo que representa un tamaño importante. Además continuaba ejerciendo tareas de tesorería nacional y mantenía unas sanas relaciones con el gobierno del general Gómez.
Por otra parte, viendo las estadísticas para este año de 1924, el 40% del crédito bancario nacional lo controlaba el Banco de Venezuela. El otro 60% se repartía seguramente entre la banca extranjera y el Banco Comercial de Maracaibo que operaban en Venezuela. 1925 va a ser una fecha importante también porque se crea el Banco Venezolano de Crédito. Su fundador, Enrique Pérez Dupuy, en su libro Algunos episodios de mi vida cuenta cómo fue que se creó el banco.
Al parecer, hubo una reunión en su casa y se trabajó con un documento que elaboró Alejandro Lara. Y a partir de esta iniciativa de Lara se crea el Banco Venezolano de Crédito en junio de 1925. La junta directiva entonces la integró el propio Pérez Dupuy, que era el capitán del banco. Federico Herazo, Juan Santos González, Félix Guerrero y Miguel Rón, y como suplentes integraban la junta directiva Santiago Alfonso Rivas, David Pardo, Carlos Browne, José Antonio Gil Palacio y José Antonio Tagliàferro.
El Banco Venezolano de Crédito va a traer unas innovaciones importantes en la banca venezolana, las enumero. El ahorro programado de los empleados del banco y desde el comienzo se les involucró a los empleados del banco como accionistas de la empresa; esto fue un paso adelante en la democratización del capital, en los criterios modernos de compromiso del empleado con la institución en que trabajan. Esta práctica va a ser pionera, es la primera vez que ocurre esto y muchas otras empresas, bancos, etcétera, van a continuar con esta política para la que fue pionero Pérez Dupuy y el Banco Venezolano de Crédito. A su vez los criterios económicos de Pérez Dupuy en relación con el banco siempre fueron de ortodoxia liberal y así se han mantenido hasta el sol de hoy.
Y quizás por ello es que el Banco Venezolano de Crédito sea uno de los bancos más sólidos del país. En la próxima parte del programa veremos cómo fue el desarrollo de aquel Banco Mercantil y Agrícola, que inicialmente fue el American Mercantile Bank of Caracas y después fue el Banco Neerlando Venezolano y finalmente, a partir de 1926, su denominación pasa a ser Banco Mercantil y Agrícola. Ya regresamos. En la parte anterior del programa quedamos en 1925, año de creación del Banco Venezolano de Crédito.
Ahora, en esta tercera parte del programa estamos en 1926 cuando se crea el Banco Mercantil y Agrícola. El primer presidente de esta institución va a ser Carlos Osío y lo van a acompañar en la junta directiva Miguel Carabaño, Pedro Delgado, Alfredo Follmer, José Santiago Rodríguez, Henry Lord Boulton, Luis Marturet y Roberto Santana Llamosas. Tomemos en cuenta que, desaparecido el Banco de Maracaibo en la crisis de 1994 y estatizado el Banco de Venezuela en el año 2009, es el Banco Mercantil y el Banco Venezolano de Crédito los dos bancos más longevos del país. Lamentablemente el Banco de Maracaibo, que era el más antiguo, desapareció con la crisis del 94, que fue una crisis de grandes proporciones como veremos en su momento.
En estos años que vienen, los años finales del gobierno del general Gómez y los años del quinquenio del gobierno de Eleazar López Contreras, la participación del Estado en la economía comienza a ser mayor. ¿Qué podemos señalar en relación con la participación del Estado durante el gobierno del general Gómez? Bueno, la creación del Banco Agrícola y Pecuario en 1928 y la creación del Banco Obrero en 1928 también, pero no más en materia bancaria. En cambio, durante el gobierno de López Contreras se crea el Banco Central de Venezuela en 1940 y se crea antes el Banco Industrial de Venezuela en 1937.
La creación de estos dos bancos forma parte del proyecto de modernización de la administración pública que se redacta en febrero de 1936. En ese programa, de febrero de 1936, se propone la modernización del país y particularmente su administración pública; es entonces cuando se crea la Contraloría General de la República en 1938 y el Banco Central de Venezuela y el Banco Industrial de Venezuela, como dijimos antes. Por lo general se cree equivocadamente que el comienzo de la participación del Estado en la economía venezolana tiene fecha a partir del 18 de octubre del 45. No es exactamente así.
Durante el gobierno de López Contreras ya comenzó la incidencia del Estado y en el gobierno de Isaías Medina Angarita continuó esa participación, haciéndose cada vez más honda. Lo que sí ocurrió a partir del trienio adeco, como se le conoce, es que esa participación se profundizó aún más. Volvamos entonces a estos dos bancos creados por el general Gómez: el Banco Agrícola y Pecuario en 1928. Este banco iba entonces a otorgar préstamos a largo plazo; estamos hablando de 21 años, con garantías hipotecarias sobre los fundos, liberando a los productores del crédito a corto plazo que no les permitía acceder a ellos.
Se necesitaba este largo plazo y el banco surge e inicia actividades con un capital del Estado de 30 millones de bolívares, que para entonces era muchísimo dinero. Pero recordemos que para 1928 el Estado venezolano ya ha cancelado la deuda externa y empieza a disponer de grandes cantidades de dinero producto de la explotación petrolera y del cobro de las regalías a las concesionarias extranjeras que explotan y comercializan el petróleo en Venezuela. De modo que esos 30 millones de bolívares surgieron de allí, del excedente del presupuesto nacional producto ya de la explotación petrolera. El banco se establece en Maracay, ciudad donde vivía el general Gómez y tenía sus empresas, entre otras actividades.
El decreto de creación del banco está fechado el 29 de junio de 1928 y una vez que abre sus puertas comienza a recibir solicitudes de préstamos incesantemente. Y dos años después, ya en 1930, se ve la necesidad de aumentar el capital. De modo que esto demuestra que era absolutamente necesaria la creación del banco porque había unos trabajadores de campo, unos agricultores, que requerían de estos préstamos a largo plazo y en las condiciones favorables que los otorgaba el banco. El otro banco gomecista, por llamarlo de alguna manera, va a ser el Banco Obrero.
Recordemos que con la aparición del petróleo en Venezuela se acelera tremendamente el proceso de urbanización —esto distingue a Venezuela del resto de América Latina— y ese proceso de urbanización que supuso éxodo del campo a la ciudad planteó unas demandas de vivienda, de manera enfática y con urgencia, para lo que el Estado respondió en un primer momento con la creación del Banco Obrero. El 29 de junio de 1928 es la misma fecha del otro Banco Agrícola y Pecuario. Años después el Banco Obrero va a cambiar su denominación y se puede decir que desde el comienzo tuvo dos tareas. Una tarea como facilitador del crédito para la construcción de viviendas, pero esto fue muy reducido en lo que realmente fue exitoso el banco.
Fue en la construcción de vivienda, es decir, el banco se convierte en un constructor que vende después las unidades habitacionales mediante un crédito muy conveniente para los solicitantes del apartamento y el crédito, o de la casa que también las hubo. Luego, ya en tiempos del general López Contreras, vamos a tener la creación del Banco Industrial de Venezuela. Dice la profesora Catalina Banco, conocedora e investigadora de estos temas del sistema financiero venezolano, que la idea de la creación del banco fue de Salvador Salvatierra, que después va a ser el creador del legendario Banco Unión, como veremos luego. En todo caso, por sugerencia de Salvatierra o no, el gobierno de López Contreras decide fundar el Banco Industrial de Venezuela el 23 de julio de 1937.
Y fue un banco de capital mixto exitoso, en un comienzo tuvo capital privado y capital público; su primer presidente fue Raimundo Aristiguieta, entonces un reconocido promotor de la actividad industrial. El hecho de que tuviera capital privado, que tuviese dolientes privados, seguramente incidió muy favorablemente en los números del banco en los primeros años, en su eficiencia. Porque no es lo mismo el que está cuidando su dinero que el que está cuidando el dinero ajeno. Obviamente, el banco formaba parte del plan de febrero de 1936, que fue una suerte de carta de navegación del gobierno de López Contreras.
Y fue en sus primeros años muy importante y muy exitoso porque si algo faltaba en Venezuela era la creación de un parque industrial. Allí estaba el banco para otorgar los créditos a quienes quisiesen emprender estas aventuras industriales desde la empresa privada, que solicitaba un crédito en un banco de capital mixto presentando todos sus recaudos, la viabilidad del negocio y todo lo que el banco solicitó para otorgar el crédito y para que esa industria comenzara a desarrollarse. Es importante aclarar que los destinatarios de los créditos que estaba otorgando este banco de capital mixto eran los empresarios privados. Y el Estado, en asociación con capital privado, colocaba un dinero allí para que hubiese unas fuentes de financiamiento de las industrias en Venezuela que iban a desarrollar los empresarios privados, como es natural.
De modo que el Banco Industrial de Venezuela en estos primeros años tuvo sentido y lo hizo con una particular eficiencia. Luego, durante el gobierno de López, vamos a tener la creación del Banco Central de Venezuela en 1940. Este fue un proceso largo y trabajoso, se inicia con un proyecto de ley que introduce en el Congreso Nacional el diputado Julio Alvarado Silva. Este proyecto no es aprobado por el Poder Legislativo.
Luego el presidente del Banco Venezolano de Crédito, Enrique Pérez Dupuy, presenta otro proyecto que tampoco es el que se aprueba, pero sí da un material significativo para que el legislador trabaje sobre él. De modo que López Contreras advierte que se trata de un tema espinoso sobre el que no hay una decisión tomada y corta por lo sano y designa a la comisión que estudie el tema en América Latina. ¿Cuáles son las experiencias anteriores? El general López confiaba muchísimo, como es natural, en Manuel Egaña y él va a ser el que preside la comisión junto con Emilio Boehner y Javier López Bello.
Esta comisión era asesorada por Germán Max del Banco Central de Chile, por Pierre Denis, profesor de la Universidad de París, por Pierre Charon de la Sociedad de las Naciones, por Konstantin McGuire, un economista norteamericano, y por Cristóbal Mendoza de la Academia Nacional de Historia de Venezuela. Esta comisión se traslada a Uruguay ya que Uruguay había creado el Banco Central del Uruguay en 1896, 44 años antes que Venezuela. También viaja a Perú, a Chile, a México, a Colombia, a Guatemala y Argentina. En todos estos países ya se había fundado un banco central.
Finalmente la comisión redacta un informe que sirve de base al proyecto de ley. Esa comisión presenta un proyecto que va a conocerse como el Proyecto Egaña; veremos sus particularidades en la próxima parte del programa. En la última parte de esta serie que estamos haciendo sobre la historia de la banca en Venezuela, ya regresamos. Decíamos en la parte anterior del programa que se presenta, a consideración del cuerpo legislativo, el llamado Proyecto Egaña.
Se presenta en el Congreso el 5 de junio de 1939 y el 13 de julio ya es sancionado favorablemente. La ley ordenaba la creación de una comisión integrada por siete miembros que se encargaría de implementar lo dispuesto. Lo dispuesto es la creación del banco; veamos entonces cómo se crea el Banco Central de Venezuela. Y como una sociedad anónima, con un capital de 10 millones de bolívares dividido este capital en dos partes.
La mitad de las acciones están suscritas por el gobierno nacional y la otra mitad por los empresarios, por los particulares. De modo que se funda como una institución de capital mixto. El presidente de la institución va a surgir de una terna que propone el Presidente de la República a la Asamblea de Accionistas del banco. Esa asamblea de accionistas está nombrada de la siguiente manera: cuatro son directivos nombrados por el gobierno nacional, tres por la asamblea propiamente, los accionistas particulares que tienen capital en el banco, y uno por el Consejo Bancario Nacional, institución que veremos luego pero que se crea dentro de estas reformas legales de 1940.
¿Cuáles son las atribuciones que va a tener el Banco Central de Venezuela cuando se funda? Bueno, se concentra en él la facultad única de emisión, es decir, ningún otro banco puede emitir billetes. Eso se concentra en el Banco Central de Venezuela y las labores de tesorería que desde hace muchos años, desde finales del siglo XIX, venía desempeñando el Banco de Venezuela. Estas atribuciones, y otras, le permiten al Banco Central de Venezuela diseñar y controlar una política monetaria completa a través de la regulación de la circulación monetaria, del redescuento, del control del comercio de oro o divisas, la regulación del encaje legal de los bancos. Y a partir de allí el banco actúa como cámara de compensación del sistema financiero completo.
A su vez centraliza las reservas internacionales de la República, controla el circulante y algunas otras tareas que tiene aún el Banco Central de Venezuela, y otras que se han añadido por el camino porque estamos en 1940. Esto fue sin duda un hito en el sistema financiero venezolano. El presidente de la República de entonces, Eleazar López Contreras, de acuerdo con la ley le presenta una terna para que la Asamblea de Accionistas decida quién es el primer presidente del Banco Central. La terna que presenta López Contreras está integrada por Juan Ignacio Dalta, Alfredo Machado Hernández y Jesús María Herrera Mendoza, y la Asamblea de Accionistas escoge a Herrera Mendoza como presidente de la institución.
Sus tareas comienzan el 15 de octubre de 1940. De inmediato, enfrentan al banco una demanda interpuesta por Enrique Pérez Dupuy en nombre del Banco Venezolano de Crédito. ¿Cuál es el motivo de la demanda? La entrega de las reservas de oro al Banco Central de Venezuela por parte del Banco Venezolano de Crédito. Decía Pérez Dupuy que eso despojaba al Banco Venezolano de Crédito de un patrimonio que había acumulado mientras ejercía funciones de emisión.
Es decir, al emitir billetes, ese billete que emitía el Banco Venezolano de Crédito tenía un respaldo en oro y el argumento de Pérez Dupuy es: bueno, ¿cómo es que ahora me van a quitar ese oro? Aquí se inicia un pleito judicial largo, el litigio dura cinco años y la sentencia favorece los argumentos del Banco Venezolano de Crédito, de modo que eso fue lo primero que enfrentó el Banco Central de Venezuela. Junto con la ley de creación del banco aparece también sancionada la Ley de Bancos de 1940, que se sanciona el 24 de enero.
Esa ley creaba la Superintendencia de Bancos y el Consejo Bancario Nacional; ninguna de estas dos instituciones existía antes, las leyes anteriores no las habían creado. La Superintendencia de Bancos entonces se crea en 1940 y esta institución estaba facultada para vigilar, fiscalizar el funcionamiento de las entidades bancarias tanto nacionales como extranjeras radicadas en Venezuela, pudiendo desarrollar las labores de inspección y fiscalización que fuesen necesarias. Incluso ejercía esas mismas tareas de fiscalización sobre las casas de cambio. La ley ordenaba que la Superintendencia de Bancos se adscribiera al Ministerio de Hacienda.
Esa Ley de Bancos de 1940 también va a crear el Consejo Bancario Nacional. Este consejo se va a constituir con representantes de cada una de las instituciones financieras existentes en el país, tanto de capital venezolano como extranjero, así como del superintendente de bancos. El superintendente también formaba parte del Consejo Bancario Nacional. Allí entonces es una asamblea integrada por todos estos representantes de la banca venezolana que toman la decisión de designar al primer presidente del Consejo Bancario Nacional, que no va a ser otro que Vicente Lecuna.
Se juramenta el 14 de marzo de 1940. El papel que ha tenido el Consejo Bancario Nacional a lo largo de su historia fue significativo, en particular porque sirvió de foro a todas las instituciones bancarias para ponerse de acuerdo sobre tareas modernizadoras, fiscalizadoras, etcétera. De modo que fue un foro en el que todos los banqueros se encontraban y de alguna manera llegaban acuerdos que suponían la modernización de la banca dentro del espíritu, por supuesto, de la libre competencia. Fíjense que hasta la fecha 1940 vamos a tener tres grandes nombres en materia bancaria: el pionero Manuel Antonio Matos y después su sustituto del Banco de Venezuela, que es Vicente Lecuna.
Y con la creación del Banco Venezolano de Crédito en 1925, la figura singular, polémica, a contracorrientes en muchos casos, de don Enrique Pérez Dupuy. Bueno, hemos llegado a este programa a 1940. En nuestro próximo programa revisaremos el crecimiento notable del Banco Venezolano a partir de esta fecha, un crecimiento que va de la mano con el crecimiento de la industria petrolera, con el proceso de urbanización venezolano y con el proceso de industrialización venezolano dentro de las políticas de industrialización sustitutiva de importaciones de la CEPAL. Y veremos muchos otros episodios dentro de esta fascinante historia en Venezuela, siempre ligada a los avatares de la actividad política y a los avatares de la economía venezolana, siempre muy atada al tema petrolero, como es obvio.
Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompaña en la producción Numeri Sosa y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. Me consiguen por mi correo electrónico rafaderaraiz@hotmail.com, me consiguen en Facebook y en Twitter, y ha sido un gusto hablar para ustedes hasta nuestro próximo programa.