Serie Militares. Rafael Alfonzo Ravard (último capítulo de la serie)
Militares. Rafael Alfonzo Ravard (último capítulo de la serie)
Transcripción
Rafael Arráiz Lucca sobre militares venezolanos. Este es el programa número veinticinco con el que concluye la serie. Vamos a hablar de un hombre extraordinario, uno de los grandes gerentes públicos en toda la historia de Venezuela: nada menos que el general Rafael Alfonzo Ravard, un caraqueño que nació en 1919 y falleció en 2006, cuando tenía 87 años. Rafael Alfonzo nace en Caracas el 7 de agosto del año 1919; era hijo de Santiago Alfonzo Rivas y de Isabel Ravard Bauder.
Su padre, Santiago Alfonzo Rivas, fundó en el año 1910 una empresa que ha sido extraordinaria e histórica para Venezuela, que es Alfonzo Rivas. Seguramente todos ustedes tienen en la memoria la famosa maicena americana, con aquella canción tan pegajosa que escuchamos durante décadas los venezolanos. Aquella canción que decía: "La maicena americana, gran producto nacional, gran producto nacional, lleva el águila en la caja, distintivo sin igual". Bien, él era hijo de Santiago Alfonzo Rivas y de Isabel Ravard Bauder.
Estudió toda su escolaridad desde el kínder en la primaria Yelva Chirato, en el Colegio San Ignacio. De hecho, su padre Santiago Alfonzo Rivas fue uno de los grandes y primeros benefactores de la Compañía de Jesús en Venezuela y del Colegio San Ignacio, cuando el general Gómez permitió que la congregación u orden de los jesuitas regresara a Venezuela. Recordemos que ellos habían sido expulsados en tiempos de Antonio Guzmán Blanco; Gómez les permite regresar y se fundan el Colegio San José en Mérida y el Colegio San Ignacio en Caracas.
Y después, muchos años después, esa obra magna de los jesuitas en Venezuela que es Fe y Alegría, que la mencionaremos luego porque el general Alfonzo fue presidente de Fe y Alegría durante muchos años. De modo que el joven Rafael va a egresar a los 17 años como un bachiller en el año 1936, y de inmediato le manifiesta a su padre su vocación militar y entra en la Academia Militar de Venezuela, en ese cuartel que había se comenzó a construir en tiempos de Cipriano Castro, se concluyó en tiempo de Juan Vicente Gómez y cuyo arquitecto fue Alejandro Chataing, que es el cuartel de La Planicie donde quedaba entonces la Academia Militar.
La sede actual en Los Próceres. Allí va a estudiar, él se va a graduar en 1939, en la promoción Simón Bolívar, que fue como se llamó, y va a egresar con el grado de alférez, que era lo común en aquel entonces. De inmediato la Fuerza Armada lo envía a Italia, a la Academia Real de Artillería e Ingeniería en Italia. Y esto está ocurriendo en 1939, cuando estaba gobernando Eleazar López Contreras y en 1939 estalla la guerra. Recordemos que Hitler invade el corredor del Danzig en Polonia y comienza la Segunda Guerra Mundial.
Y el gobierno de Venezuela toma la decisión de traerse a esos muchachos que han enviado a formarse en la Academia Real de Artillería e Ingeniería en Italia y finalmente ellos van a pasar apenas 10 meses allá de instrucción. Dije apenas, pero diez meses de instrucción tampoco es poca cosa. En todo caso, los tenemos de vuelta en septiembre de 1939. Y en 1940 ya está como subteniente en Mérida, ha sido destacado al batallón Rivas d'Ávila en Mérida; va a estar poco tiempo allá, incluso él hace un intento, no, se inscribe en la Universidad de Los Andes porque tenía la idea de formarse como ingeniero además de militar, pero claro muy pronto lo cambian del destino.
Se lo traen a Caracas y abandona ese primer intento de estudios de ingeniería en la Universidad de los Andes, y en Caracas va a ser destacado al Batallón Boyacá. Luego, al año siguiente, en 1941 se va a formar el Batallón Francisco Avendaño en el Cuartel Urdaneta, en Catia, en Caracas, y él va a ser destacado particularmente a ese batallón, que fue muy importante dentro de las Fuerzas Armadas, dentro del Ejército. Era la fuerza de la que él formaba parte.
Y en 1941 vamos a tener un hecho importante en su vida y es que ya gobernando Isaías Medina Angarita, el padre de Rafael Alfonzo, Santiago Alfonzo Rivas, ha aceptado la proposición del hijo: quiere irse a estudiar ingeniería en el MIT. El MIT es el Massachusetts Institute of Technology, una de las mejores universidades del mundo en ingeniería, pero para que eso ocurriera tenía que ser autorizado por el jefe máximo de las Fuerzas Armadas, quien en ese entonces era el presidente de la República, que era Isaías Medina Angarita. Y entonces el padre del muchacho, del joven, van a hablar con Medina; Medina autoriza que vaya, le da permiso para que se vaya a estudiar en el MIT y así ocurre.
Y se va en 1941; va a egresar como ingeniero civil de esta universidad en 1945, no solo con unas muy buenas calificaciones como ingeniero, sino que añadí ahora una nueva lengua, el inglés, que lo maneja perfectamente a partir de entonces y durante toda su vida. Luego veremos cómo también adquiere el francés. Él va a regresar entonces en 1945; cuando regresa es ascendido a teniente y lo asignan director de los trabajos de construcción de la carretera de El Junquito. Recordemos que ya estamos hablando de un ingeniero, un ingeniero civil, además perfecto para ser el jefe, el director, de la construcción de esa carretera que ha sido tan importante para esta región central del país.
Y allí estaba cuando la conspiración del 18 de octubre de 1945, que él no formó parte. A él trataron de contactarlo algunos conjurados para que se incorporara, pero por algunos detalles más bien casuísticos que yo relato en mi biografía de él, es la única biografía que se ha escrito del general Alfonso Ravard, los remito a la biografía porque en el programa no puedo dar todos los detalles que están en la biografía. En todo caso, a él lo contactaron por unas características o unas circunstancias azarosas, no dieron con él y él no estaba en la conspiración. Él estaba en su trabajo allí en la carretera de El Junquito.
Viene el golpe del 18 de octubre de 1945 y él es designado el primero de noviembre como director de transporte del MOP, del Ministerio de Obras Públicas. Recordemos que el Ministerio de Obras Públicas había sido creado en tiempos de Antonio Guzmán Blanco y su fundador fue un ilustrísimo ingeniero venezolano, Jesús Muñoz Tébar. Lo digo porque si con alguien puede compararse la obra de Rafael Alfonzo Ravard es con la de Muñoz Tébar. Sin temor a equivocarme puedo asegurar que estos son los dos grandes gerentes públicos en construcción de infraestructura que ha tenido el país.
De modo que él va a ser designado director del transporte del MOP el 1º de noviembre. Al año siguiente, en 1946, es ascendido a capitán y el 10 de julio de ese año ha ascendido al jefe de la 4ª sección del Estado Mayor General. Ya era una tarea importante la cuarta sección del Estado Mayor General. Recordemos que desde su regreso a Venezuela, Carlos Delgado Chalbaud, que era profesor en la Academia Militar de Venezuela, pues había establecido una relación de amistad importante con el joven Alfonso Ravard.
Incluso podemos afirmar que Alfonzo Ravard era sobre todo delgadista y era como se les llamaba a las personas cercanas del afecto, seguidores de Carlos Delgado Chalbaud. Esto lo comento porque cuando asumen el poder Betancourt con la Junta Revolucionaria de Gobierno y Carlos Delgado es miembro en las juntas y además ministro de la Defensa, pues no puede extrañarnos que de inmediato el director de transporte del MOP es un hombre de las ya altas calificaciones que tenía el oficial Alfonso Ravard. Le faltaba mucho para ser general, estamos hablando de un teniente, pero era un teniente egresado de una de las mejores universidades del mundo en ingeniería civil. Bien, en la próxima parte del programa seguimos con la vida y obra de Rafael Alfonso Ravard, ya regresamos.
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Bien, en la parte anterior señalábamos que estamos en 1947 y al año siguiente, en 1948, Alfonso Ravard sí participa en las reuniones de civiles y militares que conducen al golpe de Estado contra Rómulo Gallegos. Él participa en algunas reuniones, probablemente formó parte de las consultas que hizo Delgado Chalbaud, que estaba en aquella disyuntiva tan difícil de sumarse al golpe que promovían Pérez Jiménez y sus compañeros o sustraerse. Él participó de esas tensiones asistiendo a algunas reuniones. Una vez que dan el golpe, al año siguiente, en 1949, Alfonso Ravard es enviado a París para hacer el curso de Estado Mayor en la Escuela Militar de Francia.
Esto era una distinción muy particular; va a estar allá haciendo el curso del Estado Mayor. La Escuela Militar de Francia, valga decirlo, es de las mejores del mundo. Le añadía su formación en inglés, ahora el francés, y algo que lo va a caracterizar en el mundo, si se quiere, de las anécdotas personales, y es que desarrolla un gusto muy particular por la gastronomía francesa. De hecho llegó a tener conocimientos importantes en esa materia. En 1950 está en París, entonces ha ascendido a mayor porque ya le correspondía de acuerdo con su desempeño y el tiempo.
Y en 1951 es designado agregado militar de la embajada de Venezuela en Francia. De modo que ya había terminado el curso de Estado Mayor, ya había sido ascendido y ahora se quedaba en París como agregado militar. Regresa en 1952, muy molesto con el magnicidio de su amigo Carlos Delgado Chalbaud, ocurrido en 1950. Él permanece un tiempo más en París y finalmente regresa; no quiere volver a las Fuerzas Armadas, pide un permiso al regresar a Venezuela y en 1952 funda una empresa de ingeniería.
Y comienza a hacer trabajos como ingeniero, dentro del lapso del permiso que le otorgaban las Fuerzas Armadas. Allí él estaba en la coyuntura, renunciaba absolutamente a su carrera militar o al terminar el permiso regresaba. Eso va a ocurrir en 1953 cuando el general Víctor Maldonado Michelena, que trabajaba con Marcos Pérez Jiménez en una oficina para proyectos especiales, convence a Alfonso Ravard de que se encargue de la Comisión de Estudios para la Electrificación del Caroní. Alfonso Ravard tiene muchas dudas, pero el proyecto lo apasiona, le resulta fascinante, y es designado presidente de la CEEC, como se llamaba esta comisión que se iba a dedicar a estudiar las posibilidades que había de aprovechar el caudal del río Caroní para la construcción de centrales hidroeléctricas.
Ya había un estudio de factibilidad de Borners & Rowe hecho durante el Trienio de Acción Democrática, de modo que él no estaba comenzando de la nada, ya había un estudio previo y comienza entonces su trabajo. Va formando un equipo de gente destacadísima desde el punto de vista técnico y en 1955 es ascendido a teniente coronel, cuando ya tenía dos años al frente de la comisión de estudios para la electrificación del Caroní.
Al año siguiente, en 1956, da un paso importante en su vida: se casa con Corina Wallace Olavarría. Una pareja muy sólida, ella lo sobrevive, no tuvieron descendencia, fue una compañera extraordinaria del general Alfonso, pues a lo largo de todos los años que vienen en este recorrido que venimos haciendo. Y en 1956, ese mismo año de su matrimonio, comienza a dirigir la construcción de Macagua. Macagua I y se va a inaugurar tres años después la primera etapa, en el año 1959, cuando ya gobierna Rómulo Betancourt. Ese año también es ascendido a coronel en 1959, cuando llega Betancourt por la vía electoral al poder.
Pero antes han ocurrido otros hechos que son muy importantes también. Recordemos que el 23 de enero de 1958, Wolfgang Larrazábal asume la presidencia de una junta cívico-militar de gobierno y forma un gobierno. Y el 30 de enero, siete días después de asumir el gobierno, Larrazábal designa a Rafael Alfonzo Ravard presidente de la Corporación Venezolana de Fomento. Allí había un tema importante y es que la Corporación Venezolana de Fomento, a partir de 1946, había otorgado créditos a empresas privadas para la creación de un parque eléctrico nacional.
Ustedes saben, sin electricidad no hay ninguna posibilidad de desarrollo económico y para Venezuela entonces era urgente construir un parque de generación eléctrica, bien fuese termoeléctricas o hidroeléctricas. Y eso lo venían desempeñando las empresas privadas con créditos de la Corporación Venezolana de Fomento, pero muchas de estas empresas no eran rentables porque Venezuela, hay que recordarlo, era un país bastante despoblado. Los números no le daban a muchos de estos empresarios y entonces no le queda otro camino al gobierno que crear Cadafe, la Compañía Anónima de Administración de la Fuerza Eléctrica. El fundador de Cadafe es el entonces teniente coronel Rafael Alfonzo Ravard.
Y se va a formar con qué, Cadafe: con aquellas empresas privadas creadas a partir de 1946 que eran alrededor de 20, no son conchas de ajo, y que no tenían viabilidad económica. Entonces todas ellas forman una empresa pública. Esto va a ocurrir durante el gobierno de Wolfgang Larrazábal, cuando él ha sido designado presidente de la Corporación Venezolana de Fomento y desde allí coordina este reordenamiento del sector eléctrico venezolano. Se crea Cadafe y, bueno, eso es en el año 1958.
Cuando vence Betancourt en diciembre las elecciones y asume el poder en marzo del año 1959 lo ratifica a Alfonso Ravard como presidente de la Corporación Venezolana de Fomento y al año siguiente lo distingue todavía más, porque Betancourt toma la extraordinaria decisión de crear la Corporación Venezolana de Guayana y lo designa a él como presidente fundador, al entonces coronel Alfonso Ravard, para que organizara a partir de la CVG todo el desarrollo del sur del país en sus grandes empresas, que Venezuela llegó a tener, y que fue todo esto coordinado durante muchos años por Alfonso Ravard.
Una vez que la CVG comienza a funcionar, viene un nuevo desafío y es que se necesita fundar una ciudad, una ciudad donde que sea el epicentro de todo este desarrollo: hay que buscar un sitio, o el sitio se encuentra. Alfonso Ravard entra en contacto con su alma mater, el MIT, y se hace una asociación estratégica entre el MIT y la Universidad de Harvard. Y se diseña una ciudad, esa ciudad es Ciudad Guayana. Se vienen unos arquitectos urbanistas de estas universidades a coordinar inicialmente el proyecto, regresan a sus lugares de trabajo y queda el arquitecto Juan Andrés Vegas como coordinador del proyecto en Ciudad Guayana.
El general, por supuesto, como coordinador completo de este tema, por cierto todavía no era general, era coronel. Y se va a fundar entonces Ciudad Guayana. Recordemos que la casi totalidad de las ciudades venezolanas fueron fundadas por los españoles en los 300 años que fuimos provincias del Imperio Español. Ciudades fundada por los venezolanos: Ciudad Ojeda, que la fundó Eleazar López Contreras durante su gobierno, y ahora Ciudad Guayana, fundada durante el gobierno de Rómulo Betancourt y coordinada por Rafael Alfonzo Ravard.
Allí, pues imagínense la destacadísima actuación que va a tener él en esta circunstancia. En 1961 también lo tenemos como edecán de John Kennedy en la visita que hizo Kennedy a Venezuela; Betancourt lo designa edecán de Kennedy. No había muchos otros que pudieran hacerlo con la destreza de Alfonso Ravard porque hablaba un perfecto inglés y estuvo esos días que estuvo el presidente Kennedy con su esposa, con Jackie Kennedy, en Venezuela. Él fue su edecán.
En la próxima parte del programa seguiremos viendo la epopeya fundadora de empresas por parte de Rafael Alfonso Ravard. Bueno, una vez que Alfonso Ravard está al frente de la CVG empiezan los trabajos de planificación, de la construcción y de la represa de Guri, que es una hechura suya en su totalidad, desde los primeros trazos. Desde el lugar donde se va a establecer hay una foto extraordinaria con Betancourt, Juan Pablo Pérez Alfonso y Rafael Alfonzo Ravard viendo el terreno donde los estudios técnicos coordinados por Alfonso Ravard señalan que debe hacerse la represa de Guri, que va a dar pie a la central hidroeléctrica.
Allí comienza la construcción y también se advierte en las necesidades para que la CVG tenga una empresa específicamente dedicada al tema y entonces Alfonso Ravard en 1963 va a fundar Edelca, Electrificación del Caroní, Compañía Anónima, una de las mejores empresas públicas que ha tenido Venezuela, junto con el Metro de Caracas, por supuesto. El Metro de Caracas lo fundó el ingeniero José González, que mientras estuvo en vida y unos cuantos años más, funcionó impecablemente. Bueno, Alfonso Ravard va a fundar Edelca en 1963 para que sea la empresa coordinadora de este aprovechamiento de las aguas del Caroní, que ha comenzado en 1953 y tiene una primera etapa fundamental cuando se inaugura Macagua I en 1959.
Y ahora está la empresa ocupada en la gran obra, enorme obra que hicimos los venezolanos con empresas extranjeras asociadas, de la central hidroeléctrica de Guri. En 1964 lo hallamos como refundador de Sidor, de la Siderúrgica del Orinoco, y allí se le da una configuración diferente a la que traía; hay una gerencia más especializada dedicada al tema. Y en 1964, ese mismo año, es ascendido a general de brigada, y entonces comienza una aventura también fabulosa de Alfonso que a mí en lo particular me emociona muchísimo.
Es Alfonso Ravard y otro ilustre venezolano que fue J. J. Cabrera Malo, el presidente de Conare, la Comisión Nacional de Reforestación del país, escoge el sitio para crear el bosque de pinos de Uverito. Cuando Uverito se siembra y se concluye, coordinado por Alfonso Ravard y J. J. Cabrera Malo, es el bosque sembrado más grande del mundo, sembrado por el hombre. No es el bosque más grande del mundo natural, por supuesto que no, eso es el Amazonas, pero el bosque sembrado específicamente por el hombre más grande del mundo es Uverito.
¿Qué buscaba Alfonso Ravard con esto? Bueno, suplir toda la demanda maderera venezolana. El pino caribe era el indicado, esa demanda maderera estaba fundamentada básicamente en maderas para los muebles, para las cocinas, para la construcción, etcétera. Ese es un gran proyecto fundamental, por supuesto, del desarrollo del país y del desarrollo infraestructural del país. Uverito comienza entonces en 1966 y en 1967 ocurren tres hechos importantes en la obra extraordinaria de Alfonso Ravard.
Se funda Alcasa, Aluminio del Caroní, Sociedad Anónima. Se funda Cementos Guayana y se funda el Colegio Loyola-Gumilla en Ciudad Guayana. Fíjense, tanto Alcasa como Venalum como Cementos Guayana seguían el esquema previsto por el general Alfonzo de las empresas mixtas. El Estado venezolano, a través de la CVG, era accionista de estas empresas, pero era accionista minoritario.
Felizmente minoritarios porque el grueso de las empresas, del 70 por ciento aproximadamente, variaba de un caso a otro de las empresas y el capital accionario era extranjero, de empresas altamente tecnificadas y con una experticia muy larga sobre la materia. Por ejemplo, Alcasa, el presidente y mayor accionista de Alcasa era Luis Reynolds, el integrante de la familia creadora de aluminio Reynolds, que probablemente sea la empresa de aluminios más grande del mundo. Entonces esto tenía algunas consecuencias maravillosas, es decir, el Estado había invertido un dinero.
La empresa era manejada como una empresa privada, como tienen que ser manejadas las empresas, y producía ganancias. Le producían ganancias al Estado porque la gerencia estaba en las mejores manos y esa gerencia estaba enfocada en la tarea fundamental de una empresa, que es producir ganancias, prestar un servicio y producir ganancias. Y esto hizo que el proyecto de esas empresas mixtas fuese altamente exitoso, con base en este esquema del que les vengo hablando, diseñado por Alfonso Ravard y por la Venezuela de aquel entonces, porque este criterio lo respaldó Betancourt. Lo respaldó Leoni, lo va a respaldar Caldera también, que son los gobiernos democráticos en los que se viene desempeñando Alfonso Ravard.
Y bueno, el año 68 para él ha debido ser un año de epifanía porque hacia finales de año el presidente Leoni inaugura la primera etapa de Guri, que ha comenzado a construirse como vimos muchos años antes. En el 61 o 62, es una obra más grande desde el punto de vista de ingeniería que se ha hecho en Venezuela en lo que corresponde a la generación de energía eléctrica. En el momento en que se inaugura, Guri es la tercera central hidroeléctrica del mundo.
Ya no lo es porque en China se creó una central hidroeléctrica de gigantescas dimensiones, pero creo que Guri hoy en día es la cuarta, si mi memoria no falla en este momento, pero en líneas generales en aquel momento era de lo más grande que se había hecho en el mundo. Bueno, para Leoni también, como guayanés, aquello debió ser un momento estelar. Por cierto, recuerdo que hay una crónica de la inauguración, una crónica extraordinaria de ese gran periodista que fue Miguel Otero Silva, del momento en que se inaugura la primera etapa de Guri.
Viene entonces ahora el gobierno de Rafael Caldera desde 1969 a 1974 y una vez más el general Alfonso es ratificado. Les recuerdo el siguiente recorrido: lo nombran en 1953, los ratifican Larrazábal, luego Sanabria, luego Betancourt, luego Leoni y ahora Caldera. Es decir, hay un reconocimiento expreso del extraordinario trabajo técnico que ha desarrollado este oficial de las Fuerzas Armadas venezolanas que es de tal magnitud que signos políticos contrarios, como puede ser la dictadura de Pérez Jiménez y los gobiernos democráticos de Betancourt, Leoni y Caldera, lo ratifican en sus tareas.
Esto no es un detalle menor para nada. En ese primer gobierno de Rafael Caldera se va a fundar Venalum, la Venezolana de Aluminio, una empresa de aluminios en paralelo a Alcasa, bajo el mismo esquema de empresas mixtas con capital accionario extranjero. El caso de Venalum eran los japoneses y él era Alfonso al frente del proyecto. De modo que para el momento en que Carlos Andrés Pérez gana la presidencia de la República en diciembre de 1973 y va a comenzar su gobierno en 1974, Alfonso Ravard tiene 21 años en el sur de Venezuela, desarrollando todo este conglomerado industrial hidroeléctrico urbano que se creó en el sur.
Hay que ver lo siguiente: Ciudad Guayana, es decir, Puerto Ordaz, San Félix y la ciudad que hay allí, hoy en día está entre la quinta y la sexta ciudad de Venezuela. Estamos hablando de algo que prácticamente no existía en esos términos cuando se comienza su planificación de la ciudad, de modo que ha habido un crecimiento enorme en el sur del país alrededor de toda esta trama industrial que orquestó el general Alfonso Ravard.
En la última parte del programa vamos a ver, digamos, los momentos ya de consagración de la gerencia pública de Alfonso Ravard, porque como ustedes saben se va a fundar PDVSA, Petróleos de Venezuela, Sociedad Anónima, para que lleve adelante la estatización del petróleo en Venezuela. Y cuando Carlos Andrés Pérez toma esa decisión, y su partido Acción Democrática, piensan en el venezolano indicado para adelantar esa transición de las concesionarias a una empresa holding como fue PDVSA, y la persona indicada fue el general Rafael Alfonso Ravard, un hombre que merecía la confianza de tirios y troyanos. Eso lo veremos en la última parte del programa. Estás en sintonía de Unión Radiocultural.
Recuerda, todos los programas están colgados en la aplicación ANCHOR.FM. Este programa Venezolanos lo puedes volver a escuchar los sábados a las 10 de la noche y los domingos a las diez de la mañana. Somos Unión Radio Cultural. Ustedes escuchan Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural.
Decíamos en la parte anterior del programa que en esta revisaríamos esa designación por parte de Carlos Andrés Pérez del general Alfonso Ravard como presidente fundador de PDVSA. Aquí han debido ocurrir consultas de todo tipo en las altas esferas políticas y yo sospecho que el sanctasanctórum de Betancourt y los otros integrantes desde los altos estamentos políticos, Caldera, probablemente hayan avalado el nombramiento de Alfonso Ravard, porque el temor que había era que se creara una empresa del Estado petrolera y se politizase. Y la garantía de que eso no iba a ocurrir fue el nombramiento de Alfonso Ravard, quien va a desempeñarse como presidente de la empresa desde 1975 hasta 1983.
Durante ocho años son los años en que PDVSA avanza y se convierte en una de las cinco empresas petroleras más grandes del mundo, y eso lo hace el general Alfonso al frente de la empresa. También Alfonzo Ravard, en tiempos del gobierno de Luis Herrera Campins cuando el ministro de Energía y Petróleo era Humberto Calderón Berti, junto con Calderón Berti, Alfonso Ravard va a iniciar la internacionalización de PDVSA. La idea que PDVSA tenga intereses en activos en el extranjero se comenzó por Europa con las VEBA Oil y la Ruhr Oil, en Alemania y Suecia; ese proceso inicial también va a participar Alfonso Ravard en sus inicios.
Aquí hay una pregunta interesante: porque si Alfonso Ravard no sabía de petróleo lo nombran allí. Esto lo responde muy claramente Carlos Andrés Pérez en sus memorias, ese libro con conversaciones que recogen los excelentes periodistas Roberto Giusti y Ramón Hernández, pero les explica allí que él quería que el presidente de la empresa no proveniera de la empresa para que se garantizase un equilibrio allí. Los argumentos de Pérez son demasiado claros en relación con esto, pero en este caso mi juicio funcionó porque si bien Alfonso Ravard no sabía de petróleo, sí sabía de gerencia y estableció un decálogo, más que un decálogo, un quíntuple, unos cinco puntos importantes para el manejo de la empresa que tendían a reforzar la meritocracia, el profesionalismo, la ausencia de intereses políticos en el manejo de la empresa.
La idea de que la empresa tenía que manejarse como una empresa que produce ganancias, que hiciese inversiones y le produjese ganancias a los accionistas. ¿Quiénes son los accionistas de PDVSA? ¡Los venezolanos! Todos los venezolanos somos accionistas de PDVSA y eso fue lo que se propuso el general Alfonso con un equipo, ahí sí todos de expertos petroleros, que venían de la industria: Guillermo Rodríguez Erazo, que venía de la Creole, Alberto Quiroz Corradi y que venía de la Shell. Es decir, se crearon las empresas, las concesionarias se transformaron en empresas venezolanas, cambiaron su nombre y había una empresa matriz que las coordinaba que era PDVSA.
Se fue haciendo a lo largo de su presidencia una simplificación de la estructura de PDVSA y cuando él ya tiene ocho años allí está por concluir el gobierno de Luis Herrera, el general Alfonso se retira en 1983. Además, en 1983 se cumplían 30 años de haber comenzado en la presidencia de la Comisión de Estudios para la Electrificación del Caroní. De modo que tenía 30 años de servicios públicos en Venezuela como nadie los ha tenido, en la intensidad que lo estuvo él y en las significaciones que lo estuvo. Ya pasaba a retiro dentro de la administración pública, pero no a retiro laboral porque en 1976 los jesuitas y la Compañía de Jesús lo habían designado presidente de Fe y Alegría.
Y él estuvo al frente de Fe y Alegría durante 14 años, entre 1976 y 1990. Fue presidente de la institución en 1981, además siendo presidente de PDVSA tuvo una distinción particular, que fue electo individuo de número de la Academia de Ciencias Físicas, Matemáticas y Naturales, que entonces era la academia natural de los ingenieros. Su discurso de incorporación, por cierto, es un discurso muy interesante e útil porque es una suerte de crónica en relación a la breve historia del desarrollo eléctrico venezolano donde él fue un protagonista esencial. Porque no solo estamos hablando de Guri, estamos hablando de Macagua y estamos hablando de Cadafe.
Recuerden que es el fundador de Cadafe y estamos hablando de cómo la coordinación que se hizo en el caso de Caracas entre Electricidad de Caracas y las fuerzas que venían de Guri, las fuerzas eléctricas que venían de Guri, las coordinaron Alfonso Ravard y Óscar Machado Zuloaga en la Electricidad de Caracas. De modo que si alguien sabía de fuerza eléctrica en Venezuela, tanto hidroeléctricas como termoeléctricas, era el general Alfonso y por eso su discurso versa sobre este desarrollo extraordinario que tuvo Venezuela.
Venezuela pasó en poquísimos años de prácticamente no tener electricidad para el desarrollo a tener una sobreabundancia. Venezuela llegó a venderle electricidad a Brasil y Colombia. Y buena parte del protagonismo de todo este episodio es él. Bueno, en 1984 y 1989 lo tenemos como senador de la República; como independiente ha sido electo en las planchas del partido COPEI a proposición de Rafael Caldera.
Y entre 1984 y 1998 pasa a ser presidente de la empresa de su padre, Alfonzo Rivas, y estuvo allí durante 14 años como presidente de la empresa familiar. Llevó a la empresa otras cotas junto con su sobrino, que era el gerente general, Rafael Alfonzo Hernández; llevaron a Alfonzo Rivas hasta niveles extraordinarios. Y en 1998, cuando tenía 79 años, el general Alfonso pasó totalmente a retiro.
Al quedarse en su casa, al leer y pasear, estar tranquilo después de una de las hojas de servicio más extraordinarias que ha tenido el país, y se trata de un militar venezolano formado en nuestras academias militares, la de La Planicie, con un título de ingeniero de una de las mejores universidades del mundo, y con esta extraordinaria obra que he relatado a lo largo de este programa. Este debería ser uno de los grandes orgullos de las Fuerzas Armadas Nacionales y de Rafael Alfonso Ravard. Los reconocimientos que ha habido son casi inexistentes, casi inexistentes. Esa es una deuda de gratitud que tenemos los venezolanos para con él y en algún momento habrá que saldar.
Bien, habló para ustedes, como siempre, Rafael Arráiz Lucca. Esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarais@hotmail.com y en Twitter, arroba rafaelarais. Hoy, como les dije al principio, concluye esta serie de 25 militares venezolanos. Pronto pasamos a otras series y otros temas. Saludos para todos, hasta nuestro próximo encuentro.