Arquitectos Venezolanos. Guinand, Villanueva, Malaussena. Cap 3
Carlos Guinand Sandoz (1889-1963) Carlos Raúl Villanueva (1900-1975) Luis Malaussena (1900-1963)
Transcripción
Les habla Rafael Arráiz Lucca desde Unión Radio y esto es Venezolanos, un programa sobre el país y su historia, en número de productor nacional independiente 30.720. Este es el tercer capítulo de la serie que estamos desarrollando sobre grandes arquitectos venezolanos y hoy comenzamos con Carlos Guinand Sandoz, un caraqueño que nace en 1889 y fallece también en Caracas, en 1963, a los 74 años. Los Guinand llegan a Venezuela procedentes de Suiza alrededor de la mitad del siglo XIX, una familia ilustre de extraordinarios profesionales que han sido de gran utilidad para el país; comienzan los primeros que llegan dedicándose a la importación de maquinarias y equipos industriales.
Carlos Guinand estudia primaria y secundaria aquí en Caracas, en el entonces legendario colegio alemán donde estudiaron muchos venezolanos de bien, y luego estudia también parte de su secundaria en el show de phone, un colegio en Suiza. Sus estudios superiores universitarios los lleva adelante y los concluye en Alemania, en la Technische Hochschule de Múnich. Allá se va a graduar el 7 de agosto de 1913; de todo esto nos informa el historiador de la arquitectura venezolana, Saguisa.
Se va a quedar un tiempo allá breve, dos años en París, ejerciendo como arquitecto y formándose en la profesión de la que acaba de licenciarse. Va a regresar a Caracas en 1915 y abre una oficina de proyectos y construcciones. En 1936, 21 años después, revalida su título en la Universidad Central de Venezuela.
Y sus obras son las siguientes: la Policlínica de Caracas, la diseña y la construye en 1932; la Policlínica de Maracay y la Escuela de Aviación de Maracay. Eso va a ocurrir en 1936, cuando está gobernando Eleazar López Contreras. En ese período también es el arquitecto del Ministerio de Fomento que quedaba en la esquina de Carmelitas, y también va a ser el arquitecto del conjunto del sanatorio antituberculoso Simón Bolívar en El Algodonal, el famosísimo Sanatorio Antituberculoso de El Algodonal.
Eso lo va a adelantar en 1940, durante el gobierno de López Contreras. También va a diseñar el Teatro Boyacá, el Teatro Continental y una urbanización con 330 unidades de vivienda. Me refiero a Propatria, la diseñó entonces Carlos Guinand Sandoz; también va a diseñar varios edificios comerciales y residenciales en Caracas, algunas casas en el Caracas Country Club, en El Paraíso, y muchas de sus tendencias arquitectónicas fueron art déco.
También una residencia en la avenida México, que ya fue demolida, pero que fue, digamos, característica de esa avenida. Y lo vamos a tener participando en el concurso para la sede del Colegio de Ingenieros que está hoy en día en el Parque Los Caobos. Eso ocurrió en 1939 y también va a concursar en el proyecto de reurbanización de El Silencio, en competencia con Carlos Raúl Villanueva, y Villanueva en este caso le va a ganar y comienza a construir El Silencio más o menos en 1940; el concurso fue en 1940 y la construcción empezó un tiempo después.
Guinand, dado su reconocimiento profesional, fue elegido individuo de número de la Academia de Ciencias Físicas, Naturales y Matemáticas. Eso va a ocurrir en 1944 y a partir de 1952 va a ser designado presidente de la compañía Guinand y Brillembourg. También lo vamos a tener en los años sucesivos, por ejemplo, diseñando el edificio administrativo del Observatorio Cajigal; eso es en 1956, y él tuvo un interés muy particular en el Parque del Este.
Además, tuvo una participación allí importante ya que el Planetario Humboldt, que funciona hoy en día y que ha prestado servicios durante tantísimos años, lo diseñó Carlos Guinand en 1961. Por cierto, en el Parque del Este hay una laguna muy cerca del lugar donde había unas corocoras y esa laguna lleva el nombre de Carlos Guinand, en homenaje no sólo al diseño del Planetario Humboldt sino al fervor que él tuvo por el Parque del Este. De su colaboración estrecha con Roberto Burle Marx, con John Stoddart, con Fernando Távora, que fueron los arquitectos que diseñaron el Parque del Este encabezados todos por Burle Marx; por supuesto, allí colaboró Carlos Guinand, al punto de que es el diseñador del Planetario Humboldt.
También en esos años va a diseñar la capilla del Colegio San José de Tarbes y va a participar en el diseño de la Iglesia de la Chiquinquirá en la urbanización caraqueña de La Florida, en 1962. Esta es una de las iglesias más grandes de Caracas. Y bueno, nos informa Saguisa que utilizó formas neocoloniales y art déco en el diseño de las casas particulares, mientras que sus edificios públicos tienen rasgos de clasicismo y art déco, con fuertes acentos volumétricos y axiales.
Y también dice Saguisa que, con el tiempo, evolucionó hacia el modernismo con el cual se desprende de las soluciones simétricas. También Saguisa lo va a ubicar a él dentro del grupo de arquitectos que abrieron el camino de la arquitectura moderna en Venezuela. Él ubica allí, en ese grupo vanguardista, a Carlos Raúl Villanueva, a Manuel Mujica Millán y a Luis Malaussena.
Hay otra faceta importante de Carlos Guinand Sandoz, que es su trabajo como profesor. Él fue catedrático de acuarela y gouache en la Escuela de Arquitectura, más bien en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela, durante muchos años. Era un trabajo que hacía con gran fervor y también hay que señalar que su amor por el Parque del Este era también su amor por la naturaleza, por las plantas; era, digamos, un botánico aficionado, no de profesión, pero había un conocimiento allí y un amor importante por la flora.
Y quizás hizo una llave tan estrecha con Roberto Burle Marx en el equipo que creó esa maravilla de arquitectura moderna en parques, que es el Parque del Este de Caracas, que tiene que ser conservado y que algún día tendría que declararse patrimonio arquitectónico. Roberto Burle Marx es, además, uno de los grandes arquitectos paisajistas en la historia de la humanidad y los caraqueños tuvimos la suerte de contar con él para el diseño del Parque del Este. La obra de Burle Marx también es muy importante en su país de origen, en Brasil.
Son muchos los parques que diseñó Burle Marx en Río de Janeiro, al menos que yo recuerde en este momento, pero seguramente en otras regiones de Brasil. Bien, esta es la vida y obra de Carlos Guinand Sandoz, 74 años. Y ahora pasemos entonces a ver una vida larga y de muchísimas realizaciones, como es el trabajo de Carlos Raúl Villanueva.
Vamos a hablar ahora de Carlos Raúl Villanueva. Digamos que lo que vamos a basarlo en la biografía del profesor Juan José Pérez Rancel recogida en la Biblioteca Biográfica Venezolana, esa obra extraordinaria que coordinó durante muchos años Simón Alberto Consalvi y que publicó El Nacional y la Fundación Banco del Caribe. El profesor Pérez Rancel, un extraordinario profesor de la Universidad Central, de la Facultad de Arquitectura, es autor de esta biografía breve de Villanueva; también nos basaremos en lo que escribió William Niño Araque en el Diccionario de las Artes Visuales en Venezuela, cuando ese diccionario, en la edición de Monte Ávila Editores y de la Galería de Arte Nacional en 1984, tenía una separata dedicada a los arquitectos venezolanos.
También conocemos, por supuesto, la obra de Maciá Pinto, unos dos tomos extraordinarios sobre la vida y sobre todo sobre la obra de Villanueva. Y está el libro que publicó la Galería de Arte Nacional, coordinado por Niño Araque, sobre Villanueva. De modo que hay información suficiente sobre él para hablar de este extraordinario arquitecto venezolano que nació en Londres, el 30 de mayo del año 1900, y que falleció en Caracas en 1975.
Él era hijo de Carlos Antonio Villanueva, que a su vez era hijo de Aureliano Villanueva, que fue un hombre muy importante en el siglo XIX, un escritor, profesor universitario que fue rector de la Universidad Central de Venezuela. Y Villanueva va a nacer en Londres porque su padre, Carlos Antonio Villanueva, era diplomático venezolano y se casa con una francesa. De modo que él nace en Londres, pero su madre era francesa y buena parte de su educación ocurre en París.
De hecho, él se va a graduar de arquitecto en la Escuela Superior de Bellas Artes de París en 1928 y es entonces cuando viene a Venezuela por primera vez, que Villanueva conoce el país donde va a desarrollar su obra arquitectónica, cuando era un hombre de 28 años; esto es un dato interesante. Bueno, en la próxima parte del programa continuaremos con la vida y obra de Carlos Raúl Villanueva. Ya regresamos.
Bueno, cuando decíamos antes, en la parte anterior del programa, que cuando Villanueva llega a Venezuela en 1928, pues hay un descubrimiento al trópico de la luz, los vientos, y también por azares de la vida conoce a los hijos de Juan Vicente Gómez. Los hijos se lo presentan al padre; en esa época Venezuela, como hemos estado viendo, había muy pocos arquitectos graduados: Guinand era uno, pero Guinand es posterior, y los arquitectos del siglo XIX en su mayoría son ingenieros. De modo que un arquitecto con todas las de la ley, graduado en la Escuela de Bellas Artes de París, pues tenía unas oportunidades de trabajo importantes en Venezuela, en un país que estaba naturalmente en construcción y en comienzo.
Entonces, la obra pública de Villanueva, porque Villanueva tiene una obra pública y una obra privada, es decir, construye obra pública y también casas particulares para residencias particulares; quizá allí está lo menos interesante y quizás lo menos voluminoso. Lo determinante en la obra de Villanueva es la obra pública sin desmerecer la obra privada en lo más mínimo. Entonces vamos a ir a lo largo de esta sección del programa comentando cronológicamente las obras en las que él va a trabajar, fíjense.
Lo primero que hace es la remodelación de los edificios existentes en el Hotel Jardín, en Maracay; estamos hablando del año 1929. Y muy pronto le encargan la Plaza de Toros de Maracay, que es de 1931. Esas son las obras más antiguas de Villanueva en Venezuela y también, de inmediato, le encarga el gobierno los museos que están en el Parque Los Caobos; allí el proyecto original era el Museo de Bellas Artes y el Museo de Ciencias Naturales.
Ese encargo es de 1934, pero toma unos años en construirse y realmente quien inaugura los museos, tanto el de Bellas Artes como el de Ciencias Naturales, es Eleazar López Contreras, porque van a ser inaugurados ya en el período de su gobierno, entre 1936 y 1941. En ese período no deja de trabajar Villanueva; por el contrario, en el año 1937 es el arquitecto del pabellón Venezuela en la exposición de París. Esto lo hace en colaboración con el arquitecto del que hablaremos luego, Luis Malaussena, el hijo de Antonio Malaussena.
En 1939 tenemos el diseño y construcción de la escuela Gran Colombia, en Caracas. Y como decíamos en la parte anterior del programa, en 1940 hubo un concurso para la reurbanización de las zonas conocidas como El Silencio y él lo gana. Y va entonces a empezar a construirse El Silencio en 1941, cuando ya gobierna Isaías Medina Angarita.
El Silencio es, vamos a decirlo así, de las primeras grandes obras de Villanueva, que a su vez implicó una renovación urbana de notables invenciones para la ciudad pequeña que era Caracas en 1941 y que tenía toda esa zona que entonces se le tenía como una zona de mal vivir y que requería una intervención urbana para la construcción de apartamentos, edificios de apartamentos. Por cierto, los apartamentos de El Silencio son extraordinariamente buenos, muy bien diseñados; esos edificios tienen un patio interior, el sistema de arcadas y de pasillos, es realmente una maravilla lo que hace Villanueva allí.
En 1943 vamos a tener diseñando la Unidad de Habitación General Rafael Urdaneta en la ciudad de Maracaibo; de modo que hasta este momento había trabajado en Maracay, en Caracas y en Maracaibo. Y en 1944 comienza el anteproyecto de la Ciudad Universitaria de Caracas. Allí vale la pena detenerse con algunas anécdotas.
Había distintas posibilidades en relación al lugar para construir la Ciudad Universitaria. Algunos pensaban que debía hacerse en El Valle o en la zona de La Rinconada; otros pensaban que eso era muy lejos. Finalmente la Universidad Central de Venezuela, su rector Antonio José Castillo y el respaldo del presidente Medina Angarita expropiaron la Hacienda Ibarra, que fue donde se construyó la actual Ciudad Universitaria de Caracas, un sitio ideal prácticamente en el corazón de Caracas, porque muy probablemente la Plaza Venezuela sea de los lugares epicéntricos de la ciudad.
Allí, muy cerca de allí además, se da la confluencia de los ríos Guaire y Valle; se da la influencia del valle de Caracas, que es el valle del río Guaire. Pues ahí está la Hacienda Ibarra y comienza a hacer el plan macro de diseño de la Ciudad Universitaria Carlos Raúl Villanueva en 1944.
El último edificio en que tuvo intervención Villanueva y se inauguró en 1980 fue el edificio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Eso lo hizo en colaboración con Juan Pedro Posani y Gorka D'Oronzoro en los últimos años de su vida. Y el edificio se construye cuando ya Villanueva había muerto, pero uno visita el edificio y ve la mano de él desde el punto de vista arquitectónico.
Cuando se comienza a construir la Ciudad Universitaria de Caracas, pues en 1945 con el Hospital Clínico Universitario, este lo hace en colaboración con los norteamericanos Ponton y Thomas, que son unos consultores en hospitales de Estados Unidos. Eran unos expertos que tenían una empresa que tenía la exclusiva experticia de construcción de hospitales en el mundo, y a ellos se les contrató para trabajar en asesoría de Villanueva en la construcción del Hospital Clínico Universitario. También de inmediato se construye la Facultad de Medicina y la Escuela de Enfermeras.
La prioridad, como es lógica, fue el núcleo de salud de la Ciudad Universitaria. En el año 46 se inaugura la Escuela Técnica Industrial, que también estaba allí muy cerca. Y también él va trabajando en otras obras porque Villanueva formó parte del equipo de arquitectos del Ministerio de Obras Públicas.
MOP, esa gran institución fundada en 1874 por el ministro Jesús Muñoz Tévar en tiempos de Antonio Guzmán Blanco. Y en 1948 vamos a tener a Villanueva construyendo y diseñando las unidades residenciales Francisco Miranda y Coche. Y entre 1950 y 1952 lo vamos a tener en la segunda etapa de la Ciudad Universitaria; esa incluye el Estadio Olímpico y el Estadio de Béisbol, que es una institución, un templo para la fanaticada beisbolística venezolana.
La sede de los Leones del Caracas y de los Tiburones de La Guaira, que no lo podemos olvidar nunca. También construyen en esa etapa al grupo de viviendas Ciudad Tablitas. Y en esos años diseña su casa, su residencia, su habitación personal, que está en pie, que es la Casa Kaoma, en La Florida, allí en Caracas por supuesto.
Y empieza en el año 52 la tercera etapa de la Ciudad Universitaria. Esa es una etapa también extraordinaria porque es la etapa del Aula Magna. Siempre digo que el Aula Magna es la Catedral de Venezuela; ese es un espacio único en su especie, es un lugar verdaderamente conmovedor lo que hizo Villanueva allí y, sobre todo, también la integración que hace de la obra de Alexander Calder, el gran escultor norteamericano, y las nubes de Calder, en el Aula Magna y el conjunto en general.
Yo creo que es uno de los espacios más extraordinarios de Venezuela sin la menor duda, pero me atrevo a ir más allá. Es uno de los lugares más conmovedores del mundo. También diseña la Biblioteca Central, esa joya; la Plaza Cubierta; el campanario, que lo hace en colaboración con Posani; los corredores cubiertos; el Instituto de Botánica. Y en esa época también diseña la Unidad Residencial Paraíso Caracas, en colaboración con los arquitectos Carlos Celis Cepero y José Manuel Mijares.
De modo que estamos ya en 1954, va a seguir trabajando. Hay unos edificios multifamiliares en Cerro Piloto, en Caracas. Y viene la cuarta etapa de la Ciudad Universitaria, que es la construcción de las facultades de Humanidades, la Facultad de Ciencias, la Escuela de Física, Biología, Resistencia de Materiales, la Hidráulica, Química y Petróleo.
En la próxima parte del programa seguimos con esta vertiginosa hoja de vida, uno de los más grandes, si no el más grande, de todos los arquitectos venezolanos, Carlos Raúl Villanueva. Ya regresamos.
En la parte anterior del programa veníamos haciendo la lista de obras de Carlos Raúl Villanueva y estamos en 1955 cuando se construye la Facultad de Odontología. Y también, en esa época, se hacen los proyectos de los edificios de la zona rental que no se concluyeron. Y también en 1955 se diseña el conjunto de edificios de lo que hoy en día se conoce como El 23 de Enero, en Caracas, esa cantidad de unidades de vivienda multifamiliares que están allí.
Eso tiene varias etapas: hay una primera etapa donde están Carlos Raúl Villanueva, J. M. Mijares y Carlos Brando. Una segunda etapa donde están Carlos Raúl Villanueva, Mijares y José Hofmann. Y una tercera etapa donde están Villanueva y Mijares; de modo que eso se va a adelantar en el año 1955.
Y en el 56 lo tenemos diseñando y construyendo la Escuela de Ingeniería y Petróleo de la Universidad del Zulia, Maracaibo. Y en 1957 la Facultad de Arquitectura y Urbanismo en la Ciudad Universitaria, la Facultad de Farmacia y también la piscina olímpica de la Ciudad Universitaria, el año 1957. En 1958 está construyendo la obra que diseñó, que es el Templo de la Asunción en el 23 de Enero.
Y también ese año se construye una casa en Caraballeda, en El Litoral, la urbanización Caraballeda. En el año 61 está construyéndose el edificio de oficinas de la Fundación La Salle y al siguiente los talleres para la Escuela de Ingeniería Industrial y el Instituto de Materiales y Modelos Estructurales de la Ciudad Universitaria. Y el laboratorio de los institutos de Medicina Tropical y Medicina Experimental.
Entre el año 62 y 64 diseña el edificio de Ingeniería Industrial que no se construyó. En el año 67 diseña el pabellón para la Feria Internacional de Montreal, la exposición internacional del año 67, en colaboración con Juan Pedro Posani. En el año 69 diseña un edificio para estudiantes en París que no se construyó y ese año comienza el diseño de la ampliación del Museo de Bellas Artes en Caracas, en colaboración con Óscar Carmona.
Eso sí se concluyó y se inauguró unos pocos años después. En esos años también diseña una casa en Caraballeda para Clara Rosa Otero Silva de Altamirano. Y en el año 70 diseña y se construye el Museo Jesús Soto, en Ciudad Bolívar; museo hermoso, de pequeñas dimensiones, muy bello y además sumamente merecido en Ciudad Bolívar, que es la región donde nació ese gran artista venezolano de dimensiones universales, que fue Jesús Soto.
En el año 75 diseña el edificio de Ingeniería Sanitaria en colaboración con Gorka D'Oronzoro. Y en el año 80, como dijimos antes, se concluye el edificio de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, pero ya había muerto Villanueva en 1975. Su obra privada es además cuantiosísima; son muchas las casas que él construyó.
Recordemos que su suegro fue un gran constructor, un gran urbanizador de Venezuela, Juan Bernardo Arismendi, y tuvo la oportunidad de construir muchas casas. Yo recuerdo, por decirles una, la casa donde pasó prácticamente toda su vida adulta Arturo Uslar Pietri, en La Florida, la diseñó Villanueva. Una casa modesta, pequeña si se quiere, pero donde uno nota la maestría de Villanueva y la ampliación de la casa para la biblioteca muy grande de Uslar Pietri la hizo Graziano Gasparini ya muchos años después.
De modo que, a grandes rasgos, esta es la obra de Villanueva. Es difícil decir cuáles son los bocetos más importantes, pero sin duda la Ciudad Universitaria lo es, porque fue, entre otras cosas, declarada patrimonio mundial de la humanidad. Es uno de los grandes espacios arquitectónicos venezolanos, pero no podemos olvidar a los museos, tampoco podemos olvidar a la urbanización El Silencio, tampoco podemos olvidar al 23 de Enero, que es un gran proyecto urbanístico y edificios en Caracas de grandes dimensiones.
De modo que Villanueva, basta ir a la Ciudad Universitaria y uno advierte cómo todo estuvo diseñado: absolutamente todos los pisos, las barandas, la entrada y la salida del viento, las puertas, las ventanas. Todo. Uno ve que esa es una obra de un arquitecto con amor por la humanidad porque todo está hecho para el bienestar, para la felicidad de los habitantes en esos espacios universitarios.
Y lo mismo el Hospital Clínico Universitario, es decir, donde está la mano de Villanueva uno advierte una atención particular al entorno, a la luz, a la circulación del aire y a la creación de ambientes amables, porque el epicentro de un gran arquitecto es el bienestar del ser humano, el bienestar de sus habitantes. Eso está muy presente en las obras de Villanueva. Otra faceta importante de Villanueva fue su labor como profesor en la Facultad de Arquitectura de la Universidad Central de Venezuela.
Y nos recuerda el profesor Pérez Rancel, en su biografía, que en 1972 el número 46 de la Revista Punto fue dedicado al maestro Villanueva. Allí los estudiantes organizaron una exposición en su homenaje con dibujos y maquetas de su obra. Y Villanueva envió a la Facultad una comunicación a los jóvenes estudiantes en nuestra muy querida Universidad Central, ese fue uno de los últimos mensajes a sus estudiantes.
Voy a leerles dos párrafos de eso que escribió Villanueva. Dice: "Conmovido por tantas demostraciones de cariño y aprecio que he recibido de ustedes, espigando en mi propia siembra y repitiendo los conceptos que he venido acumulando en estos últimos años. Más que nunca me siento identificado con ustedes, jóvenes estudiantes de nuestra Universidad Central, y es mi deseo más vehemente que la paternidad espiritual que ha logrado siempre unirme a mis discípulos dure tanto como mi propia vida".
También tenemos que en esos años finales de su vida recibe varios homenajes. Por ejemplo, el 5 de febrero de 1973 el Auditorio de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo recibió el nombre Carlos Raúl Villanueva y con ese motivo lo visitó por última vez, y entonces el profesor Villanueva envió los recaudos necesarios para su jubilación mediante una carta al Consejo de Facultad. En esa carta decía lo siguiente: "Profundo sentimiento con que me alejo de mis funciones docentes que abarcaron gran parte de mi actividad y que tanto significaron en la vida; espero que mi dedicación y lo que pude aportar a favor de la nueva arquitectura que el país necesita sean mis recompensas".
Y el 4 de julio de 1974, Día del Arquitecto, en un acto masivo, los estudiantes, profesores y autoridades de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo y otros miembros de la Universidad Central de Venezuela colocaron en la Plaza Cubierta de la Ciudad Universitaria de Caracas una placa que denominó ese espacio excepcional con el nombre de su inventor. Y ese mismo día el Banco Obrero reivindicó al arquitecto dándole su nombre al bloque uno de la urbanización El Silencio.
Y el 16 de agosto de 1975 fallece en Caracas Carlos Raúl Villanueva, ese hombre extraordinario, ese venezolano del que tenemos un orgullo que no nos cabe en el pecho, fue despedido al día siguiente, dice Pérez Rancel, por una multitud en aquella plaza universitaria, llena de luz y color. "La lápida de su tumba es sencilla como tenía que ser". Y dice: "Carlos Raúl Villanueva, arquitecto y maestro".
Bueno, qué vida tan hermosa. Qué frutos. Qué vida tan conmovedora, tan extraordinaria, qué maravilla que haya podido hacer todo lo que hizo, que vivió en el país y le permitió hacer eso, que pudo expresarse, formó generaciones de arquitectos.
Una vida con una plenitud total y sin embargo uno diría hoy en día que murió joven, porque murió a los 75 años. Claro, cuando él muere, ese era más o menos el promedio de edad de las personas longevas. En 1975 llegará a los 75 años, era una edad respetable; hoy en día se puede vivir un poco más.
En todo caso este fue Carlos Raúl Villanueva y la próxima parte del programa continuamos con Luis Malaussena. Ya regresamos.
En esta última parte del programa vamos a hablar de Luis Raimundo Malaussena Andueza, que nació en Caracas el año 1900 y falleció en Miami en 1963, de modo que vivió 63 años. Y era hijo de Antonio Malaussena Lebrero, de quien hablamos en programas anteriores, un estupendo arquitecto, y de Isabel María Andueza González, que a su vez era hija del presidente Raimundo Andueza Palacio.
De modo que va a ser enviado por sus padres a París. En 1918 se graduó en la École Spéciale d'Architecture de París y regresa a Venezuela, según Saguisa, alrededor de 1928. Sus primeros proyectos van a ser una casa para la familia Berrizbeitia en la legendaria urbanización de El Paraíso, y el general Gómez le encomienda el diseño del Teatro La Ópera de Maracay.
La Ópera de Maracay, la idea era que fuese el teatro más grande de Venezuela; se utilizaron en él vigas de acero, 27 metros de luz, pero con la muerte del general Gómez la obra fue interrumpida y fue terminada por otro arquitecto, de otro ingeniero, muchos años después, en 1973, y no con las dimensiones que había previsto Malaussena en primer momento.
En el gobierno de Eleazar López Contreras vamos a tenerlo diseñando el cuartel de Infantería General Rafael Urdaneta en Propatria, en el oeste de la ciudad. Allí dice Saguisa que tiene evidentes influencias de Robert Mallet-Stevens, que fue un profesor de la Escuela de Arquitectura donde él estudió en París. Y lo mencionamos antes: en 1937, con Carlos Raúl Villanueva, diseñó el Pabellón de Venezuela en la Exposición Internacional de Artes y Técnicas en París del año 1937.
En 1940 diseña un edificio al aeropuerto de Maiquetía, el viejo aeropuerto de Maiquetía, y también diseña el aeropuerto de Maturín y el gran conjunto que constituye la sede de Malariología en Maracay. Y en 1942 organiza Malaussena los ambientes alrededor del tradicional patio con arcadas y columnas panzudas, según Saguisa. Y en esta misma época inicia varios proyectos de grupos escolares del programa de construcción de escuelas del gobierno de Isaías Medina; también diseña conjuntos de viviendas en Caracas, en San Felipe, en Porlamar, en Maturín, en Maracay, en San Juan de los Morros, en El Tocuyo y en Calabozo.
Y en 1945 proyecta los pabellones del Instituto Politécnico de Agricultura de Maracay, que hoy es la sede de las facultades agronómicas de la Universidad Central de Venezuela. Allí hace además un diseño urbanístico porque traza las calles, plazas o jardines, es decir, va más allá del edificio de la arquitectura, ahí entra en terrenos del urbanismo. Y en Caracas, en el año 48, construye el diseño del edificio París en la Plaza Candelaria, que era un edificio muy alto, tenía 10 pisos, era de los más altos edificios que había en Caracas para 1948.
Carlos Delgado Chalbaud lo entusiasma y diseña el sistema de la Nacionalidad, que era un eje monumental con estatuas simbólicas, jardines y espejos de agua. Y una avenida para el desfile de las tropas; en un extremo del sistema de la Nacionalidad está la Escuela Militar y la Escuela de Aplicación, diseñados por Malaussena. Es decir, estamos hablando de los próceres, para que nos entendamos claramente: desde la Academia Militar, con toda la avenida donde se significan los desfiles militares, después se llega a las columnas donde están los próceres en la independencia y eso sigue hacia la avenida Los Ilustres, la faceta civil del mismo sistema de Nacionalidad que tenía en la cabeza Carlos Delgado Chalbaud y que muy bien interpretó Luis Malaussena, y fue el que lo llevó a la práctica.
Y en el proyecto del Círculo Militar, también conocido como el círculo de las Fuerzas Armadas, lo ayuda un arquitecto que tenía relativamente poco tiempo de haber llegado a Venezuela, que fue Federico Beckhoff. En esa época también Malaussena va a diseñar el hotel Guaycamacuto, que después se llamó el Hotel Macuto Sheraton, y el Hotel Maracay, un hotel bellísimo en medio de los campos de golf, con un grupo de jóvenes arquitectos europeos entre quienes estaban Heufer y Havens.
Y bien, en la última etapa de la vida laboral de Malaussena colabora con el gobierno de Marcos Pérez Jiménez, proyecta el Palacio Blanco del Cuartel de la Guardia de Honor, que son unas extensiones del palacio presidencial de Miraflores, y deja algunos proyectos inconclusos a raíz de la caída de la dictadura. A Pérez Jiménez se le identificó plenamente con la Década Militar, que trajo consecuencias personales para él y va a morir en Miami en 1963, pero ahí está su obra, por eso estamos hablando.
Bien, hasta aquí nuestro programa de hoy; es el tercero de esta serie de arquitectos. Habló para ustedes Rafael Arráiz Lucca; en la producción me acompañan Inmaculada Sebastiano y Fernando Camacho, y en la dirección técnica, Fernando Camacho. A mí me consiguen en mi correo electrónico, rafaelarraiz@hotmail.com, y en Twitter, arroba rafaelarraiz. Ha sido como siempre un gusto hablar para ustedes.