Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos. Un programa sobre el país y su historia. Hablemos de Immanuel Nobel, un sueco que había emigrado a Rusia en 1837 con una maleta cargada de inventos científicos. Sus hijos fueron Alfred, Robert y Ludwig, y continuaron la tradición de investigación que inició su padre. Recordemos que Alfred fue el que inventó la dinamita.
Ludwig fabricaba armas, mientras Robert se dedicó al tema petrolero, por eso estamos hablando de la familia Nobel. Baku, como he dicho en programas anteriores, entonces quedaba en Rusia y hoy día es Azerbaiyán. Recordemos también que el premio Nobel fue creado por ellos, el más prestigioso del mundo.
Se dice que lo crearon por el sentimiento de culpa por haber sido los inventores de la dinamita; es posible. En todo caso, el origen de la fortuna Nobel es petrolero y se inicia con unos hechos importantes que tienen a Ludwig Nobel como protagonista, ya que él es el que resuelve el problema de la carga en los buques y crea el buque cisterna.
Ese primer buque cisterna se va a llamar Zoroaster o Zoroastro y fue el primero que prestó servicios al mundo: estamos hablando del año 1878 en el mar Caspio. Luego, en 1882, años después, se prueba con éxito el buque cisterna del océano Atlántico. Se produce entonces una revolución mundial en transporte y comercio de crudo. Para este año ya había alrededor de Baku 200 pequeñas refinerías que servían al imperio zarista, pero los mercados fuera de Rusia brillaban por su ausencia, y allí vamos a colocar la lupa en los minutos que siguen.
Otros productores rusos como Bunguey y Palashkovsky comenzaron a construir un ferrocarril que les permitiría vender petróleo al mar Negro, que estaba desasistido. Pero no contaban con suficientes recursos. Entonces se produjo la entrada en el mundo del petróleo de la legendaria casa Rothschild de París.
La rama de los Rothschild parisina, presidida por el barón Alphonse, fue ese el motivo por el que entraron en el negocio petrolero. Prestaron los recursos, adquirieron acciones y para 1883 el puerto de Batum, en el mar Negro, era de los principales puertos del mundo en materia petrolera. Se construyó entonces el ferrocarril Baku-Batum, que le abre al petróleo ruso el mercado occidental.
Entonces cambia drásticamente el mapa petrolero del mundo y esto es un gran desafío para la Standard Oil, la de Rockefeller. Para 1888 la producción rusa alcanzó los 23 millones de barriles por año, casi cuatro veces la producción norteamericana. Y eran factores esenciales en ese crecimiento dos casas: la Nobel y la Rothschild, que se le adelantaron al viejo Rockefeller y le coparon el mercado de Occidente.
Pero Rockefeller reaccionó rápidamente y fundó la Anglo-American Oil Company. Y con ella compitió desde Londres con el petróleo ruso, controlado por estas dos familias, una sueca y una judía respectivamente: suecos los Nobel y judíos los Rothschild. Bueno, hay que aclarar que estos Rothschild entran como banqueros, y la fortuna de ellos siguió creciendo.
Como banqueros, el petróleo fue un negocio importante, pero no fue el epicentro en la fortuna de los Rothschild. Dice David Landes, este gran historiador de las fortunas familiares, lo siguiente en relación con los Rothschild: la dinastía más importante y tenaz de la historia de la economía moderna. Y no es poca cosa decir esto proveniendo del historiador especialista en este tema de las dinastías empresariales, como David Landes.
Este es el panorama entonces del petróleo en el mundo en estos años inmediatamente posteriores a la epopeya del coronel Drake en Titusville, que referimos al programa anterior, y como vemos hemos pasado de los afloramientos naturales a la extracción febril. Antes se le había hallado a los hidrocarburos un uso permanente y exigente, que es el kerosén, la sustancia que encendía las lámparas. Es decir, la luz en la oscuridad de aquellos años era el petróleo; recordemos que para esta fecha de la que estamos hablando no se ha inventado la luz eléctrica.
De modo que la luz en la oscuridad era el kerosén, en las famosas lámparas austríacas o vienesas, como también se les conocía. Veamos ahora qué está ocurriendo en Venezuela en medio de este contexto. Recordemos que bajo el marco de la Constitución Nacional de 1864 y la Constitución Federal se otorgan las primeras concesiones porque pasa a ser una atribución de los presidentes del estado, que era como se llamaba a lo que hoy en día llamamos gobernadores de los estados.
Y la primera concesión de las que tenemos noticia fue otorgada por el general Jorge Sutherland, que era presidente del estado Zulia, y se le entrega a un norteamericano llamado Camilo Farrand el 24 de agosto de 1865. Lo que le entregan a Farrand: él se compromete a pagar impuestos municipales y a explotar la mina durante 10 años, pero eso no ocurrió. Él ni siquiera empieza a explotar la mina petrolera y la concesión por incumplimiento expira al año siguiente. En 1866 se otorgan dos concesiones que tampoco lograron sus cometidos y caducaron al tiempo de haber sido otorgadas.
Hasta que hay una otorgada en 1878. Se le otorga al hacendado Manuel Antonio Pulido, ya que éste solicita al Gran Estado Los Andes, que era como se llamaba en aquel momento a los tres estados andinos. Y él solicita una concesión para explotar cerca de Rubio lo que se denominaba, voy a citar, Globo de Terreno Mineralógico. La concesión le es otorgada el 3 de septiembre de 1878 y esta sí tuvo efecto: es la primera concesión otorgada que se hace efectiva.
Recordemos que estas concesiones fueron otorgadas bajo el marco de la Constitución del 64, que le autorizaba a los estados hacerlo. Esto va a cambiar con la Constitución de 1881, cuando se transfiera esa facultad de los estados al gobierno central o al gobierno federal, que era como se llamaba entonces. Esta es una modificación de la Constitución que hace Antonio Guzmán Blanco para tener en sus manos la posibilidad de otorgar las concesiones mineras.
Veamos de dónde ocurre, por qué Manuel Antonio Pulido solicita esta concesión y hay que remontarse a tres años antes, cuando el 18 de mayo de 1875 en la ciudad de Cúcuta tiene lugar un terremoto devastador que casi arruina la ciudad por completo. Ese terremoto tuvo una duración de cerca de un minuto y llegó a 9 grados en la escala de Mercalli y 7,3 en la escala de Richter, de modo fuerte. El movimiento de las capas tectónicas produjo alrededor del Cerro Negro la emanación de unas aguas viscosas; esto lo refiere el diario Porvenir de San Cristóbal. Allí escribe Miguel Guerrero en relación con esto y comienzan a llamar a estas aguas, aguas milagrosas.
Y eso mueve al médico Carlos González Bona a ordenar un análisis del laboratorio de estas aguas, corroborándose las propiedades de esas aguas aceitosas que afloran naturalmente en la zona circundante de Cerro Negro. Allí Manuel Antonio Pulido era el propietario de una finca en la aldea que se llamaba La Alquitrana. Esto queda exactamente en el municipio de Rubio, el distrito Junín, a 10 kilómetros del pueblo de Rubio y 20 kilómetros de la ciudad de San Cristóbal.
De allí que el 3 de septiembre de 1878 el Ejecutivo Regional concede la licencia a Pulido y de inmediato se forma la primera empresa petrolera venezolana, que se llamó Compañía Minera Petrolia del Táchira, constituida el 12 de octubre de 1878. Se le otorgó una concesión por 50 años, prorrogables por 49 más. Se llegaba el momento de su primera conclusión en 1928. En la próxima parte del programa vamos a ver cómo estaban distribuidas las acciones de Petrolia del Táchira y qué fue lo que ellos hicieron que los llevó a ser la primera empresa petrolera venezolana efectiva, una empresa privada.
Ya regresamos.
Decíamos en la parte anterior del programa que en ésta veríamos la composición accionaria de Petrolia del Táchira. Eran accionistas, además de Manuel Antonio Pulido, José Antonio Valdó, Carlos González Bona, José Gregorio Villafañe, Rafael María Maldonado y Pedro Rafael Rincónes. Ellos forman una junta directiva que decide enviar a Pedro Rafael Rincónes a los Estados Unidos, con el objeto de indagar acerca de los mejores instrumentos que se conseguían entonces para la perforación y extracción del petróleo. Rincónes viaja en 1879 a Pensilvania a estudiar in situ la industria petrolera y allá compra un equipo de perforaciones y un pequeño sistema de destilación, es decir, una pequeña refinería.
En 1880, al año siguiente, llegan a La Alquitrana los aparatos que compra Rincónes. El año siguiente, en 1881, la alcaldía de Rubio exonera del pago de impuestos a Petrolia del Táchira por 25 años; fue una manera de colaborar con el emprendimiento. Durante los primeros meses de 1882 se instalan los aparatos en La Alquitrana: nos referimos al taladro de percusión y a una unidad de destilación que vienen a sustituir lo que se usaba hasta ese momento allí, que era tan rudimentario como mantas y cubos. Se escurrían las mantas en unos cubos y ese era el petróleo que se sacaba.
El primer pozo productivo de Petrolia se denominó lógicamente Eureka. Para 1884 ya la empresa extraía unos 954 litros diarios de crudo, lo refinaban allí en su pequeñísima refinería, que tenía una capacidad de refinación de 2 mil litros diarios. Con esto abastecían las necesidades del consumo local e incluso exportaban a Colombia el kerosén que producía y que se utilizaba en el alumbrado tanto público como doméstico. Los tachirenses, por cierto, recuerdan con gran orgullo que la plaza principal de San Cristóbal se alumbraba con el kerosén de La Alquitrana.
En El Diario Los Andes, en 1895, se lee un anuncio de petróleo y voy a referirlo porque es muy simpático y muy interesante. Dice el anuncio: "Los productos que hasta ahora se ofrecen al consumo son aceite puro de petróleo, kerosene luz diamante tan blanco como el water color de las mejores fábricas norteamericanas. Kerosene azul o carbolíneo para preservar maderas y destruir comejenes. Aceite para máquinas, bencina excelente para destruir las hormigas y curar las bestias, matar gusanos, matar paños y para alumbrar en lámparas especiales. Alquitrán mineral no tiene rival para conservar los caminos limpios, hacer patios para café y para calafatear depósitos de agua. Brea sólida o asfalto carbón mineral; para todo lo relativo a la compañía, entenderse con el doctor González Bona, San Cristóbal. Teléfono número 44". ¿Cómo les parece este número telefónico?
Número 44. Bien, Petrolia llegó a contar con 14 pozos productores, pero para seguir creciendo necesitaban nuevas concesiones de vastos territorios y esto no se logró. Tampoco el entusiasmo fue mayúsculo con lo logrado ya que la producción de los pozos fue menor a lo que ellos esperaban, así fue como la producción fue languideciendo y la concesión expiró en 1938, según certificaba el Ministerio de Fomento entonces durante el gobierno del general Eleazar López Contreras. La zona de La Alquitrana fue entregada a una nueva concesión a la Oil Development Limited, una subsidiaria de la Shell, pero la Shell hizo las investigaciones en el campo y desistió de desarrollar la concesión que le habían otorgado.
Los costos eran muy altos y las dificultades del transporte eran mayúsculas también. Pero bueno, queda la historia. En su mejor momento, en la década final del siglo XIX y las dos primeras décadas del siglo XX, los productos de petróleo se distribuían a la zona andina y en los pueblos y ciudades fronterizas de Colombia. Cuando llegaron incluso los primeros automóviles a San Cristóbal en la década de los años 20, se surtieron con gasolina de petróleo distribuida en un camión al que denominaban el Putumayo, como la región selvática fronteriza entre Colombia y Ecuador.
Como vemos, esta primera empresa petrolera venezolana fue de capital e iniciativa privadas, bajo el régimen de concesión. Logró modestos alcances, pero los tuvo. Le faltó capital para seguir explotando los pozos y explorando más, y apenas llegó a abastecer gasolina a primeros vehículos. Por eso no acompañó el auge del transporte en Venezuela cuando se comenzaron a construir carreteras y se intentaron automóviles a escala verdaderamente comercial; cuando eso comenzó a ocurrir ya Petrolia languidecía.
Petrolia del Táchira, 1878: hacendados, médicos y empresarios tachirenses, Manuel Antonio Pulido, José Antonio Valdó, Carlos González Bona, José Gregorio Villafañe, Rafael María Maldonado y Pedro Rafael Rincónes. Ahora, veamos otro episodio interesante que es el lago de asfalto de Guanoco y unas nuevas concesiones que van a otorgarse. ¿Cuándo comienza a extraerse asfalto del lago de Guanoco? Eso comienza en 1883 cuando Antonio Guzmán Blanco le otorga la concesión del lago de asfalto al norteamericano Horacio Hamilton.
En sociedad con el general venezolano Jorge Phillips es una concesión que va a durar 25 años. ¿Dónde queda el lago de asfalto de Guanoco? Entonces quedaba en lo que se denominaba el estado Bermúdez, hoy en día queda entre el estado Sucre y el estado Monagas.
Hamilton era un amigo de Guzmán Blanco, como consta del epistolario entre ambos, y la vida de Hamilton ha sido estudiada en sus pormenores con un estupendo historiador venezolano como es Nikita Harwich Vallenilla, nieto de Laureano Vallenilla Lanz. En su libro Asfalto y revolución, la New York and Bermudez Company se detalla la vida de este hombre, los intríngulis de la concesión y las dificultades que tuvieron para hacerla efectiva. Tanto fue así que dos años después, en 1885, los dos concesionarios Hamilton y Phillips le transfieren la concesión a la New York and Bermudez Company. Es el momento de decir que no estamos hablando de cualquier lago de asfalto.
El lago de asfalto de Guanoco, escuchen bien, es al día de hoy el lago de asfalto más grande del mundo: son alrededor de 445 hectáreas de asfalto. Ciertamente la calidad de este asfalto no era la mejor, pero es el más grande. ¿Dónde se consigue mejor asfalto? Estamos hablando de afloramientos naturales, el asfalto hoy en día se produce de otra manera, pero estamos en 1885, entonces donde se encontraba mejor asfalto es en La Brea, donde queda la brea en la isla de Trinidad y comienza a explotarse en 1876.
¿Qué se hacía con ese asfalto? Se pavimentaban carreteras, es un hecho que el asfalto de La Brea en Trinidad sirvió para asfaltar la avenida Pensilvania en Washington. Sin embargo, La Brea tiene una extensión de 40 hectáreas, 10 veces más pequeñas que Guanoco. Todavía se dispone de asfalto en el lago de La Brea en Trinidad, luego hay otros lagos de asfalto pequeños del estado de California.
En los Estados Unidos ahí están el lago Rancho La Brea, los La Brea Tar Pits, McKittrick Tar Pits y Carpinteria Tar Pits, muy cerca de Los Ángeles. Hay otro cerca de Taft y el otro está cerca de un pueblo que se llama Carpintero. Pero todos estos son de dimensiones menores en comparación con Guanoco.
La concesión se extiende entonces por 99 años y tres años después, en 1891, comienzan las exportaciones de asfalto hacia los Estados Unidos. Sin embargo, la empresa enfrentó dificultades económicas ya que la inversión inicial que tuvo que hacer fue muy alta y se ve en necesidad de venderle el 85% de las acciones a la General Asphalt Company of America. Y esa empresa inicial, la New York and Bermudez Company, se diluye su capital porque el 85% de las acciones pasan a una nueva empresa.
Luego, en el gobierno de Joaquín Crespo, en 1898, la Alta Corte Federal le anula la concesión a los norteamericanos y se les devuelve todo en el mismo año. El año 1900 otro grupo de venezolanos reclama el lago y se le otorga la concesión a otros norteamericanos, Patrick Kinlan y Charles Warner, cuya empresa se denominaba Venezuela Mining Claim. Comienzan varios pleitos judiciales en relación con la facultad para explotar la mina y no se decidían los tribunales a favor de un concesionario u otro. En el interín llega Cipriano Castro al poder.
En 1899 entonces veremos los pleitos de Cipriano Castro contra lo que quedaba de la New York and Bermudez Company. Eso lo veremos: las fricciones entre Cipriano Castro y la New York and Bermudez Company van a ser álgidas, ya que esta empresa decide respaldar la Revolución Libertadora de Manuel Antonio Matos, que es finalmente derrotada en 1903. Pero este respaldo malpuso gravemente al gobierno de Castro contra la empresa y sus problemas solo van a resolverse en 1908, cuando Castro, viajando hacia Europa para curarse la próstata y los riñones, en Berlín es desplazado del poder por su compadre Juan Vicente Gómez, mediante lo que llaman un golpe seco.
Gómez sí va a reconocer la concesión de la General Asphalt e incluso ésta comenzó a explotar petróleo en las cercanías del lago de asfalto de Guanoco, pero hasta que eso ocurra pues la situación entre Castro y New York and Bermudez Company es de una gran, gran tirantez porque, como vemos, ellos respaldan una revolución en contra del gobierno. Luego la empresa General Asphalt pasa a ser controlada accionariamente por la Royal Dutch Shell, que era como se llamaba la Shell. Esto ocurre a partir de 1913.
Pero cuando eso ocurre ya los trabajos del campo de Ralph Arnold y su equipo de geólogos norteamericanos habían tenido lugar. Y se intuía que el petróleo no estaba en grandes cantidades en el oriente del país, sino en el occidente, en la cuenca del lago de Maracaibo. Ahora, veamos gracias a un cuadro elaborado por Nikita Harwich.
El lago de asfalto produjo 250 toneladas en 1891. Tres años después, en 1894, 7.038 toneladas; va creciendo pero de una manera gigantesca. En 1911 produjo 48.638 toneladas; el punto más alto lo vamos a tener en 1924 cuando produce 69.892 toneladas de asfalto. Y ya después empieza a suspenderse la extracción y en 1934 apenas produce cuatro toneladas.
Ahora recordemos también cuál era la situación jurídica durante el gobierno de Cipriano Castro, esa presidencia que va de 1899 a 1908. Allí esta tarea del petróleo se regía por el Código de Minas de 1904; luego se redacta la Ley de Minas en 1905 y se redacta un reglamento a la Ley de Minas en 1906. Y estos instrumentos legales le dan un poder absoluto al Poder Ejecutivo, ya que podía otorgar estas concesiones sin la autorización del Congreso Nacional.
La discrecionalidad que tenía Castro en sus manos era total y entonces comienzan las grandes y primeras concesiones de vastos territorios que van a ser en el futuro explorados. Nos estamos refiriendo a las concesiones que le otorgan a José Antonio Bueno en Delta Amacuro en 1906, a Manuel Revenga en el Zulia en 1906, a Andrés Jorge Vivas del distrito Colón de Zulia en 1907. Por ejemplo, esta concesión era 2 millones de hectáreas de terreno. A Antonio Aranguren le otorgan un millón de hectáreas en los distritos Bolívar y Maracaibo, en el Zulia.
En 1907 a Francisco Jiménez Arráiz le otorgan medio millón de hectáreas en los distritos Zamora y Acosta del Falcón y Silva de Zulia. A Bernabé Planas le otorgan medio millón de hectáreas en el distrito Buchivacoa de Falcón en 1907. Estas son entonces las principales concesiones que otorga Cipriano Castro; las concesiones gomecistas van a ser muchas más y de mayores dimensiones, pero eso va a comenzar a ocurrir a partir de 1909.
Ahora, volvamos y recordemos de dónde proviene el enfrentamiento o la animadversión entre Castro y Manuel Antonio Matos. Castro pretendía lograr un crédito con el Banco Venezuela, que era el banco de Manuel Antonio Matos. Y esta institución financiera considera que no se le estaban ofreciendo suficientes garantías y le niegan el crédito al gobierno de Cipriano Castro. Castro entra en cólera y comienza un enfrentamiento.
Matos entonces busca apoyo desde la New York and Bermudez Company, del gran ferrocarril de Venezuela y de la compañía francesa del cable interoceánico; el cable llegaba a Carúpano. Y estas tres compañías, más Manuel Antonio Matos, deciden enfrentar militarmente al ejército de Castro. Ahora uno se pregunta, bueno, ¿y por qué la empresa asfaltera norteamericana decide apoyar a Matos en contra de Castro?
La razón es muy sencilla, porque al igual que el Banco Venezuela estas empresas eran objeto de la misma voracidad fiscal por parte del gobierno de Castro. Castro necesitaba recursos compulsivamente y con unos métodos más cercanos a la extorsión que a la persuasión, presionaba permanentemente por la entrega de recursos a estas tres empresas extranjeras y al Banco Venezuela. De modo que esos cuatro factores se asocian para enfrentar esta situación prácticamente extorsiva con la que Cipriano Castro los tiene contra las cuerdas; no fue una decisión gratuita, que uno diga: no, se encapricharon en contra de Castro.
Las fuerzas de Matos reciben una estocada difícil de superar en la batalla de La Victoria. En esta batalla, en noviembre de 1902, Matos reúne 14.000 hombres y sin embargo Castro los destroza. Una parte del ejército se va a fugar hacia su Ciudad Bolívar. Es entonces allá donde tiene lugar la última batalla que hubo en Venezuela, el 22 de julio de 1903; esa batalla la comanda Juan Vicente Gómez y es derrotado Nicolás Rolando.
Concluye entonces la andanada de los caudillos regionales venezolanos, en esta oportunidad en asociación con el capital nacional que buscaban cambiar al gobierno por la vía de las armas, dada la animadversión y el hostigamiento y la hostilidad permanente del gobierno en contra de ellos. Entonces este gobierno de Cipriano Castro va a estar signado por la persecución del gobierno en contra de la New York and Bermudez Company, en razón del apoyo a las fuerzas insurreccionales de Matos como hemos ya señalado en varias oportunidades. Ahora, a todas estas, el gobierno norteamericano no se queda de brazos cruzados porque la General Asphalt y la New York and Bermudez Company son empresas norteamericanas.
Y el gobierno le recuerda al gobierno de Cipriano Castro que han sido los Estados Unidos, invocando la doctrina Monroe, los que han salvado a Venezuela de una invasión de cuatro potencias europeas que exigían el pago de la deuda, del famoso bloqueo de los puertos venezolanos, La Guaira y Puerto Cabello. Le recuerdan amablemente a Castro que lo han salvado de una invasión europea. Esta deuda con estas cuatro potencias comenzó con los ferrocarriles de Antonio Guzmán Blanco y fue haciéndose una bola de nieve, creciendo de manera ya incontrolable. Hasta que las potencias europeas y los bancos europeos de esos países deciden cobrarse la deuda invadiendo al país, y no lo logran porque los Estados Unidos invoca la doctrina Monroe y se suspende la invasión europea que venía a hacerse para el cobro de sus acreencias.
Bueno, cuando Castro ya en 1908 se va y al año siguiente está delirando de furia en el exilio por lo que le ha hecho su compadre Juan Vicente, pues su compadre muy rápidamente restituye la concesión de la New York and Bermudez Company. Le otorga sus derechos plenos, como dijimos antes, sobre el lago de asfalto de Guanoco, el más grande del mundo. E incluso les extiende la concesión para efectuar exploraciones petroleras en las inmediaciones del lago, donde evidentemente petróleo debe haber porque allí hay una emanación natural de asfalto y lo menos que se puede esperar es que haya petróleo naturalmente. Sobre estos hechos y algunos otros, por supuesto vamos a seguir hablando para ustedes en la última parte del programa.
Ya regresamos.
Veníamos hablando en la parte anterior del programa de la situación de Cipriano Castro con las empresas norteamericanas concesionarias, en particular con la New York and Bermudez, y bueno, yo creo que este episodio con Castro y la relación de Castro contra la empresa norteamericana ha debido dejarle claro a los Estados Unidos que el personaje no era de su confianza, por decirlo menos. De hecho, las relaciones diplomáticas entre ambos países quedan suspendidas a partir de junio de 1908. De allí que los Estados Unidos van a ver con buenos ojos un cambio de mando en Venezuela, cuando Gómez desplaza del poder a Castro; los Estados Unidos por lo menos sonrieron, no movieron un dedo a favor de Castro y sonrieron satisfechos, afirma Rómulo Betancourt en su libro Venezuela, Política y Petróleo, que Teodoro Roosevelt se refería a Cipriano Castro con el mote denigrante de Monito Villano, ya que les parecía inconsecuente por parte del caudillo tachirense que hubiese recibido una gran ayuda durante el episodio del bloqueo y que no hubiese respondido ese favor o que no hubiesen respondido a favor de los intereses norteamericanos en relación con la asfaltera del Guanoco.
Y no le faltaba razón porque realmente la invasión se detuvo gracias a los Estados Unidos. Ahora, pasada la página y ya con Juan Vicente Gómez en el poder, el método concesionario fue similar al de Castro. Gómez entregaba concesiones a sus allegados y éstos a su vez negociaban con las empresas extranjeras la titularidad y un porcentaje de ganancias de la concesión; así lo señala Edwin Lieben, el primer historiador del petróleo en Venezuela.
Para la primera historia panorámica y general del petróleo venezolano se la escribe Edwin Lieben, un doctor norteamericano. Dice Lieben en su libro, voy a citar: "La lista de los concesionarios primitivos demuestra claramente que Gómez otorgaba las concesiones a sus favoritos y que el solicitante que resultó más favorecido fue su yerno, Julio F. Méndez, a quien se concedieron 17 arrendamientos de 15.000 hectáreas". Fin de la cita. Algo similar comprobaba el profesor Brian Macbeth, un egresado de la Universidad Oxford especialista en petróleo venezolano, cuya tesis doctoral se titula Juan Vicente Gómez and the Oil Companies in Venezuela 1908-1935, y él señala el mismo modus operandi que ha señalado Lieben para el otorgamiento de la concesión.
De modo que la diferencia entre Castro y Gómez no estuvo en el método, sino en lo siguiente. Después del informe Arnold, al que nos referiremos en otro programa, se sabía que en Venezuela había petróleo. Antes era un albur, un azar, pero con el informe Arnold en las manos se sabía que había petróleo en Venezuela.
Ahora, las dimensiones de los terrenos concedidos por Gómez en concesión, valga la redundancia, son asombrosas. Veamos: a los representantes de la empresa británica de Venezuelan Development, John Allen Treghells y N. G. Borg, les otorgan 27 millones de hectáreas el 10 de diciembre de 1909. Eso comprendía espacios en 12 de los 20 estados de la República: espacios de Anzoátegui y Carabobo, Táchira, Monagas, Mérida, Lara, Trujillo, Yaracuy, Delta Amacuro y parte de Zulia, Falcón y Sucre. Tenían un tiempo de dos años para hallar petróleo, cosa que no ocurre, y la concesión caduca.
Luego, el 14 de julio de 1910 el gobierno le otorga a Rafael Max Valladares, apoderado de la empresa General Asphalt de Filadelfia, una concesión que comprende la península de Paria y el lago de asfalto de Guanoco. La duración de la concesión establecida fue 49 años; se le dio un lapso de exploración de tres años. Fue en esta concesión donde se halló el primer pozo productor en el siglo XX.
Nos referimos al primer pozo productor después de la aventura modesta de Petrolia del Táchira; claro, he dicho en el siglo XX porque Petrolia del Táchira, como hemos visto, fue de 1878, el siglo XIX. En 1912 el mismo Rafael Max Valladares va a recibir en concesión el mismo territorio, con pequeñas variantes de la concesión Treghells que había caducado. Esta concesión la transfiere de inmediato a la Caribbean Petroleum Company, que a su vez es una filial de la compañía General Asphalt, que a su vez es una filial de la Shell, como dijimos antes. Estos son entonces los comienzos de la industria petrolera en Venezuela.
En nuestro próximo programa veremos el entorno internacional, veremos cómo se creó la Shell, la importancia de los buques cisterna, el canal de Suez, cómo aparece el automóvil y el uso del petróleo. Se potencia de manera inimaginable porque hasta la aparición del petróleo, como lo hemos dicho en varias oportunidades, el uso principal del petróleo era para alumbrar y ese uso le había salido una competencia importante con la luz eléctrica. Entonces, todos estos temas los iremos tratando a lo largo de esta serie sobre el petróleo en Venezuela, que necesariamente es también una historia del petróleo en el mundo.
Ha sido un gusto hablar para ustedes, soy Rafael Arráiz Lucca y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastián y Víctor Hugo Rodríguez, y en la dirección técnica Víctor Hugo Rodríguez y Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com, en Twitter, arroba Rafael Arráiz, y Facebook.
Y los programas los consiguen en la página web UniónRadioCultural.com. Hasta nuestro próximo encuentro.