Venezuela: 1498-1728. Conquista y Urbanización. Cap 8

Una historia del período colonial venezolano.

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Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia. La mayoría de las ciudades principales de Venezuela, incluso las de hoy en día, fueron fundadas en esta etapa. A partir de El Tocuyo en 1545 comienzan a fundarse la mayoría de las ciudades venezolanas, de modo que esa va a ser tarea de esta segunda mitad del siglo XVI, el siglo también donde se establece el régimen de las encomiendas, que supuso la no esclavización de los indígenas.

Es el siglo donde se penetra en territorio venezolano buscando recursos y buscando El Dorado, que se convirtió en una fiebre, prácticamente una epidemia que contrajeron casi todos los conquistadores. Es un siglo también de arduos y violentos enfrentamientos con los indígenas que naturalmente se resistían a ser despojados de sus territorios por parte de los españoles. También en esta segunda etapa del siglo XVI, Caracas comienza a convertirse en el centro de la provincia. Esto va a ocurrir muy particularmente a partir de la gobernación de Juan de Pimentel, que es a su vez el primero que encarga un mapa, un croquis de la ciudad de Caracas, y él va a ser el primero en establecerse en la ciudad como gobernador, de modo que la capitalidad caraqueña va a comenzar con la ubicación del gobernador Juan de Pimentel en el antiguo valle de los Toromaimas, ya entonces situada en la ciudad de Santiago de León de Caracas.

Este siglo que comienza, me estoy refiriendo al siglo XVII, es el siglo en que se enfrentarán dos factores para los españoles, un factor externo nada desdeñable por cierto, por su poder de fuego y su agresividad, que es el factor de los corsarios y los piratas, que van a pasar todo el siglo diecisiete amenazando las costas venezolanas en sus distintas ensenadas y geografías. El factor interno que van a enfrentar los españoles en su proceso de conquista va a ser, como dijimos antes, la resistencia de los indígenas ante el invasor extranjero. A su vez, pudiéramos ubicar también la continuidad de un factor que es la búsqueda de El Dorado, aunque durante este siglo va a amainar porque no va a encontrarse en las magnitudes que los españoles esperaban que se encontrara.

El siglo XVI va a ser, como venimos señalando, un siglo donde las enfermedades que traen los españoles van a minar el cuerpo de los indígenas, porque los indígenas no tienen los anticuerpos, las resistencias para unas enfermedades que son absolutamente desconocidas. De allí que no exagera Jared Diamond, el gran geohistoriador norteamericano, en un libro reciente ganador del premio Pulitzer que se titula "Armas, gérmenes y acero". Digo que no exagera Diamond cuando señala que la causa de fallecimiento de la mayor parte de la población indígena no fue el enfrentamiento guerrero con los españoles, sino las enfermedades.

Esto lo afirma Diamond con data e información reciente. No digo esto para minimizar en lo absoluto la crueldad del enfrentamiento entre los españoles y los indígenas. Lo digo porque es un dato científico reciente y comprobable el hecho de que murieron más indígenas por causa de las enfermedades desconocidas que por causa de la guerra; incluso se puede decir que murieron más por causa de las enfermedades que por la esclavitud de los indígenas. De modo que este va a ser un factor importante, e incluso diría más.

Llega un momento en el que la corona española, ante la disminución de la población indígena en La Española, muy particularmente da pruebas y muestras de una gran preocupación: que la población de un reino nuevo para ellos fuese siendo diezmada por la esclavitud, los malos tratos y los enfrentamientos guerreros era un motivo de preocupación. Y sobre todo este motivo permanente que es el de las nuevas enfermedades para los indígenas, las nuevas enfermedades que portaban las nuevas bacterias, etcétera, gérmenes que portaban los cuerpos europeos y que los indígenas desconocían completamente.

También en este siglo del que hemos venido trabajando todos estos programas comienza el proceso de evangelización de los indígenas, y también el proceso de sincretismo religioso. Comienza a darse un sincretismo entre las tres culturas que van tejiéndose: la cultura europea, la cultura aborigen y la cultura africana que viene encarnada en la mano de obra esclava de los africanos que van llegando a América en cantidades considerables. Ese proceso de sincretismo va a darse a lo largo de todo este siglo. En algún programa también señalamos la importancia de la cédula real del 8 de diciembre de 1560 que le otorgaba al cabildo las facultades de suceder al gobernador que fallecía, y también vemos en este siglo los primeros casos que pueden ser llamados como proto-casos o casos iniciales incipientes de lo que después va a ser el epicentro del proceso de independencia, que es la condición de los criollos.

¿A qué me refiero con esto? Pues me refiero al caso de Diego de Lozada, que es sumamente interesante y paradigmático de lo que voy a señalar. Lozada es un capitán español con grandes éxitos, alcalde de Barquisimeto, fundador de la ciudad de Caracas, grandes conquistas para su reino, para su ejército, y como recordamos fue a Santo Domingo a solicitar ser designado gobernador y capitán general de la provincia de Venezuela. Y allá toman la decisión de nombrar a alguien distinto al que acaba de llegar a Santo Domingo proveniente de España, de modo que ya vemos cómo se va creando una diferencia entre el criollo y el peninsular.

Fíjense en la paradoja: cuando Lozada logra la conquista de Caracas y va a solicitar el nombramiento, ya Lozada tiene más de veinte años en América, lo que conduce a que ha perdido sus contactos en la península, sus relaciones son ya relaciones americanas, y esto paradójicamente, lejos de ser un factor favorable a su causa, es un factor contrario. La Real Audiencia prefiere a un peninsular que acaba de llegar en detrimento de Lozada, esto lo vamos a ver ocurrir muchas veces y como sabemos será el estamento de los criollos el estamento que adelante el proceso de independencia fundamentado precisamente en estas injusticias, en estas incomodidades y en estas molestias que ellos van a sufrir a lo largo de casi 300 años. El caso de Lozada será uno de los primeros. También en este siglo XVI vamos a ver aparecer las primeras instituciones españolas dedicadas a América.

Es el caso de la Casa de Contratación de Sevilla, fundada en 1503, encargada de todos los asuntos económicos y comerciales entre España y América. Es el caso del Consejo de Indias, fundado en 1523, un consejo que como su nombre lo indica reunía a peninsulares con experiencia americana y se dedicaba a asesorar al rey en asuntos de América. Para integrarlo era indispensable haber tenido una experiencia indiana o americana, como más precisamente debe decirse. Es el siglo también que se fundan los dos primeros virreinatos en América: el de Nueva España en México, en 1535, y el virreinato del Perú en 1542.

Los otros dos virreinatos americanos serán de siglos posteriores, que es el caso de Nueva Granada, fundado primero en 1717 y luego en 1739, porque el primer intento de 1717 duró unos pocos años, se retira la voluntad de crear el virreinato y vuelve a instaurarse el virreinato en 1739, y ahí sí hasta al final del período colonial. ¿Y el otro o último que se creó fue el virreinato del Río de la Plata? En 1776. Las reales audiencias comenzaron temprano, me refiero a las cabezas de los sistemas judiciales. En Santo Domingo en 1511, en México en 1527, Panamá 1538, Guatemala 1542, Lima 1542, Guadalajara 1548, Bogotá 1548, Quito 1563, Chile 1563, y las últimas audiencias fueron las de Buenos Aires en 1661 y la más tardía de todas, la de Caracas en 1783. Vamos a ver luego, ¿verdad?, la figura de las reformas borbónicas, pero eso será tema de otros programas, más adelante, cuando avancemos en esta relación histórica que venimos haciendo. Ya regresamos.

El siglo XVII va a ser el siglo de la fundación de pueblos aledaños a las ciudades y los llamados pueblos indios que veremos en partes posteriores del programa. Este siglo que comenzamos a ver hoy, que comienza en 1601 y termina en 1700, es el siglo de la fundación de pueblos de indios, como se les llamaba. Es el siglo del recrudecimiento, el desafío pirata y los corsarios. Es el siglo de los misioneros, también es el siglo del cultivo de algunos rubros y ganado.

Algunos historiadores consideran que es un siglo gris, que fue muy desafortunado para Venezuela. Por el contrario, es un siglo muy interesante en el que se van sucediendo una serie de acontecimientos que van a explicar el siglo XVIII, que va a ser de tanta importancia para nuestra historia. Nos parece que lejos de ese siglo oscuro y gris que algunos historiadores señalan, por el contrario creo que es un siglo al que hay que colocarle la lupa para advertir unos cuantos acontecimientos de importancia.

La Guaira va a ser fundada, al menos oficialmente eso es lo que se dice, en 1589, 29 de junio, un poco antes del comienzo del siglo que vamos a relacionar ahora. La inexactitud en relación con su fecha es la pérdida del acta o la no existencia del acta. Sin embargo, Manuel Pérez Vila, el gran historiador venezolano y de origen español, en su trabajo "Orígenes Históricos de La Guaira" aclara cómo fueron los acontecimientos. No había claridad en relación con el sitio de La Guaira para la fundación del puerto que servía a la ciudad de Caracas, pero se pensó que podía ubicarse en Arrecife, esto es donde hoy en día están las plantas termoeléctricas fundadas por la Electricidad de Caracas a mediados del siglo XX, porque allí desembarcaban naturalmente los galeones con la conformación de la tierra que había allí y de la costa.

También se pensaba que podía establecerse en Caraballeda, también se pensó en el sitio de Mamo, muy cerca a la desembocadura de este río y al litoral, hasta que finalmente el Cabildo de Caracas en 1601 comisiona a García González de Silva para presentar un informe sobre cuál, según su criterio, es el puerto más adecuado para la ciudad. Y González de Silva opta por La Guaira y desecha a Arrecife o a Mamo. Una vez tomada esta decisión comienza a construirse el Fuerte de Santiago, que fue concluido en 1603, y a partir de esa decisión y la construcción del fuerte ya el puerto de La Guaira va a consagrarse como el puerto de la ciudad de Caracas, con una preeminencia indiscutida.

Ahora, ¿a quién puede atribuirse la fundación del pueblo o la ciudad de La Guaira? Pues a nadie sino a su pueblo, y esta es la tesis de Pérez Vila que nosotros suscribimos. No hay un gobernador en particular al que pueda atribuírsele. Aunque sí debe señalarse que el informe de García González de Silva fue determinante para que La Guaira fuese el lugar del puerto. De modo que si a alguien debe atribuirse, no la fundación, sino la decisión de la creación de la ciudad, es a García González de Silva.

¿Y quién es este señor en el momento de preguntarnos? ¿Quién es este señor de tanta importancia en el siglo XVII venezolano? Pues vamos a hacer una brevísima semblanza de González de Silva. Su vida americana comienza en 1569 y va a morir en Caracas en 1625, es decir, vive en Venezuela durante 56 años.

Llega siendo un muchacho, que es un alférez, que viene en la hueste de Pedro Malaver de Silva. Esa hueste de Malaver de Silva llega a Margarita. Por cierto, el apellido Malaver, muy común en Margarita, debe ser una derivación del apellido Malaver, uno de sus primeros conquistadores. Malaver de Silva y su hueste se establecen en Margarita, pues allá quedan, y García González de Silva va a buscar otros destinos: primero está en Borburata, luego pasa a Valencia, hasta que finalmente llega a Caracas en 1569, es decir, dos años después de su fundación. Caracas, dos años después de fundada, ha debido ser unas cuantas calles polvorientas y muy pocas casas. En esa ciudad que lo recibe siendo prácticamente nada va a morir, como les dije antes, en 1625 García González de Silva, siendo para entonces el hombre más rico de esta provincia.

Era un hombre viejo e inmensamente rico. La lista de sus ejecutorias militares para entonces, sin la menor duda, es la más extensa que algún español haya desarrollado en Venezuela. Señalo algunas de sus ejecutorias: en 1571 combate a los Mariches, en 1572 al cacique Conopoyma en Los Teques, toma posesión de los predios en La Vega y en Catia, donde comienza su trabajo de agricultor que va a conducirlo a buena parte de su fortuna, en 1573 es elegido regidor del cabildo caraqueño y lo autorizan para explotar las minas de oro de Mamo. En 1574 se casa con Beatriz de Rojas, una de las hermanas Rojas Queipo, de quienes descienden miles y hasta millones de venezolanos, como lo ha demostrado el genealogista Antonio Herrera Bayllante en su libro "La Estirpe de las Rojas".

De estas seis o siete hermanas originarias de Cubagua que se trasladan a Caracas desciende casi todo el centro del país, es alucinante imaginar esto. Por eso Herrera Bayllante las llama geniarchas, esas seis hermanas se casan con seis capitanes principales. Ellas también eran doncellas principales de la ciudad y de allí desciende medio país, al menos en el centro. González de Silva se casa con Beatriz y en 1578 es elegido alcalde de Caracas, después vuelve a ser alcalde, desempeña todos los cargos posibles, salvo el cargo de gobernador y capitán general, que estaba reservado para los peninsulares, y ya ese no era el caso de García González de Silva.

Si antes habíamos señalado el caso de Diego de Lozada, que fue preterido por un peninsular en su aspiración a ser capitán general y gobernador, el caso de González de Silva no va a ser el preterimiento, porque él no aspira a ser gobernador o capitán general, porque entiende que eso no es posible. A pesar de que se trataba del capitán más exitoso de estas tierras y un hombre inmensamente rico, cosa que no eran los capitanes generales y los gobernadores itinerantes españoles que gobernaban durante períodos de cinco, seis o siete años aquí en Venezuela y en cualquier parte porque más o menos ese era el promedio de sus gobernaciones.

González de Silva, como les decía, fue un prototipo del futuro criollo porque sus intereses ya eran los intereses locales, los intereses nacionales que se habían ido formando en estos territorios con personajes que ya pertenecían a esos territorios. Recordemos que este hombre pasa 56 años en Venezuela y aquí desarrolla toda su vida, aquí nacen sus hijos y aquí es donde va a desarrollar toda su epopeya. García González de Silva. Vamos a ver ahora el gobierno de Alonso Suárez del Castillo.

Este es otro caso curioso, porque Suárez del Castillo, que es nombrado gobernador, tiene ya tiempo viviendo entre Margarita y Cumaná, donde se había desempeñado como teniente procurador y alcalde, y había llegado en la adolescencia a estas tierras de Oriente. Y es nombrado gobernador, y uno pudiera preguntarse: ¿y por qué eso no ocurrió con Diego de Lozada o por qué no ocurrió con González de Silva como veníamos señalando antes? Aquí entramos ya en un laberinto de influencias, de vínculos familiares, con conjuras, de eso que hoy en día se llama lobby de relaciones personales que algunos tienen y otros no. En el caso de Alonso Suárez del Castillo evidentemente las tenía porque fue nombrado gobernador no procediendo de España sino siendo un habitante del oriente del país, Margarita y de Cumaná.

Muy pronto muere en 1603 y lo suceden, como era la costumbre, los alcaldes ordinarios de Caracas, en este caso Tomás Aguirre y Rodrigo de León, hasta que es designado por la Audiencia de Santo Domingo Francisco Mejía de Godoy, quien va a ejercer el cargo de gobernador entre 1603 y 1606, cuando la corona designa un gobernador ya no interino sino un gobernador de manera permanente. Este interinato de Mejía de Godoy es largo, porque estamos hablando del interinato de tres años, lo convierte en interinato, si se quiere, prolongado. A quien designa la corona gobernador en 1606 es un personaje polémico o difícil que va a traer problemas: nos referimos a Sancho de Alquiza.

Sancho de Alquiza, entre las primeras decisiones que toma, es revisar las finanzas, el dinero. Y ahí advierte que Simón de Bolívar, las deudas que ha contraído con la Real Audiencia son superiores a sus posibilidades, y comienza a cobrarle de manera imperativa, urgente, pero eso no solo lo hace con un Simón de Bolívar, uno de los antepasados del Libertador, sino con los otros criollos a quienes llega a pedirles cuentas por los préstamos que han recibido de la Real Hacienda. Esto, por supuesto, molesta a los cabildantes y se crea una situación de tirantez entre estos criollos y este nuevo gobernador que viene a meterlos en cintura. Sancho de Alquiza pone orden en la Real Audiencia, cambia funcionarios, establece nuevos impuestos y, sobre todo, cobra compulsivamente las deudas contraídas por estos señores principales con el tesoro real.

En nuestra próxima parte del programa continuaremos con este personaje espinoso de Sancho de Alquiza. Ya regresamos. Señalábamos en la parte anterior que Sancho de Alquiza, este gobernador que ejerce entre 1606 y 1611, vino a poner en cintura a los criollos que se habían excedido en el otorgamiento de créditos. De modo que en todo tiempo se cuecen habas, pudiéramos decir, pero a la vez enfrentó el contrabando y Alquiza lo hizo con mucho encono y hace capturar embarcaciones de holandeses y franceses para dar el ejemplo. Los juzga, los sentencia sumariamente y los ahorca.

Bueno, aquí que los pobladores quedaron escarmentados y aterrorizados con semejante medida, que en verdad evidentemente es excesiva. De allí que muchos de ellos se van de Caracas, dicen: bueno, frente a este gobernador con unas medidas tan extremas lo mejor es irse, y se van. En este período de Alquiza ocurre algo extraño y la población de Caracas disminuye: las dos terceras partes de sus habitantes se fueron hacia destinos menos rudos. Esto es curioso y significativo, porque además un gobernador que está advirtiendo que eso está ocurriendo y no hace nada peor para una ciudad que ser abandonada por sus habitantes y no toma medidas, sino que insiste en sus medidas draconianas en relación con el contrabando. No decimos que no debe combatirlo, por supuesto que sí, pero una cosa es combatirlo y otra ejecutar en la horca a quienes lo practican, eso ya es una medida exagerada y excesiva. Sin embargo, por una parte se reduce la población de la ciudad, pero por otra parte crecen los rubros de exportación por el control feroz del contrabando.

Estamos hablando en ese entonces fundamentalmente del tabaco, de algunas cantidades de cueros y de algunas cantidades muy pequeñas de harina de trigo. En 1607 le tocará a Sancho de Alquiza la rebelión de los zaparas en Maracaibo, y él designa a Juan Pacheco y Maldonado para que vaya a reducirlos. Pacheco hace preso al cacique Miguel, lo ejecuta y, siguiendo la tradición de la época, que es ejecutar al cacique, sus seguidores quedan en desbandada, sin órdenes, sin claridad, son fácilmente sometidos. También Alquiza personalmente sale en campaña a someter a los feroces jirajaras de Nirgua, que va a ser la etnia que resiste durante más tiempo en Venezuela. Van a ser sometidos varios años después, de modo que su resistencia se prolonga por más de un siglo, enfrentando las andanadas de los españoles que pretenden someterlos y los jirajaras resistiendo y venciendo en muchos casos.

De esta jornada en la que sale Alquiza, Alquiza debe regresar a Caracas y queda al mando de las jornadas el capitán García González de Silva, que no alcanza a someterlos totalmente para pacificar a los jirajaras; estamos en 1607. Ya en 1611 es sustituido Sancho de Alquiza por García Girón, que va a gobernar desde 1611. También va a ocurrir en este período, en 1607, algo que no tiene precisamente que ver con Alquiza pero que ocurre en esta época y es la instauración de Mérida como un corregimiento. Corregimiento era una figura jurídica, estatal y política, que le otorgaba a determinada ciudad, como en este caso el corregimiento de Mérida, unas atribuciones sobre otras ciudades y tenía funciones de centralización administrativa y política.

Por eso es que la Audiencia de Bogotá en 1607 crea el corregimiento de Mérida. Este corregimiento va a comprender las ciudades de La Grita, Barinas, San Cristóbal y San Antonio de Gibraltar en el lago de Maracaibo. ¿Por qué se hace? Porque se necesitaba darle un mayor peso específico a estas ciudades y se necesitaba centralizar su gobierno en Mérida, que estaba mucho más cerca; antes dependían del corregimiento de Tunja y esto no era, digamos, lo más apropiado. De hecho San Cristóbal y Mérida, en el período posterior a su fundación, en los primeros años de andadura, van a pertenecer al corregimiento de Tunja también, de modo que esta decisión de la Audiencia de Bogotá, todavía no era virreinato, estamos en 1607, otorgándole a Mérida estas funciones de corregimiento, va a ser importante para la ciudad de Mérida y para la singularidad de esa región de la futura Venezuela.

Decíamos que García Girón había llegado en 1611. Le siguió juicio de residencia a Alquiza; el juicio de residencia está documentado y gracias a ese escrito sabemos lo que ocurrió con la gobernación de Alquiza y el abandono de las dos terceras partes de la ciudad de Caracas, en razón de los excesos de Alquiza en la persecución del contrabando. De nuevo se alzan los jirajaras en Nirgua y ahora García Girón designa a Gaspar de Silva, un hijo de García González de Silva. Tampoco puede concluir la tarea Gaspar de Silva y va a ocurrir en el período de la gobernación de García Girón, en 1614, la epidemia de la viruela en Caracas. De modo que si durante la gobernación de Alquiza la ciudad prácticamente se vació, ahora que regresaban algunos con la gobernación de García Girón llegó la viruela y la lista de fallecidos golpeó muchísimo a aquella población diezmada por el éxodo, ahora azotada por la viruela.

A su vez a García Girón le tocó lo que vamos a observar en varias oportunidades a lo largo del siglo XVII: a lo largo de todo este período colonial, como iremos viendo, no estaban a veces claras las funciones de la Iglesia y del poder civil. Y la Iglesia se tomaba atribuciones que el poder civil consideraba que eran propias, el poder civil se tomaba atribuciones que la Iglesia considera lo mismo. Esto va a ser muy frecuente: a García Girón le toca un encontronazo con fray Diego de Borques, que evidentemente había invadido la esfera política de García Girón sobre asuntos espirituales. ¿Qué ocurría? Diego de Borques observó una conducta a su parecer indeseable en la ciudad de Caracas y amenazó con una excomunión general a la población. Esta espada de Damocles que pendía sobre la población de Caracas tenía aterrorizada a la gente. Tomen en cuenta que para esta época que un obispo amenazara con la excomunión a la totalidad de la población era poco menos que una catástrofe.

No llegó a ocurrir, el gobernador se interpuso, se esmeró en que esto no ocurriera; las quejas eran muchas contra el obispo Diego de Borques y finalmente fue cambiado, pero un tiempo después, porque es sucedido en 1618. La gobernación de García Girón, debemos señalarlo, contrastó muchísimo con la de Alquiza, al punto que el cabildo caraqueño pide prórroga a su período. La molestia con Alquiza había sido tanta que las mieles con García Girón habían cundido, habían sido muchas, habían traído un buen diálogo o una buena situación entre los criollos y el gobernador, y ellos piden que lo ratifiquen por un tiempo más. Pero el rey no cree conveniente y lo envía a otro destino en América.

No deja de ser curioso, ¿verdad?, que el cabildo respaldara la gobernación de García Girón y pidiera su continuación, y la Iglesia Católica no. Allí ya estábamos viendo lo que va a ser moneda común durante todo este tiempo y es el enfrentamiento entre la Iglesia Católica y las autoridades peninsulares en razón del solapamiento o la invasión de un poder en las atribuciones del otro. A García Girón lo va a suceder un personaje de gran importancia en este período. Nos referimos a Francisco de la Hoz Berrío, que va a ser gobernador entre 1616 y 1621, a quien solemos llamarlo el gobernador itinerante y fundador de pueblos.

¿Quién es Francisco de la Hoz Berrío? Es el hijo de Antonio de Berrío y de María de Oruña. Hermano a su vez de Fernando Berrío y Oruña, que para entonces era gobernador de Guayana y Trinidad. Toma posesión Francisco de la Hoz, el hermano de Fernando, el 15 de junio de 1616. Y podemos afirmar, sin la menor duda, que no hubo un gobernador en este período colonial que fundara mayor cantidad de pueblos indios en Venezuela.

Es algo verdaderamente asombroso. Puede llegar al centenar de pueblos fundados por este gobernador, al punto que en los cinco años en que se establece como gobernador en Venezuela está todo el tiempo dando vueltas. Prácticamente nunca está en Caracas, está todo el tiempo fundando pueblos de indios, como se les llamaba, respondiendo a la real cédula de Felipe III, que ordena que el obispo y gobernador se reúnan para fundar pueblos de indígenas, recogiendo a estos indígenas dispersos en diversas encomiendas y concentrándolos en esos pueblos donde se daba la evangelización por parte del misionero. En la cuarta y última parte vamos a ver este episodio fascinante y extraño de Francisco de la Hoz Berrío, el gobernador itinerante. Ya regresamos.

Aludíamos a unas cédulas reales recibidas en 1618, son las cédulas reales de Felipe III que instan al obispo y al gobernador a la fundación de pueblos indios. Esto guarda relación con la desaparición del sistema de encomiendas en Venezuela porque se quiere pasar de este sistema ya agotado, ya inservible, a la creación de estas ciudades que fuesen ciudades satélites de las ciudades principales y que creasen una red de asistencia y servicio. Recordemos que las ciudades principales estaban concebidas como ciudades para los blancos criollos y el lugar de los indígenas en ellas no estaba previsto de manera específica.

En cambio ahora con esta idea de crear los pueblos de indios, como se les llamaba, ellos vivirían allí con un régimen de cabildo, también asistidos por los misioneros y dedicándose a las labores de la agricultura y del ganado, o ya las tareas que fuesen económicamente viables, digamos así, ¿no? Es por eso que Francisco de la Hoz Berrío se toma muy en serio el tema y pasa cinco años fundando, como les dije antes, pueblos en Venezuela. Alrededor de las ciudades principales de entonces, estamos hablando del Tocuyo, de Carora, de Barquisimeto, de Trujillo, Valencia, Maracaibo y Caracas, porque ya Coro había entrado como en un período declinante y no se preveían cerca de Coro la fundación de estos pueblos indios. Aquí se produce un cambio importante, como le señalaba, un cambio de la encomienda al pueblo de indios.

Enumerarlos es imposible, porque es una lista muy larga, pero señalemos algunos, entre otras cosas porque tienen gran significación hoy en día, que ya no son unos pueblos sino unas ciudades. Por ejemplo, en 1620 el gobernador Francisco de la Hoz Berrío funda Santa Catalina de Cuara, Nuestra Señora de la Victoria, Nuestra Señora de la Candelaria de Turmero, San José de Cagua, San Mateo, San Gerónimo de Cocorote, San Miguel Arcángel de Acarigua, este nombre es bellísimo. San Antonio de Padua de los Naranjos de Humocaro Alto, qué belleza de nombre. Nuestra Señora del Rosario de Humocaro Bajo, Nuestra Señora de Alta Gracia de Quíbor, Santa Ana de Sanare, San Miguel Arcángel de Cubiro, San José de Ziquisique, San Juan Bautista del Valle de Duaca, San Juan Bautista de Urachiche, San José de Diuquama, entre otros. Estos que les he mencionado son en su mayoría en los valles de Aragua, en Yaracuy y el actual estado Lara.

En 1621 vamos a observar la lista cercana a Caracas y Berrío funda San Francisco de Paula de Aguafría de Baruta, funda El Valle, funda Santa Lucía de Pariaguán. Miren este nombre, qué belleza: Nuestra Señora de Copacabana de las Guarenas, Otro Dulce Nombre de Jesús o Buen Jesús de Petare, que es como se llama Petare, San Pedro y San Pablo de Antímano. Durante todo el tiempo de su gestión, Berrío además se esmera en promover el cultivo del tabaco y del cacao, que ya comienza su etapa ascendente, esta labor peripatética de Berrío, caminando o moviéndose por todo el territorio. De pronto se detiene porque le nombran su sucesor, Juan de Treviño y Guillamas, y Berrío se va, ya ha culminado su labor y, lamentablemente, muy cerca de La Habana, rumbo a España, en 1622. La embarcación en la que va naufraga y el hijo de Antonio de Berrío fallece en el naufragio, en 1622.

Pero es imposible no recordar que todos estos pueblos de indios que hemos señalado fueron producto de su tarea frenética como fundador de pueblos en Venezuela en este período, entre 1616 y 1621. En estos años precisamente va a haber un cambio de rey: fallece Felipe III y asume Felipe IV. Felipe IV asume el 31 de marzo de 1621 cuando se coloca la corona.

Felipe IV va a gobernar durante 44 años para hacer un gobierno similar en duración al de su abuelo Felipe II y el de su bisabuelo Carlos V. Va a reinar desde el 31 de marzo de 1621 hasta el 17 de septiembre de 1665. Va a escoger como su mano derecha al célebre, al celebérrimo Conde Duque de Olivares, Gaspar de Guzmán y Pimentel, que lo va a acompañar en labores de gobierno entre 1621 y 1643. Año este último en que cae en desgracia y Felipe IV lo envía al destierro; se distingue claramente el gobierno del período de Felipe IV durante la asesoría del Conde Duque de Olivares, y cuando lo pierde hay una notable diferencia.

A Felipe IV le toca un reinado difícil, tiene que atender el desafío bélico permanente de Holanda, de Francia e Inglaterra, y el tema de América y las Indias, como se les denominaba entonces, pasó a un segundo plano frente a este conflicto europeo. Los dominios de Felipe IV van a verse reducidos durante ese período, pero estos temas y otros serán los que trabajaremos en nuestro próximo programa, cuando veremos el período donde Felipe IV estará gobernando, Venezuela seguirá su camino, su andadura. Hasta aquí el programa de hoy, habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompaña en la producción Mary Sosa y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho.

Un gusto hablar, pensar y discurrir para ustedes.

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