Arquitectos Venezolanos. Cap 9. Díquez, González, Rivas y Tenreiro.
Edmundo Díquez (1934) Oscar González Bustillos (1933-2016) José Alberto Rivas (1935) Jesús Tenreiro Degwitz (1936-2007)
Transcripción
Rafael Arráiz Lucca. Un programa de ocho entregas: La vida y obra de un buen conjunto de arquitectos venezolanos. En el programa de hoy vamos a comenzar con un veterano arquitecto venezolano de muchos años trabajando y con una obra muy grande, me refiero a Edmundo Díquez. Pero claro, el programa lo vamos a hacer pensando en la siguiente fórmula: Edmundo Díquez formó una empresa con Óscar González Bustillos y con José Alberto Rivas hace muchos años, y toda la obra de ellos es la obra de tres personas, esa empresa.
Esa firma de arquitectura se llamó Díquez González y Rivas. De modo que en la primera parte del programa veremos la vida y las formaciones de ellos tres. En los segmentos sucesivos del programa veremos la obra que hicieron entre los tres, no puede separarse.
De hecho debo referir una anécdota. Si mal no recuerdo, en el año 96 o 97 le fue conferido el Premio Nacional de Arquitectura a Edmundo Díquez y él gallardamente no lo aceptó, porque dijo que todo lo había hecho con González y Rivas y que tendría que ser el premio para la firma. Pero entiendo yo que a las firmas el Premio Nacional de Arquitectura no se les otorga, sospecho que eso es lo que ha podido pasar e individualizó en la figura de Edmundo Díquez.
Bueno, recuerdo este episodio muy hermoso por otra parte porque no es frecuente en Venezuela que alguien rechace un premio por una razón tan gallarda, tan solidaria. Pero estuvo muy bien porque todo el mundo supo que el premio se lo habían dado a Edmundo Díquez y a González y Rivas, gracias a ese gesto de honestidad de Edmundo Díquez.
Bien, dicho esto vamos a ver la vida de Edmundo. Nació en Margarita, estado Nueva Esparta, el 10 de mayo de 1934 y lo vamos a encontrar en 1952, es decir, a los 18 años, cuando inicia sus estudios de arquitectura en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela y se graduó de arquitecto en 1958. Él recuerda particularmente, de acuerdo a testimonios que en algún momento le dio a William Niño Araque, las clases, las enseñanzas de los maestros; por supuesto fue alumno de Carlos Raúl Villanueva, de Tomás Sanabria, de José Miguel Galia, de Julián Ferris y Martín Vegas Pacheco.
De modo que allí contó con una plantilla de profesores del primer orden. Una vez graduado Edmundo Díquez se va a Inglaterra y allá va a estar entre el año 58 y 59. Y hace un posgrado en arquitectura tropical, en la Architectural Association de Londres; no especifica si se trata de una maestría o especialización, en todo caso lo designan como un posgrado en arquitectura tropical.
Y luego lo vamos a tener entre 1959 y 1960, respaldado por la Universidad Central de Venezuela para realizar un viaje de estudios que le va a permitir vincularse con la experiencia europea. A su regreso, en 1960, comienza su actividad docente como profesor de composición arquitectónica y diseño de interiores en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo. Por cierto, la firma Díquez González y Rivas en materia del diseño de interiores tiene una de sus grandes fortalezas, cuando eso lo veremos cuando listemos sus obras, que son centenares.
No estoy exagerando, centenares de obras. Cuando se funda esta empresa en el año 1961 se funda la firma Díquez González y Rivas. Y ellos van a obtener un primer gran éxito en su trabajo con el edificio El Alcarabán. Ese es un edificio de apartamentos en Chuao, está en la avenida principal de Chuao, es un edificio de 1967.
Sobre este edificio William Niño, en su Diccionario de Arquitectura Venezolana incluido dentro del Diccionario de Artes Visuales publicado por Monte Ávila Editores y la Galería de Arte Nacional en 1984, dice lo siguiente sobre el edificio El Alcarabán. La composición de gran plasticidad de esta edificación se obtiene por la utilización de medios muy simples. Primordialmente las proposiciones de unos volúmenes muy altos recubiertos en ladrillo, y el espaciamiento de llenos y vacíos que acusan al edificio un tono monumental raramente obtenido en alguna edificación destinada a la vivienda.
Tomando en conjunto este apretado ensamblaje de masas verticales expresivamente articuladas, El Alcarabán puede considerarse como una reacción en contra del suave anonimato de la arquitectura moderna. Esta reacción se asocia claramente a la manera del modo post-brutalista de influencia canadiana, independientemente de las cualidades formales de la arquitectura de Díquez, el perímetro de la misma surge como consecuencia de la función y de la orientación de los ambientes. Los frecuentes entrantes y cambios de volumetría resultan una ventaja desde el punto de vista en la protección climática.
El lenguaje arquitectónico de Edmundo Díquez se puede identificar a través de aspectos que se han ido desarrollando a lo largo de su trayectoria. Bien, es un hermoso párrafo para señalar este edificio de apartamentos. Los transeúntes lo pueden ver muy claramente y, al verlo, ustedes van a distinguir la maestría arquitectónica que hay allí en un edificio de pequeña estatura. Yo creo que podemos estar hablando de 10 pisos.
Está en la avenida principal de Chuao, donde hay un semáforo. Ese semáforo organiza el flujo vehicular de Santa Marta, Lomas del Mirador y de la avenida principal de Chuao. Ahí lo tienen a mano derecha en el sentido de quien va de Chuao hacia Plaza Las Américas. Ahí está el edificio El Alcarabán, verdaderamente una joyita de la arquitectura caraqueña.
Bien, veamos ahora a Óscar González Bustillos, quien nace en 1933 y es compañero de estudios de Edmundo Díquez en la Universidad Central de Venezuela. Igual que él, en 1959 ya egresado como arquitecto, ya graduado de arquitecto, inicia su actividad docente como profesor de composición arquitectónica allí en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela. Él tiene una actividad gremial también importante, Óscar González Bustillos, ya que en 1961, el año en que se funda la firma Díquez-González y Rivas, es electo vicepresidente de la Sociedad Venezolana de Arquitectos.
Y también hay que señalar que en el año 1962 González Bustillos y sus socios obtienen el primer premio del concurso realizado para la construcción del pabellón Venezuela. Y ese es el pabellón para una feria en Nueva York, esto se va a instalar unos años después, lo veremos cuando hagamos la lista de obras, pero lo adelantemos, ¿verdad? Y también hay que señalar algo que quizás olvide antes, y es que el edificio El Alcarabán obtiene el Premio Municipal de Arquitectura en el año 1967.
También se refiere Niño al edificio General de Seguros, que también lo veremos en su momento, pero que vale la pena cuando recordamos la vida y obra de González Bustillos citar lo que él dice sobre este edificio. Un sólido volumen prismático se resuelve como un mecanismo operante, ya que obedece racionalmente a las exigencias del funcionamiento interior así como a los condicionantes ambientales del trópico. Bien, esta última frase es determinante en la obra de esta firma de arquitectos.
Las condicionantes ambientales del trópico, ellos están todo el tiempo atendiendo a esas condiciones y allí está una clave de la arquitectura Díquez González y Rivas. También entre 1970 y 1971, Óscar González Bustillos se desempeña como presidente de la Fundación para la Promoción de la Arquitectura. Ahora bien, en la próxima parte del programa veremos la vida y obra de José Alberto Rivas y continuaremos con las obras de esta firma extraordinaria, de arquitectos que a lo largo de 43 años nos ha dejado uno de los trabajos más grandes y asombrosos y de calidad que ha habido en Venezuela.
Ya regresamos. En la parte anterior del programa trabajamos muy brevemente la hoja de vida de Edmundo Díquez y de Óscar González Bustillos. Ahora lo haremos con José Alberto Rivas, quien nace en San Juan de Puerto Rico, el 27 de agosto de 1935. Y estudia primaria y secundaria en los Estados Unidos y a principios de los años 50 se trasladó a Venezuela, siendo un muchacho.
Y ese año 1950 ingresa a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela y se graduó en 1960. Tuvo los mismos profesores de Díquez y de González Bustillos, que ya hemos mencionado antes, ese staff extraordinario de profesores que tuvo la Central en aquella época, entre quienes se contaban Villanueva, Sanabria, Galia, Vegas, Ferris, por sólo mencionar algunos. Una vez graduado, Rivas hace una maestría en Planeamiento Urbano en la Universidad de Harvard.
Esto es interesante e importante y también vinculado con esa universidad, años después se desempeñó como consultor del Centro de Estudios Urbanos que formaron entre el MIT y Harvard. Y también se desempeñó como consultor en vivienda y desarrollo urbano de la Organización de Estados Americanos, de la OEA, en Washington. Y bueno, ya hemos señalado antes, forma parte de la firma Díquez González y Rivas desde su fundación en 1961.
Vamos a ver ahora, no podemos señalar todos los edificios, sería imposible, un solo programa no se puede. De modo que voy a hacer una selección de lo esencial. Comenzamos por 1961, el primer trabajo que tienen estos muchachos. Entonces es la casa de Carlos Armando Figueredo en Lomas del Mirador, ahí está esa casa que ha envejecido muy bien, una casa bueno, desde el año 61 ya tiene 58 años, la Casa en Pied con sus rasgos de modernidad.
Decíamos en la parte anterior del programa que ese año se ganan el proyecto para el Pabellón de Venezuela, en la Feria de Nueva York, y se va construyendo en los años siguientes, y en 1964 tiene lugar el pabellón de esa feria. Alguna vez le he escuchado a Edmundo Díquez las características de este pabellón y la alegría con la que él habla de esa primera hechura, ese primer logro porque se ganan un concurso, pues, y tiene un recuerdo muy hermoso del pabellón.
Luego, en el año 65, esto es un dato curioso para los que amamos a Margarita, ellos hacen obras en el balneario de Playa del Agua y en el balneario de Guacuco. Allí hay unas, una en las esquinas de Guacuco y Playa del Agua. Hay unas construcciones probablemente todavía están en pie, no estoy completamente seguro, que las diseñaron estos jóvenes arquitectos que estaban empezando su vida profesional.
Diseñaron también un hotel en Juan Griego que no llegó a construirse y en el año 66 el edificio El Alcarabán del cual hablamos en la parte anterior del programa, y ponderamos notablemente. En el año 67 también comienza una faceta de la firma que es muy importante, el diseño interior, y ellos son los diseñadores del legendario, inolvidable drugstore en el Centro Comercial Chacaíto. Bueno, para quienes tenemos la edad que tenemos es imposible no recordar este sitio que fue emblemático de toda una generación de jóvenes en los años 60, 70, 80, incluso creo que llegó hasta los 90.
El drugstore era una pequeña joya del diseño interior. He trabajado poco como módulos, según alguna oportunidad me explicaron ellos, y fue una de las primeras banderas que colocaron al mundo del diseño interior. Yo estoy seguro que a partir de allí esa línea de trabajo de la firma fue importante, porque realmente fue todo un logro de ambientación en un espacio relativamente pequeño, creaba unos ambientes de intimidad muy gratos y bueno, por supuesto, esto ya no tiene que ver con la arquitectura, pero tengo el recuerdo extraordinario de los perros calientes que se comían ahí, que eran muy muy grandes y bien hechos.
Al año siguiente abren también una línea de la que se ocuparon en algunas oportunidades y me refiero a la arquitectura hospitalaria. En el año 68 son los arquitectos del Hospital San Juan de Dios. Eso queda, como ustedes saben, en Valle Arriba, al lado de la Academia Washington, detrás del Centro Comercial Valle Arriba, un centro comercial relativamente nuevo. Allí está el Hospital San Juan de Dios, que es el diseño de ellos.
Luego al lado del edificio El Alcarabán, en el año 69 se construyó El Papagayo y ahí está que continúa de alguna manera los criterios del Alcarabán. No es un edificio tan celebrado como el Alcarabán, pero responde a una continuidad allí. Y en el año 1970 abren otra línea de trabajo; fíjense que hasta ahora hemos hablado del diseño interior, una casa, edificios de apartamentos, un hospital y ahora un colegio: me refiero al colegio Los Campitos, que es un colegio de niñas del Opus Dei en la urbanización Los Campitos en Caracas. Ese colegio es diseño de Díquez, González y Rivas.
Y al año siguiente, el primer edificio que se construye en el Centro Médico Docente La Trinidad. Ustedes recordarán de programas anteriores que hemos señalado que el Centro Médico Docente La Trinidad fue una iniciativa de Eugenio Mendoza Goytíkoa, que concitó a un grupo de promotores y médicos. Se buscaron los terrenos, se hallaron esos terrenos extraordinarios en La Trinidad y se comenzó a construir el Centro Médico Docente La Trinidad, que tiene varias etapas, me refiero en su construcción arquitectónica propiamente. El primer edificio fue de Díquez González y Rivas.
Y ese año 1971, ellos hacen algo que después no repiten, se ve que se presentó la oportunidad, pero eso que hicieron es muy bueno: el monumento a la Batalla de Boyacá en la Cota Mil, que como ustedes saben se llama Avenida Boyacá, en homenaje a la batalla de Boyacá que tiene lugar en 1819. En el lugar de Boyacá, en Nueva Granada, hoy en día Colombia, esa batalla va a ser determinante para el Libertador y para la gesta patriótica porque libera a Nueva Granada del dominio español y se establece Bolívar en Bogotá, a partir de esta victoria.
Los elementos esenciales de la Batalla de Boyacá van a ser Francisco de Paula Santander y José Antonio Anzoátegui, un colombiano y un venezolano. Y el monumento a la Batalla de Boyacá está en la Cota Mil. Cuando se va en sentido este-oeste lo van a tener a la derecha. Allí está, es un hermoso monumento.
Hay un estacionamiento, no sé en qué condiciones está en la actualidad, pero hasta hace poco estaba en buenas condiciones. Eso lo hicieron Díquez González y Rivas. Luego en el año 72 vamos a tener las residencias La Sima, en el tope de la urbanización Santa Rosa de Lima, las Mesetas de Santa Rosa de Lima, es decir que están en la frontera entre Santa Rosa de Lima o las Mesetas de Santa Rosa de Lima y Lomas de San Román, edificio hermoso realmente. En 1973 tendremos la ampliación del Hotel Prado Río en Mérida.
Y en 1974 las Residencias Camino Alto en Lomas de Chulavista, un edificio de apartamentos dúplex muy hermoso que queda allí. En la próxima parte del programa vamos a continuar listando y comentando muy brevemente la obra de Díquez González y Rivas. Ya regresamos.
En el programa anterior veníamos haciendo la lista de obras de Díquez González y Rivas, y comenzamos en 1974 cuando concluyen el edificio General de Seguros. Ese es uno de los edificios de oficinas más hermosos de Caracas. Queda al lado del edificio Jimmy Alcock y del Cubo Negro en Chuao, el sector de oficinas de Chuao. El edificio General de Seguros es uno de ladrillos que está allí muy hermoso, es un edificio de 24.500 metros cuadrados de construcción, un edificio grande, hermoso, ¿o qué?
Es un ícono de la arquitectura caraqueña que se identifica realmente con esa zona. Es muy importante porque ahí hay varios edificios de significación. En el año 75 vamos a tener una casa, una vivienda unifamiliar particularmente hermosa en Lomas del Mirador, que es la casa Pedro Pablo Tenreiro, y el edificio Camino Real en las Mesetas de Santa Rosa de Lima. En el año 76 vuelven con la línea de arquitectura hospitalaria y hacen la ampliación de la Clínica Ávila, ese edificio que está al lado, hermoso, sólido, a los primeros edificios de la Clínica Ávila.
Es de Díquez González y Rivas. Y en Margarita ese año van a construir el edificio Farallón Centinela, que es muy hermoso también. Y este año digamos que esto es un hecho excepcional dentro de la obra de ellos, que hacen un edificio industrial porque no se dedicaron mayormente a esta área, y es el edificio industrial Sabirán en La Victoria, del estado Aragua, el año 76. Y en el año 78 un edificio importante, y es el Hotel Caracas Hilton.
En su segunda etapa la torre grande del Hotel Caracas Hilton, hoy Hotel Alba Caracas, esa torre que está al lado del primer Hilton, es de Díquez González y Rivas. Es un edificio imponente, hermoso. Bueno, el diseño interior del hotel es de primera orden, de eso no tenemos la menor duda. Y ese año 78 también un edificio que se avista desde distintas zonas de la ciudad, que es el edificio Seguros La Paz.
Estamos hablando de 90 mil metros cuadrados de construcción. Esto queda sobre la avenida Francisco de Miranda, ya llegando a El Marqués, es un edificio negro, digamos más cuadrado que cualquier otra forma. No es un edificio de grandes pisos, pero sí es una edificación muy ancha y allí está, es perfectamente reconocible. Muy cerca queda hoy en día el Centro Comercial Líder.
Y en la línea de edificios vacacionales en el año 78 construyen en Margarita los edificios Don Bartolo y Doña Felipa, muy conocidos en Pampatar, por la mar, son unos edificios perfectamente ubicables. En el año 79, de construcción de viviendas unifamiliares, hacen una casa para Gustavo Cisneros; esa casa se llama La Cañada, que queda al lado de la casa de Jimmy Alcock, para el mismo propietario, en el Caracas Country Club. Es una casa verdaderamente hermosa.
Y también ese año, de manera excepcional, hacen urbanización en Maracay: Urbanización Villas del Centro. No se dedicaron a esta área con mayor insistencia, de modo que es una circunstancia excepcional. Y en los años 80, entonces, nueva urbanización La Alameda, construyeron varios edificios. Las residencias Alamedas, las residencias Tamarindo, donde quien habla casualmente vivió en aquellos años, unos apartamentos pequeños muy bien diseñados.
Y en ese entonces también hicieron el diseño interior del Hotel Jirajara, que entonces se llamaba Hotel Barquisimeto Hilton, un hotel diseñado por Jimmy Alcock y Manuel Fuentes, pero el diseño interior fue de Díquez González y Rivas. Lo mismo hicieron con el diseño interior del Hotel Caracas Hilton, hicieron la torre y el diseño interior. En 1983 construyeron un edificio que a mí me parece particularmente bien integrado en una esquina de Rosal, es el edificio Atrium, ahí queda la Alcaldía de Chacao, que da la Bolsa de Valores de Caracas.
Que yo recuerdo, es un edificio que fue trabajado en armonía con el lugar donde se desarrolló y creó allí una esquina como un espacio público amplio, generoso. Y este edificio es muy hermoso realmente. Este edificio de oficinas tiene 24 mil metros cuadrados, no tiene las dimensiones de General de Seguros, pero es un edificio de gran belleza realmente. En el año 84 hicieron también el diseño interior del Aruba Concorde, del Curazao Concorde, de Moca.
En hotelería y en diseño exterior fueron desarrollando un trabajo importante también y nos vamos acercando a un edificio muy importante para mi gusto, y para mis juicios, que es el edificio de oficinas de la Procter & Gamble en La Trinidad. Eso fue en 1995 y es un edificio muy hermoso. Está en una esquina, en ese semáforo donde se cruzan la avenida que sube hacia El Hatillo y una avenida que atraviesa desde La Trinidad hacia la Quebrada de la Guairita. Allí hay un semáforo, por todos los caraqueños conocido, y ahí está el edificio sede de la Procter & Gamble.
Ese edificio crea un patio interior muy grande donde se forma un microclima. Entiendo que fue concebido para que en ese patio interior ocurrieran eventos culturales, conciertos, exposiciones, ferias, conferencias, pero dada la naturaleza de la empresa Procter & Gamble, esto yo creo que no ha prosperado demasiado. Sin embargo ahí está el patio y cuando uno visita esas oficinas por algún motivo profesional o laboral no se da cuenta de que allí se creó un espacio interior importante, perfectamente premeditado por los arquitectos.
Estamos hablando de un edificio muy grande, son 65 mil metros cuadrados de construcción y oficinas, y yo creo que en el sureste de la ciudad este es un edificio de la mayor importancia. En estos años también la línea de diseño interior va a cobrar importancia. Hacen el diseño interior de la presidencia de Electricidad de Caracas, Leo Burnett. Incluso restaurantes, El Restorán y La Encontro, lo hicieron ellos.
Esa línea se va a profundizar también hasta que llegamos a las últimas obras de la firma y yo considero que es algo verdaderamente maravilloso, que son el conjunto de viviendas Caurimare-Tepuy. Estamos hablando del año que eso comienza en 1999 y la tercera etapa culmina en 2004. Ellos diseñan estas casas en una especie de tope, en Caurimare, arriba, es un conjunto cerrado de casas muy bien diseñadas que crean un microclima porque allí hay un trabajo con la naturaleza y el ambiente, con la flora importante. Incluso quienes viven allí dicen que el efecto del diseño arquitectónico, en vinculación con los árboles, con toda la flora, reduce dos y tres puntos el clima.
Es decir, ahí hay más fresco que en otros lugares de Caracas gracias a esa circunstancia del diseño arquitectónico. Bien, en el año 2003-2004 es el final de esta obra tan dilatada. Estamos hablando de una firma sin rupturas ni decisiones algunas entre 1961 y 2004 prácticamente, pues estamos hablando de 43 años del trabajo conjunto. Una vez que alcanzaron determinados años, cerraron la firma y cada quien para su casa a disfrutar de los nietos.
Y también seguramente en lo personal muchos de ellos siguieron asesorando o haciendo determinados trabajos puntuales. Pero esa firma, Díquez González y Rivas, que condujo al Premio Nacional de Arquitectura para Edmundo Díquez, emblematizándose en él el trabajo de la firma, pues permaneció 43 años. Yo creo que debe ser una de las firmas de mayor longevidad en la historia de la arquitectura venezolana. Seguramente hay otras, probablemente el trabajo Pimentel Malaucena con Borges con Capielo puede que tenga incluso el mismo número de años o más, quizás más.
El trabajo sostenido de Jimmy Alcock durante tantos años también. Digamos, no son muchas las firmas en Venezuela de arquitectura que logran permanecer tanto tiempo trabajando armónicamente y que finalmente nos legan una obra arquitectónica importante no solo en Caracas, sino en Venezuela en general. En particular Margarita, uno diría que Díquez González y Rivas han trabajado particularmente allá. Bien, en la próxima parte del programa, de última, nos dedicaremos a la vida y obra de otro arquitecto venezolano como es Jesús Tenreiro de Witt, nacido en Valencia, estado Carabobo, en 1936 y fallecido el año 2007. ¡Ya regresamos!
Decíamos en la parte anterior del programa que hablaríamos en esta de Jesús Tenreiro de Witt, nacido en Valencia, estado Carabobo. Inicia sus estudios en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Central de Venezuela en 1952 y se graduó de arquitecto en 1957. También fue alumno de Galia, de Sanabria, de Boulton o de Fuenmayor y en 1956, señala Niño Araque, que a través de la Revista Venezolana Integral descubre a Louis Kahn, un arquitecto que va a dejar en él una profunda huella en lo que respecta al modo de retomar la tradición universal.
Dice Niño y en 1957 lo tenemos como integrante del grupo que recibe el premio bienal de São Paulo por el proyecto Centro Poblado para los Trabajadores de las Minas de Naricual. En el año 58, ya graduado, es becado por el CDCH de la Universidad Central de Venezuela y viaja a Europa para formarse. Y allí profundiza más en la obra del maestro americano Louis Kahn, que se señala como una de las piezas importantes de sus influencias, ¿verdad?
Y a partir del año 59 está en la actividad docente en su casa de estudios o alma mater. Y va a ser uno de los principales defensores de la artisticidad en la arquitectura, una visión que asume la arquitectura como realización artística total, digámoslo así, que coloca más el énfasis en lo artístico de la arquitectura que en un sentido productivista o consumible y técnico de alguna manera. También en esos años 60 va a recibir una influencia importante, ya no en la arquitectura, pero sí en su visión del mundo, que se refiere y que se expresa en su obra arquitectónica.
Esa influencia importante va a ser la de la Psicología Arquetipal de Carl Gustav Jung. Y entonces entramos propiamente en su obra, que es una obra, si se quiere, breve, quiero decir, con pocas realizaciones pero de gran significación y muy estimada por la comunidad de los arquitectos. Allí entre los años 64-66 diseña y construye dos casas, una en Cumbres de Curumo y otra en Colinas de Los Ruices. Y en el año 66 participa y gana el premio del concurso para la sede del Consejo Municipal del Departamento Iribarren, en Barquisimeto.
Bueno, los barquisimetanos señalan ese edificio con gran orgullo, les parece un edificio, a mí me han señalado, cuando he estado allá, que es de él, lo saben con claridad y bueno, sientes un orgullo por eso con toda razón. Y entre el año 67 y 70 va a estar construyéndose el edificio de Edelca en Ciudad Guayana, que es un edificio extraordinariamente celebrado por la comunidad de arquitectos. Es una pirámide interesantísima, edificio de, si se quiere, pocos pisos, pero que uno ve que allí hay un sentido de la arquitectura importante.
Y la tercera obra muy celebrada de Tenreiro es la abadía de Güigüe entre 1986 y 1990. Quienes hemos estado allí, la agradecemos enormemente. Yo creo que es uno de los extraordinarios edificios que hay en Venezuela, el sentido solo un arquitecto con la cultura de Tenreiro, con el sentido espiritual de Tenreiro pudo construir aquella obra de sencillez prácticamente zen o monacal. Es decir, ahí está todo perfectamente adecuado no solo al espacio sino a las tareas que están desempeñando los frailes que viven allí, los benedictinos que viven allí en oración y los visitantes, porque eso es un hotel también.
Uno puede irse a rezar, a meditar e incluso a leer o trabajar, hay unas habitaciones que se alquilan ahí, claro, dentro de determinadas circunstancias y siempre dentro de gente vinculada, que los visitantes estén vinculados con la espiritualidad cristiana o de cualquier orden, pero en todo caso la espiritualidad. Ese es un sitio extraordinario. Las visiones que se tienen del lago de Valencia y de las colinas aledañas desde esa loma donde está la abadía de Güigüe es algo fuera de serie. Es uno de los grandes edificios que yo conozco en el orden espiritual.
Bien, hasta aquí. El programa de hoy habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca. Me acompañan en la producción Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho. Y en la dirección técnica, Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico rafaelarraiz@hotmail.com y en Twitter, arroba Rafael Arraiz. Este es el capítulo 9 de la serie de arquitectos. ¡Y nos despedimos hasta nuestro próximo encuentro! Ha sido como siempre un gusto hablar para ustedes.