Serie Hispanoamérica. Cap 3.
Serie Hispanoamérica. Cap 3. Los criollos fundan las repúblicas.
Transcripción
Sucesos de Bayona y juntismo
Hernando Camacho. Recuerda que nos puede seguir en arroba mundourweb y arroba radioescuelaur.
Venezolanos, en esta serie que venimos haciendo de Hispanoamérica, este es nuestro tercer capítulo, donde vamos a estudiar el momento en el que las élites criollas de Hispanoamérica van a fundar las repúblicas americanas en los territorios que entonces pasaron a ser antiguos territorios del Imperio español en América. La puerta que abre este proceso ocurre en 1808, cuando tienen lugar los célebres sucesos de Bayona.
¿Qué ocurrió allí? Carlos IV meses antes había cedido la corona a su hijo, Fernando VII. A su vez, Napoleón Bonaparte, en su expansión a lo largo de Europa, había anunciado que iba a pasar por España rumbo a Portugal. Era, de alguna manera, un eufemismo, porque pasar por España para ocupar Portugal indicaba que también iba a ocupar España.
Entonces, en ese momento, Napoleón llama a Bayona, un pueblo del País Vasco francés muy cerca de la frontera entre España y Francia, y llama a conversar al padre, Carlos IV, y a Fernando VII. Cada uno de ellos iba con un proyecto distinto. Carlos IV creía que lo lógico era que su hijo le devolviera la corona y que él pudiera gobernar en España en nombre de Napoleón. Fernando VII también buscaba la manera de gobernar en España, reinar en España, en nombre de Napoleón. Lo que era un hecho es que no había manera militar de que el reino de España enfrentara a las tropas napoleónicas: venían conquistando toda la Europa continental.
De modo que los dos van a Bayona y lo que ocurre es que Napoleón Bonaparte pone la corona de España sobre su hermano José Bonaparte y deja presos, deja en cautiverio, al padre, Carlos IV, y a Fernando VII.
Esto está ocurriendo en 1808. De modo que, técnicamente, los territorios del Imperio español en América pasaron a ser territorios de Francia. Eso es técnicamente lo que ocurre, pero ¿por qué esto no se materializa de una manera efectiva? Por varias razones. Primero, el proyecto de Napoleón no era la conquista de América. Era prioridad seguir avanzando en el territorio europeo y quién sabe si llegar más allá, pero en tierras continentales, no a través de los mares. Entonces pensar que Napoleón iba a destinar una armada para la conquista de América no es algo que tenga fundamento pleno en la realidad.
Entonces para las élites criollas se crea un problema difícil de resolver, porque esas élites criollas no aceptan a Francia, no aceptan ser súbditos del Imperio napoleónico y, a su vez, le habían entregado su soberanía, le habían jurado lealtad a Fernando VII. Entonces empiezan a estar entre dos aguas y comienzan a tomar unas decisiones, vamos a llamarlas eclécticas, para que la audiencia entienda el proceso.
¿En qué consiste esto? El primer lugar donde se crea una junta conservadora de los derechos de Fernando VII es en Ecuador, en Quito, el 10 de agosto de 1809. ¿Cómo funcionaba esta junta? La línea argumental es esta: nosotros no reconocemos a Francia, no somos súbditos de Francia. Nosotros sí reconocemos ser súbditos de Fernando VII, pero Fernando VII no está reinando. Entonces la soberanía vuelve a nosotros.
¿Cuál es el cuerpo colegiado en aquella coyuntura histórica al que vuelve la soberanía? El cabildo, hoy sería el Consejo Municipal o el ayuntamiento, como también se le llamaba. La soberanía vuelve al cabildo y esa junta en Ecuador nombra un gobierno para ejercer el Poder Ejecutivo en nombre de Fernando VII.
Esto no solo ocurre en Ecuador; después viene Venezuela. Esto es exactamente lo mismo que ocurre el 19 de abril de 1810 en Caracas. Es lo mismo que ocurre el 25 de mayo de 1810 en Buenos Aires. Es lo mismo que ocurre el 20 de julio de 1810 en Bogotá. Y es lo que va a ocurrir el 16 de septiembre de 1810 en México con el Grito de Dolores. Y es lo que va a ocurrir el 18 de septiembre de 1810 en Santiago de Chile.
Esto es lo que los historiadores denominan el juntismo, es decir, el período muy breve en el que los países de Hispanoamérica, las naciones hispanoamericanas, designan gobiernos presididos por juntas que se declaran conservadoras de los derechos de Fernando VII mientras Fernando VII está en cautiverio. En principio, ese era el proyecto, pero ¿qué ocurre muy pronto? Que personajes centrales en cada una de estas élites hispanoamericanas advierten que se puede dar un paso más allá: es decir, que es posible ya no ejercer el gobierno en nombre de un rey preso, sino dar el paso de formar una república, adquirir la absoluta autonomía e independencia del Imperio español y comenzar la navegación de unos estados absolutamente libres y autónomos. Y eso es lo que va a empezar a pasar también en todos los países de Hispanoamérica.
Recordemos, antes de relatar lo que viene, que Fernando VII estuvo preso entre 1808 y diciembre de 1813, y él regresa y se corona de nuevo en España en 1814. Este entonces va a ser el período de las juntas, pero muy pronto esas juntas van a tomar otras decisiones.
Si relatamos el caso caraqueño vamos a encontrar similitudes en el resto de Hispanoamérica. Por ejemplo, en Caracas la decisión la toma el cabildo de Caracas, pero ¿qué piensan los otros cabildos de las ciudades principales de las provincias que forman parte de la Capitanía General de Venezuela? Entonces se convoca a un Congreso, donde ocurren las primeras elecciones que hay en Venezuela. Se eligen unos diputados; esos diputados vienen y forman un congreso una vez electos en marzo de 1811, en Caracas.
Y ese Congreso, en sus deliberaciones entre marzo y julio, se va acercando a la idea de abandonar la fórmula de la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII y de crear la República de Venezuela. Eso mismo va a estar pasando en todos los países de Hispanoamérica, en casi todos los países de América. Ya vamos a ver algunas singularidades que hay en unos y en otros, pero en la mayoría de las naciones hispanoamericanas va a estar pasando este proceso: el cambio de las juntas conservadoras de los derechos de Fernando VII para la creación de las repúblicas.
De modo que es evidente que van a ser los sucesos políticos de Europa los que abren la puerta de una crisis en el mundo hispánico. Esos sucesos políticos son estos que vengo señalando desde el principio: la invasión napoleónica de la península ibérica, el cautiverio de Carlos IV y Fernando VII, y la coyuntura que se crea en América.
Quien mejor explica este proceso en el caso venezolano es Juan Germán Roscio, porque Roscio explica lo siguiente. Roscio era un doctor en Derecho y además un teólogo, un doctor en Teología. Él explica lo siguiente. Esta es su línea argumental. Dice: nosotros le entregamos nuestra soberanía a Fernando VII. Fernando VII está en cautiverio. No aceptamos el gobierno de Francia, la soberanía vuelve a nosotros. Ese nosotros, ¿dónde está expresado? En el cabildo. Quienes hacen vida en el cabildo, los criollos principales. Entonces esa soberanía en el cabildo articula un gobierno que es ese primer gobierno que preside José de las Lamosas, cuyo canciller va a ser precisamente Juan Germán Roscio, y ese primer gobierno manda embajadas a explicar la situación venezolana.
Esas embajadas van a Bogotá. A los Estados Unidos va José Cortés de Madariaga; va Vicente Bolívar; va uno de los hermanos Montilla; y a Londres van los jóvenes Simón Bolívar y Andrés Bello.
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Actas de independencia y modelos constitucionales
Decíamos en la parte anterior del programa que viéramos en este programa el paso de las juntas a la creación de las repúblicas. Ese paso, en casi todos los países, se expresa con la redacción de un acta de independencia. En el acta de independencia, la nación expresa, ya sea la nación venezolana o mexicana o argentina, cualquiera, la nación expresa su voluntad de constituir una república independiente y abandonar los lazos con el Imperio español, negar los lazos con el Imperio español, no aceptarlos más. Incluso algunas actas de independencia explican el motivo por el que están haciendo esto.
El Acta de Independencia de Venezuela la redactó Juan Germán Roscio, por ejemplo. Él explica allí por qué se está tomando esta decisión. Entonces las actas de independencia lo que van a expresar es el nacimiento de las repúblicas. Después viene la redacción de las constituciones.
Entonces, tenemos: la primera nación que decide constituirse en una república autónoma en Hispanoamérica es Venezuela y su acta es del 5 de julio de 1811. Le siguen Colombia o Nueva Granada, en este caso, que era como se llamaba, el 16 de julio de 1813. Después viene México, el 6 de noviembre de 1813; Argentina, el 9 de julio de 1816; Chile, el 1 de enero de 1818; Perú, el 15 de julio de 1821; Guatemala, el 15 de septiembre de 1821; Honduras, el 15 de septiembre de 1821; Costa Rica, el 29 de octubre de 1821; Bolivia, el 6 de agosto de 1825.
Recordemos que Bolivia es un país que se ha creado en el Alto Perú. El Alto Perú se separa de Perú en una asamblea en Chuquisaca y deciden constituirse como un estado autónomo distinto a Perú y, en homenaje al libertador de esos territorios, que es Simón Bolívar, deciden darle el nombre de Bolivia.
Y hay un diputado allí en Chuquisaca, en la asamblea de Chuquisaca, que da la razón por la que el país debe llamarse así. Dice: si de Rómulo, Roma; de Bolívar, Bolivia. ¿Cuál es el argumento? Los países y los continentes, casi sin excepción, llevan nombres femeninos. Históricamente ha sido así. ¿Por qué? Porque llevan nombres femeninos, porque la tierra, al igual que las mujeres, es la madre y es la fuente de vida. Entonces es un homenaje a la mujer o a lo femenino que los países lleven nombres femeninos, y del apellido Bolívar pasamos a la República de Bolivia, el 6 de agosto de 1825.
Hay casos, como les decía, singulares en esta lista que vengo elaborando de actas de independencia. Un caso singular es el de Uruguay, por ejemplo, porque Uruguay se independiza de Portugal, porque realmente Brasil gobierna, ocupa a Uruguay entre 1817 y 1825. Entonces cuando Uruguay se está independizando y redacta un acta de independencia el 25 de agosto de 1825, no se está independizando de España sino de Brasil, que la ha ocupado.
Recordemos, para entender esto, que Brasil fue un imperio monárquico hasta el año 1889, cuando se crea la República Federativa del Brasil. De modo que el caso de Uruguay es muy curioso por esa circunstancia, porque no se está independizando de España, sino de Brasil, que es un imperio tributario, vamos a llamarlo así, de Portugal.
El otro caso extraño es el del Paraguay, porque Paraguay no redacta un acta de independencia sino una Constitución y redacta la Constitución en 1842, pero el Paraguay gobierna desde 1810 hasta 1840 Gaspar Rodríguez de Francia, que fue un dictador en el Paraguay, que ocupó la presidencia, funda una república, pero no con métodos republicanos, porque lo esencial de una república democrática es la alternabilidad del poder y Rodríguez de Francia gobernó 30 años. De modo que, en ese sentido, es un caso singular, distinto, en todo este orden que venimos señalando.
Incluso en esa Constitución nacional que se redacta en 1842 en el Paraguay se alude a Argentina como el país que amenaza su autonomía y no a España, porque España ya en 1842 había desaparecido completamente de la América hispana, no tenía ninguna posibilidad de recuperar territorios en estas latitudes.
Otro caso curioso es el de la República Dominicana, porque hay una primera independencia en 1821, con José Núñez de Cáceres. Después viene una situación compleja entre Haití y Santo Domingo, hoy República Dominicana. Esa situación se prolonga entre 1822 y 1844. No hay un acta de esta situación. Y en 1844 Juan Pablo Duarte vuelve a recuperar la independencia de la República Dominicana, que tuvo en aquel período una situación compleja con sus vecinos de Haití, que habían sido una colonia francesa y que en 1804 se habían independizado de Francia mediante una revolución bastante sangrienta, una revolución étnica que no la hemos señalado en esta lista que venimos haciendo porque ocurre antes y ni siquiera forma parte del período de juntismo.
Y por qué no se trata de un país hispanoamericano: es un país francófono, y nuestra historia, este desarrollo capitular que veníamos haciendo en estos diez programas, se concentra exclusivamente en Hispanoamérica. Hacemos algunas menciones a Brasil porque es inevitable, pero tampoco forma parte de la historia de Hispanoamérica en estricto sentido, en un sentido bastante más preciso.
Luego vamos a tener, por ejemplo, un país ya más tardío como el caso de El Salvador, cuya autonomía empieza a manifestarse claramente a partir de 1859.
Vamos a tener el caso de Brasil, que me detengo a explicarlo aunque sea brevemente. Entre 1807 y 1821, Brasil forma parte del reino de Portugal, pero a partir de 1822 se convierte en el Imperio de Brasil con Pedro de Braganza, o Don Pedro I, y esa condición imperial de Brasil se va a extender hasta 1889, cuando se funda una república en Brasil. Esa república se llama, hasta el sol de hoy, República Federativa del Brasil.
No es lo más reciente de las repúblicas creadas. Todavía más cercana al tiempo es Cuba, que fue fundada el 20 de mayo de 1902 como república. De modo que fue lo último que perdió España en América. Incluso hay un refrán español: “más se perdió en Cuba”, cuando quieren decir que algo fue todavía más importante, y lo que se está perdiendo ahora es un refrán que se aplica en determinadas circunstancias en España.
Y la última es Panamá, el 3 de noviembre de 1903, cuando Panamá se separa de Colombia. Eso era un territorio colombiano. Panamá se separó de Colombia y se convierte en una república autónoma con respaldo de los Estados Unidos. Colombia puso muy poca resistencia; más bien vendió ese territorio, recibió una cantidad de dinero importante y, bueno, forma parte de este proceso la construcción del Canal de Panamá. En la próxima parte del programa seguiremos revisando toda esta situación. Ya regresamos.
Bien, entonces hemos pasado revista a las juntas conservadoras de los derechos de Fernando VII, a la creación de las repúblicas y actos de independencia de estas repúblicas, y veamos ahora muy brevemente las primeras constituciones.
En 1811 vamos a tener constituciones en Venezuela y Colombia, o Paraguay, por supuesto. Estoy diciendo Colombia, pero ese nombre no existía; era Nueva Granada, pero lo digo así para que nos entendamos. En 1812 va a haber textos constitucionales en Perú, en Chile y Ecuador. En 1819 en la Argentina, en 1826 en Bolivia, en 1830 en Uruguay, en 1891 la primera Constitución brasileña.
Bien, detengámonos un momento a ver la arquitectura constitucional de estos países hispanoamericanos. Aquí hay varios temas importantes y fascinantes. Ninguno de estos países asume la democracia parlamentaria, es decir, la democracia en la que el Poder Ejecutivo emana del Parlamento, como son casi todas las repúblicas europeas, como es Canadá, Barbados o Trinidad, probablemente en Jamaica, en todos esos estados caribeños que son herederos del Imperio británico, que primero fueron territorios del Imperio británico.
Ninguna de las naciones hispanoamericanas asume la democracia parlamentaria, sino que imitan, siguen el modelo norteamericano. Recordemos que la primera nación que se constituye en una república en América son los Estados Unidos de Norteamérica. Esto está pasando en 1776 y la guerra en los Estados Unidos se prolonga de 1776 a 1783, y ellos aprueban su primera Constitución, donde está la arquitectura del Estado norteamericano, en 1787. Ellos son los que asumen la democracia presidencial representativa. Nosotros seguimos ese modelo.
Hay que explicar por qué. Era muy difícil que siguiéramos el modelo de la democracia parlamentaria porque todas las democracias parlamentarias en algún momento, incluso todavía hay muchas que son así, eran monarquías constitucionales. A ver, explico dónde nace esto. Esto nace en Inglaterra. En 1688, cuando la Revolución Gloriosa, el Parlamento inglés destituye a Jacobo II y designa a un nuevo rey, que es Guillermo de Orange, un holandés. ¿Por qué ocurre esto? Porque Jacobo II iba a tener como sucesora a su hija, que era católica, y la gran mayoría del pueblo inglés era protestante: no querían tener un monarca o una reina católica.
Deciden destituir a Jacobo II y dan nacimiento a la monarquía constitucional. ¿Por qué? Porque cuando designan a Guillermo de Orange casi no le dan atribuciones. A partir de allí, desde 1688, las atribuciones pasan al Parlamento británico. Ahí están haciendo la democracia parlamentaria, también en monarquía constitucional, porque las limitaciones de Guillermo de Orange están en un Bill of Rights y en una carta que se establece donde están las funciones del rey, que son limitadísimas, casi inexistentes, como es hoy en día.
En todos los países que conservan reyes, monarcas, y que tienen democracias parlamentarias, el Poder Ejecutivo emana de ese Parlamento electo. Entonces era posible que en América los Estados Unidos estableciera una democracia parlamentaria, muy poco probable, porque ¿quién iba a ser el monarca si ellos estaban pasando la página de la monarquía? Y como lo fueron el resto de las naciones hispanoamericanas que van a estructurarse como estados autónomos, como repúblicas independientes, el modelo norteamericano presidencialista fue el que prevaleció en todos los países de Hispanoamérica.
Fíjense que en América los únicos países, lo mencioné antes: Canadá, que es una democracia parlamentaria, y un primer ministro. Mencioné a Barbados, a Trinidad y Tobago, a Jamaica, y no más, porque la otra tradición que se siguió fue la que estaba inspirada en la exitosísima existencia entonces de los Estados Unidos. La democracia presidencial representativa, bien. Entonces eso va a ser un común denominador de las constituciones que hemos mencionado antes: crean repúblicas presidencialistas.
Bueno, pero también hay que señalar que toda esta situación no fue coser y cantar y que hubo no pocas guerras. No solo los españoles intentando recuperar sus territorios, sino también algunas guerras entre países de Hispanoamérica, que veremos en otra oportunidad.
Guerras de independencia
Pero veamos antes las guerras de independencia, cómo se van sucediendo en Hispanoamérica a lo largo de los años 1810 hasta 1824, cuando tiene lugar la última batalla, que es la batalla de Ayacucho, en Perú, y es derrotado por el mariscal Sucre, el cumanés venezolano, el último ejército realista en Hispanoamérica. Eso va a ser en 1824. Entonces podemos señalar que las escaramuzas guerreras van a comenzar a partir de 1810 y hasta 1824. Con distintas intensidades, las guerras de independencia sucedieron así en los distintos países de Hispanoamérica.
En la próxima parte del programa veremos en cada uno de los casos cómo fueron ocurriendo estas guerras de independencia, pero como tenemos tiempo comencemos por el caso venezolano. Recordemos que el 5 de julio de 1811 nace la República de Venezuela y la guerra comienza en 1812.
Hay que aclarar que todavía estaba preso Fernando VII. Entonces, ¿quién decide la recuperación del territorio de Venezuela? El Consejo de Regencia, que actuaba autónomamente en nombre de Fernando VII e interpretando que él quería conquistar sus territorios de nuevo, como es natural. Entonces, cuando desembarca Domingo de Monteverde en Venezuela en marzo de 1812, ¿quién lo ha enviado? Bueno, lo ha enviado el Consejo de Regencia. Y ¿dónde está acantonando ese ejército de Domingo de Monteverde? En Cuba. Recordemos que Cuba los españoles la perdieron hacia finales del siglo XIX; entonces ese ejército va a desembarcar aquí.
Vienen entonces las respuestas de la República de Venezuela, que las encabeza Francisco de Miranda, y viene la derrota del ejército venezolano. Firma una capitulación por parte de Miranda en julio de 1812 y la pérdida de esa república que se ha creado en julio de 1811, que ha tenido una Constitución en diciembre de 1811. Y ya para julio de 1812 ejércitos españoles han recuperado. De modo que en el caso venezolano esos serían los primeros episodios de la guerra de Independencia.
En Colombia, las escaramuzas comienzan en 1810 y la guerra en Colombia, entre los realistas y los patriotas, se va a prolongar entre 1810 y 1819, cuando tiene lugar, en agosto, la batalla de Boyacá, en la que Simón Bolívar vence junto con José Antonio Anzoátegui, Francisco de Paula Santander y Carlos Soublette, y entra triunfante a Bogotá, Simón Bolívar, en agosto de 1819. Y ahí termina la guerra en el territorio de Nueva Granada, la futura Colombia.
En Ecuador, las escaramuzas guerreras las vamos a hallar desde 1809, cuando ellos declaran formar la Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, que señalamos antes, y hasta 1822, cuando ocurre la batalla de Pichincha y el mariscal Sucre logra la independencia de Ecuador.
En la próxima parte del programa seguiremos viendo estos períodos guerreros en Hispanoamérica. Ya regresamos. En breve continúa Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Estás escuchando Unión Radio Cultural. Este y otros programas de Venezolanos los puedes oír en formato podcast a través de anchor.fm. Para algunas sugerencias sobre este espacio, pueden escribirnos al correo rafaelarraiz arroba hotmail punto com. En Twitter, arroba rafaelarraiz. Somos Unión Radio Cultural.
Estamos de regreso con Venezolanos. Somos Unión Radio Cultural. Seguimos en este recorrido que venimos haciendo por Hispanoamérica, en este capítulo donde nos hemos referido a la fundación de las repúblicas, a la diferencia entre las juntas conservadoras de los derechos de Fernando VII y la creación propiamente de las repúblicas, la redacción de actos de independencia, la redacción de las primeras constituciones y ahora estamos en el capítulo de las guerras de independencia, porque se crearon los estados modernos, pero vino la reacción española.
En Argentina vamos a tener un período guerrero de 1810 a 1816, donde se va a erigir un líder de ese proceso que es José de San Martín, que unido a Bernardo O'Higgins en Chile van a lograr, entre ambos, o entre el ejército de San Martín y el de O'Higgins, la liberación de Chile en 1818. Y bueno, esta historia la conocemos: van a encontrarse en Guayaquil, el Libertador del Sur de América, que es José de San Martín, y el Libertador del Norte de Suramérica, que es Simón Bolívar. Viene la entrevista que tienen entre ambos. Lo que debe resolverse al parecer es quién va a enfrentar el tema en el Perú, porque una parte del Perú la había liberado San Martín y otra estaba por liberarla Simón Bolívar. San Martín se retira, regresa a Buenos Aires, está allá un tiempo y se va a Europa y sale de la escena.
Y bueno, también tenemos a México con un caso muy particular, porque el Grito de Dolores es en 1810, pero la creación de la República mexicana pasa por muchas vicisitudes y complejidades muy particulares porque los criollos propiamente mexicanos, la élite mexicana, no estaba a favor de la creación de una república. Realmente, de los países de Hispanoamérica donde la rebelión es popular, es decir, desde los estratos más bajos de la sociedad en contra de las élites, va a ser México, y sobre todo los sacerdotes de la Iglesia católica, como Hidalgo y Morelos, que van a ser los artífices, los arquitectos, los líderes de este proyecto inicial, porque los dos tuvieron una suerte trágica en el inicio de la creación de la República mexicana.
Pero lo que termina pasando es que se crea un imperio mexicano con Iturbide, Agustín de Iturbide. Es decir, la élite mexicana, los criollos mexicanos, en esa coyuntura no estaban a favor de una creación de república sino de un imperio propio, distinto al español. A lo largo de estos programas volveremos sobre este tema en algún momento.
Hay dos puntos de inflexión en este período guerrero que tenemos que señalar y referir. Uno es que Fernando VII se pone la corona de España de nuevo en 1814 y que toma la decisión de recuperar los territorios de América, y manda un ejército grande de 12.254 soldados. A la cabeza de este gran ejército que llega en un convoy, una armada gigantesca, está Pablo Morillo. Esto está ocurriendo en 1815.
Y Pablo Morillo recupera el territorio de Venezuela, el territorio de Nueva Granada, el territorio de Quito, que después se llamó Ecuador. Y los patriotas han perdido: es decir, España ha recuperado este norte de Suramérica gracias a ese ejército, ese ejército que ha mandado Fernando VII con Morillo a la cabeza. Y Morillo va a gobernar en estos territorios entre 1815 y 1820. ¿Qué ocurre en 1820?
Morillo tiene meses, a partir de 1819, escribiéndole cartas a la Corona diciéndoles que con el ejército que él tiene no va a poder resistir los embates del ejército de Simón Bolívar. Y él saca un cálculo grosso modo: dice, llegué con 12.254 soldados; he perdido en batallas algo así como 2.500; otros 2.000 desertaron y se fueron y abandonaron el ejército; y otros 2.000 se pasaron a ejércitos enemigos. Me quedan, como mucho, 5.000 soldados o 4.500. Con esto yo no puedo enfrentar al ejército bolivariano.
Entonces el rey de España toma la decisión de enviar un ejército todavía más grande a América, y ese ejército va a acantonarse y entrenarse en Cádiz a lo largo de los últimos meses de 1819, y van a salir de Cádiz para América en enero de 1820. Pero esto no ocurrió. ¿Qué ocurrió? Que el general a quien han designado jefe de este ejército enorme de 20.000 soldados, Rafael del Riego, decide no venir a América y obligar a Fernando VII a cumplir la Constitución de Cádiz de 1812, que era una constitución liberal.
En ese momento Pablo Morillo comprende que ha perdido la guerra. Busca el armisticio con Simón Bolívar, lo firma en Santa Ana, en el estado Trujillo. Firma un armisticio que fue negociado por Antonio José de Sucre, y por sus grandes dotes diplomáticas, y firman Bolívar y Morillo el armisticio. Se acaba la guerra en noviembre de 1820. Pablo Morillo se monta a un barco y se va a España, pero su ejército no puede irse. La Corona española no tiene recursos como para enviar cuantos barcos necesitaría, 30 o 40 barcos, para recoger al ejército que ha quedado aquí. Y ese ejército queda en Venezuela, abandonado.
Ese es el ejército que va a dar la batalla de Carabobo en junio de 1821, que va a ser una de las últimas batallas, no la última. Una de las últimas batallas que han ocurrido en Venezuela, porque realmente la última es la Batalla Naval de Maracaibo y el sitio de Puerto Cabello, ambas en 1823. Esta situación referida a México, Nueva Granada y Ecuador, en idéntica circunstancia se va a repetir en otras naciones hispanoamericanas.
En México va a haber una situación distinta, que veremos en su momento, claro con más detalle, porque vamos a ver en otros capítulos más detalles de todo esto que vengo relatando. Y vamos a tener, pues, el último ejército español en Suramérica, que va a ser el que está alrededor del virrey del Perú. Ese es el ejército al que va a derrotar Antonio José de Sucre en la batalla de Ayacucho, en 1824, cuando cada uno de los ejércitos tiene alrededor de entre 8.000 y 9.000 soldados. Es una batalla grande, cuantiosa, y allí vence el gran mariscal de Ayacucho.
Bien, este es el esquema central de estas guerras de independencia. En nuestro próximo programa vamos a ver lo que ocurrió en Haití, vamos a ver lo que ocurrió en México. Vamos a ver la relación de México con los Estados Unidos. Vamos a ver cómo fueron los hechos en la Argentina y vamos a ver cómo fueron los hechos en Centroamérica, para abundar todavía más en este esquema inicial que hemos referido a lo largo del programa. Como siempre, muchísimas gracias por su atención en este tercer capítulo de este mapa hispanoamericano que estamos intentando hacer para ustedes.
Hasta nuestro próximo encuentro.